agosto 20, 2026

Conecta con nosotros

El Cronopio

San Luis Potosí cuna de la Revolución Mexicana | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO 

Este mes de febrero se cumplen 121 años de la realización en San Luis Potosí del Primer Congreso Liberal Mexicano, en el cual la participación de liberales potosinos fue destacada, junto a los hermanos Flores Magón. Estos luchadores liberales figuran los precursores intelectuales de la revolución mexicana, aunque su aportación histórica, por ser anarquistas, es minimizada; sin embargo, los principales artículos sociales de la Constitución del 17, fueron tomados tal cual eran promovidos por el grupo de liberales, que en la primera década del pasado siglo, lucharon por la democracia y reivindicaciones sociales.

Por extraño que parezca, San Luis Potosí aportó un importante número de activistas y pensadores que destacaron entre los que serían editores del Hijo del Ahuizote, recordado por la imagen del 5 de febrero de 1903, en donde doce periodistas, seis de ellos de San Luis Potosí, aparecieron con las cabezas inclinadas en los balcones de las oficinas del periódico, cuyo frente estaba enlutado y tenía un gran letrero con la siguiente leyenda:

“La Constitución ha muerto protestamos solemnemente contra los asesinos de ella, que como escarnio sangriento al pueblo que han vejado celebren este día con muestras de regocijo y satisfacción”. Dos años antes habían realizado el Primer Congreso Liberal.

El Congreso en cuestión fue convocado por el grupo de liberales potosinos formados por el ingeniero de minas Camilo Arriaga, el periodista y poeta Juan Sarabia, el profesor Librado Rivera y el estudiante y abogado Antonio Díaz Soto y Gama. Meses antes, en agosto de 1900 Camilo Arriaga lanzaba un manifiesto invitando a la formación del partido liberal, para un mes después formar el Club Liberal Ponciano Arriaga. Ese club se convirtió posteriormente en el eje de acción de los liberales mexicanos, fungiendo como centro director de todos los clubes liberales en el país.

El segundo Congreso, convocado para febrero de 1902, ya no pudo llevarse a cabo por la incesante persecución que llevó a la cárcel al grupo potosino. En 1903 al quedar libre Camilo Arriaga comenzó a reorganizar el Club Liberal Ponciano Arriaga para incorporar a los dirigentes liberales y periodistas de la oposición de otras partes de la nación. El nuevo club fue instalado oficialmente el 5 de febrero de 1903, con la mitad de sus miembros y la mayoría de los principales dirigentes todavía de San Luis Potosí. Arriaga quedó como presidente del club, Díaz Soto y Gama como vicepresidente, el primer secretario Juan Sarabia y el segundo secretario Ricardo Flores Magón, Benjamín Millán como tesorero, entre otros. A pesar de las posteriores divisiones de Arriaga, Madero y Ricardo Flores Magón, en septiembre de 1905 se fundó la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano, donde cuatro de los siete miembros del Consejo eran de San Luis Potosí: Juan y Manuel Sarabia, Librado Rivera y Rosalío Bustamante, tónica común en todo el movimiento precursor en el cual el núcleo potosino tuvo una influencia determinante, a tal grado que al gobierno, más que la prensa y los clubes liberales, le preocupaba principalmente el núcleo de San Luis Potosí, al que enfocó su represión.

La persecución, el exilio y la represión fueron las acciones comunes para el grupo de liberales potosinos, que aspiraban a propagar y sostener un movimiento revolucionario nacional para derrocar a Díaz e introducir reformas sociales y económicas profundas. Curiosamente, después de tantos años, ninguno de los cuatro potosinos se dio cuenta de que el movimiento revolucionario ya se había iniciado y se había ido desarrollando por su propio impulso, con ellos mismos al mando.

Otros potosinos liberales participaron en todo este proceso: Benjamín Millán, Humberto Macías Valadés, Ismael Quiroz, Emiliano Z. López, Wistano Luis Orozco, Andrés Molina Enríquez, José María Facha, Dolores Jiménez y Muro, Dionisio L. Hernández, Ramón Santoscoy, Rafael Vélez Arriaga, Filomeno Mata, Paulino de la Luz Mendoza,
Antonio I. Villarreal, María del Refugio Vélez, Tomás Sarabia, Alfonso Cravioto… En el caso de San Luis Potosí, los maestros y los periodistas, por lo menos, fueron muy importantes. Combinando su enseñanza con la agitación política, algunos maestros encontraron pronto la muerte, mientras que otros fueron enviados al exilio. Un buen número ascendió a rangos políticos o militares, expresando puntos de vista radicales en la Convención de Aguascalientes de 1914 y en el Congreso Constituyente de Querétaro de 1916.

Según apunta J.D. Cockcroft, en uno de sus artículos sobre la Revolución Mexicana, después de que la lucha hubo terminado y la Constitución de 1917 fue redactada, estos maestros, por lo general, volvieron a su profesión y fueron olvidados. Entre aquellos de San Luis Potosí estaban, además de Rivera, los siguientes: Luis Toro, David G. Berlanga, Cándido Navarro, Luis G. Monzón Teyatzin, Graciano Sánchez y Alberto Cabrera Torres. Después de múltiples fracasos y divisiones políticas, el Partido Liberal Mexicano y el movimiento precursor emprendido por el núcleo de liberales potosino, tuvieron un triunfo, los artículos 27 y 123 de la Constitución, de reforma agraria y código de derecho obrero. En otra de sus obras Cockcroft concluye: Finalmente surgieron en 1917 los primeros resultados claramente reconocibles de la Revolución mexicana. Estos resultados fueron: un campesinado vencido, un movimiento laboral inválido y dependiente, una burguesía sangrante pero victoriosa, y para un pueblo mexicano dividido, un triunfo de papel: la Constitución de 1917.

Lee también: Aniversario del natalicio de un genio potosino | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

#4 Tiempos

El filósofo de Lo Mexicano, Luis Villoro Toranzo | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

En 1950 El Colegio de México publicaba la obra: Los grandes momentos del indigenismo en México, escrita por Luis Villoro Toranzo, que iniciaba su trayectoria filosófica en México, después de graduarse en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde se doctoró en filosofía.

Bajo la influencia del filósofo español desterrado y que fuera Rector de la Universidad de Madrid, José Gaos, emprendió en el grupo filosófico Hiperion, el estudio del Ser del Mexicano y la producción de la filosofía de Lo Mexicano desde corrientes como el existencialismo, el historicismo y la fenomenología.

Aunque el interés en el tema del indigenismo al parecer tuvo sus raíces en las experiencias de juventud en el altiplano potosino, en la Hacienda de Cierro Prieto al noroeste de la ciudad de San Luis Potosí, donde la familia de su madre tenía sus raíces y donde viviría por un tiempo, antes de trasladarse a la Ciudad de México a estudiar filosofía en la UNAM.

En dicha hacienda, al decir de su hijo el escritor Juan Villoro en su libro sobre su padre: la figura del mundo, le marcaría la escena de un campesino que al encontrarlo le saluda besándole la mano y refiriéndose a su persona como “patroncito”.

Luis Villoro nació el 3 de noviembre de 1922 en Barcelona, España; su padre un médico barcelonés y su madre una rica hacendada potosina. Tras el conflicto de la guerra civil española, su familia regresa a México y se instala en primera instancia en San Luis Potosí a fines de la década de los treinta.

La trayectoria intelectual de Luis Villoro, siempre estuvo en torno al tema de lo mexicano lo que lo llevó a estar de cerca y apoyar el movimiento zapatista en Chiapas al parejo de su vida académica en la UNAM.

En su pensamiento se subraya la convivencia social bajo el respeto entre culturas, exige reconocer al otro y construir comunidades que incluyan la diversidad, sin sacrificar la autonomía de las personas ni de los pueblos. Lo que le llevo a proponer enfoques para una democracia que reconozca la pluralidad de identidades.

Profesor de la UNAM desde 1954 en la Facultad de Filosofía y Letras de donde egresó, fue también investigador del Instituto de Investigaciones Filosóficas desde 1971 y

en el cual es nombrado Investigador Emérito en 1989, mismo año en que recibe el Premio Universidad Nacional en Investigación en Humanidades. En 1998 es nombrado Investigador Nacional Emérito de la UNAM.

En la creación de instituciones también tuvo participación, fue profesor fundador de la Facultad de Filosofía de Guadalajara y de la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Iztapalapa haciéndose cargo de la dirección de la División de Ciencias Sociales y Humanidades. En 1978 ingresa a El Colegio Nacional y en 1986 recibe el Premio Nacional de Ciencias Sociales, Historia y Filosofía.

La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo le otorgó el Doctorado Honoris Causa en el 2002, y en el 2004 se lo otorga la Universidad Autónoma Metropolitana. Finalizando el año de 2007 es nombrado Miembro Honorario de la Academia Mexicana de la Lengua.

Respecto a su obra filosófica, el Centro de Estudios de Filosofía Mexicana la reseña: “La obra de Villoro no es posible clasificarla en una sola línea de investigación, pues su producción filosófica se desarrolló en varias vertientes a lo largo de su vida intelectual, por ejemplo: el campo de la historia de las ideas y de la filosofía de la cultura, la filosofía de la historia, la filosofía política, la teoría del conocimiento, la analítica, la ética, entre otras”.

Luis Villoro Toranzo, que se nutrió de la vida mexicana en el altiplano potosino es considerado uno de los más destacados representantes de la filosofía mexicana, siendo su obra una parte indispensable de la filosofía. Villoro murió en la Ciudad de México el 5 de marzo del 2014.

También lee: El artista, narrador, periodista e ingeniero, Alberto Sustaita | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

El Cronopio

El artista, narrador, periodista e ingeniero, Alberto Sustaita | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

J.R. Martínez/Dr. Flash

En la lista de los grandes literatos potosinos del siglo XIX y principios del siglo XX se encuentra Miguel Alberto Sustaita Zavala que combinó su actividad profesional entre el periodismo, la literatura, el dibujo y la música. Esta última exponiendo la vena musical familiar pues su abuelo fue el músico potosino de reconocimiento internacional León Zavala, cuyo nombre perduró en el imaginario potosino al preservarse la orquesta con su nombre, en la cual, por cierto, iniciaría sus actividades musicales Julián Carrillo.

Su nombre se suma a la lista de personajes que combinan su vocación entre las ciencias e ingeniería con las letras. Alberto Sustaita ingresaría a estudiar ingeniería en el Colegio Militar de México, después de terminar sus estudios de preparatoria en el Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí, mismos que abandonaría para dedicarse a la escritura iniciando actividades de literatura y periodismo, en San Luis Potosí.

Miguel Alberto Sustaita Zavala nació en San Luis Potosí el 10 de mayo de 1863, su primera infancia la vivió bajo la ocupación francesa en San Luis. Si bien su obra literaria no es del todo conocida, sus composiciones musicales lo son menos, las cuales fueron influenciadas por el ambiente familiar en el cual varios de sus tíos ejercían su vocación musical heredada de su abuelo.

En sus primeros años como escritor se distinguiría por su trabajo periodístico, donde luego usaba la poesía como forma de expresión. Sus contribuciones en los periódicos locales de la época, como El Estandarte y El Correo de San Luis, usaba el seudónimo de P.K. Dor, el que luego también usaría en su obra literaria. Fue director del periódico potosino El Contemporáneo.

Su obra literaria incluye teatro, cuento, drama y novela

, la cual produjo desde fines del siglo XIX hasta su muerte que ocurrió el 29 de junio de 1909.

En 1892 publicó Siete Pecados, libro de narraciones editado por la imprenta Vélez e hijos, donde Manuel José Othón hizo la presentación; presentación donde Othón lamentaba “porque en San Luis nadie lee” (¿qué tanto ha cambiado esta apreciación?).

Iniciando el siglo XX llevaría a la imprenta varias de sus obras, entre las que se encuentran la realizada en la Imprenta Popular en 1906 intitulada Las Bolado. En la Tipografía de la Escuela Militar de San Luis Potosí, editaría las obras: Nita. Drama en un prólogo y tres actos, en 1904; El crimen del Pullman en 1907; Mortales y veniales en 1907; El padre Adrián. Drama en tres, también en 1907; Mutilado en 1909, poco antes de su muerte.

En 2010 el Ayuntamiento de San Luis Potosí publicó la obra Cuentos Potosinos donde se incluyeron los escritos por Alberto Sustaita y en 1998 El Colegio de San Luis, en su colección Literatura Potosina 1850 – 1950 coordinada por Ignacio Betancourt, publicó los cuentos Un Truchiman, Doña Juanita y el Tren de Balastre.

Alberto Sustaita procreó cinco hijos en su matrimonio el 7 de mayo de 1898 con María Emilia Muñoz López realizado en San Luis Potosí.

También lee: El pionero de la música electrónica en América Latina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

#4 Tiempos

El pionero de la música electrónica en América Latina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

Uno de los trascendentes desarrollos artísticos y científicos potosinos lo son los pianos metamorfoseados desarrollados por Julián Carrillo, únicos en el mundo y que abriera la puerta a un nuevo universo musical. Los pianos, diseñados dando importancia al esquema práctico del propio piano, o sea sin cambiar la disposición de las teclas, fueron diseñados para poder tocar en tercios, cuartos, hasta dieciseisavos de tono, conformando así una serie de quince pianos que fueron presentados en la Feria Internacional de Bruselas en 1958 donde obtuvieron la medalla de oro.

Previamente Carrillo había diseñado y transformado un piano comercial de alta calidad a piano de tercios de tono, cambiando por completo el cuerpo del piano, el arpa que daba paso a tener un piano en tercios de tono, lo cual fue desarrollado a finales de la década de los cuarenta del siglo XX.

En este importante diseño del piano de tercios de tono, participó un joven que se haría camino en el mundo de la música y de la tecnología, Raúl Pavón Sarrelangue que pasa a la historia de la música mexicana como el pionero en la música electrónica en América Latina.

Por el lado musical, Raúl Pavón estudiaría guitarra con el célebre guitarrista Andrés Segovia y en Milán, Italia y en Colonia, Alemania, música electroacústica. Posterior a su participación el piano de tercios de tono, continuó su trabajo en nuevos diseños y construcción de guitarras y sintetizadores.

En el ámbito de la ingeniería y tecnología Raúl Pavón se formaría en el Instituto Politécnico Nacional egresando de la licenciatura en ingeniería en electrónica y comunicaciones en 1954, graduándose como ingeniero en radiocomunicación y electrónica con un diplomado en computación, continuando sus estudios superiores en electrónica en Milán, Colonia y París.

Su formación, así, estuvo ori entada a la música y la ingeniería lo que le permitiría unir esas disciplinas en sus futuras contribuciones en la música electroacústica de la que sería pionero en América Latina destacando además como compositor e investigador.

En 1964 construyó el primer sintetizador hecho en México, el Ominifón, uno de los primeros sistemas de sintetizador didáctico, que anticipó la idea de la tecnología musical como herramienta educativa y creativa.

En el Conservatorio Nacional de México fundaría en 1970 el Laboratorio de Música Electrónica junto a Héctor Quintanar, con quien colaboró en los primeros conciertos de música electrónica y electroacústica realizados en México. En 1976 dedicándose por completo a la música electrónica y al desarrollo del Icofón, instrumento de imagen y sonido electrónicos para el cual compuso las obras Suite icofónica (1983), Fantasía creacionista (1985), Una antifantasía (1986), Fantasía de la muerte (1987), Fantasía abstracta (1989) y Fantasía cósmica (1984), algunas de las cuales pueden escucharse por Youtube.

Publicó el primer libro sobre el tema de la música electrónica en 1981, intitulado La electrónica en la música y en el arte, editado por el Centro de Investigación y Documentación Musical Carlos Chávez (CENIDIM).

Raúl Pavón Sarrelangue, que tuvo relación con una de las aportaciones potosinas al mundo, nació en 1928 y falleció en el 2008.

También lee: Una figura representativa de la literatura potosina, Ramón F. Gamarra | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Av Cuauhtemoc 643 B
Col. Las Aguilas CP 78260
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados