febrero 10, 2026

Conecta con nosotros

#4 Tiempos

Plan A y Plan B de Ricardo Gallardo | Columna de Jorge Saldaña

Publicado hace

el

Tercera Llamada

Ricardo Gallardo y Claudia Sheinbaum están charlando sobre el futuro. Se mandan mensajes respecto al 2027 y más allá. La conversación es, a veces en persona, las menos. Con mensajes de ida y vuelta, con recados dejados entre líneas, las más.

El último telegrama enviado de San Luis a Palacio Nacional fue entregado éste sábado pasado a través de un sólido y tumultuoso evento con fines de afiliación que sirvió de sobre para el mensaje guardado en su subtexto.

Palabras más, palabras menos, el mensaje para el ojo y oído educado fue:

“Señora presidenta, el Verde no le pide la luna, solo San Luis al que tenemos y que no estamos dispuestos a soltar”.

Todos los símbolos de la liturgia Gallardista fueron lucidos en el evento: El apoyo de la cúpula verde a través de Karen Castrejón. Y aunque no vino Manuel Velasco, se dice, estuvo pendiente a través de mensajes desde antes, durante y después del evento.

De los diputados federales no podía faltar ninguno, y no lo hicieron.

Mucho menos Juan Carlos Valladares, al que el gobernador trae muy de cerca en últimas fechas, al grado de soltar, entre broma y broma, que a Juan Carlos “ya hay que empezarle hacer la campaña”.

La anécdota ocurrió a la salida de la presentación del Plan Municipal de Desarrollo de Soledad de Graciano Sánchez, cuando el gobernador tomó el volante de su vehículo y le pidió al diputado Valladares acompañarlo.

Todos son mensajes. Todo dice y todo significa.

De regreso al evento y a los simbolismos desplegados, tampoco faltaron los dos senadores, presidentes municipales, diputados locales, gabinete, y por supuesto el grueso de sus simpatizantes de la zona metropolitana que ahí acudieron para cumplir con su parte esencial: ser capturados en fotografías panorámicas en un recinto que se llenó a reventar.

Esa foto fue la que había que mandar y circular como la punta más verde y más alta del pino, esa en la que todos con playera color pasto primaveral dijera: somos la fuerza política número uno del estado. La única con la demostrada capacidad de convocatoria y movilización. Y sí lo son.

Las selfies, los abrazos y las porras fueron a la crónica local, mientras que el mensaje político fue enviado al Zócalo de la capital de la República, con firma del remitente y en espera de respuesta. Así va la charla.

Por si hubiera dudas, el momento clave del discurso del militante número uno del partido del tucán, fue su decreto como lanzado al universo y a su interlocutora a distancia:

“Ganaremos 2027, 2030, 2033 y más”.

Así de claras las cosas, ni hay necesidad de encriptación de mensajes,. Y en la federación, al menos a la oficina de gobernación, donde despacha Rosa Icela Rodríguez, seguro que llegó el recado y se firmó de recibido.

Un evento así, en tierras de la segunda de abordo del barco México, no pasa desapercibido, asunto que también pesa, simboliza y genera cuestionamientos:

¿Le vas a entrar, Rosa Icela? ¿Dónde está Morena y su afiliación en San Luis? ¿Se nota la diferencia entre la visita de Andy y Luisa María en San Luis (que vinieron a prácticamente nada) y ni siquiera se sentaron con la dirigente estatal, Rita Ozalia?

Seguramente hay muchos más de los que se le ocurren a este aprendiz de reportero. Pero desde esa perspectiva, la de la odiosa comparación, el evento del sábado en el Centro de Convenciones también puede ser interpretado como una afrenta, una provocación a Morena, de quienes el Verde es aliado allá en San Lázaro y en Reforma con Insurgentes.

La disyuntiva es si Ricardo Gallardo jugará por la libre, es decir, si se siente lo suficientemente confiado con su estructura partidista como la mostró de fortalecida como para ir solo, o será disciplinado a lo que se geste, de aquí a dos años en la Ciudad de México y en la oficina de la presidenta Sheinbaum.

Ambos escenarios son posibles, y de ellos dependen las decisiones que se tomen respecto de quienes serán los candidatos; los protagonistas del 2027 para empezar. Sobre todo en la capital, Soledad, Pozos y Villa de Reyes, (la “herradura dorada”) con la que, con un poco más, basta para tener números competitivos a la gubernatura.

Esas decisiones no están tomadas. Se están tomando y pueden cambiar todos los días, y por lo que parece, el escenario A y el escenario B está contemplado por el aparato político del gobernador.

Es así que se explica su doble operación, enfilando esfuerzos de su esposa, la senadora Ruth González, en la capital, lo mismo que en el interior del estado. Y al mismo tiempo, estar “preparando” y teniendo de cerca a otro posible candidato emergente, como lo pudiera ser para la capital, Juan Carlos Valladares.

Si fuera un juego de turista, el gobernador tiene dos fichas en el tablero, una en casa y una cerca, y cada que juega lanza dos veces los dados.

Sin ningún impedimento legal, el plan de casa puede ejecutarse para el estado o para la capital, pero no hay nada mejor que en una u otra posición, se acompañe a la candidatura con otro protagonista igual de sólido que sume al proyecto.

Las señales, Culto Público, las señales por lo menos hasta este punto, no dan dirección para sospechar que exista un tercer “bateador emergente” en la figura de Ricardo Gallardo Juárez, quien se ha mantenido de bajo perfil y cumpliendo con sus labores legislativas -no políticas- desde San Lázaro. Su operador de tierra, Gilberto Hernández Villafuerte, hace lo propio desde el Senado y están atentos al paso del calendario. Para el plan A o plan B de Ricardo Gallardo Cardona estarán preparados.

¿Esta siendo demasiado lanzado el gobernante potosino, adelantándose a los tiempos electorales enviando este tipo de mensajes de fuerza? Nadie lo sabe y solo el futuro nos dará respuesta.

Mientras tanto en lo local, y en lo que se resuelven las dudas, las zancadas para adelantarse en el maratón electoral están a la vista en la ejecución de eventos y en las estrategias a las que pone atención el oído de Ricardo.

Mucho se habla de un grupo de foráneos y foráneas consentidos, que hay que decir, le han dado buenos resultados, al grado que se han convertido muy rápido en el primer círculo del jefe del ejecutivo estatal.

Una de las primeras ideas sugeridas, ya sea por este grupo o por otros asesores a los que se presta atención, según se supo, fue la de emprender una “operación erosión” en contra del alcalde de la capital, Enrique Galindo, único contrincante a la vista rumbo a la gubernatura que viene más acelerada que un conejo en cuento de Lewis Caroll.

Las cartas están leídas, los mensajes enviados y sigue la conversación. Esto apenas empieza.

Jorge Saldaña

BEMOLES

QEPD

Desde aquí envío un fuerte y solidario abrazo a mi amiga y colega, María Luisa Paulín Hernández por la irreparable pérdida de su señora madre, la señora Magdalena Hernández. Deseo a su familia y amigos pronta y cristiana resignación. Animo amiga.

NI ADIOS DIJO

Ayer por la tarde de pronto se “regó” la versión de la salida de Jose Luis Ruiz Contreras de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado. No hubo anuncio oficial ni declaración o postura que sostuviera la salida. Sin embargo la versión es real, y al interior de la dependencia se pudo confirmar que en su lugar se queda Jesús Juárez en su lugar. Más que los cambios, que ya se esperaban mas temprano que tarde, llama la atención las formas en que un secretario de primer nivel se entera de su renuncia o salida a través de versiones regadas. ¿A quién le soltaron la primicia? Seguramente hoy se tendrá une explicación.

También lee: Los restos: el caso Teuchitlán | Columna de Jorge Saldaña

#4 Tiempos

Pensamientos en la Catedral | Columna de Juan Jesús Priego

Publicado hace

el

LETRAS minúsculas

 

Los dos jóvenes se toman de la mano por unos instantes y él le dice a ella: «Yo, Juan, te acepto a ti, Lucía, como mi esposa, y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y amarte y respetarte todos los días de mi vida».

De reojo observo a la mamá de la novia: está llorando, y con discreción se pasa un pañuelito blanco por el área de los ojos. El padre del novio, en cambio, se muestra pensativo y perplejo. Quizá se pregunte: «¿A qué hora creció este niño? ¡Apenas ayer se me sentaba en las piernas, y mírenlo ahora! ¿Tan rápido se va entonces la vida? ¿Tan rápido nos hacemos viejos? Dentro de un año, tal vez, ya seré abuelo». Todas estas preguntas y exclamaciones, y aún otras más de la misma índole, puedo leer en su rostro, en su cabeza que se mueve a intervalos rítmicos y en sus pies que casi tiemblan. Sí, ¿en qué momento se hicieron grandes estos niños que hoy, dejándolo todo, se van de casa, a qué hora crecieron y se enamoraron?

La ceremonia continúa. Ahora ya no miro a los papás, sino a los novios, que se entregan el uno al otro un anillo dorado. Y yo pienso en la grandeza de este sacramento. Porque esto es lo que es: un sacramento, es decir, un rito sagrado que no sólo simboliza, sino que también realiza y aun trasciende, la materialidad de los signos. «Este es un gran misterio –decía San Pablo hablando del matrimonio-, y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia» (Efesios 5,32). De pronto empecé a pensar cosas en las que nunca antes había pensado.

Esto que los dos jóvenes están haciendo hoy en la Catedral –me decía a mí mismo- es una imagen terrena de lo que sucede místicamente en el alma de los hombres. ¡Dios se ha desposado con cada una de sus criaturas! ¿Es esto posible? Dios se desposa con ellos, y lo que este muchacho acaba de decir a su amada lo dice Dios también a cada uno y de manera individual: «Prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad…, todos los días de mi vida». ¿Pero Dios puede decir: todos los días de mi vida? Sí, sólo que, para Él, ese todos los días se designa con una sola palabra: eternidad. Por la eternidad estaré contigo. No te abandonaré ni siquiera por un momento, ni siquiera en la muerte. Porque es fuerte el amor como la muerte, dice la lectura que hace un momento acabamos de escuchar (Cantar de los cantares 8,6).

Mientras pienso en estas cosas que me llenan de emoción, los padrinos de arras me llaman al orden pidiéndome que las bendiga. Hay que bendecirlas, claro. Y lo hago. Derramo sobre las monedas unas gotas de agua bendita y se las entrego al esposo para qué él, a su vez, las haga llegar a su mujer como un río que fluye, sin quedarse con ninguna, y yo sigo diciendo para mis adentros: «¡Por toda la eternidad! Porque nos hiciste, Señor, para ti, nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en ti. ¡Hermosas palabras éstas de San Agustín! ¿Nos hiciste, entonces, para ti? Sí, sólo para ti. Tú eres el esposo verdadero de nuestras almas y a los demás sólo nos los prestas por un tiempo, para el tiempo. ¡La eternidad te la reservas Tú, pues eres el Señor de ella!».

Estoy distraído o, mejor aún, embebido. Los padrinos de lazo me hacen señas desde la distancia y me preguntan como jugando a caras y gestos si ya es tiempo de ponérselo a los nuevos esposos. Yo les hago un gesto afirmativo con la cabeza. ¡Claro, el lazo! Sí, ya es tiempo de ponérselo. Y mientras los padrinos ejecutan esta sencilla maniobra, yo sigo pensando: «Haber nacido es haber sido elegido. Estamos aquí, Señor, porque nos quisiste, porque nos amaste. ¡Nos elegiste para la vida, es decir, para ser tuyos! Nadie está en este mundo por causalidad, o por azar. ¡Tú elegiste a los que viven para desposarte con ellos en el amor y la fidelidad! Así pues, nunca los dejas solos, ni los has dejado, ni los dejarás jamás. Esto es lo que dices a cada hombre que nace, y aún antes de que nazca, desde que está en el seno de su madre: «Prometo serte fiel».

Creo estar más emocionado que los mismos novios. Pero sus padres –los cuatro- me miran con extrañeza y casi diría que hasta con rencor. Seguramente piensan que he estado muy distraído durante la ceremonia. Ha sido mi actitud exterior la que quizá les haya hecho pensar que no he estado realmente con ellos, sino en otra parte: en la luna, por decir un lugar. Y, sin embargo, nunca había estado más cerca de alguien que con estos jóvenes que ahora se tal vez se preguntaban por qué me habían elegido a mí, precisamente a mí, para…

¿Cómo no había pensado con más detenimiento en este misterio? Jesús elevó a rango de sacramento la unión definitiva entre el hombre y la mujer para que éstos, celebrándolo, vayan todavía más allá y piensen en Dios, que nos ama así: con un amor que ni se arrepiente ni vacila. Todo lo podemos temer, menos que Dios deje de querernos. «Podrán desaparecer las colinas y los montes, pero mi amor por ti no desaparecerá». ¿Y no es esto justamente lo que hemos recordado, lo que hemos celebrado hoy? ¡No se enojen, amigos! Enseguida estoy con ustedes.

Mientras coloco los dones sobre el altar, sigo pensando: «No hay historia de amor más bella que la del alma con su Dios. ¿Acaso el verdadero matrimonio sea sólo éste? Sí, quizá sea así, de manera que el matrimonio que acabamos de celebrar no sea, en el fondo, más que una imagen pálida –aunque visible y real- de aquél.

Y cuando termino la Misa y los padres de la novia se me acercan para darme las gracias por haber venido de lejos únicamente para celebrarla, me dicen sonrientes:

-Estuvo muy bonita la ceremonia, ¿verdad? ¡No lo niegue! Se le veía a usted emocionado.

Emocionado, sí, esa es la palabra: pero no era por las flores que ellos mismos habían mandado colocar a todo largo y ancho de la iglesia, sino únicamente por esos pensamientos míos que ya conoce el lector.

También lee: ¡No tocar! | Columna de Juan Jesús Priego

Continuar leyendo

#4 Tiempos

La escritora mexicana que acarició el Nobel de Literatura | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

Cristina Rivera Garza, escritora mexicana nacida en Matamoros, Tamaulipas, estuvo considerada como la favorita para obtener el Premio Nobel de Literatura 2025 con su libro ‘El invencible verano de Liliana’, texto que narra el feminicidio de su hermana en los años noventa y obra con la que ganó el Premio Pulitzer de 2024. Si bien el Premio Nobel finalmente fue otorgado al autor húngaro László Krasznahorkai, la mención de Cristina Rivera que fue considerada como la escritora a vencer, da brillo a las letras mexicanas.

Radicada en Estados Unidos desde 1989, la escritora y ensayista trabaja actualmente como profesora en la Universidad de Houston, institución donde obtuvo su doctorado en Historia Latinoamericana; estudió sociología en la UNAM y es directora del programa de posgrado en escritura creativa en español en la Universidad de Houston.

Una de sus novelas por la que es reconocida fue editada en 1999, nadie me verá llorar, una novela que el escritor mexicano Carlos Fuentes describió como “una de las obras de ficción más notables de la literatura no sólo mexicana, sino en castellano, de la vuelta de siglo“.

En esa novela histórica resalta el papel de la mujer que es sojuzgada a fin de maniatar su furia crítica. Novela histórica que se asoma a la vida de una interna contra su voluntad en el manicomio de La Castañeda que responde al nombre de Modesta Burgos quien estuvo internada por al menos treinta y cinco años desde la década de los veinte.

Modesta Burgos originaria de Papantla Veracruz, llegaría a la Ciudad de México a casa de su tío y deambularía por la ciudad entre fábricas y burdeles. Indagando en archivos de salud, Cristina Rivera reconstruye su vida y su peregrinar en la sociedad mexicana de principios del siglo XX. 

Si bien, el libro en mención es una edición reciente, de octubre de 2024 de Random House, la novela fue publicada en 1999; la novedad de esta edición es que ahora se usa el nombre real del personaje en cuestión ya que en la anterior edición se utilizó el nombre de Matilda Burgos, por cuestión de protección de identidad de los internos del Manicomio General, hoy con la Ley de Transparencia de y Acceso a la Información y Protección de Datos personales del 2012, así como la nueva Ley General de Archivos del 2016, permiten poder revelar su nombre.

Nadie me vera llorar nos relata la experiencia de Modesta Burgos, una mujer que, a pesar de haber sido internada a la fuerza en el manicomio La Castañeda a inicios del siglo XX, en la Ciudad de México, siempre conservó su furia crítica

, una inconfundible voz propia y su libertad. Modesta parece tener dificultad para fijar su atención en los objetos del mundo, pero por donde quiera que camina lleva toda la luz del manicomio sobre la cabeza.

Entre los archivos y obras consultadas por Cristina Rivera para recrear la historia de Modesta Burgos, se encuentra la obra del padre Rafael Montejano sobre Real de Catorce, que ahora ha sido reeditada por la UASLP dentro de su magro trabajo editorial. La consulta responde a la construcción de parte de la historia de Modesta Burgos por su paso por diez años en Real de Catorce en compañía de Paul Kamáck, historia que se sitúa a principios del siglo XX cuando la bonanza de Catorce comenzaba a decrecer y como consecuencia se suicidaría Paul y Modesta quemaría su casa, despertando en un hospital de San Luis Potosí, antes de ingresar a La Castañeda.

En la novela podemos leer: “En el vagón del tren, Pablo habla del Valle de Matehuala como si le perteneciera. Su querencia. A través de la ventanilla le señala la fila zigzagueante de la gobernadora, las flores de las biznagas, amarillas, rojas; las espinas del garambullo. Hay cactos largos como sacerdotes y árboles de nopal justo como los que pintó José María Velazco, Pitayas y Guayule.

…. Su nombre le produce la primera ternura real de su vida. Lo único que él le pide justo antes de entrar a las callecitas entrecortadas de Real es que nunca le de un hijo. Modesta acepta.

El amor es una tonadilla, apenas una canción.

El mineral de Catorce

es digno de compasión

pues que ahora se encuentra

en tan fatal situación.

Al pasar por Potrero

me preguntan dónde vas,

me voy a buscar trabajo

al mineral de la Paz.

Cristina Rivera Garza inició su serie de premios en San Luis Potosí al ganar con su libro de cuentos La guerra no importa el Premio Bellas Artes de Cuento Amparo Dávila en 1987.

También lee: El padre Peñaloza al rescate de la obra de Francisco González Bocanegra | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

#4 Tiempos

Los “Chones-Pachones” de la UASLP | Apuntes de Jorge Saldaña

Publicado hace

el

APUNTES

 

Culto Público, hijos de mis impulsos contenidos:

Los dedos me queman y mi sistema límbico pre frontal (causante de lo que llamamos risa) está que me brota como cascada, sin embargo, me gobernaré una vez más.

No haré mofa del asunto de los 2.4 millones de pesos de ropa interior comprados por la “UniTienda” de la UASLP.

Evitaré juegos de palabras como “espero que sean transparentes… (las autoridades, no las prendas)”.

Me abstendré de llamar el asunto “los chones pachones”.

No usaré frases como “enseñaron los chones”, ni mucho menos diré que esa “mancha” en la ropa interior, pues no es cualquier cosa.

El asunto está muy lejos de ser un misterio del estilo Ágatha Christie respecto por qué el señor Pachón compró (y a quién) semejante cantidad de prendas… eso es un misterio resuelto.

Lo del “caso cerrado” al respecto del rector Zermeño, fue la peor salida que encontraron, pero lo entiendo.

El rector, todos sabemos, es un hombre íntegro, pulcro, elegante… el andar hablando de calzones atenta contra el pudor propio.

Lamentablemente ya con “los chones enseñados” (otra frase que evitaré) pues lo mínimo era “vamos a investigar” -que en parte lo hizo- diciendo que ahora las prendas y el asunto está en la Contraloría de la Uni. (Podemos ahora decir, sin temor a equivocarnos, que la contralora universitaria pues está muy “calzonuda”)

El IFSE no desaprovechó la oportunidad y en pocas palabras dijo, otra vez: déjate auditar (que se podría decir coloquialmente: bájate los chones).

Todo eso y más diría solo para divertirme, pero como lo dije en un principio, mejor me autogobierno (que es mi especialidad) y no sigo por ese camino que tantas cosquillas da en los dedos de quien esto escribe.

Hablemos de lo serio del tema: comprar millones de pesos por un producto que no se vende no está de risa cuando esta rectoría ha sido marcada por su pensamiento de pobreza y penurias financieras permanentes.

Estoy seguro que el doctor Zermeño preferiría (por su pudor, que se respeta, y admira así como su forma de conducirse) hablar del encuentro incómodo que tuvo el sábado 17 de enero en La Parroquia con Fabián Espinosa Díaz de León, su ex arrendatario, el representante de VEM con quien la institución sostiene una demanda que, de acuerdo a los que saben, es muy probable que pierda la Universidad.

Palabras más, o palabras menos (en La Parroquia no graban los audios de sus clientes, bendito sea Dios) primero se saludaron así como con la cabeza, pero luego un tercero saludó a la señora esposa del rector y al galeno. Fabián Espinosa se acercó y el diálogo fue -según testigos que nunca faltan- entre un “mira él es responsable si me pasa algo físicamente o a mi salud-

Fabián Espinosa, dicen, respondió igual: “señora mire que mi esposa dice lo mismo de su marido”.

Qué incomodidad.

El rector dio guillotina a la charla con un “las cosas de la oficina las trato en la oficina”

¿Chisme de restaurante? Sí. Pero fondo también hay (en la tienda de la Uni, de los que no se han vendido).

En fin que preferiría el doctor Zermeño hablar de cualquier cosa menos de los “chones pachones” de eso si estoy seguro.

El asunto ya pasó y “ya lo pasado pasado” pero si nos interesa:

  1. ¿Qué medidas se toman para que una compra tan grande y absurda no se vuelva a repetir en la UniTienda?
  2. ¿Qué estudios de mercado se hacen a partir de que alguien más la administra?
  3. ¿Quién administra la UniTienda?

Con el convenio Federación-Estado para 2026 hasta este domingo detenido en firmas (y redacción según dicen) ¿hasta cuándo aguantará el préstamo que les hizo favor gobierno de pedir para la Uni?

En fin, ya me extendí. Yo quiero escribir de la tensión cubana, Ucrania, Venezuela, y Groenlandia (son piezas moviéndose para un “jaque mate” global)

También quería escribir sobre la valiente posición de la nueva titular de la Facultad de Derecho ante las “sugerencias” rectoriles, de la construcción de narrativas de Morena, de la renuncia de Adán Augusto, y la hamaca del Verde nacional, pero pues será para la próxima (si es que no escribo otro cuento, que ya le voy agarrando gusto).

Los abrazo y saludo a todos y todas.

Jorge Saldaña.

También lee: “Ya cállate, tenías razón” | Apuntes de Jorge Saldaña

Continuar leyendo

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Miguel de Cervantes Saavedra 140
Col. Polanco CP 78220
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados