agosto 19, 2026

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#4 Tiempos

¿Y los pendientes? ¿Y Nodal? | Apuntes de Jorge Saldaña

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APUNTES

Sí, muy bonitos sus eventos, nombramientos, primeros actos y todo mis queridos Ricardo y Enrique, pero… ¿y los pendientes?

Sin sorna ni sarcasmo socarrón, he de reconocer que el tránsito tortuoso de la cumbia que se entonaba para ambos rumbos a la llegada al poder ejecutivo como a la presidencia municipal, la supieron bailar sabroso. Ambos se lucieron, discursos y eventos fueron políticamente calculados, comunicativos, conmovedores, contundentes y controlados.

En estos días, mis amigos Ricardo Gallardo, gobernador constitucional, y Enrique Galindo, presidente municipal capitalino, están terminando de plasmar su respectivo “¿no que no?” social en sus primeros días de gobierno, traduciendo lo que muchos potosinos sentíamos en nuestro apretado corazón e inconsciente colectivo: la inaplazable necesidad de un cambio sistémico y estructural, es decir, una nueva ración de esperanza, aunque sea eso.

En estos pocos días, como actos de gobierno detecto un par trascendentales: uno muy importante en la instrucción para que 200 patrullas de la Fuerza Metropolitana, que se usaban como guardias de empresarios y políticos, fueran al apoyo de la Policía Municipal de manera inmediata.

Este sí fue un acto de gobierno y no un anuncio o mero evento. El nudo de ahorcamiento a la ciudad por parte de intereses mundanos (léase: contrato de muchos millones) por parte de un grupo empresarial para dejar a la capital sin patrullas, lo vino a desatar el nuevo gobernador durante la toma de protesta del alcalde. Estado: 1, Intereses empresariales: 0.

Aquí no mandan ellos ni vamos a dejar que nos chantajeen, fue el mensaje en subtexto.

Otro acto de gobierno (de esos en los que se necesita decisión, inteligencia y no dinero) fue la implementación la madrugada de ayer del operativo “Expreso 57”, que, con un mínimo de elementos, se pretende duplicar la fluidez vial en la carretera 57 en las horas de mayor tránsito vehicular.

A partir del Distribuidor Juárez y hasta el Eje 114, la circulación será fluida, sin acceso desde las laterales por algunas horas, con 13 motociclistas procurando la rápida movilidad y con el uso a criterio humano de los semáforos. Tenemos alcalde en funciones, no en discurso y será palpable su acto gubernamental para más de 80 mil empleados de la Zona Industrial.

La iniciativa enviada ayer al congreso del estado para implementar la gratuidad y vigencia permanente de las licencias de conducir, también es un acto de gobierno, compromiso de campaña y está fundamentado en combatir la corrupción. Saldrá sin aspavientos según me cuentan mis fuentes legislativas.

Hasta aquí vamos bien, tenemos estado y ciudad, que en términos generales, se encuentran en paz, y trabajando.

Es decir, se pudo, ya se pudo pero…¿qué sigue? Es la madre de las preguntas de una familia numerosa de cuestionamientos.

Vayamos de lo más a lo menos (o de lo menos a lo más) y que conste que no pretendo ser la señora incómoda a la que le arreglan la luz, pero se queja de los baches. Se que ni los tiempos ni la cobija alcanzan, no obstante, el tiempo vuela y éste mundo es de los descobijados.

Falta resolver el tema de las pipas de agua, que simplemente no hay disponibles porque se acabó el contrato de arrendamiento y mientras tanto media ciudad sufre desabasto, pero ahí no queda la cosa: contratar pipas es tomar un analgésico para el cáncer de huesos.

Falta resolver de fondo y en estructura al Interapas, digo, ¿Cómo pedir pipas si no hay siquiera titular? Y más allá: ¿Qué vamos a hacer respecto al Realito y su contrato? Agua sí hay, lo que no hay es infraestructura que soporte el nivel de metros cúbicos por segundo que nos mandan, por eso se rompen los ductos.

Pozos sobran, lo malo es que la mayoría son clandestinos, sin permiso y sin control, ah pero los que están en orden consumen tanta energía eléctrica que es impagable el recibo a la CFE. Entonces ¿Por dónde empezar? A puros mejoralitos se nos va a morir el paciente…

Los eventos, las giras y los anuncios tampoco resolverán el tema de la presa La Maroma, esa que está detenida por la CONAGUA, porque a los que encargaron construirla les dieron el 70 por ciento del presupuesto pero avanzaron en un 20 por ciento de la misma.

El tema ya generó una denuncia contra la CEA y la propia CONAGUA, porque hay millones y millones de pesos bailando un danzón entre las cuentas de las constructoras involucradas, mientras que los supuestos beneficiarios …bien gracias ¿me prestas tu cubeta?

Para la ciudad viene pronto la renovación del contrato con la empresa Vigue, encargada de recoger la basura urbana. ¿Seguimos o ahí la dejamos?

¿Qué va a pasar con la Fiscalía y todos sus temas tan dolorosamente pendientes? (desde encontrar a Zoé para llevarla a los brazos de su madre, hasta Córdova para llevarlo a los brazos de la justicia).

Los burócratas del Estado ¿tendrán o no aguinaldo? ¿Se tomará el consejo carrerista de pedir prestado?

¿Qué pasó con los ministeriales que unos días antes del cambio de gobierno convirtieron en un caos a la ciudad? ¿Ya se resolvió de fondo el asunto?

¿Quién asume la defensa de los intereses de los potosinos respecto a los 9 millones de pesos que malamente tomó la anterior administración del cajón de la Tesorería municipal? ¿De qué nos sirve que un involucrado esté en la cárcel si el dinero sigue en sus bolsillos?

¿Qué pasó con los millones que se desviaron desde Comunicación Social del gobierno de Xavier Nava a través de medios de comunicación apócrifos?

¿Qué va a suceder con la centena de empleados municipales que fueron basificados de última hora?

¿Qué pasó con los adeudos de los maestros de las telesecundarias y que mantuvieron negociaciones con alfileres?

¿Cuál será el primer evento importante de la nueva Secretaría de Cultura y cómo conciliar a esa gran, multiforme, polémica, caprichosa, veleidosa y talentosísima, comunidad artística potosina?

¿Cuál es el la ruta para cambiar la Secretaría de Turismo a la Huasteca?

¿Cuál será la nueva relación de los gobernantes con los medios, si los propios gobernantes son sus propios medios?

Y la más importante para terminar esta lista de mis cuestiones aflictivas ¿Cuándo carajos por fin vendrá Cristian Nodal a San Luis?

Queda claro que no terminan aquí mis preguntas o mucho menos los pendientes y es imprescindible saber todos de una vez que no hay varita mágica que los resuelva de un solo golpe… yo nada más digo que no se nos olviden.

Hasta la próxima, Culto Público.

Atentamente

Jorge Saldaña, el del corazón en el patíbulo hasta el medio día de hoy.

BEMOLES.

Antonio de Rabinal Gamboa, productor en jefe del Canal 7, se le vio muy “acomedido” ayer durante el recorrido que hizo el gobernador al Centro de las Artes… ¿Será el próximo titular del recinto? ¿Será recompensada su actitud tan “comedida”? Mañana les platico.

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#4 Tiempos

El filósofo de Lo Mexicano, Luis Villoro Toranzo | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

En 1950 El Colegio de México publicaba la obra: Los grandes momentos del indigenismo en México, escrita por Luis Villoro Toranzo, que iniciaba su trayectoria filosófica en México, después de graduarse en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde se doctoró en filosofía.

Bajo la influencia del filósofo español desterrado y que fuera Rector de la Universidad de Madrid, José Gaos, emprendió en el grupo filosófico Hiperion, el estudio del Ser del Mexicano y la producción de la filosofía de Lo Mexicano desde corrientes como el existencialismo, el historicismo y la fenomenología.

Aunque el interés en el tema del indigenismo al parecer tuvo sus raíces en las experiencias de juventud en el altiplano potosino, en la Hacienda de Cierro Prieto al noroeste de la ciudad de San Luis Potosí, donde la familia de su madre tenía sus raíces y donde viviría por un tiempo, antes de trasladarse a la Ciudad de México a estudiar filosofía en la UNAM.

En dicha hacienda, al decir de su hijo el escritor Juan Villoro en su libro sobre su padre: la figura del mundo, le marcaría la escena de un campesino que al encontrarlo le saluda besándole la mano y refiriéndose a su persona como “patroncito”.

Luis Villoro nació el 3 de noviembre de 1922 en Barcelona, España; su padre un médico barcelonés y su madre una rica hacendada potosina. Tras el conflicto de la guerra civil española, su familia regresa a México y se instala en primera instancia en San Luis Potosí a fines de la década de los treinta.

La trayectoria intelectual de Luis Villoro, siempre estuvo en torno al tema de lo mexicano lo que lo llevó a estar de cerca y apoyar el movimiento zapatista en Chiapas al parejo de su vida académica en la UNAM.

En su pensamiento se subraya la convivencia social bajo el respeto entre culturas, exige reconocer al otro y construir comunidades que incluyan la diversidad, sin sacrificar la autonomía de las personas ni de los pueblos. Lo que le llevo a proponer enfoques para una democracia que reconozca la pluralidad de identidades.

Profesor de la UNAM desde 1954 en la Facultad de Filosofía y Letras de donde egresó, fue también investigador del Instituto de Investigaciones Filosóficas desde 1971 y

en el cual es nombrado Investigador Emérito en 1989, mismo año en que recibe el Premio Universidad Nacional en Investigación en Humanidades. En 1998 es nombrado Investigador Nacional Emérito de la UNAM.

En la creación de instituciones también tuvo participación, fue profesor fundador de la Facultad de Filosofía de Guadalajara y de la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Iztapalapa haciéndose cargo de la dirección de la División de Ciencias Sociales y Humanidades. En 1978 ingresa a El Colegio Nacional y en 1986 recibe el Premio Nacional de Ciencias Sociales, Historia y Filosofía.

La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo le otorgó el Doctorado Honoris Causa en el 2002, y en el 2004 se lo otorga la Universidad Autónoma Metropolitana. Finalizando el año de 2007 es nombrado Miembro Honorario de la Academia Mexicana de la Lengua.

Respecto a su obra filosófica, el Centro de Estudios de Filosofía Mexicana la reseña: “La obra de Villoro no es posible clasificarla en una sola línea de investigación, pues su producción filosófica se desarrolló en varias vertientes a lo largo de su vida intelectual, por ejemplo: el campo de la historia de las ideas y de la filosofía de la cultura, la filosofía de la historia, la filosofía política, la teoría del conocimiento, la analítica, la ética, entre otras”.

Luis Villoro Toranzo, que se nutrió de la vida mexicana en el altiplano potosino es considerado uno de los más destacados representantes de la filosofía mexicana, siendo su obra una parte indispensable de la filosofía. Villoro murió en la Ciudad de México el 5 de marzo del 2014.

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#4 Tiempos

Historias de valor | Columna de Juan Jesús Priego

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LETRAS minúsculas

 

Una vez, un famoso orador se presentó ante un auditorio muy numeroso para disertar acerca de La dignidad humana y sus fundamentos teóricos (así tituló su conferencia). ¡Pero, ay, tan largamente habló de estos asuntos que muchos asistentes empezaron a bostezar y otros francamente se durmieron! Entonces decidió cambiar de táctica y sacó de su cartera un billete de quinientos pesos, lo agitó en el aire y preguntó con voz tonante:

¿Alguien quiere este billete?

Los que estaban despiertos levantaron la mano, y los que en ese momento dormían también la levantaron, e incluso más firmemente que los otros, un poco así como los diputados y los senadores la levantan en la Cámara a la hora de las votaciones. ¿Sobre qué van a votar? Sólo Dios lo sabe, pero ellos de todas maneras, para fingir que viven, dan muestras de asentimiento. Pero sigamos con nuestra historia. Era claro que todos querían participar en el dichoso concurso, pero ¿qué tenían que hacer para ganarse esos quinientos pesos?

El orador adoptó un aire misterioso, tiró al billete al suelo, lo pisoteó una, dos y cien veces, cual si bailara sobre él el jarabe tapatío, lo levantó del suelo y volvió a decir:

-El billete ha quedado un poco maltratado, como ustedes pueden ver. Pero si alguien lo sigue queriendo, que me lo diga.

Por demás está decir el revuelo que se armó. ¿A quién le importaba que estuviera maltratado? ¡Todos seguían queriendo aquel billete!

Luego el orador escupió sobre él, lo dobló, hizo con él una bola del tamaño de una pelota de golf y lo enseñó otra vez a su auditorio.

-Quien en tales condiciones siga queriendo este billete no tiene más que decírmelo y se lo daré.

Y he aquí que todos volvieron a levantar la mano.

-Bien –dijo entonces el orador-. Ahora ya están en mejor condiciones de saber qué es la dignidad humana. Cuando el billete estaba liso y crujiente, todos lo querían, pues valía lo que dice en cada uno de sus cuatro ángulos, es decir, quinientos pesos. Cuando lo pisoteé no una, sino varias veces, y quedó manchado con el lodo de mis zapatos, ustedes quisieron tenerlo aún, pues seguía valiendo quinientos pesos: mis golpes, como quiera que sea, no le hicieron perder nada de su valor. Luego lo escupí, pero no por eso ustedes le hicieron ascos. Pues así sucede con el hombre, señores y señoras. El hombre puede ser pisoteado, escupido, humillado; pero, pase lo que pase con él y le hagan lo que le hagan, nunca perderá su valor ni su dignidad.

El auditorio esbozó una sonrisa de comprensión y amabilidad, y el orador prosiguió de esta manera:

-Suceda lo que suceda, ante Dios siempre seremos valiosos e importantes: infinitamente más valiosos que este billete que, por lo demás, sólo vale quinientos pesos. ¿Ahora han comprendido ya en qué consiste la dignidad humana?

Y así acabó aquella conferencia. Espero que, por su bien, el orador haya sorteado entre el auditorio aquel billete, pues, de lo contrario…

Cuando leí esta historia en un libro de cuyo título no puedo acordarme, también yo sonreí. Pero no por el ingenio de este orador, sino porque ya había leído yo en un libro de la antigüedad cristiana una historia parecida.

Una vez –así comienza esta otra historia, mucho más antigua que la primera-, un peregrino fue en busca de un anacoreta para pedirle ayuda y un consejo. Estaba muy afligido por sus pecados pasados y no estaba seguro de que Dios fuera a perdonárselos. “No he sido bueno –gemía, desconsolado-; no he sido trigo limpio. ¿Tendrá Dios compasión de mí?”.

El anacoreta le habló largamente de la misericordia divina, le contó la historia de David y otras muchas tomadas de la Biblia; lo amonestó con graves palabras para que confiara más en la misericordia divina, pero el pobre peregrino seguía mostrándose al borde de la desesperación.

Entonces el santo hombre de Dios le hizo esta pregunta:

-Dime, si tu túnica se rasgara, ¿la tirarías?

-No. Esta túnica es la única que tengo; si se rasgara, la remendaría y volvería a usarla.

-Entonces, fíjate bien –respondió el anacoreta-: si tú cuidas así tus vestidos, que no son más que paño, ¿crees que Dios no va a tener misericordia de uno que ha sido creado a su imagen y semejanza?

El peregrino sonrió lleno de gozo, luego lloró durante unos instantes, emocionado, y por último besó la mano del santo anacoreta: había comprendido la lección. ¡Ahora ya sabía cuál es el valor de la vida humana! Y, dándole las más sinceras gracias, reemprendió su camino…

¿No es ésta una historia bella y profundamente humana? En realidad, me gusta mucho más que la anterior. ¿Crees que, por lo que has hecho, Dios se va a deshacer de ti echándote en el olvido? ¿Crees que Dios se deshace de este modo de sus criaturas? Sí así lo crees, si esto es lo que piensas de Él, déjame decírtelo: aún no lo conoces. Como el billete del conferencista, el hombre puede estar sucio; como la túnica del peregrino, su corazón puede estar roto, pero no por eso a sus ojos vale menos. Tal es, en pocas palabras, el fundamento de la dignidad humana. Y quien quiera fundamentarla de otra manera y con otros argumentos construye sencillamente en el vacío.

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El Cronopio

El artista, narrador, periodista e ingeniero, Alberto Sustaita | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

J.R. Martínez/Dr. Flash

En la lista de los grandes literatos potosinos del siglo XIX y principios del siglo XX se encuentra Miguel Alberto Sustaita Zavala que combinó su actividad profesional entre el periodismo, la literatura, el dibujo y la música. Esta última exponiendo la vena musical familiar pues su abuelo fue el músico potosino de reconocimiento internacional León Zavala, cuyo nombre perduró en el imaginario potosino al preservarse la orquesta con su nombre, en la cual, por cierto, iniciaría sus actividades musicales Julián Carrillo.

Su nombre se suma a la lista de personajes que combinan su vocación entre las ciencias e ingeniería con las letras. Alberto Sustaita ingresaría a estudiar ingeniería en el Colegio Militar de México, después de terminar sus estudios de preparatoria en el Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí, mismos que abandonaría para dedicarse a la escritura iniciando actividades de literatura y periodismo, en San Luis Potosí.

Miguel Alberto Sustaita Zavala nació en San Luis Potosí el 10 de mayo de 1863, su primera infancia la vivió bajo la ocupación francesa en San Luis. Si bien su obra literaria no es del todo conocida, sus composiciones musicales lo son menos, las cuales fueron influenciadas por el ambiente familiar en el cual varios de sus tíos ejercían su vocación musical heredada de su abuelo.

En sus primeros años como escritor se distinguiría por su trabajo periodístico, donde luego usaba la poesía como forma de expresión. Sus contribuciones en los periódicos locales de la época, como El Estandarte y El Correo de San Luis, usaba el seudónimo de P.K. Dor, el que luego también usaría en su obra literaria. Fue director del periódico potosino El Contemporáneo.

Su obra literaria incluye teatro, cuento, drama y novela

, la cual produjo desde fines del siglo XIX hasta su muerte que ocurrió el 29 de junio de 1909.

En 1892 publicó Siete Pecados, libro de narraciones editado por la imprenta Vélez e hijos, donde Manuel José Othón hizo la presentación; presentación donde Othón lamentaba “porque en San Luis nadie lee” (¿qué tanto ha cambiado esta apreciación?).

Iniciando el siglo XX llevaría a la imprenta varias de sus obras, entre las que se encuentran la realizada en la Imprenta Popular en 1906 intitulada Las Bolado. En la Tipografía de la Escuela Militar de San Luis Potosí, editaría las obras: Nita. Drama en un prólogo y tres actos, en 1904; El crimen del Pullman en 1907; Mortales y veniales en 1907; El padre Adrián. Drama en tres, también en 1907; Mutilado en 1909, poco antes de su muerte.

En 2010 el Ayuntamiento de San Luis Potosí publicó la obra Cuentos Potosinos donde se incluyeron los escritos por Alberto Sustaita y en 1998 El Colegio de San Luis, en su colección Literatura Potosina 1850 – 1950 coordinada por Ignacio Betancourt, publicó los cuentos Un Truchiman, Doña Juanita y el Tren de Balastre.

Alberto Sustaita procreó cinco hijos en su matrimonio el 7 de mayo de 1898 con María Emilia Muñoz López realizado en San Luis Potosí.

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