abril 9, 2026

Conecta con nosotros

#4 Tiempos

Reflexiones a un año de la pandemia (parte III) | Columna de Andreu Comas García

Publicado hace

el

La Ciencia de la Salud

Antes de iniciar con el cuerpo de esta columna quiero poner en el papel los siguientes datos. Las cifras del INEGI aproximadamente 1 de cada 4 defunciones por COVID-19 han ocurrido en el hogar. México es el país con el mayor porcentaje de población con obesidad y sobrepeso, también somos los que más refresco, comida chatarra y leche de formula consumen. Somos uno de los primeros a nivel mundial en prevalencia de Diabetes Mellitus tipo 2 e hipertensión arterial. A pesar de que, en América Latina, el sistema de salud público y privado de México era considerado uno de los mejores, aproximadamente el 15% de los pacientes hospitalizados por influenza fallecen. México es uno de los países con mayor venta de medicamentos sin receta y por lo tanto con las mayores tasas de automedicación. Finalmente, existe un retraso importante entre que una persona inicia un padecimiento y acude al hospital.

Todo lo anterior junto -más el pésimo manejo de la pandemia por parte del gobierno-, son la serie de factores que se han venido sumando a la ecuación para este desastre humanitario. Oficialmente en México han fallecido 194,710 personas por COVID19 (que en realidad esa cifra anda por ahí de las 486,775 defunciones) y ¿es solo culpa del gobierno y su mal manejo de la pandemia? La respuesta es no.

Entonces, ¿Qué ha hecho la sociedad para que el brote de COVID-19 en México sea catastrófico?

Durante la Semana Santa del 2020 hubo una gran movilización de la población tanto dentro como fuera de los estados. De hecho, para esas épocas el Gobierno Federal presentaba los índices movilidad de cada estado y se regañaba a un estado si y a otro también a las 19 horas. En ese entonces, por más énfasis que se hacia la población para quedarse en casa y no viajar, en gran parte este esfuerzo fue un fracaso. Por lo tanto, el primer error de la sociedad fue el no entender que, si las personas se mueven los virus también.

Otra actitud que ha facilitado la complicación de esta epidemia (y que pasa lo mismo con la de influenza), es el pensar que no pasa nada. Frases como “es una simple gripa”, “no me voy a complicar, solo se mueren lo viejitos”, “con unos días de antibiótico me curo”, “el COVID no existe”, etc. El despreciar la potencial gravedad de una enfermedad incrementa la automedicación -y sus complicaciones-, retrasa la atención oportuna y perpetúa la transmisión.

Pocos se acordarán ahora, pero debido a la pandemia de influenza del 2009, el gobierno del presiente Felipe Calderón hizo obligatorio el presentar una receta médica para la venta de antibióticos. Con esta media -muy importante para disminuir la tasa de resistencia bacteriana y de complicaciones asociadas al mal uso de antibióticos- se redujo inicialmente la cantidad de antibióticos vendidos por las farmacias. Con esto, empezaron a disminuir sus ganancias. ¿Cómo respondieron las farmacias? Abrieron consultorios médicos anexos a las farmacias y volvieron a vender indiscriminadamente medicamentos. De hecho, da mas consultas la Fundación BEST del Dr. Simi que el IMSS (y la mayoría de sus consultas son a derechohabientes del IMSS).

Que los mexicanos en su mayoría acudan a un médico de farmacia durante una pandemia, no es la mejor opción -aunque a veces es la única opción-. De esto nos hemos ido dando cuenta, porque cuando el paciente se complica, llega con un exceso en el uso de antibióticos, antiparasitarios y esteroides que complican el manejo hospitalario del paciente. Durante una pandemia, es importante que el paciente acuda de manera temprana a hacerse una valoración especializada que en muchos casos va a requerir de estudios de sangre y de imagen. Por lo tanto, la automedicación más la prescripción inadecuada de antibióticos son factores que complican el panorama de esta pandemia.

Así como el mexicano ya esta desensibilizado con las cifras de muertes asociadas a la violencia (32,759 defunciones en el 2020), ya se desensibilizó a la brutal cantidad de muertes por COVID. Por lo tanto, como consecuencia del pensamiento “no pasa nada con el COVID” se siguen haciendo fiestas y eventos clandestinos o reuniones familiares masivas en el día de la madre o del padre, en cumpleaños y cenas de navidad y fin de año.

Otra falla de la sociedad es hacerle más caso a remedios caseros y a las estrellas de la farándula que a la evidencia científica -dióxido de cloro, nanopartículas cítricas, productos de ajo, factores de transferencia, etc-. Una gran parte de la población prefiere consumir productos milagros que el ventilar bien habitaciones y locales, usar de manera masiva cubre bocas y no salir si tienen sospecha de síntomas.

Pero probablemente, el fallo más grande se ha dado en la falta de responsabilidad cuando alguien tiene síntomas. Un persona sospechosa o confirmada de COVID19 debe de aislarse y avisar a todos sus contactos para que también se aíslen y de ser el caso se hagan prueba para detectar el COVID-19. Sin embargo, por miedo a estigmas, represalias o por el pensamiento “no pasa nada” o “no existe”, el contagiado no avisa a sus contactos y jamás se puede romper la cadena de transmisión.

El día que se entienda que el secreto para parar la transmisión es no salir a la calle sin cubre bocas, evitar reuniones -y si se van a hacer deberán en espacios muy ventilados y todos deberán de usar cubre bocas-, sí se tienen síntomas hay que acudir con el médico, no automedicarse, aislarse y avisar a todos los contactos, entonces podremos parar la transmisión. En resumen, el día que como sociedad se entienda que la solución es la empatía y solidaridad, podremos salir de esta pesadilla.

Lee también: Reflexiones a un año de la pandemia (parte II) | Columna de Andreu Comas García

El Cronopio

Prosa del Observatorio de Cortázar, simbiosis de ciencia y arte | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

Por: J.R. Martínez/Dr. Flash

De las obras de Cortázar, acuñador del término Cronopio que orienta nuestras actividades, la que más refleja esa simbiosis de ciencia y arte, es su obra Prosa del Observatorio que escribiera a principios de los setenta, mientras se fincaba esa corriente de comunicación del cronopio nacida en los jardines de la Escuela de Física potosina, y que refleja además, las raíces de lo que sería la Escuela de Física, en el nacimiento de la universidad potosina actual en la década de los cincuenta, bajo el rectorado del Dr. Manuel Nava que presentaba el proceso de investigación al interior de la universidad a través de facultades que redondearan el trabajo de los escuelas, naciendo así la Facultad de Ciencias, como se llamaría a la naciente Escuela e Instituto de Física, así como la Facultad de Humanidades que en cierto momento trataron de constituir un mismo recinto académico, ligando así las aportaciones científicas con las humanistas.

Obras literarias dentro de esta corriente, hemos tratado algunas en estas entregas; en esta ocasión a propósito de recordar esas raíces de creación de nuestras instituciones y las raíces de nuestra labor de comunicación, traigo a colación dos obras que ligan esas cuestiones científicas con la reflexión humana y los aspectos encumbrados, sus filosofías y formas de entender el mundo, elaborados por dos autores muy conocidos, nuestro Cronopio Mayor Julio Cortázar y Umberto Eco, sus obras referidas; La Isla del día de antes de Eco y Prosa del Observatorio de Cortázar.

En la Isla del Día de antes, surgen reflexiones filosóficas derivadas de las máquinas experimentales que permiten el medir longitudes y latitudes en épocas del renacimiento en pleno siglo XVII, junto a las máquinas aristotélicas donde campea el pensamiento en torno a Dios y su relación con el mundo; a través de las aventuras de un náufrago que en busca de una isla reportada y no encontrada por los datos de longitud relativos a forma muy particular de observación, y la busca de ese meridiano y punto fijo donde, el ahora puede coincidir con el día antes y el después, Roberto de la Grive, vive esas aventuras expedicionarias con las aventuras del conocimiento donde son frecuentes los conceptos científicos y las ideas metafísicas. Novela que bien puede tratarse en cursos de física, aportando a la formación científica y cultural de estudiantes de física y de ciencias en general.

La obra de Cortázar, como lo indica la presentación de la obra: “tiene el extraño privilegio de ser uno de los libros menos estudiados de Cortázar y, a la vez, uno de los que mejor representan su poética y su visión del mundo. Obra anfibia, hecha de las fotos tomadas por Cortázar en 1968 del observatorio de Jaipur, en la India, construido por el sultán Jai Singh en el siglo XVIII, y una serie de textos fechados en París y en Saignon en 1971. La asombrosa plasticidad con que se funden las prosas poéticas y las fotografías convierten al libro en una amalgama perfecta repleta de imágenes, relatos, reflexiones, hallazgos, expresividad y sinécdoques, de modo que, más que acompañarse unas a otras, parecen interpelarse primero y fundirse después. Asomarse a esta obra tan erótica como filosófica, que se alimenta más del asombro que de lo lúdico, permite espiar un espacio donde conviven las águilas y las anguilas, Baudelaire y Nietzsche, la cinta de Moebius y ese instante previo al alba que Cortázar denomina la «noche pelirroja». Y experimentar, al mismo tiempo, ese punto trascendental y libre del lenguaje —más allá de lo verbal y lo visual— donde se rompen las fronteras entre Oriente y Occidente, entre el cielo y el océano, entre la ciencia y la poesía

”.

Obras recomendadas tanto en lo literario como en lo científico por el contenido tratado y la forma de abordar y reflexionar nuestro mundo y nuestra relación entre lo humano y el mundo físico.

Estas obras nos rememoran esa vertiente que serían nuestras raíces y que de cierta forma fueron abortadas en el proceso de control gubernamental de nuestra universidad, que se propuso eliminar de cierta forma la obra educativa del Dr. Manuel Nava y su pléyade de académicos que contrastaban con los políticos enquistados en la universidad y que subsisten hasta la fecha, caracterizando esa existencia de dos universidades el progreso y la formación crítica y, la mediocridad representada por una administración estorbosa y direcciones inhibidoras del pensamiento creativo.

Por algo remata Cortázar en sus reflexiones: “Vea usted, en el parque de Jaipur se alzan las máquinas de un sultán del siglo dieciocho, y cualquier manual científico o guía de turismo las describe como aparatos destinados a la observación de los astros, cosa cierta y evidente y de mármol, pero también hay la imagen del mundo como pudo sentirla Jai Singh, como la siente el que respira lentamente la noche pelirroja donde se desplazan las anguilas; esas máquinas no sólo fueron erigidas para medir derroteros astrales, domesticar tanta distancia insolente; otra cosa debió soñar Jai Singh alzado como un guerrillero de absoluto contra la fatalidad astrológica que guiaba su estirpe, que decidía los nacimientos y las desfloraciones y las guerras; sus máquinas hicieron frente a un destino impuesto desde fuera, al Pentágono de galaxias y constelaciones colonizando al hombre libre, sus artificios de piedra y bronce fueron las ametralladoras de la verdadera ciencia, la gran respuesta de una imagen total frente a la tiranía de planetas y conjunciones y ascendentes; el hombre Jai Singh, pequeño sultán de un vago reino declinante, hizo frente al dragón de tantos ojos, contestó a la fatalidad inhumana con la provocación del mortal al toro cósmico, decidió encauzar la luz astral, atraparla en retortas y hélices y rampas, cortarle las uñas que sangraban a su raza; y todo lo que midió y clasificó y nombró, toda su astronomía en pergaminos iluminados era una astronomía de la imagen, una ciencia de la imagen total, salto de la víspera al presente, del esclavo astrológico al hombre que de pie dialoga con los astros”.

Lee también: Inteligencia artificial en la predicción de cáncer | Columna de J.R. Martínez / Dr. Flash

Continuar leyendo

El Cronopio

Miguel de Cervantes, un personaje de novela

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

Por: J.R. Martínez / Dr. Flash

En la plataforma Netflix se presenta la película “El Cautivo”, producida en 2025, sobre el episodio de cautiverio que vivió Miguel de Cervantes en Argel. Película de Alejandro Amenábar, muy recomendable. Ahora nos referiremos a otro episodio de Cervantes en novela de Miguel de Zévaco.

Miguel de Cervantes Saavedra ha pasado a la historia de las letras con su magna obra sobre el Quijote, su excepcional pluma que ha dado gloria a las letras españolas no fue excusa para omitirlo como personaje de historias literarias. Entre ellas la obra de Miguel Zévaco, “Los Pardallain” en el que aparece acompañando a este caballero francés en sus aventuras de capa y espada.

Comencé a leer Los Pardallain en mi época de estudios secundarios, mi hermano tenía la colección de veintisiete volúmenes que recogían las aventuras de los Pardallain a fines del siglo XVI y principios del XVII. No pude completar la lectura de esta obra de Miguel Zévaco, pues al entrar a física mis lecturas se ajustaron a la demanda de lecturas de los textos de física y matemáticas, que fueron muy demandantes. Lo extenso de esa historia hacía que leyera algunos de los libros de forma aislada. Recientemente conseguí la colección en la editorial Porrúa en su serie de la colección sepan cuantos en la cual Los Pardallain se presentan en nueve volúmenes que encierran a su vez tres libros cada uno.

Esta fascinante historia que saliera a luz en 1902 donde Zévaco refleja algunas de sus ideas políticas cercanas al anarquismo y al socialismo del cual fue partidario el escritor francés.

En la obra, y a través de las correrías de uno de Los Pardallain por España, coincide con personajes entre los que se encuentra Cervantes Saavedra, que en las fechas donde Zévaco ubica su historia, ya había escrito el Quijote. Así Cervantes acompaña a Pardallain en algunas de sus aventuras que corre por España en la corte de Felipe II como embajador del rey de Francia Enrique IV.

Si bien, Cervantes no empuña la espada más que en muy contadas ocasiones, su participación es un homenaje de Zévaco a tan insigne escritor y engalana la lectura de esta extensa obra. La participación de Cervantes termina cuando el caballero de Pardallain está por salir de España y al buscarlo afanosamente para pedir su auxilio, Pardallain se entera de su viaje a Cádiz como empleado del Gobierno de Indias.

Ahora que combino mis lecturas de literatura con lecturas sobre filosofía, ciencia e historia, entre otros, se nutre lo leído en esas páginas y se disfrutan esas creaciones de los grandes escritores donde entrelineas se plasman asuntos sociales y la complejidad de la condición humana.

Por cierto, bajo un estudio de Juan Villoro, y festejando los cincuenta años de la librería Gandhi han editado una versión especial sobre el Quijote.

Miguel Zévaco, el escritor francés, orientó sus ideas sociales en el héroe valiente y presto para defender al oprimido, el caballero de Pardaillan y su linaje. Mediante estos caballeros Zévaco expuso sus tesis humanistas, así como sus opiniones republicanas y anticlericales. El éxito de su serie de Pardallain con una narrativa ligera y muy bien lograda, transmite las preocupaciones políticas que le acercaron al socialismo y al anarquismo franceses y que habrían de acompañarle siempre, inclusive su pena de ocasionarle la mengua en su libertad al expresarlas.

Esta serie de Zévaco es una buena forma de acercar a la lectura a los jóvenes.

 

También lee: Inteligencia artificial en la predicción de cáncer | Columna de J.R. Martínez / Dr. Flash

Continuar leyendo

El Cronopio

Inteligencia artificial en la predicción de cáncer | Columna de J.R. Martínez / Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

Por: J.R. Martínez/Dr. Flash

La inteligencia artificial es una de las herramientas que está caracterizando nuestra sociedad adaptándose a su uso como vehículo de desarrollo social. Los estudios sobre esta herramienta y los desarrollos de la misma pueden ser aprovechados en todas las áreas del conocimiento y debemos aprender a utilizarla de manera provechosa. La educación puede tener una útil herramienta o una amenaza si no aprendemos a utilizarla, más allá de la moda.  

En las ciencias, tenemos ejemplos de su adecuado uso en el campo de la simulación que marca una nueva era en el plano civilizatorio; tal es el caso del trabajo del Dr. Jesús Espinal Enríquez, investigador del Departamento de Genómica Computacional del Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen) que ha estudiado el riesgo de padecimiento de leucemia linfoblástica aguda en células B, conocido como LLA-B, por sus siglas, que es el caso de cáncer más común en la infancia; para lo cual ha desarrollado un innovador algoritmo usando justo la inteligencia artificial, capaz de estratificar y predecir el riego de LLA-B.

Con su algoritmo, Jesús Espinal, pretende encontrar relaciones genéticas que permitan diferenciar niños con leucemia que van a tener un buen desenlace y niños que leucemia que vana tener un mal desenlace. A la fecha, las técnicas conocidas no permiten diferenciar con exactitud y precisión el desenlace de un niño con leucemia, imprescindible para el adecuado tratamiento de esta enfermedad para el desarrollo de terapias dirigidas.

El desarrollo de este algoritmo le hizo merecedor al Primer Lugar del Premio AMSA 2025 en Apoyo a la Investigación, el cual fue entregado por el secretario de Salud, el Dr. David Kershenobich el pasado mes de noviembre del 2025. El avance representa un paso fundamental hacia la detección temprana y el tratamiento personalizado de la LLA-B, una enfermedad responsable de casi la mitad (48%) de los casos de cáncer infantil en México.

El Dr. Jesús Espinal Enríquez cursó la licenciatura en Biología en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla; posteriormente obtuvo el Doctorado en Ciencias Biomédicas en la Universidad Nacional Autónoma de México ingresando al cuerpo de investigadores del Instituto Nacional de medicina Genómica creado en el 2004 por el Consorcio Promotor del Instituto de Medicina Genómica que estuvo conformado por la Universidad Nacional Autónoma de México, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y la Secretaría de Salud. En dicho Instituto el Dr. Espinal enfocó su investigación en Biología de Sistemas, Genómica Computacional y Genómica del Cáncer englobando proyectos dirigidos a entender las relaciones entre expresión génica, metilación y estructura 3D de la cromatina en el cáncer

, usando como herramienta las redes complejas.

El próximo 25 de marzo en punto de las ocho de la noche, el Dr. Jesús Espinal estará atendiendo la charla: Inteligencia artificial, genes y cáncer, en una sesión más del ciclo conmemorativo por los veinte años de existencia de La Ciencia en el Bar. La charla se llevará a cabo en la Cervecería San Luis, situada en Calzada de Guadalupe número 326, la entrada es libre.

Una buena oportunidad para enterarse de trabajos que se realizan en el país, en el área de la salud mediante el estudio teórico de sistemas computacionales y en particular el uso de la inteligencia artificial para predecir evolución de sistemas biológicos en el caso de enfermedades como la leucemia.

Como apunta el propio Dr. Espinal: Este esfuerzo demuestra cómo la inteligencia artificial puede utilizarse para analizar grandes volúmenes de datos y encontrar patrones que antes eran invisibles, facilitando diagnósticos más precisos y personalizados.

Felicitamos el Dr. Jesús Espinal y los invitamos a disfrutar de viva voz sus contribuciones a la ciencia y celebrar al mismo tiempo estos veinte años de actividades de La Ciencia en el Bar.

También lee: Primera institución de investigación en México | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Av Cuauhtemoc 643 B
Col. Las Aguilas CP 78260
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados