#4 Tiempos
Carles Casagemas en dos episodios | Columna de Julián de la Canal
En ocasiones el artista asalta la posteridad, a menudo fortuita, por circunstancias aledañas a su temperamento sobre todo cuando muere prematuramente. Esas piezas aleatorias acostumbran a acoplarse para dotar de significado una obra apenas significativa a excepción de la desaparición inesperada que proyecta a futuro lo que pudo ser pero no fue de ninguna manera. Estrategia para rehabilitar figuras que quizás no merecen rehabilitación en atención a su arte, pero rehabilitadas en función de vaga conjetura, intuición umbrosa, turbio deseo, que no siempre se justifica desde la obra misma. Carles Casagemas (1880-1901) presume esa memoria perene que en rigor debió sortear. Se alberga en el reconocimiento en que está confortablemente instalado Pablo Picasso. El catalán perdura en la posteridad del malagueño vinculado a su vida y a su obra. Compartieron taller ubicado en la calle Riera de Sant Joan, número 17, en Barcelona, en 1899. Ricardo Opisso deja un recuerdo de esa amistad:
Los dos nombres acudían y acuden siempre a nuestros labios con toda naturalidad, diciendo con igual frecuencia ‘Casagemas-Picasso’ que ‘Picasso-Casagemas’ […] No comprendía yo cómo podrían congeniar aquellos dos tipos tan opuestos, el uno del otro, en todas las cosas y maneras. Casagemas vivía con holgura y esplendidez, mientras que Picasso con escasez lindante a la pobreza.
Con motivo de la Exposición Universal de 1900, ambos viajan a París, rentando el estudio que había hospedado a Isidre Nonell. Casagemas se enamoró de Laure Gargallo, conocida como Germaine Pichot. Rechazado por la modelo, los dos jóvenes regresan a Málaga para pasar navidades. Tras unas semanas con la familia Ruiz Picasso, Casagemas vuelve a París tras breve parada en Barcelona. El 17 de febrero de 1901, al grito et voilà pour moi! se descerraja un tiro en la sien en el Café Hippodrome, boulevard Clichy nº 128, ante la presencia de Manuel Pallarès, Manolo Hugué y Alexandre Riera, con el mismo revólver de grueso calibre con que poco antes había intentado asesinar sin éxito a Laure Gargallo. Dejaba 48 obras: 3 dibujos, 7 óleos y 38 pinturas.
Integrante del grupo barcelonés Els Quatre Gats, consumía a velocidad jarras de cerveza para continuar con la prescrita absenta que alternaba con dosis de morfina. Un retrato debido a la pluma de Opisso lo describe “alto y delgado, de color cetrino, ojos grandes y soñadores, la nariz demasiado disparada, el cabello lacio y retinto”, con “evidentes síntomas de una neurastenia aguda, pues pasaba bruscamente de un estado sombrío y taciturno a otros de exaltación y alegría, dando pruebas evidentes de no estar en su cabal juicio, notándose en él un desequilibrio manifiesto”. No ocultaba su curiosidad por suicidas que se habían arrojado al Sena, cuyos cuerpos mortecinos visitaba regularmente en el depósito de la morgue, a un lado de Notre-Dame. A partir de la experiencia en la Ville Lumière, su pintura privilegia personajes femeninos de inconfundibles rasgos parisinos, retratados con furtivas poses al servicio de la modernidad, como se aprecia en el óleo Manola (900-1901) o en la obsesiva serie dedicada a Germaine Pichot. Propuesta incipiente, se aprecia ya la indagación en novedosas orientaciones estéticas todavía inseparables del fin de siècle. Picasso ejecutó un retrato al óleo del amigo en 1899-1900: sobre fondo oscuro, aparece cubierto por una gruesa levita café de cuello amplio que sume lo que se adivina traje negro recortando una camisa blanca rematada en el cuello por una corbata de pajarita. La cabeza exhibe a un hombre joven, con intensos ojos enmarcados en ojeras pronunciadas, flanqueados por orejas fuera de proporción, coronado por una cabellera lacia peinada hacia atrás contra la frente despejada.
El suicidio perturbó a Picasso quien inicia a causa del suceso el breve periodo azul con tres cuadros: La muerte de Casagemas (1901), Casagemas en su ataúd (1901) y Evocación. (El funeral de Casagemas) (1901). El catalán despierta curiosidad por motivos distintos a los de un arte que apenas pudo desplegar, a pesar de las fatigas de la crítica por reivindicar la pintura de una figura que seduce antes por su malditismo que por la verdad de su pintura. Su interés se debe al espectacular suicidio y a la amistad bohemia con Pablo Picasso. Casagemas “prometía”, pero quedó en promesa para siempre. Su arte es solo posibilidad de arte, expectativa a la espera de una inminencia definitivamente cancelada. Su posteridad es resultado del azar porque el azar es decisivo a la hora de acceder a la posteridad. A Casagemas le bastaron dos episodios: suicidio y amistad.
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#4 Tiempos
El pionero de la música electrónica en América Latina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
Uno de los trascendentes desarrollos artísticos y científicos potosinos lo son los pianos metamorfoseados desarrollados por Julián Carrillo, únicos en el mundo y que abriera la puerta a un nuevo universo musical. Los pianos, diseñados dando importancia al esquema práctico del propio piano, o sea sin cambiar la disposición de las teclas, fueron diseñados para poder tocar en tercios, cuartos, hasta dieciseisavos de tono, conformando así una serie de quince pianos que fueron presentados en la Feria Internacional de Bruselas en 1958 donde obtuvieron la medalla de oro.
Previamente Carrillo había diseñado y transformado un piano comercial de alta calidad a piano de tercios de tono, cambiando por completo el cuerpo del piano, el arpa que daba paso a tener un piano en tercios de tono, lo cual fue desarrollado a finales de la década de los cuarenta del siglo XX.
En este importante diseño del piano de tercios de tono, participó un joven que se haría camino en el mundo de la música y de la tecnología, Raúl Pavón Sarrelangue que pasa a la historia de la música mexicana como el pionero en la música electrónica en América Latina.
Por el lado musical, Raúl Pavón estudiaría guitarra con el célebre guitarrista Andrés Segovia y en Milán, Italia y en Colonia, Alemania, música electroacústica. Posterior a su participación el piano de tercios de tono, continuó su trabajo en nuevos diseños y construcción de guitarras y sintetizadores.
En el ámbito de la ingeniería y tecnología Raúl Pavón se formaría en el Instituto Politécnico Nacional egresando de la licenciatura en ingeniería en electrónica y comunicaciones en 1954, graduándose como ingeniero en radiocomunicación y electrónica con un diplomado en computación, continuando sus estudios superiores en electrónica en Milán, Colonia y París.
Su formación, así, estuvo ori entada a la música y la ingeniería lo que le permitiría unir esas disciplinas en sus futuras contribuciones en la música electroacústica de la que sería pionero en América Latina destacando además como compositor e investigador.
En 1964 construyó el primer sintetizador hecho en México, el Ominifón, uno de los primeros sistemas de sintetizador didáctico, que anticipó la idea de la tecnología musical como herramienta educativa y creativa.
En el Conservatorio Nacional de México fundaría en 1970 el Laboratorio de Música Electrónica junto a Héctor Quintanar, con quien colaboró en los primeros conciertos de música electrónica y electroacústica realizados en México. En 1976 dedicándose por completo a la música electrónica y al desarrollo del Icofón, instrumento de imagen y sonido electrónicos para el cual compuso las obras Suite icofónica (1983), Fantasía creacionista (1985), Una antifantasía (1986), Fantasía de la muerte (1987), Fantasía abstracta (1989) y Fantasía cósmica (1984), algunas de las cuales pueden escucharse por Youtube.
Publicó el primer libro sobre el tema de la música electrónica en 1981, intitulado La electrónica en la música y en el arte, editado por el Centro de Investigación y Documentación Musical Carlos Chávez (CENIDIM).
Raúl Pavón Sarrelangue, que tuvo relación con una de las aportaciones potosinas al mundo, nació en 1928 y falleció en el 2008.
También lee: Una figura representativa de la literatura potosina, Ramón F. Gamarra | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
Corredor Humanitario
Trump pausa ataque a Irán; Teherán niega acuerdo sobre Ormuz
El presidente de Estados Unidos aseguró que suspendió una ofensiva militar para dar espacio a un acuerdo, pero el gobierno iraní rechazó que exista cualquier pacto y advirtió que responderá si es atacado
Por: Redacción
El conflicto entre Estados Unidos e Irán entró el fin de semana en una nueva fase de incertidumbre, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara la suspensión de un ataque militar previsto contra Irán con el argumento de abrir una ventana para un acuerdo diplomático. Sin embargo, Teherán negó que exista cualquier negociación o pacto sobre la reapertura del estrecho de Ormuz.
Trump afirmó que decidió detener la ofensiva tras conversaciones con aliados de Medio Oriente y expresó su expectativa de alcanzar un acuerdo “rápido”. Entre las condiciones planteadas por Washington se encuentran la reapertura del estrecho de Ormuz y el abandono del programa nuclear iraní.
La respuesta iraní llegó pocas horas después. El gobierno de Teherán calificó de falsas las declaraciones del mandatario estadounidense y aseguró que no existe ningún acuerdo con Washington . Además, reiteró que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado mientras continúen las hostilidades de Estados Unidos.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, sostuvo que su país responderá a cualquier nueva agresión, mientras medios cercanos a la Guardia Revolucionaria respaldaron la postura oficial y descartaron cualquier negociación en curso.
La tensión en la región se mantiene elevada después de cinco meses de enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán, un conflicto que ha afectado el tránsito marítimo en el Golfo Pérsico, el mercado energético y la estabilidad de Medio Oriente.
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Acento Ajeno
Las murallas de Chapultepec | Columna de Haniel Valdés
Acento ajeno
Por: Haniel Valdés Velázquez
La ciudad de las piscinas a desnivel, los puentes verdes y las licencias gratuitas, tiene un nuevo debate público, que lo mismo puede parecer ataque político vestido de periodismo ciudadano.
Resulta que a muchos cochistas les molestan los nuevos topes de la Avenida Chapultepec, porque autos volaron sobre ellos en su primera noche. Los quejosos voladores aducen a través de reportes, que aún los topes no estaba bien señalados; lo cierto es que quien va a la velocidad permitida, no sale volando.
Por primera vez una obra vial a nivel de la calle ocupa portadas y titulares en los medios, porque para los ingenieros viales o expertos de turno la solución siempre es que el peatón suba y baje 200 escalones de horribles estructuras de hierro o que los autos sigan a 100 km/h sobre un puente o paso a desnivel.
No soy un experto en ingeniería urbana, por lo que no pretendo entrar en detalles técnicos de si está bien o mal hecho, por eso me centro en los debates que quieren forzar las páginas de Facebook que se llaman medios de prensa.
Pocas veces he visto medios cuestionar la constante construcción de estructura cochista que lejos de mejorar la movilidad, como dicen los boletines oficiales, tienden solamente a favorecer la velocidad.
¿Quién se acuerda de los peatones? ¿Quién piensa en el que quiere cruzar la calle sin tener que subirse a un gigante de hierro de más de 6 metros de altura? Antes de que lo invada un pensamiento clasista, whitexican o retrógrado y termine llamando “pobre” al que camina, tómese los 30 minutos que tarda en cada semáforo para respirar y léame con la mente un poco menos cerrada.
Las primeras quejas llegaron porque no había señalética para avisarle a los conductores que había una barda en medio de la calle, pero la mayoría de los que piden la señal con el aviso son los mismos que, a propósito, no ven las que sí están, esas que indican un máximo en la velocidad, o ser cortés con los peatones que intentan cruzar.
Señales faltan más, como una que indique para qué o quién es el carril central de Chapultepec, que en realidad nadie lo sabe a ciencia cierta, otras en toda la ciudad, las que avisen que la ciclovía no es para que se estacionen autos de los negocios de Carranza o Himno Nacional.
La Avenida Chapultepec tiene varias señales que indican que el límite de velocidad es de 50 km/h, algunas casi borradas -ahí te encargo, Ayuntamiento- pero en los videos que circularon de autos voladores, en ninguno de los casos, la velocidad del vehículo estaba por debajo del límite permitido .
Sí hubo un fallo grande por parte de las autoridades viales municipales que no anunciaron a tiempo el tope y no colocaron la señal hasta que ya estaba listo el muro de los tormentos.
Sigue existiendo tardanza por parte de estas mismas autoridades para repintar o rescatar las señales que no solo ahí, sino en toda la ciudad, están mal pintadas, opacas, mal colocadas o tapadas por árboles.
Los medios que compartieron videos, que criticaron al gobierno municipal, que incitaron al odio de conductores hacia peatones (como si eso no fuera pan de cada día), ¿por qué no acompañaron sus post con un “circule con cuidado”, “cumpla con lo establecido”, “respete al peatón”?
A mis colegas de los medios: falta para el 2027, no empecemos desde ya a querer caerle mejor al que todavía no saben si va a seguir en el poder, hagamos periodismo útil, no crítica en busca de likes.
Conductores: respeten al peatón. Peatones: no usen el móvil mientras cruzan las calles, ni intenten ganarle al semáforo. Ciclistas: hay solo 3 ciclovías, pero usémoslas correctamente.
Autoridades: hagan su trabajo, pero háganlo bien, y no descuiden lo que hicieron antes por centrarse solo en obras nuevas.
Gobierno estatal: la obra municipal es para que las personas se sientan más seguras entrando a un parque bajo su cuidado, para evitar accidentes en una calle, de una ciudad que también es parte del estado.
Gobierno municipal: no se apresuren por hacer cosas solo de cara a la contienda electoral, échenle ganas y háganlas bien, respeten los tiempos, informen oportunamente a los usuarios de las vialidades.
Ya aprovechando, revisen las señales de tránsito de la zona, que necesitan mantenimiento, y luego dense una vuelta por la ciudad: hay banquetas que son estacionamientos, hay ciclovías intransitables, hay peatones en riesgo porque los conductores no siguen el reglamento.
En pocas palabras, bajemos todos la velocidad… en todo, hay topes.
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