Deportes
#Crónica | Volver a casa: San Luis derrotó a Cruz Azul en el Lastras
Por: Sebastián Escorza
Las calles en las inmediaciones del estadio Alfonso Lastras lucieron abarrotadas, con agentes policiacos cercando el inmueble y varios cierres por la zona que complicarían la circulación para ver al Atlético de San Luis. No cabía duda, los rojiblancos estaban de vuelta en casa y frente a su afición.
Los aficionados rojiblancos tuvieron que esperar cerca de 3 meses para volver a ver a sus jugadores partírsela en la cancha; un 20 de octubre los Gallos Blancos visitaron a la escuadra potosina y el encuentro no se quedó solo en el césped. Una riña entre aficionados de ambos equipos obligó a la Liga MX a imponer medidas y la casa de los potosinos estuvo vacía en los partidos ante Necaxa y América, una lástima.
Pero la vida y el futbol da oportunidad de revanchas, y tras ese castigo, los aficionados pudieron regresar al estadio que lució casi lleno con 21 mil aficionados; la liga y la directiva no olvidaron el episodio de violencia ocurrido meses atrás y proyectaron un video que llamaba a disfrutar del partido y alentar al equipo sin llegar al fanatismo.
Previo al encuentro, parecía que en las gradas del Lastras había mayoría celeste; propios y extraños ovacionaron a Óscar “El Conejo” Pérez, arquero histórico de Cruz Azul y que durante un tiempo vistió la playera auriazul en los tiempos en que el equipo de casa se llamó San Luis FC. Quién dirá que conforme transcurría el encuentro el grito de “¡San Luis, San Luis!” se apropiaría del lugar.
¿Qué sería de nuestra amada Liga MX sin momentos extraños durante los partidos? Nadie sabe cómo, pero un perrito logró ingresar a la cancha del Lastras, algo que sacó de la rutina al encuentro que se había visto amarrado en medio campo.
Cuando parecía que el encuentro podría terminar 0-0 en la primera mitad, Luis “El Hueso” Reyes encontró la oportunidad para los potosinos en un tiro libre que agarró desprevenidos a los de Cruz Azul. La afición lo gritó y los de casa se fueron al frente en el marcador, demostrando en los cartones que eran dominantes en su casa.
Para el medio tiempo, la escuadra local parecía haber impuesto sus condiciones y tenía contra la lona a un desdibujado Cruz Azul que poco o nada hizo por revertir el marcador.
Inició el complemento y con ello las esperanzas de que Atlético de San Luis aumentara la ventaja, algo que no pudo lograr por la falta de penetración en el área rival y las providenciales atajadas de Chuy Corona.
La falta de gol del conjunto potosino fue aprovechado por los cementeros, quienes vieron en “Cabecita” Rodríguez la oportunidad de revertir el mal resultado en la cancha de los rojiblancos.
Tras el gol, vino el envión anímico de los aficionados azules que se hicieron sentir de nueva cuenta en las gradas del inmueble, mientras los potosinos corearon a sus jugadores, con la esperanza de ganar en casa; los jugadores del Atlético sorprendieron a Cruz Azul en varias ocasiones, pero no lograron irse de nuevo al frente en el marcador.
No fue hasta el minuto 75 que Nicolás Ibáñez, ahora jugando de extremo, encontró a Germán Berterame en los linderos del área grande y el argentino metió un disparo colocado e inalcanzable para Jesús Corona. El estadio estalló en júbilo y San Luis se presentaba en casa con un valioso triunfo tras un gris cierre de torneo en el apertura 2019.
Atlético de San Luis regresó a su casa con una gran victoria, anuló a Cruz Azul y todo parece indicar que la escuadra rojiblanca podría tener un buen inicio de torneo. La próxima semana los atléticos visitarán a un viejo conocido, Poncho Sosa los recibirá ahora como entrenador del Necaxa en Aguascalientes.
Los potosinos regresaron a casa, con la gente que los quiere y qué mejor que derrotando a uno de los cuatro grandes del futbol mexicano.
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Columna de Nefrox
El clásico de la gente | Columna de Arturo Mena “Nefrox”
TESTEANDO
El clásico entre San Luis y Querétaro es uno de esos partidos que no se explican únicamente desde lo futbolístico. No nace de finales, títulos ni de una historia prolongada de choques decisivos. Su verdadera raíz está en otro lado: en la tribuna, en el viaje, en el orgullo regional y en una rivalidad que las aficiones se han encargado de alimentar con el paso de los años.
En la cancha, el enfrentamiento suele ser más sobrio de lo que la previa anticipa. Ni los jugadores ni los cuerpos técnicos cargan con una animadversión profunda; los planteles cambian, los proyectos se renuevan y las prioridades pasan por sumar puntos más que por saldar cuentas históricas. Pero fuera del rectángulo verde, el partido se vive con otra intensidad. Ahí es donde el clásico cobra sentido.
San Luis llega a este duelo con la obligación de hacerse respetar en casa. El Alfonso Lastras se transforma cuando aparece Querétaro en el calendario, no tanto por lo que representa el rival en términos deportivos, sino por lo que despierta en la afición local. Ganar este partido es una forma de reafirmar identidad, de sostener una narrativa que va más allá de la tabla y que conecta directamente con la grada.
Querétaro, en cambio, asume el papel de visitante incómodo. No necesita dominar el juego para competirlo; le basta con resistir el ambiente y aprovechar cualquier momento de desconcentración. En este tipo de clásicos, el equipo que mejor entiende el contexto suele sacar ventaja, porque sabe que el partido puede romperse por tensión, no por talento.
La rivalidad, entonces, se manifiesta más en los cánticos que en las barridas, más en el color de las tribunas que en los esquemas tácticos. Los futbolistas juegan un partido importante
, sí, pero no uno que defina su historia personal. Para la afición, en cambio, este encuentro sí pesa distinto: es conversación de semana completa, es memoria compartida, es rivalidad de las redes y comparación inevitable.Eso no significa que el partido carezca de intensidad. Al contrario. Precisamente porque se carga desde fuera, el margen de error se reduce. Nadie quiere ser el responsable de un tropiezo en un partido que la gente siente propio. Cada balón dividido se juega con un poco más de cuidado, cada decisión arbitral se magnifica y cada gol tiene un eco que trasciende los noventa minutos.
El clásico San Luis–Querétaro no necesita exagerar su importancia deportiva para existir. Su valor está en el entorno, en la cercanía geográfica, en la rivalidad que se construyó sin manual y sin guion. Es un partido donde los jugadores cumplen su función y los entrenadores hacen su trabajo, pero donde las aficiones son las verdaderas protagonistas.
Al final, como ocurre con muchos clásicos regionales, el resultado importa, pero no lo es todo. Lo que queda es la sensación de haber defendido colores, de haber impuesto presencia y de haber ganado (o perdido) un duelo que se juega tanto en la memoria como en el marcador. Y en la Liga MX, esos partidos, aunque no siempre definan campeonatos, sí terminan definiendo identidades.
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Columna de Nefrox
Noventa minutos para confirmar | Columna de Arturo Mena “Nefrox”
TESTEANDO
El duelo entre San Luis y Necaxa llega en un punto delicado, la tabla empieza a apretar y cada partido deja de ser trámite para convertirse en sentencia. No es un choque cargado de reflectores ni de discursos, pero sí uno de esos encuentros que terminan definiendo el ánimo y el rumbo de un equipo.
San Luis enfrenta este compromiso con la obligación silenciosa de hacerse sentir. De visita ha sido más, los cuatro puntos de este torneo, los ha obtenido en patio ajeno, un espacio donde el equipo entiende mejor sus límites y virtudes. San Luis no vive de la posesión prolongada ni del brillo individual; vive del orden, de la disciplina táctica y de saber esperar su momento. Ante Necaxa, esa paciencia será clave, porque cualquier exceso de confianza puede volverse en contra.
Necaxa, por su parte, llega con una identidad clara: intensidad, presión y transiciones rápidas. Es un equipo incómodo, que rara vez regala espacios y que suele crecer cuando el rival se desespera. No necesita dominar el partido para competirlo; le basta con mantenerse cerca del marcador y aprovechar errores ajenos. En ese contexto, el reto para San Luis será no caer en el juego que propone el rival.
Este partido se jugará más en la cabeza que en los pies. San Luis tendrá que manejar la ansiedad de buscar el resultado sin romper su estructura. Necaxa, en cambio, intentará alargar el partido, hacerlo pesado, llevarlo a una zona donde cualquier descuido sea definitivo. No es un duelo para distracciones ni para excesos de riesgo.
Hay además una lectura más profunda: este encuentro puede marcar una línea. Para San Luis, ganar significaría confirmar que el proyecto tiene argumentos para sostenerse en la pelea y no quedar atrapado en la irregularidad. Perder, en cambio, devolvería viejas dudas sobre su capacidad para cerrar partidos clave. Para Necaxa, sumar sería reforzar la idea de que su propuesta sigue siendo competitiva, sobre todo en casa.
No será un partido que se decida por grandes secuencias de juego. Todo apunta a que el marcador se moverá por detalles mínimos: una pelota parada, una mala salida, una jugada aislada. En la Liga MX, esos momentos suelen pesar más que cualquier dominio estadístico.
San Luis y Necaxa se encuentran en un cruce que no promete espectáculo, pero sí consecuencias. Y en un torneo tan corto y tan exigente, esos partidos son los que terminan definiendo temporadas completas. Aquí no se trata de brillar, sino de resistir, entender el momento y no fallar cuando la oportunidad aparece.
Partido de pronóstico reservado, parejo y con ambas escuadras muy necesitadas de esos sagrados tres puntos. Que gane el fútbol y que por lo menos Joao Pedro vuelva a marcar, que ese es un espectáculo independiente en este presente del fútbol potosino.
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Ciudad
Listo operativo “Estadio Seguro” para el Atlético de San Luis vs Chivas
Más de 860 elementos coordinarán la seguridad, asegurando tranquilidad para las familias asistentes
Por: Redacción
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Estado (SSPCE) implementa el Plan de Operaciones “Estadio Seguro” como parte de las medidas de seguridad para la Jornada 4 del Torneo Clausura 2026 de la Liga MX.
El encuentro entre Atlético de San Luis y las Chivas Rayadas del Guadalajara se llevará a cabo este sábado 31 de enero a las 17:00 horas, y se espera la presencia de miles de aficionados en el estadio.
En una reunión presidida por Jesús Juárez Hernández, titular de la Secretaría, y con la participación de representantes de las instituciones de seguridad y procuración de justicia, se definieron las líneas de acción del operativo, incluyendo el monitoreo constante a través de cámaras de videovigilancia y la coordinación entre todas las corporaciones involucradas .
El operativo iniciará a las 13:30 horas y contará con más de 860 elementos de seguridad, Protección Civil y personal médico. Su objetivo es mantener el orden y garantizar un ambiente seguro y familiar para todos los asistentes durante la jornada futbolística, reafirmando el cambio que se vive y se siente en cada evento organizado en la entidad.
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