#4 Tiempos
Plan A y Plan B de Ricardo Gallardo | Columna de Jorge Saldaña
Tercera Llamada
Ricardo Gallardo y Claudia Sheinbaum están charlando sobre el futuro. Se mandan mensajes respecto al 2027 y más allá. La conversación es, a veces en persona, las menos. Con mensajes de ida y vuelta, con recados dejados entre líneas, las más.
El último telegrama enviado de San Luis a Palacio Nacional fue entregado éste sábado pasado a través de un sólido y tumultuoso evento con fines de afiliación que sirvió de sobre para el mensaje guardado en su subtexto.
Palabras más, palabras menos, el mensaje para el ojo y oído educado fue:
“Señora presidenta, el Verde no le pide la luna, solo San Luis al que tenemos y que no estamos dispuestos a soltar”.
Todos los símbolos de la liturgia Gallardista fueron lucidos en el evento: El apoyo de la cúpula verde a través de Karen Castrejón. Y aunque no vino Manuel Velasco, se dice, estuvo pendiente a través de mensajes desde antes, durante y después del evento.
De los diputados federales no podía faltar ninguno, y no lo hicieron.
Mucho menos Juan Carlos Valladares, al que el gobernador trae muy de cerca en últimas fechas, al grado de soltar, entre broma y broma, que a Juan Carlos “ya hay que empezarle hacer la campaña”.
La anécdota ocurrió a la salida de la presentación del Plan Municipal de Desarrollo de Soledad de Graciano Sánchez, cuando el gobernador tomó el volante de su vehículo y le pidió al diputado Valladares acompañarlo.
Todos son mensajes. Todo dice y todo significa.
De regreso al evento y a los simbolismos desplegados, tampoco faltaron los dos senadores, presidentes municipales, diputados locales, gabinete, y por supuesto el grueso de sus simpatizantes de la zona metropolitana que ahí acudieron para cumplir con su parte esencial: ser capturados en fotografías panorámicas en un recinto que se llenó a reventar.
Esa foto fue la que había que mandar y circular como la punta más verde y más alta del pino, esa en la que todos con playera color pasto primaveral dijera: somos la fuerza política número uno del estado. La única con la demostrada capacidad de convocatoria y movilización. Y sí lo son.
Las selfies, los abrazos y las porras fueron a la crónica local, mientras que el mensaje político fue enviado al Zócalo de la capital de la República, con firma del remitente y en espera de respuesta. Así va la charla.
Por si hubiera dudas, el momento clave del discurso del militante número uno del partido del tucán, fue su decreto como lanzado al universo y a su interlocutora a distancia:
“Ganaremos 2027, 2030, 2033 y más”.
Así de claras las cosas, ni hay necesidad de encriptación de mensajes,. Y en la federación, al menos a la oficina de gobernación, donde despacha Rosa Icela Rodríguez, seguro que llegó el recado y se firmó de recibido.
Un evento así, en tierras de la segunda de abordo del barco México, no pasa desapercibido, asunto que también pesa, simboliza y genera cuestionamientos:
¿Le vas a entrar, Rosa Icela? ¿Dónde está Morena y su afiliación en San Luis? ¿Se nota la diferencia entre la visita de Andy y Luisa María en San Luis (que vinieron a prácticamente nada) y ni siquiera se sentaron con la dirigente estatal, Rita Ozalia?
Seguramente hay muchos más de los que se le ocurren a este aprendiz de reportero. Pero desde esa perspectiva, la de la odiosa comparación, el evento del sábado en el Centro de Convenciones también puede ser interpretado como una afrenta, una provocación a Morena, de quienes el Verde es aliado allá en San Lázaro y en Reforma con Insurgentes.
La disyuntiva es si Ricardo Gallardo jugará por la libre, es decir, si se siente lo suficientemente confiado con su estructura partidista como la mostró de fortalecida como para ir solo, o será disciplinado a lo que se geste, de aquí a dos años en la Ciudad de México y en la oficina de la presidenta Sheinbaum.
Ambos escenarios son posibles, y de ellos dependen las decisiones que se tomen respecto de quienes serán los candidatos; los protagonistas del 2027 para empezar. Sobre todo en la capital, Soledad, Pozos y Villa de Reyes, (la “herradura dorada”) con la que, con un poco más, basta para tener números competitivos a la gubernatura.
Esas decisiones no están tomadas. Se están tomando y pueden cambiar todos los días, y por lo que parece, el escenario A y el escenario B está contemplado por el aparato político del gobernador.
Es así que se explica su doble operación, enfilando esfuerzos de su esposa, la senadora Ruth González, en la capital, lo mismo que en el interior del estado. Y al mismo tiempo, estar “preparando” y teniendo de cerca a otro posible candidato emergente, como lo pudiera ser para la capital, Juan Carlos Valladares.
Si fuera un juego de turista, el gobernador tiene dos fichas en el tablero, una en casa y una cerca, y cada que juega lanza dos veces los dados.
Sin ningún impedimento legal, el plan de casa puede ejecutarse para el estado o para la capital, pero no hay nada mejor que en una u otra posición, se acompañe a la candidatura con otro protagonista igual de sólido que sume al proyecto.
Las señales, Culto Público, las señales por lo menos hasta este punto, no dan dirección para sospechar que exista un tercer “bateador emergente” en la figura de Ricardo Gallardo Juárez, quien se ha mantenido de bajo perfil y cumpliendo con sus labores legislativas -no políticas- desde San Lázaro. Su operador de tierra, Gilberto Hernández Villafuerte, hace lo propio desde el Senado y están atentos al paso del calendario. Para el plan A o plan B de Ricardo Gallardo Cardona estarán preparados.
¿Esta siendo demasiado lanzado el gobernante potosino, adelantándose a los tiempos electorales enviando este tipo de mensajes de fuerza? Nadie lo sabe y solo el futuro nos dará respuesta.
Mientras tanto en lo local, y en lo que se resuelven las dudas, las zancadas para adelantarse en el maratón electoral están a la vista en la ejecución de eventos y en las estrategias a las que pone atención el oído de Ricardo.
Mucho se habla de un grupo de foráneos y foráneas consentidos, que hay que decir, le han dado buenos resultados, al grado que se han convertido muy rápido en el primer círculo del jefe del ejecutivo estatal.
Una de las primeras ideas sugeridas, ya sea por este grupo o por otros asesores a los que se presta atención, según se supo, fue la de emprender una “operación erosión” en contra del alcalde de la capital, Enrique Galindo, único contrincante a la vista rumbo a la gubernatura que viene más acelerada que un conejo en cuento de Lewis Caroll.
Las cartas están leídas, los mensajes enviados y sigue la conversación. Esto apenas empieza.
Jorge Saldaña
BEMOLES
QEPD
Desde aquí envío un fuerte y solidario abrazo a mi amiga y colega, María Luisa Paulín Hernández por la irreparable pérdida de su señora madre, la señora Magdalena Hernández. Deseo a su familia y amigos pronta y cristiana resignación. Animo amiga.
NI ADIOS DIJO
Ayer por la tarde de pronto se “regó” la versión de la salida de Jose Luis Ruiz Contreras de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado. No hubo anuncio oficial ni declaración o postura que sostuviera la salida. Sin embargo la versión es real, y al interior de la dependencia se pudo confirmar que en su lugar se queda Jesús Juárez en su lugar. Más que los cambios, que ya se esperaban mas temprano que tarde, llama la atención las formas en que un secretario de primer nivel se entera de su renuncia o salida a través de versiones regadas. ¿A quién le soltaron la primicia? Seguramente hoy se tendrá une explicación.
También lee: Los restos: el caso Teuchitlán | Columna de Jorge Saldaña
Acento Ajeno
Las murallas de Chapultepec | Columna de Haniel Valdés
Acento ajeno
Por: Haniel Valdés Velázquez
La ciudad de las piscinas a desnivel, los puentes verdes y las licencias gratuitas, tiene un nuevo debate público, que lo mismo puede parecer ataque político vestido de periodismo ciudadano.
Resulta que a muchos cochistas les molestan los nuevos topes de la Avenida Chapultepec, porque autos volaron sobre ellos en su primera noche. Los quejosos voladores aducen a través de reportes, que aún los topes no estaba bien señalados; lo cierto es que quien va a la velocidad permitida, no sale volando.
Por primera vez una obra vial a nivel de la calle ocupa portadas y titulares en los medios, porque para los ingenieros viales o expertos de turno la solución siempre es que el peatón suba y baje 200 escalones de horribles estructuras de hierro o que los autos sigan a 100 km/h sobre un puente o paso a desnivel.
No soy un experto en ingeniería urbana, por lo que no pretendo entrar en detalles técnicos de si está bien o mal hecho, por eso me centro en los debates que quieren forzar las páginas de Facebook que se llaman medios de prensa.
Pocas veces he visto medios cuestionar la constante construcción de estructura cochista que lejos de mejorar la movilidad, como dicen los boletines oficiales, tienden solamente a favorecer la velocidad.
¿Quién se acuerda de los peatones? ¿Quién piensa en el que quiere cruzar la calle sin tener que subirse a un gigante de hierro de más de 6 metros de altura? Antes de que lo invada un pensamiento clasista, whitexican o retrógrado y termine llamando “pobre” al que camina, tómese los 30 minutos que tarda en cada semáforo para respirar y léame con la mente un poco menos cerrada.
Las primeras quejas llegaron porque no había señalética para avisarle a los conductores que había una barda en medio de la calle, pero la mayoría de los que piden la señal con el aviso son los mismos que, a propósito, no ven las que sí están, esas que indican un máximo en la velocidad, o ser cortés con los peatones que intentan cruzar.
Señales faltan más, como una que indique para qué o quién es el carril central de Chapultepec, que en realidad nadie lo sabe a ciencia cierta, otras en toda la ciudad, las que avisen que la ciclovía no es para que se estacionen autos de los negocios de Carranza o Himno Nacional.
La Avenida Chapultepec tiene varias señales que indican que el límite de velocidad es de 50 km/h, algunas casi borradas -ahí te encargo, Ayuntamiento- pero en los videos que circularon de autos voladores, en ninguno de los casos, la velocidad del vehículo estaba por debajo del límite permitido .
Sí hubo un fallo grande por parte de las autoridades viales municipales que no anunciaron a tiempo el tope y no colocaron la señal hasta que ya estaba listo el muro de los tormentos.
Sigue existiendo tardanza por parte de estas mismas autoridades para repintar o rescatar las señales que no solo ahí, sino en toda la ciudad, están mal pintadas, opacas, mal colocadas o tapadas por árboles.
Los medios que compartieron videos, que criticaron al gobierno municipal, que incitaron al odio de conductores hacia peatones (como si eso no fuera pan de cada día), ¿por qué no acompañaron sus post con un “circule con cuidado”, “cumpla con lo establecido”, “respete al peatón”?
A mis colegas de los medios: falta para el 2027, no empecemos desde ya a querer caerle mejor al que todavía no saben si va a seguir en el poder, hagamos periodismo útil, no crítica en busca de likes.
Conductores: respeten al peatón. Peatones: no usen el móvil mientras cruzan las calles, ni intenten ganarle al semáforo. Ciclistas: hay solo 3 ciclovías, pero usémoslas correctamente.
Autoridades: hagan su trabajo, pero háganlo bien, y no descuiden lo que hicieron antes por centrarse solo en obras nuevas.
Gobierno estatal: la obra municipal es para que las personas se sientan más seguras entrando a un parque bajo su cuidado, para evitar accidentes en una calle, de una ciudad que también es parte del estado.
Gobierno municipal: no se apresuren por hacer cosas solo de cara a la contienda electoral, échenle ganas y háganlas bien, respeten los tiempos, informen oportunamente a los usuarios de las vialidades.
Ya aprovechando, revisen las señales de tránsito de la zona, que necesitan mantenimiento, y luego dense una vuelta por la ciudad: hay banquetas que son estacionamientos, hay ciclovías intransitables, hay peatones en riesgo porque los conductores no siguen el reglamento.
En pocas palabras, bajemos todos la velocidad… en todo, hay topes.
También lee: Arrancó la carrera, todos la van perdiendo | Columna de Haniel Valdés
Acento Ajeno
Arrancó la carrera, todos la van perdiendo | Columna de Haniel Valdés
Acento ajeno
Por: Haniel Valdés Velázquez
La competencia por la elección de 2027 ya sabemos que inició hace un rato, ¿a quién le importan los tiempos electorales cuando ni Ceepac hace su chamba, ni a los políticos les importa respetar lo establecido? Aquí lo que hace falta es ganar.
Ahora, podemos ir revisando cómo va esa carrera, quienes van primero y quienes se rezagaron, pero hagamos un análisis serio y real, no mirando encuestas de esas que casualmente suelen dar ganador al que la pagó. Y lo cierto es que el ganador real hasta ahora no es ninguno.
Las batallas electorales deben pelearse en todos los terrenos, pero casi siempre es la prensa el más complicado, y el que suele dejar al ganador. Esta vez, más que nunca les está pasando factura ese campo minado que es la comunicación, han querido meterse de a lleno en el papel de comunicar, pero terminan desinformando.
Me resulta difícil de entender ¿quién aconseja a los políticos potosinos?, ¿de dónde salieron sus grupos de comunicación?, todos parecen tener un mismo objetivo, que el rival pierda, en lugar de centrarse en que su patrón gane la campaña.
Los dime y diretes que cada vez vemos más en las conferencias de prensa, los empujones e interrupciones por pseudocomunicadores e influencers de turno de páginas de facebook autoproclamadas medios, que acompañan cada banquetera, no solo demuestran la falta de educación formal, civismo y ética periodística que consume al gremio, también evidencia carencias que ya no son de la persona, vienen desde la academia y los nuevos “periodistas” que se están formando.
Pero volviendo al tema de los que hacen boletines y posts para informar que sus jefes trabajan, ¿no hay algo más que necesite comunicarse? ¿de verdad es siempre “gracias al trabajo inconmensurable del supremo líder de tal o más cuál municipio/estado/entidad” que las cosas se solucionan?
Donald Trump en su primera campaña presidencial echó a perder la prensa internacional, en números su campaña fue maravillosa, pero es un modelo netamente primermundista, la heroización, el convertir a personajes políticos en protagonistas de Marvel funcionan en economías donde la fuerza del voto está en los grandes empresarios y en poder de las multinacionales, todos quieren al empresario exitoso dirigiendo su país.
En latinoamérica solo hay un caso donde ese modelo de prensa ha funcionado, Nayib Bukele controla los medios de El Salvador y su triunfalismo lo posicionó como el presidente con mayor aceptación del mundo. En México hubo un caso muy positivo, pero al que no le alcanzó, fue la pasada campaña presidencial de Máynez, donde mientras dos señoras se la pasaban criticándose entre sí y hablando de administraciones pasadas, el emeceísta se posicionó como el más votado de su partido en una carrera por la presidencia.
¿Pero, qué pasa en el interior de los estados, en los municipios? Las personas no creen en héroes, no les importan los muchos adjetivos que acompañan a las autoridades en las notas institucionales, el pueblo busca ver sus problemas resueltos y no siempre se acuerda de quién los soluciona.
Todas las notas periodísticas y boletines institucionales parecieran redactados por la misma persona, o el mismo usuario de chatgpt, “gracias a la labor de”, “por indicación de”, “con la guía de”, no solo dejas de reconocer al que sí estuvo al sol medio día tapando el bache o 4 meses haciendo una carretera o puente, logras hartar al lector de escuchar el mismo nombre y el mismo cargo 100 veces al día, cuando lo cierto es que a veces ni por su colonia se le ha visto.
Hay campañas peores: la zumayezca idea de que los bots cuentan en urnas es de político novato. Lo peor es que le copiaron la idea y ahora sus rivales la replican en sus propias granjas, para atacar medios aliados a su contraparte.
Ojalá me equivoque, pero nos esperan 12 meses de bombos y platillos de un lado y de otro, todos jugando a ser el ganador y bombardeando al rival con cuanta tontería (o no) aparece.
No hay charla cercana con el pueblo (aunque nos hagan creer que sí), no hay investigación, búsqueda de los problemas reales que aquejan a los potosinos, solo buscan hacer estructuras cada vez más grandes para autos, prometer agua, y bombardear sus actos y sus redes de promesas vacías que saben no van a resolver los problemas.
La carrera inició, pero esta vez casi nadie está mirando la carrera en sí, ni a sus corredores, andan pendientes de los comentarios de “narradores” que no están tampoco mirando a la pista. La descomunicación va a la cabeza, y seguramente será la vencedora.
Donde reinan las mentiras repetidas hasta el cansancio, los triunfalismos, y la vieja costumbre de intentar humillar al rival, el éxito nunca será para el periodismo o la verdad, solo para quien se siente en el trono y para aquellos que decidan seguirle el juego.
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#4 Tiempos
Una figura representativa de la literatura potosina, Ramón F. Gamarra | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
En el siglo XIX se desarrolla el género de novela en San Luis Potosí al que desde entonces han contribuido excelentes plumas potosinas entre quienes se encuentran: Francisco de Paula Palomo, Francisco de Asís Castro, Alberto Sustaita Zavala, Eugenio Verástegui, Agustín Vera, Adolfo Antonio de Alba, Miguel Álvarez Acosta, Rafael Montejano y Aguiñaga, Jesús Goytortúa Santos, Teodoro Torres, Jorge Piñó Sandoval, Jesús R. Alderete, Jorge Ferretis, Manuel José Othón, entre otros, y de manera especial Ramón Francisco Gamarra que fue de los primeros en editar una novela en San Luis Potosí.
Ramón Francisco Gamarra nació en San Luis Potosí alrededor de 1828. Participó de manera activa en la política potosina del siglo XIX siendo liberal, entre las actividades que realizaría se encuentra el periodismo, donde igualmente destacaría codirigiendo en 1885 El Diablo Verde, en 1867 fue director de El Fantasma y, en 1868 de La Charanga. En 1874 fue redactor de El Potosino, que fue un periódico que impulsó la candidatura para gobernador del estado de Manuel Muro, historiador potosino. De los periódicos oficiales del gobierno del estado, fue redactor de La Unión Democrática junto a Rafael Castillo.
En el gobierno del estado fue secretario de gobierno de tres gobernadores, Vicente Chico Sein, Degollado y Bustamante, fue también diputado en varias ocasiones. Al retirarse de la vida política, fue bibliotecario del Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí.
En el ámbito literario, en 1868, escribió una de las primeras novelas potosinas El Filántropo, la cual se conserva en forma manuscrita, al igual que sus Memorias de un Espiritista y la Historia Contemporánea de San Luis Potosí.
En 1885 publicó por entregas Catecismo popular de la doctrina democrática y, en 1886, Ellos, un singular texto donde Gamarra aclara: “es un episodio de fondo cristiano y de forma realista que corresponde al volumen XII de mis Ensayos Literarios”. Este texto fue escrito en 1878 y publicado ocho años después por la Imprenta de Dávalos en San Luis Potosí.
Como suele suceder con los autores que mencionamos al principio, su obra no es muy conocida, existen escasas ediciones lo que ocasiona no sea difundida, a pesar de ser considerado como una figura representativa de la literatura potosina del siglo XIX, además de su contribución al periodismo y la narrativa histórica, lo que lo lleva a ser uno de los autores relevantes en la cultura decimonónica.
Ellos, sería la novela más conocida, novela que aborda eventos históricos en un ámbito narrativo. La novela fue reeditada por el Colegio de San Luis en 1999 dentro de la serie Literatura Potosina 1850-1950, coordinada por Ignacio Betancourt.
En la presentación de Ellos, que hace el Colegio de San Luis nos indica la trama principal de la novela de Gamarra donde el autor recrear “una excepción horrorosa y rigurosamente histórica de que el amor de la madre hacia sus hijos, está siempre creciente”.
Relato alucinante en torno al incesto donde, como un mural, Gamarra intercala cuadros de costumbres, situaciones fantásticas y reflexiones culteranas acerca del mal y sus insospechadas manifestaciones. Con un recurso muy contemporáneo al ‘documentar’ la realidad, el escritor presenta una genealogía demoniaca y nos conduce ´por los vericuetos de un San Luis sorprendente y sórdido.
El abigarramiento de la narración estalla en un desenlace polifónico, cuya verosimilitud no resulta de su desarrollo anecdótico sino del extraño humor negro que caracteriza al autor.
Esta edición de El Colegio de San Luis nos permite conocer una de las obras de Ramón Francisco Gamarra, que posiblemente pueda aún conseguirse en esa institución o, al menos ser consultada en su biblioteca.
Ramón Francisco Gamarra, el político, periodista y escritor cuya obra merece ser rescatada, murió en San Luis Potosí el 18 de abril de 1886.
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