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Un amparo pronto podría dejar libre a Alejandro “N” | Apuntes de Jorge Saldaña
APUNTES
Es ilegal publicar su nombre completo pero todos lo sabemos, es el hijo de la familia Fernández Montiel. Es Alejandro, el homenajeado con la Presea Plan de San Luis y el reconocimiento de “Potosino Distinguido”. Es el hermano de hermanos poderosos, el vinculado a grandes fortunas y autoridades circulantes en el ámbito de la opinión pública.
También es miembro de una sociedad que le creyó por décadas su disfraz de filántropo, prestigio que lo cubrió como cal a una tumba putrefacta.
En octubre del 2019, fecha en que fue detenido, se escarbó entre sus obscuros escombros, fue denunciado y posteriormente sentenciado a doce años de prisión por violación agravada, pues de acuerdo a su juicio (mismo que se retrasó en más de dos ocasiones), Alejandro “N” habría violentado en múltiples ocasiones de un menor de edad que estaba bajo su “cuidado”.
El caso de Alejandro, en sus inicios, causó controversia y hasta solidaridad de la clase más alta de la sociedad potosina. Sin embargo, éste se fue derruyendo en cada etapa de su proceso en el que expertos en materia psicológica, médica y tecnológica (fundamental fue el peritaje a su teléfono celular y otros dispositivos por el que se ponía en contacto con la víctima).
El colchón con sangre de la víctima y semen del victimario encontrado en la propia oficina del hoy encarcelado (disculpe Culto Público, pero a las cosas hay que llamarles por su nombre) no fue admitido como prueba. Por alguna razón inexplicable, la entonces defensa de Alejandro logró desacreditar la prueba, no obstante fue ratificada su sentencia el 14 de diciembre del 2023 cuando la segunda sala del Supremo Tribunal de Justicia confirmó su condena.
El ex funcionario del DIF estatal, a cargo de los albergues para los menores más desprotegidos del estado y en situaciones verdaderamente perturbadoras, fue quien de poco a poco y de cita en cita, sacaba a su víctima para convivir en solitario.
Bueno, pues el ex funcionario, ese personaje galardonado, ese preso sentenciado, a cinco años de su aprehensión y a menos de la mitad de su condena podría salir libre.
A las manos de quien esto escribe, llegó una copia (que fue previamente corroborada) de un oficio en el que se da cuenta a la Sala del Supremo Tribunal de Justicia, la interposición de un amparo directo promovido por el acusado.
Este oficio, fechado el 4 de junio de este año pero dado por visto a las partes y hecho público hasta la semana pasada de este mes de agosto, se interpone en contra de su sentencia; es decir, que de proceder, se convertiría en la puerta de salida para el sentenciado.
120- VISTO_240826_110138 (1)Por el momento, y hasta que no se resuelva de manera definitiva el instrumento legal, se mantienen las cosas en el “estado procesal que guardan”. Es decir, que Alejandro N. Seguirá en prisión, pero no por mucho tiempo.
¿Por qué me animo a decir que no por mucho tiempo?
Le explico a mi Culto Público: a partir de tener en mi poder el oficio, me di a la tarea de rastrear e investigar justamente el “estado que guardan las cosas” y esas cosas de plano se podrían definir como un acto de vileza, abuso y corrupción.
Al día de hoy, la víctima no tiene defensa y parece no querer tenerla. Por alguna razón (no me imagino cuál pero se me viene a la mente una avalancha de signos de pesos) la propia familia de la víctima se ha alejado de sus abogados, no les han dado mayor información de los procedimientos y se podría decir que abandonaron el caso.
De la víctima no se sabe absolutamente nada e incluso hay quien asegura que cansado del asunto, con una vida interna y externa hecha pedazos, ha decidido continuar su camino dejando todo el asunto atrás.
Respecto a la defensa de Fernández Montiel, también pude saber que ha cambiado. Ya no son los abogados que iniciaron su juicio los que hoy lo representan, ni Marco Polo ni Rafael Aguilar llevan el caso.
Al parecer hay un abogado “muy reconocido” de San Luis Potosí (que no pude saber de quién se trata) y es el que lleva veladamente el asunto a través de pasantes y abogados de su despacho.
Su estrategia ha sido la de “convencer” a billetazos a la familia de la víctima, es decir, aprovecharse de su necesidad, de su cansancio, de su sufrimiento, para que con algo de pan y lentejas calientes, el hombre que abusó de su hijo (como lo dijo el juez y no yo, para que no empiecen de violentos contra el mensajero los miembros de su familia) quede en libertad y siga su vida fuera de la cárcel y gozando de todos sus privilegios.
Ese es el estado verdadero que guardan las cosas.
Aparentemente así está de desequilibrada la balanza de la ciega Justicia en nuestro SLP.
Es este caso, como muchos otros incluso más graves pero que no son conocidos, los que deberían poner en cuestión la necesidad de reformar el sistema de justicia o dejarlo como está.
Este es un caso de corrupción agravada y desalmada, corromper el alma misma de una familia aprovechándose de sus necesidades más básicas. Es poner un bolillo con lentejas para que su voz que pide justicia esté ocupada comiendo.
Quizás, y muy pero muy tristemente en el caso de Alejandro N, van a ganar los billetes y la inmoralidad, a la justicia. Sin embargo, toda una fortuna en generaciones, no podrán comprar nuevamente la decencia, ni habrá suficiente oro que le permita al hoy probadamente culpable (por un juez y no por la opinión pública ni los periodistas que hemos dado seguimiento al caso) volver a andar por la calle con la cabeza en alto.
Estará este aprendiz de reportero, al pendiente de lo que ocurra en los próximos días.
Por hoy es todo para mi querido y Culto Público. Los destapes madrugadores rumbo al 2027 pueden esperar para la próxima entrega.
Atentamente
Jorge Saldaña
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#4 Tiempos
Si yo lo hago es libertad, y delito cuando me lo hacen | Apuntes de Jorge Saldaña
APUNTES
Culto Público, hijos de la memoria selectiva:
Hay una trampa intelectual que se llama principio de conveniencia: defiendo las reglas cuando me protegen y las ataco cuando me limitan.
Es como yo cuando no me acuerdo de mis deudas ni de lo que no me conviene. O como el burócrata de ventanilla equis que acepta sobornos toda la jornada, pero luego se indigna porque los tránsitos le piden moche y no los baja de “méndigos corruptos”.
Ese comportamiento no es un asunto ni de ideología ni de educación —bueno, igual y sí—, pero desde mi óptica también es un tema de cálculo mañoso. Y aquí, en nuestro estado, donde “el águila paró”, ese cálculo quedó expuesto como fraude nigeriano con faltas de ortografía.
Como todos sabemos, desde hace días circula una narrativa: el Gobierno del Estado persigue periodistas.
La evidencia central fue una fotografía —filtrada por WhatsApp, como siempre— de un supuesto oficio ministerial con una lista de diez comunicadores y activistas a quienes se buscaría aprehender.
La historia se incendió.
Artículo 19, el CPJ y Reporteros Sin Fronteras emitieron alertas. En horas, San Luis era trending de la infamia: “Estado represor”.
¿Así de fácil?
Mejor vayamos con cuidado, porque este caso merece más que reacción de reflejo.
El mismo comunicado de Artículo 19 —institución que respeto y cito con precisión— reconoce que la información sobre una de las detenciones proviene de una “fuente local anónima” que “no ha podido ser verificada”.
La orden de aprehensión, es decir, la foto de WhatsApp que generó la alarma, también llegó de una “fuente local”.
Entonces, las organizaciones que le exigen al Estado máxima transparencia construyeron su denuncia sobre información que ellas mismas admiten no haber podido confirmar.
Claro, eso no invalida su preocupación, pero sí obliga a darle peso específico.
Porque cuando uno revisa quiénes son algunas de las personas detenidas, pues… ya lo he dicho y lo sostengo: Eréndira Reyes Aguillón y su hija Alejandra Hermosillo no son periodistas en ningún sentido técnico ni ético del término. Operan páginas anónimas, sin firma, sin metodología y con expedientes documentados por extorsión a gobiernos municipales.
Christian Herrera, a quien nadie en el gremio conocía antes del escándalo, fue detenido —según la versión no verificada que menciona el propio comunicado de Artículo 19— asaltando una farmacia en Ciudad Valles. Ya desde la celda se declaró dueño de una página de Facebook de amarillismo puro.
A ver…
El periodismo no es una credencial que se activa cuando conviene para reclamar impunidad.
Eso es charoleo del más chafa.
La novedad es que ayer volvió a circular la foto del supuesto oficio ministerial, pero en tres versiones. Sí, tres versiones casi iguales, con distintos nombres y “enviadas muchas veces” en grupos de WhatsApp.
Una con personas desconocidas; otra con presuntos periodistas y activistas, que es la que sostiene la narrativa de persecución; y una más con nombres como Claudia Sheinbaum, AMLO, Belinda y Maradona.


Sí, así de ridículo.
Diversas herramientas de análisis de imagen coinciden en que la versión con periodistas muestra indicadores de construcción posterior a un documento original; es decir, que habría sido hecha a partir de algo real y luego refotografiada.
La versión con figuras de la política nacional y la farándula fue fabricada con intención claramente burlesca, quizá para ridiculizar la fuente o demostrar que el formato era manipulable.
La otra lista, pues sabrá Dios quiénes sean los que ahí aparecen.
Claro, esto no prueba que el oficio sea falso. Incluso podría tratarse de una trampa para restar credibilidad al tema. Pero, de cualquier modo, sí abre una pregunta que nadie —ni los que se dicen parte del ecosistema crítico ni los otros— ha querido responder:
¿De dónde vino el “original”? ¿Quién lo filtró? ¿Quién lo modificó? ¿Quién lo distribuyó? ¿Para qué?
Porque si la lista fue fabricada —o manipulada a partir de un documento real que nada tenía que ver con periodistas—, entonces no estamos ante una persecución: estamos ante un montaje político elaborado, diseñado para activar organismos internacionales, generar presión sobre el gobierno y construir un escudo de impunidad.
Y eso, que yo sepa, tampoco es periodismo.
Por si fuera poco, mientras todo esto ocurre, también circuló ayer un video evidentemente manipulado, y que de lejos huele a elaboración con inteligencia artificial, en el que “aparecen” un periodista y la creadora de contenido Anahí Torres.
En el video, ella se ve que está en un cuarto con hombres armados y dinero. Él la señala, la cuestiona y la exhibe.
A todas luces es una farsa. Es una infamia fabricada. Es violencia digital. Es destrucción reputacional con herramientas tecnológicas.
No estoy defendiendo a ninguno de los que aparecen en el video. Es más, sus nombres son lo de menos.
Lo que sostengo es que usar inteligencia artificial para generar desinformación, restar credibilidad (en caso de tenerla, claro), ridiculizar personas y usar sus imágenes para engañar a la opinión pública es una bajeza. Contra ellos o contra cualquiera.
Pero aquí viene el giro:
Eso que hoy les está pasando a ellos, es exactamente lo que tipifica y castiga el Artículo 187 Ter del Código Penal de San Luis Potosí, conocido como “Ley Serrano”; la misma ley que ese
ecosistema local y nacional han denunciado como instrumento de censura y persecución.
Entonces va otra de mis muy tiernas preguntas:
¿La IA maliciosa es crimen y golpe bajo cuando la padecen ellos, pero herramienta legítima de crítica cuando la usan contra otros?
¿La “Ley Serrano” es censura cuando el gobierno puede usarla contra ellos, pero protección necesaria cuando ellos son las víctimas?
Discúlpenme, pero eso no es una postura de principios. Es principio de conveniencia.
Ojo, porque luego se me alborotan más mis amados haters: no estoy defendiendo al gobierno de Ricardo Gallardo —ni falta le hace— ni justificando la reforma aprobada por el Congreso.
Tampoco estoy descartando que haya acciones reales de la Fiscalía que merezcan escrutinio. Todo lo contrario.
Lo que estoy diciendo es que algo no encaja.
En este caso específico hay demasiadas preguntas sin responder, demasiadas coincidencias narrativas, demasiado dinero de fondo y un timing políticamente demasiado conveniente.
Porque, a ver:
¿A quién le convendría armar un montaje de esta naturaleza para desgastar todos los días al gobierno?
¿Quién tiene los recursos para hacerlo?
¿Quiénes son sus operadores mediáticos?
¿Quién se beneficia a corto y mediano plazo?
No voy a responder por usted, mi Culto Público. Ahí están los nombres, los intereses, los pleitos, los financiamientos y los apellidos conocidos. Cada quien puede hacer su propio crucigrama.
La última porque ya me dio sueño:
A quienes armaron, editaron, manipularon y circularon el video calumnioso contra dos personas, ¿se les debe castigar?
¿O Artículo 19 también debe protegerlos porque solo estaban ejerciendo su libertad de expresión y su derecho a la crítica de forma anónima?
La libertad de expresión es un valor que se defiende con consistencia o no se defiende. No se puede exigir protección de una ley que tú mismo denuncias como censura. No se puede llamar periodista a quien extorsiona. No se puede condenar la IA maliciosa solo cuando tú la padeces.
El problema del principio de conveniencia es que siempre termina devorando a quien lo ejerce.
Hasta la próxima.
Yo soy Jorge Saldaña.
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Ciudad
Galindo confirma investigación por contaminación en colonias del poniente
Habitantes aseguran que durante la madrugada se liberan gases y partículas tóxicas que ya afectan la salud de familias enteras
Por: Redacción
Enrique Galindo Ceballos, alcalde de San Luis Potosí, confirmó que el Ayuntamiento ya investiga las denuncias ciudadanas por presunta contaminación ambiental en la zona poniente de la capital, donde habitantes acusan desde hace años afectaciones a la salud derivadas de emisiones contaminantes atribuidas presuntamente a la empresa Pintone.
El edil reconoció que la Dirección de Ecología municipal ya realiza inspecciones y análisis en la zona, aunque advirtió que el problema podría ir más allá de una sola empresa, debido a la presencia de tiraderos clandestinos y quema constante de basura.
“Yo creo que ahí hay algo más complejo, no solo el tema de esta empresa”, declaró Galindo.
Las denuncias fueron presentadas por vecinos de colonias como Alborada, Amanecer, La Brisa, Villas de Jacarandas y Morales Saucito, quienes aseguran que durante años han padecido malos olores, vapores químicos y emisiones atmosféricas, principalmente durante la madrugada.
Los habitantes sostienen que las emisiones aumentan entre la una y las seis de la mañana, horario en el que presuntamente se liberan partículas y compuestos químicos aprovechando las condiciones atmosféricas y la menor supervisión.
La denuncia colectiva fue entregada ante instancias como SEGAM, COEPRIS, PROFEPA, el Ayuntamiento capitalino y la Comisión Estatal de Derechos Humanos.
Como antecedente, los vecinos recordaron que el pasado 27 de marzo de 2026 la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental aplicó una clausura parcial a la empresa por presuntos vertimientos al drenaje; sin embargo, aseguran que las emisiones continúan.
Además, citaron estudios académicos realizados por investigadores de la UASLP, donde se documentaron concentraciones elevadas de partículas PM2.5 en marzo y abril, alcanzando niveles de hasta 145 microgramos por metro cúbico, por encima de los límites establecidos en la NOM-025-SSA1-2021.
De acuerdo con la denuncia, la exposición prolongada a estos contaminantes podría generar afectaciones respiratorias, cardiovasculares y riesgos crónicos para la salud, especialmente en niñas, niños y adultos mayores.
Galindo afirmó que ya sostuvo reuniones con algunos vecinos afectados y evitó responsabilizar directamente a la empresa mientras no exista un dictamen técnico definitivo.
“Yo tengo unas fotos donde los propios vecinos me las han mandado y no parece que sea la empresa, pero no quiero emitir un juicio hasta no tener el dictamen final de Ecología”, señaló.
El alcalde reveló además que la capital enfrenta un problema recurrente de tiraderos clandestinos y quema de residuos, particularmente en esa zona de la ciudad.
Indicó que el Ayuntamiento recibe entre una y dos denuncias semanales por quema de basura y confirmó que en lo que va de 2026 se han clausurado y regenerado entre 12 y 13 tiraderos clandestinos.
“Hemos cerrado y regenerado varios tiraderos de ese tipo, pero como que hay una costumbre de ir a hacerlo allá”, declaró.
Finalmente, Enrique Galindo se comprometió a sostener nuevas reuniones con habitantes del sector y acudir personalmente a la zona para revisar el problema y buscar soluciones conjuntas.
También lee: “Por SLP seguiré siendo berrinchudo”: Galindo responde a Gallardo
Ciudad
“Por SLP seguiré siendo berrinchudo”: Galindo responde a Gallardo
El alcalde afirmó que la licitación de El Saucito lleva detenida desde marzo y acusó exceso de burocracia en la Contraloría estatal
Por: Redacción
El alcalde Enrique Galindo Ceballos respondió a las declaraciones del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, quienel día de ayer lo llamó “niño berrinchudo” por las quejas relacionadas con el retraso en la liberación de licitaciones de obra pública.
Galindo aseguró que las declaraciones del mandatario estatal se hicieron “sin información” y defendió que el retraso de al menos 20 obras municipales se debe a trámites atorados dentro de la Contraloría estatal, particularmente en el caso del paso a desnivel de El Saucito.
“Voy a seguir siendo berrinchudo por las obras de San Luis”, respondió el alcalde, al señalar que el expediente del proyecto fue ingresado desde el 21 de marzo y que, pese a que la normatividad obliga a responder en un máximo de cinco días, la Contraloría tardó más de un mes en emitir nuevas observaciones.
El edil capitalino explicó que actualmente solo dos proyectos han sido liberados para licitación: la Unidad Básica de Rehabilitación Maravillas y el puente de Jacobo Payán sobre Río Españita, mientras que el resto continúa en revisión administrativa.
La polémica comenzó luego de que el gobernador Ricardo Gallardo acusó al Ayuntamiento de no entregar documentación completa en algunas obras y c alificó como “política barata” intentar responsabilizar al Estado por los retrasos.
“Eso pareciera un niño berrinchudo estar pidiendo todo en entrevistas”, declaró Gallardo, quien afirmó que la Contraloría únicamente solicita información faltante y negó que exista bloqueo político contra el municipio.
En respuesta, Galindo rechazó hablar de mala fe o sabotaje, aunque sí criticó lo que calificó como “exceso de burocracia” dentro de la plataforma estatal de validación de licitaciones.
El alcalde detalló que uno de los nuevos requerimientos para el proyecto de El Saucito consiste en documentar fachadas e inmuebles cercanos mediante notario público, además de un acompañamiento del INAH, pese a que —afirmó— el instituto ya había emitido sus dictámenes correspondientes.
Galindo insistió en que su preocupación radica en cumplir los tiempos comprometidos con vecinos del sector, especialmente porque la obra debe concluir antes de las tradicionales fiestas de febrero en El Saucito.
Además, negó temer auditorías o revisiones estatales y recordó que las obras municipales ya son supervisadas por distintas instancias federales, estatales y municipales.
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