agosto 4, 2026

Conecta con nosotros

#4 Tiempos

Pegasus vs. PANAUT | Columna de Víctor Meade C.

Publicado hace

el

SIGAMOS DERECHO.

 

En días recientes, distintos medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil revelaron más información sobre uno de los tantos grandes escándalos de la administración de Enrique Peña Nieto. Se trata del tema de Pegasus —fabricado por NSO Group— y la red de espionaje montada por el gobierno federal, mediante la cual intervinieron las comunicaciones privadas de decenas de periodistas, activistas y políticos, tanto opositores como aliados.

La manera en que operaba Pegasus —porque ya no opera, ¿verdad?— era a través de un mensaje (SMS) llamativo y con un enlace a un sitio web falso. Dicho SMS estaba diseñado para que el destinatario se viera incitado a dar click en él y, una vez abierto el enlace, el teléfono móvil queda inmediatamente infectado por Pegasus. Así, el emisor del mensaje obtiene acceso a la cámara y micrófono del dispositivo móvil, como también a los mensajes enviados a través de aplicaciones de mensajería instantánea, contraseñas, historial de navegación y ubicación en tiempo real, entre otras cosas.

Santiago Nieto, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, informó la semana pasada que los primeros contratos de Pegasus alcanzan incluso al sexenio de Felipe Calderón, donde presuntamente pagaron cerca de 80 millones de dólares entre 2011 y 2012. Fue entonces con Peña Nieto en la presidencia que los contratos para la adquisición de Pegasus, firmados en 2014 por el exprocurador Jesús Murillo Karam, se volvieron mucho más significativos. Hasta ahora, existe evidencia de que la antigua PGR, la SEGOB, el CISEN, la SEDENA, la SEMAR, la SSP y hasta PEMEX firmaron contratos para adquirir este software de espionaje.

Sin embargo, distintas organizaciones como WikiLeaks o CitizenLab han documentado que en México no solo operaba Pegasus a través del gobierno federal, sino que los gobiernos de 14 estados del país también adquirieron programas de espionaje a distintos proveedores. En su mayoría, estas entidades justificaron la compra bajo el argumento de que su uso sería exclusivamente para tareas de seguridad pública; el Código Nacional de Procedimientos Penales prevé la facultad de las fiscalías de poseer y utilizar equipos de intervención de comunicaciones privadas, no sin que antes lo autorice un juez.  

No es necesario que profundice en mencionar cuál fue el verdadero uso que se le dio a Pegasus y similares; es muy claro cuál fue su fin y su tratamiento. Sin embargo, vale la pena apuntar que el uso ilícito de estas herramientas de espionaje es violatorio, entre otros, del derecho a la inviolabilidad de las comunicaciones privadas, del derecho a la privacidad, del derecho a la protección de nuestros datos personales y del derecho a la autodeterminación informativa.

Para este punto —y como el título de este texto lo advierte— las similitudes que guarda el escándalo de Pegasus con el Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (PANAUT), impulsado y mayoriteado en las cámaras por Morena, son inquietantes. Primero, y más evidente, es el sistema de vigilancia masiva que ambos instrumentos configuran. Segundo, en que la justificación principal de ambos, según la versión oficial, es el combate a la delincuencia. Tercero, en que el uso de ambos instrumentos afecta de manera muy similar la esfera jurídica de las personas perjudicadas.

Recordemos que la creación del PANAUT implica obligar a todos los usuarios de telefonía móvil del país a proporcionar a su compañía telefónica sus datos biométricos (huellas digitales, iris u otros), nacionalidad, domicilio y el esquema de contratación de la línea (prepago o pospago). Si usted decide no entregar estos datos a la compañía telefónica, sencillamente se le cancelará la línea, o bien, quedará sin la posibilidad de acceder al servicio.

La Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión prevé que las compañías de teléfono deberán colaborar con las instancias de seguridad para, de ser necesario, entregar el nombre y domicilio del usuario; el tipo de comunicación (llamada, buzón de voz, conferencia, mensajes, multimedia, etc.); origen y destino; fecha, hora y duración; modalidad del servicio (prepago o pospago); y localización geográfica en tiempo real de los equipos de comunicación. También, las compañías están obligadas a guardar esta información hasta por un plazo de 24 meses y, claro, a colaborar con inmediatez cuando se requiera compartir la localización de un equipo móvil, todo esto sin la orden de un juez. Nada más y nada menos.

Por si aún no siente desconfianza de que las instancias de seguridad tengan acceso a todos esos datos, o si considera que esa información por sí misma no es dramáticamente reveladora de nuestra privacidad, observe lo que esa información estudiada en su conjunto puede decir de alguien. Recientemente, la Universidad de Stanford condujo un estudio (https://bit.ly/2US0mPD) en donde analizaron, precisamente, todo lo que se puede inferir sobre una persona a partir de este tipo de datos.

Por ejemplo, encontraron que el “Participante B” llamó a varios cardiólogos de distintos hospitales reconocidos, habló con algunos laboratorios y farmacias, y se comunicó con un número de servicios de emergencias para pacientes que utilizan monitores cardiacos. También, encontraron que el “Participante C” llamó a varias tiendas especializadas en la venta de rifles semiautomáticos, y que tiempo después se comunicó con el servicio al cliente de un fabricante de este tipo de armas. Esta información fue luego corroborada con datos públicos —Facebook, por ejemplo— y confirmaron el padecimiento cardiaco de B y la posesión de un arma de fuego de C.

Durante su discusión en el Congreso de la Unión, legisladores y legisladoras oficialistas afirmaron que la justificación del PANAUT reside en la necesidad de brindar mayores herramientas a las instancias de seguridad pública en la lucha contra la delincuencia. Sin profundizar en cómo lograrían lo anterior, el Padrón fue aprobado y, así, lograron configurar un esquema de vigilancia que, más allá de decenas de periodistas, activistas y políticos, alcanzará a los más de 85 millones de usuarios de telefonía móvil del país.

Casi idénticos a los derechos violados por el uso de Pegasus, el PANAUT es violatorio de nuestro derecho a la protección de datos personales, del acceso a las telecomunicaciones, del derecho a la privacidad, del derecho a la autodeterminación informativa, entre otros. Como muchos de los proyectos de esta administración, la constitucionalidad del PANAUT ha sido ampliamente impugnada y está pendiente de ser resuelta por la Suprema Corte.

El Gobierno Federal debe asegurar que toda la información relativa a Pegasus sea pública y esté transparentada, además de que debe demostrar con pruebas que ese instrumento ya no se utiliza; no basta el mero dicho del presidente. Esperemos que las investigaciones conducidas por la Fiscalía y la UIF sí lleguen a buen puerto y concluyan con imputaciones serias a todos los responsables, que deben pagar por este tipo de acciones que no tienen cabida dentro de un Estado democrático. Aunque seguramente le estarán sacando provecho político a estas novedades de Pegasus en el marco de la consulta popular (que, hay que reiterarlo, no es para enjuiciar expresidentes), lo mejor será que este terrible escándalo de espionaje nos sirva para recordar que el Estado mexicano debe proteger nuestra privacidad y nuestros datos, no usarlos bajo esquemas opacos y discrecionales de vigilancia masiva e injustificada.

También lee: Allende | Columna de Víctor Meade C.

Corredor Humanitario

Trump pausa ataque a Irán; Teherán niega acuerdo sobre Ormuz

Publicado hace

el

Donald Trump

El presidente de Estados Unidos aseguró que suspendió una ofensiva militar para dar espacio a un acuerdo, pero el gobierno iraní rechazó que exista cualquier pacto y advirtió que responderá si es atacado

Por: Redacción

El conflicto entre Estados Unidos e Irán entró el fin de semana en una nueva fase de incertidumbre, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara la suspensión de un ataque militar previsto contra Irán con el argumento de abrir una ventana para un acuerdo diplomático. Sin embargo, Teherán negó que exista cualquier negociación o pacto sobre la reapertura del estrecho de Ormuz.

Trump afirmó que decidió detener la ofensiva tras conversaciones con aliados de Medio Oriente y expresó su expectativa de alcanzar un acuerdo “rápido”. Entre las condiciones planteadas por Washington se encuentran la reapertura del estrecho de Ormuz y el abandono del programa nuclear iraní.

La respuesta iraní llegó pocas horas después. El gobierno de Teherán calificó de falsas las declaraciones del mandatario estadounidense y aseguró que no existe ningún acuerdo con Washington

. Además, reiteró que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado mientras continúen las hostilidades de Estados Unidos.

El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, sostuvo que su país responderá a cualquier nueva agresión, mientras medios cercanos a la Guardia Revolucionaria respaldaron la postura oficial y descartaron cualquier negociación en curso.

La tensión en la región se mantiene elevada después de cinco meses de enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán, un conflicto que ha afectado el tránsito marítimo en el Golfo Pérsico, el mercado energético y la estabilidad de Medio Oriente.

También lee: Zelensky pide más defensas aéreas tras nuevo bombardeo ruso sobre Kiev

Continuar leyendo

Acento Ajeno

Las murallas de Chapultepec | Columna de Haniel Valdés

Publicado hace

el

Acento ajeno

Por: Haniel Valdés Velázquez

La ciudad de las piscinas a desnivel, los puentes verdes y las licencias gratuitas, tiene un nuevo debate público, que lo mismo puede parecer ataque político vestido de periodismo ciudadano.

Resulta que a muchos cochistas les molestan los nuevos topes de la Avenida Chapultepec, porque autos volaron sobre ellos en su primera noche. Los quejosos voladores aducen a través de reportes, que aún los topes no estaba bien señalados; lo cierto es que quien va a la velocidad permitida, no sale volando.

Por primera vez una obra vial a nivel de la calle ocupa portadas y titulares en los medios, porque para los ingenieros viales o expertos de turno la solución siempre es que el peatón suba y baje 200 escalones de horribles estructuras de hierro o que los autos sigan a 100 km/h sobre un puente o paso a desnivel.

No soy un experto en ingeniería urbana, por lo que no pretendo entrar en detalles técnicos de si está bien o mal hecho, por eso me centro en los debates que quieren forzar las páginas de Facebook que se llaman medios de prensa.

Pocas veces he visto medios cuestionar la constante construcción de estructura cochista que lejos de mejorar la movilidad, como dicen los boletines oficiales, tienden solamente a favorecer la velocidad.

¿Quién se acuerda de los peatones? ¿Quién piensa en el que quiere cruzar la calle sin tener que subirse a un gigante de hierro de más de 6 metros de altura? Antes de que lo invada un pensamiento clasista, whitexican o retrógrado y termine llamando “pobre” al que camina, tómese los 30 minutos que tarda en cada semáforo para respirar y léame con la mente un poco menos cerrada.

Las primeras quejas llegaron porque no había señalética para avisarle a los conductores que había una barda en medio de la calle, pero la mayoría de los que piden la señal con el aviso son los mismos que, a propósito, no ven las que sí están, esas que indican un máximo en la velocidad, o ser cortés con los peatones que intentan cruzar.

Señales faltan más, como una que indique para qué o quién es el carril central de Chapultepec, que en realidad nadie lo sabe a ciencia cierta, otras en toda la ciudad, las que avisen que la ciclovía no es para que se estacionen autos de los negocios de Carranza o Himno Nacional.

La Avenida Chapultepec tiene varias señales que indican que el límite de velocidad es de 50 km/h, algunas casi borradas -ahí te encargo, Ayuntamiento- pero en los videos que circularon de autos voladores, en ninguno de los casos, la velocidad del vehículo estaba por debajo del límite permitido

.

Sí hubo un fallo grande por parte de las autoridades viales municipales que no anunciaron a tiempo el tope y no colocaron la señal hasta que ya estaba listo el muro de los tormentos.

Sigue existiendo tardanza por parte de estas mismas autoridades para repintar o rescatar las señales que no solo ahí, sino en toda la ciudad, están mal pintadas, opacas, mal colocadas o tapadas por árboles.

Los medios que compartieron videos, que criticaron al gobierno municipal, que incitaron al odio de conductores hacia peatones (como si eso no fuera pan de cada día), ¿por qué no acompañaron sus post con un “circule con cuidado”, “cumpla con lo establecido”, “respete al peatón”?

A mis colegas de los medios: falta para el 2027, no empecemos desde ya a querer caerle mejor al que todavía no saben si va a seguir en el poder, hagamos periodismo útil, no crítica en busca de likes. 

Conductores: respeten al peatón. Peatones: no usen el móvil mientras cruzan las calles, ni intenten ganarle al semáforo. Ciclistas: hay solo 3 ciclovías, pero usémoslas correctamente. 

Autoridades: hagan su trabajo, pero háganlo bien, y no descuiden lo que hicieron antes por centrarse solo en obras nuevas.

Gobierno estatal: la obra municipal es para que las personas se sientan más seguras entrando a un parque bajo su cuidado, para evitar accidentes en una calle, de una ciudad que también es parte del estado.

Gobierno municipal: no se apresuren por hacer cosas solo de cara a la contienda electoral, échenle ganas y háganlas bien, respeten los tiempos, informen oportunamente a los usuarios de las vialidades.

Ya aprovechando, revisen las señales de tránsito de la zona, que necesitan mantenimiento, y luego dense una vuelta por la ciudad: hay banquetas que son estacionamientos, hay ciclovías intransitables, hay peatones en riesgo porque los conductores no siguen el reglamento.

En pocas palabras, bajemos todos la velocidad… en todo, hay topes.

También lee: Arrancó la carrera, todos la van perdiendo | Columna de Haniel Valdés

Continuar leyendo

Acento Ajeno

Arrancó la carrera, todos la van perdiendo | Columna de Haniel Valdés

Publicado hace

el

Acento ajeno

Por: Haniel Valdés Velázquez

La competencia por la elección de 2027 ya sabemos que inició hace un rato, ¿a quién le importan los tiempos electorales cuando ni Ceepac hace su chamba, ni a los políticos les importa respetar lo establecido? Aquí lo que hace falta es ganar.

Ahora, podemos ir revisando cómo va esa carrera, quienes van primero y quienes se rezagaron, pero hagamos un análisis serio y real, no mirando encuestas de esas que casualmente suelen dar ganador al que la pagó. Y lo cierto es que el ganador real hasta ahora no es ninguno.

Las batallas electorales deben pelearse en todos los terrenos, pero casi siempre es la prensa el más complicado, y el que suele dejar al ganador. Esta vez, más que nunca les está pasando factura ese campo minado que es la comunicación, han querido meterse de a lleno en el papel de comunicar, pero terminan desinformando.

Me resulta difícil de entender ¿quién aconseja a los políticos potosinos?, ¿de dónde salieron sus grupos de comunicación?, todos parecen tener un mismo objetivo, que el rival pierda, en lugar de centrarse en que su patrón gane la campaña.

Los dime y diretes que cada vez vemos más en las conferencias de prensa, los empujones e interrupciones por pseudocomunicadores e influencers de turno de páginas de facebook autoproclamadas medios, que acompañan cada banquetera, no solo demuestran la falta de educación formal, civismo y ética periodística que consume al gremio, también evidencia carencias que ya no son de la persona, vienen desde la academia y los nuevos “periodistas” que se están formando.

Pero volviendo al tema de los que hacen boletines y posts para informar que sus jefes trabajan, ¿no hay algo más que necesite comunicarse? ¿de verdad es siempre “gracias al trabajo inconmensurable del supremo líder de tal o más cuál municipio/estado/entidad” que las cosas se solucionan?

Donald Trump en su primera campaña presidencial echó a perder la prensa internacional, en números su campaña fue maravillosa, pero es un modelo netamente primermundista, la heroización, el convertir a personajes políticos en protagonistas de Marvel funcionan en economías donde la fuerza del voto está en los grandes empresarios y en poder de las multinacionales, todos quieren al empresario exitoso dirigiendo su país.

En latinoamérica solo hay un caso donde ese modelo de prensa ha funcionado, Nayib Bukele controla los medios de El Salvador y su triunfalismo lo posicionó como el presidente con mayor aceptación del mundo. En México hubo un caso muy positivo, pero al que no le alcanzó, fue la pasada campaña presidencial de Máynez, donde mientras dos señoras se la pasaban criticándose entre sí y hablando de administraciones pasadas, el emeceísta se posicionó como el más votado de su partido en una carrera por la presidencia.

¿Pero, qué pasa en el interior de los estados, en los municipios? Las personas no creen en héroes, no les importan los muchos adjetivos que acompañan a las autoridades en las notas institucionales, el pueblo busca ver sus problemas resueltos y no siempre se acuerda de quién los soluciona.

Todas las notas periodísticas y boletines institucionales parecieran redactados por la misma persona, o el mismo usuario de chatgpt, “gracias a la labor de”, “por indicación de”, “con la guía de”, no solo dejas de reconocer al que sí estuvo al sol medio día tapando el bache o 4 meses haciendo una carretera o puente, logras hartar al lector de escuchar el mismo nombre y el mismo cargo 100 veces al día, cuando lo cierto es que a veces ni por su colonia se le ha visto.

Hay campañas peores: la zumayezca idea de que los bots cuentan en urnas es de político novato. Lo peor es que le copiaron la idea y ahora sus rivales la replican en sus propias granjas, para atacar medios aliados a su contraparte.

Ojalá me equivoque, pero nos esperan 12 meses de bombos y platillos de un lado y de otro, todos jugando a ser el ganador y bombardeando al rival con cuanta tontería (o no) aparece.

No hay charla cercana con el pueblo (aunque nos hagan creer que sí), no hay investigación, búsqueda de los problemas reales que aquejan a los potosinos, solo buscan hacer estructuras cada vez más grandes para autos, prometer agua, y bombardear sus actos y sus redes de promesas vacías que saben no van a resolver los problemas.

La carrera inició, pero esta vez casi nadie está mirando la carrera en sí, ni a sus corredores, andan pendientes de los comentarios de “narradores” que no están tampoco mirando a la pista. La descomunicación va a la cabeza, y seguramente será la vencedora.

Donde reinan las mentiras repetidas hasta el cansancio, los triunfalismos, y la vieja costumbre de intentar humillar al rival, el éxito nunca será para el periodismo o la verdad, solo para quien se siente en el trono y para aquellos que decidan seguirle el juego.

También lee: Hagamos Fan Fest, eso lo paga el pueblo | Columna de Haniel Valdés

Continuar leyendo

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Av Cuauhtemoc 643 B
Col. Las Aguilas CP 78260
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados