octubre 4, 2022

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#4 Tiempos

¿Ya se legalizó? | Columna de Víctor Meade C.

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SIGAMOS DERECHO.

El pasado lunes 28 de junio, la Suprema Corte de Justicia de la Nación aprobó realizar la declaratoria general de inconstitucionalidad de las disposiciones de la Ley General de Salud (LGS) que prohibían el uso lúdico de la marihuana. Lo anterior se debió a que la Corte ordenó desde enero de 2019 al Congreso de la Unión que legislara para superar la inconstitucionalidad de dichas normas, aunque, después de múltiples prórrogas al plazo que fijó el tribunal constitucional, nuestros legisladores y legisladoras no lograron cumplir con el mandato.

Durante la década pasada, diversos activistas e integrantes de la sociedad civil lograron obtener amparos donde la Suprema Corte reconoció que el sistema de prohibición absoluta al uso lúdico de la marihuana, previsto en la LGS, representa una limitación injustificada al derecho al libre desarrollo de la personalidad. El primero de estos amparos —otorgado por la Corte en 2015— fue proyectado por el Ministro Arturo Zaldívar, en donde consideró que hay dos derechos en colisión, ambos con una finalidad constitucionalmente válida: el derecho al libre desarrollo de la personalidad y el derecho a la salud, tanto individual como colectiva.

Sobre el derecho al libre desarrollo de la personalidad, el proyecto de Zaldívar consideró que la prohibición del uso lúdico de la marihuana representa una interferencia en la autonomía propia de las personas, además de que el legislador pudo haber limitado las restricciones a una forma y a un lugar específicos—como sucede con el tabaco y el alcohol—, pero decidió prohibirlo totalmente. En contraste, el proyecto apuntó que estas prohibiciones tienen una eficacia escasa: el consumo de marihuana no supone un riesgo importante a la salud, genera poca dependencia y tiene un nivel bajo de incidencia en el consumo de otras drogas riesgosas.

Después de que se otorgó ese amparo, el camino argumentativo seguido por Zaldívar dio lugar a que otras cuatro personas consiguieran sus amparos, para efecto de que esa sentencia obligara a la COFEPRIS a que les emitiera sus respectivos permisos para consumir marihuana con fines recreativos. En consecuencia, esos cinco precedentes generaron —bajo el antiguo sistema de reiteración— una tesis de jurisprudencia que obliga a todos los jueces del país a aplicar el mismo criterio; es decir, a conceder los amparos solicitados por la ciudadanía. Dicha tesis jurisprudencial fue enviada al Congreso de la Unión para que se resolviera la inconstitucionalidad, lo cual, sabemos, nunca sucedió.

Desde el Senado y la Cámara de Diputados, el argumento con el que justificaron su retraso fue que se trata de «un tema muy complicado». Pasaron casi dos años y medio y nuestros representantes en el Congreso de la Unión presentaron iniciativas que realmente no son innovadoras ni representan una transición a un sistema regulatorio sin filias ni fobias; enfocado a la salud pública y derechos humanos; y considerando cada una de las etapas productivas de la sustancia en cuestión. Previendo esta situación de incumplimiento por parte del Legislativo, el artículo 107 de la Constitución faculta al Pleno de la Suprema Corte de Justicia a decidir —con un mínimo de ocho votos a favor— si se limita la vigencia de dichas normas a través de la declaratoria general de inconstitucionalidad.

Es así que el lunes pasado se discutió en el Pleno de la Corte el proyecto realizado por la Ministra Piña Hernández, donde propuso a sus compañeros ministros y ministras efectuar la declaratoria general de inconstitucionalidad del último párrafo del artículo 235 y del último párrafo del 247, ambos de la LGS. Dichas porciones normativas establecían que la siembra, cultivo, cosecha, transporte y otros distintos tipos de uso de psicotrópicos y estupefacientes —específicamente marihuana— era exclusiva para uso médico y científico, sujeto a una previa autorización por parte de la COFEPRIS,

dependencia de la Secretaría de Salud. El proyecto fue aprobado con ocho votos a favor y tres en contra; estos últimos, bajo argumentos francamente endebles y poco convincentes.

Entonces, ¿ya se legalizó la marihuana? La respuesta sencilla es: más o menos. Los efectos de lo decidido el lunes pasado son que ahora la COFEPRIS podrá dar permisos para que mayores de edad puedan sembrar, cultivar, cosechar, consumir, preparar, poseer y transportar marihuana, aunque hay que ser enfáticos en que está prohibido importar, comerciar, suministrar o distribuir dicha sustancia. Estos efectos entrarán en vigor cuando la sentencia le sea notificada al Congreso de la Unión y sea publicada en el Diario Oficial de la Federación, lo cual tiende a ser un poco tardado. Es decir, para poder consumirla con fines recreativos y de manera legal, es necesario contar con el permiso expedido por la autoridad sanitaria, el cual podrá ser solicitado una vez que se publique la sentencia de la Corte y que la COFEPRIS emita los lineamientos respectivos.

Como lo abordé en este mismo espacio hace algunas semanas (bit.ly/3gezn7z), hay que distinguir entre las limitaciones jurídicas y las limitaciones fácticas al ejercicio de los derechos. Es cierto que la declaratoria general de inconstitucionalidad retiró una de las limitaciones jurídicas para —en este caso— el ejercicio del derecho al libre desarrollo de la personalidad; sin embargo, aún no hay camino libre jurídicamente hablando: sigue estando penado en el Código Penal Federal la siembra, cultivo y cosecha de marihuana. Respecto de las limitaciones fácticas, la COFEPRIS podría, por ejemplo, simplemente no dar respuesta al trámite del permiso, lo cual llevaría a la necesidad de tomar otro tipo de acciones legales.

López Obrador declaró en la conferencia matutina del 29 de junio que respeta lo decidido por la Corte, pero que si “en vez de ayudar, perjudica”, enviará una iniciativa de ley al Congreso para enfrentar el problema de la drogadicción y la violencia. Sobre esto, vale la pena apuntar que quizás el presidente no entendió nada. El gran problema de este asunto es que, precisamente, el Congreso fue quien incumplió su responsabilidad de legislar sobre la materia. Además, en caso de que se apruebe una eventual iniciativa en los términos planteados por el presidente, esta sería inconstitucional por representar una limitación al derecho al libre desarrollo de la personalidad. Podría pensarse que su posible iniciativa tratará de ser armoniosa con el mandato constitucional, lo cual se antoja difícil, toda vez que él mismo ha afirmado que solo está a favor del uso medicinal de la marihuana.

Todos los avances en materia del uso lúdico de la marihuana han sido posibles gracias a los esfuerzos de las organizaciones de la sociedad civil y al litigio estratégico que se lleva en tribunales, así como al —me parece— correcto análisis que le ha dado la mayoría de ministros y ministras en la Suprema Corte. Este gobierno “de izquierda” no ha tenido la voluntad ni el arrojo para impulsar esta agenda sin que se siga criminalizando a los usuarios y beneficiando a los grandes productores, en su mayoría extranjeros.

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#4 Tiempos

Los estudios botánicos de los potosinos Barroeta y Estrada | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

 

La gran variedad de vida que existe en nuestro planeta no deja de maravillarnos, nuevas especies, hasta el momento desconocidas, siguen descubriéndose, tanto en el mundo vegetal como animal. Muestra de lo anterior, son los recientes descubrimientos de un par de especies vegetales y una, animal, dados a conocer por la comunidad científica.

Un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción en Chile descubrió una nueva especie de orquídea en la sureña región del Maule, la que fue bautizada como Bipinnula gabriel. Diferenciar las especies de orquídeas es tarea complicada pues estas florecen cada tres o cinco años, y sin flores es muy difícil diferenciar especies.

Por su parte, científicos estadunidenses localizaron en el suroeste de Texas, cerca de la frontera con México, una nueva especie de planta posiblemente venenosa y que pudiera estar cerca de la extinción. La planta, bautizada con el nombre científico de Solanum cordicitum, tiene un lejano parentesco con la berenjena, aunque es muy probable que no sea comestible para humanos o animales.

Por otro lado, un equipo de investigación germano-chino ha descubierto una rara avispa, que ha recibido el nombre científico de Deuteragenia ossarium, pertenece a una familia cuyos miembros a menudo son denominados “avispas de las arañas” debido a la tendencia que tienen a parasitar a estas últimas. El hallazgo lo ha hecho el equipo de la Universidad de Friburgo en Alemania, así como científicos del Museo de Historia Natural de Berlín en Alemania, y de la Academia China de Ciencias en Pekín.

Científicos potosinos no han estado fuera de este camino de indagación de nuevas especies. Un par de casos, tienen que ver con catedráticos del entonces Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí, Gregorio Barroeta y Francisco Estrada, a quienes, por cierto, el Instituto les hiciera un homenaje póstumo en 1908, por sus contribuciones al desarrollo del Instituto Científico. 

Gregorio Barroeta médico potosino que se dedicó, además, a los estudios biológicos y botánicos tiene la honra de que su nombre aparezca en géneros de plantas. En 1878, sus investigaciones sobre la flora potosina fueron revisadas por la comunidad académica de Viena, a iniciativa del Dr. Schaffner, quien en esta ciudad impuso el nombre científico de Viola Barroetácea a una especie del género violeta, descubierta por Barroeta, mientras que el Dr. Asa Gray profesor de Historia Natural en la Universidad de Harvard en Boston, le dedicó un nuevo género de plantas que encontró entre las que se remitieron de esta ciudad y de sus alrededores por Barroeta; el nuevo ejemplar se denominó como Barroetea setosa, Grey

. Con seguridad estas especies debieron estar en el Museo de Historia Natural del Instituto Científico que dirigió Barroeta.

En el mismo año, Francisco Estrada se interesó en la búsqueda de una nueva especie bautizada con el nombre de phytolacsa eléctrica, cuyas propiedades eléctricas y magnéticas llamaron la atención de Estrada que pretendía estudiar y eventualmente aprovechar sus propiedades físicas. En el periódico oficial La Unión Democrática, publicó la nota: “PLANTA EXTRAORDINARIA. Se ha encontrado en las regiones ecuatoriales una que goza de propiedades sumamente raras, pues participa de las de la electricidad y el magnetismo. Algunos hombres de la ciencia la han bautizado con el nombre de “phytolacsa eléctrica”. La zona en donde se ha descubierto está comprendida entre los diez y doce grados de latitud Norte, zona que abunda en vegetales raros por sus propiedades botánicas y medicinales y de las que con frecuencia se descubre en los vegetales que espontáneamente crecen en nuestro feraz territorio.

Esta circunstancia hace creer que sería posible que la phytolacsa eléctrica creciera en algunos puntos de nuestras cálidas costas, con más probabilidades quizá en las que baña el Golfo de Mexicano.

Si los estudiosos botánicos que han recorrido en distintas direcciones nuestra tierra caliente hubiesen encontrado algún vegetal en que sospecharen propiedades tan interesantes, harían un positivo, servicio á la ciencia suministrando las noticias que tuvieren respecto de la existencia en nuestro país de la nerviosa planta que tanto ha llamado la atención. En este supuesto y lograda su adquisición serían indemnizados de los gastos que para ello erogaren así como de los que ocasionare su transporte a esta Capital.

Las contestaciones pueden dirigirse al que suscribe en el Instituto Científico.

San Luis Potosí, Abril de 1878.- Francisco Estrada (hijo).”

Barroeta y Estrada, son un ejemplo de la intensa actividad que desarrollaban los catedráticos del Instituto en varias áreas del conocimiento, en la época de esplendor del Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí.

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A todo o ¿nada? | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO

Al principio de la temporada, poco era lo que prometía San Luis comparado con el torneo pasado: un equipo con pocos refuerzos que había dejado ir a jugadores importantes y se aventuraba con un cuadro muy parecido al anterior con tan solo algunas cuantas incorporaciones.

Hoy lo sabemos, estamos a 90 minutos de poder hacer lo mismo que el torneo pasado, o nuevamente fracasar.

El torneo no ha sido fácil para el equipo de casa: entre lesiones, bajas de juego y errores que han costado muy caros, hemos llegado a la última fecha con la posibilidad de entrar al repechaje dependiendo solo de un resultado: ganar.

Sí, lo sé, el empate y hasta la derrota nos podrían dar la calificación, sin embargo las cosas no parecen tan sencillas y, para evitar sacar la calculadora, vale la pena salir a cazar Tigres.

Mucho hay que cuestionar de San Luis y su temporada: algunos jugadores que no han dado el ancho, otros que solo corren en la cancha y un desempeño táctico con errores que nos hicieron perder puntos, desatenciones en defensa y hasta rechaces al centro desde la portería

; en fin, no ha sido el mejor de los torneos. Sin embargo, si al final de la jornada, estamos dentro de los 12 que siguen con vida, la misión estará parcialmente completa y lo digo así, porque el verdadero reto del equipo no es solo calificar, sino alejarse ahora sí completamente de las multas. En ese rubro, hoy San Luis está en el lugar 13, medianamente alejado de los últimos 3 que pagarán multa, pero ojo, no del todo salvado.

El equipo ha cumplido hasta ahora con lo pactado, pero viene la última parte: ganar 3 puntos para calificar al repechaje, lograr cerrar la temporada lo más tarde posible y ¿por qué no?, soñar con volver a alcanzar la liguilla. Compleja situación, pero no imposible, un partido muy duro: tres puntos en disputa y solo dos puestos para entrar, mismos que en 90 minutos, se nos pueden ir y dejarnos absolutamente con nada.

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Recomendaciones del cine de Terry Gilliam | Columna de Mario Candia

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Apuntes de un cineófito

El Rey Pescador (The Fisher King. 1991) Es una película diferente, a la que el tiempo ha tratado bien. La cinta nos retrata a un hombre superficial en la gran ciudad, atormentado y roto, que conoce por casualidad a un loco maravilloso que le salva la vida. The Fisher King trata con humor y originalidad el problema de las enfermedades mentales, de los demonios que todos tenemos dentro y que luchan por salir, con los que tenemos una batalla constante para mantener la cordura. Es comprensible que haya personas que se dejen llevar y caigan en el abandono personal de la lucha por mantener a raya sus demonios. La solución que da este film, la amistad, pero sobre todo, el amor.

Las Aventuras del Barón Munchausen (The Adventures of Baron Münchausen. 1988) La imaginación al poder, efectos especiales impactantes incluso 34 años después de su estreno, surrealismo y humor al estilo de Terry Gilliam, cine de aventuras diferente, con un magnífico reparto, Uma Thurman como la diosa Venus más bella que nunca…El barón de Munchausen es un curioso personaje que vive mil y una fantásticas aventuras acompañado por sus fabulosos criados capaces de correr más rápido que la luz, escuchar los ronquidos de alguien a mil kilómetros, levantar violentos huracanes, o acertar un blanco en la otra punta del mundo. Años más tarde, cuando todo el mundo ha olvidado sus aventuras; él tiene que volver a reunir a sus criados para salvar la ciudad del ataque de sus antiguos enemigos. El principal factor de atracción de esta película es, sin duda, el divertimento que supone ver las mil y una locuras del barón, sus criados, y demás personajes que aparecen. Sin embargo, su mayor virtud es, precisamente, en las paradojas que produce contra posicionando realidad y ficción.

12 Monos (12 Monkeys. 1995) El síndrome de Casandra: dícese en psicología de la sensación de angustia que experimenta una persona que conoce de antemano lo que va a ocurrir, cuando nadie le cree. A este trastorno se ve sometido James Cole (Bruce Willis), un presidiario al que se le propone conmutar su pena a cambio de obtener información sobre las causas y el origen de propagación de un virus que devastó la humanidad en 1996. Nos hallamos ahora en un futuro que permite viajes al pasado, gracias a los avances científicos realizados bajo la superficie de la Tierra, donde residen los supervivientes de este apocalipsis. Basándose en una película francesa, Terry Gilliam nos sumerge en sus particulares visiones oníricas, surrealistas y extrañas para componer un rompecabezas confuso al principio, pero en el que acaban encajando todas sus piezas a la perfección. Además, la cinta ofrece un análisis sobre la mente humana y nos invita a una profunda reflexión acerca del comportamiento del hombre con respecto a la naturaleza y lo que le rodea, pensamiento que atormentará al propio protagonista haciéndole creer si realmente todo es una invención y ha perdido la razón.

Miedo y asco en Las Vegas (Fear and Loathing in Las Vegas. 1998) Adaptación cinematográfica fiel de la novela homónima de Hunter J. Thompson, creador del género periodístico Gonzo. Relata las aventuras del periodista y escritor, encarnado en Johnny Deep, y su abogado interpretado por Benicio del Toro, en el seguimiento de una carrera de motos en Las Vegas. Para ello llevan todo lo necesario: Dos bolsas llenas de marihuana, un salero de cocaína, un litro de éter, mezcalina, ácidos, mariguana, ron y tequila. Gilliam, quien si no, es fiel a la memoria del maestro Gonzo. La película reproduce genialmente lo que todos imaginamos cuando leemos cualquier trabajo de Hunter J. Thompson. Una genuina obra maestra.

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Opinión