noviembre 27, 2022

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#4 Tiempos

Nos bailaron sabroso: El terreno de la Ford NO es nuestro | Columna de Jorge Saldaña

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TERCERA LLAMADA.

 

Culto Público: Seré breve porque tengo tiempo.

La administración de Juan Manuel Carreras nos tomó el pelo, nos vio la cara, nos hizo mensos, nos bailó, pero sabroso a todos los potosinos y voy al grano con todas sus letras:

¡El terreno de la Ford no es nuestro!

No es un activo, como se dijo por tantos años, en el patrimonio de los potosinos.

Las 220 hectáreas ofrecidas, aceptadas e intervenidas para que en 2017 se instalara la planta de Ford en San Luis Potosí, se conformaron con la unión de dos terrenos, la mitad propiedad de ocho integrantes de la familia Del Valle, entre ellos Jorge, compadre del ex mandatario Carreras López (como La Orquesta lo denunció desde enero de aquel año) y la otra mitad con un terreno propiedad de Grupo Valoran propiedad de la familia Rangel.

Esos terrenos, comprados al compadre, y a la familia que tanto y tanto se ha beneficiado por décadas del estado, simple y sencillamente no fueron liquidados.

No bastaron los más de mil millones de pesos que “se invirtieron” en supuestamente comprar y equipar el terreno con las especificaciones que solicitó la armadora estadounidense.

No bastaron los 65 millones de dólares que Ford pagó como indemnización en julio de 2017 por retirarse y dejar al estado “embarcado”.

En aquel entonces, el propio gobernador Carreras López habría declarado a la revista Expansión que la indemnización (1 mil 169 millones de pesos al tipo de cambio de ese momento) se usarían para recuperar la inversión gubernamental de 500 MDP y el resto, 669, se usarían para “liquidar el terreno”, pero no fue así.

Como dicen por ahí, “lo que jode es la risita” porque todavía el entonces jefe del ejecutivo se atrevió a asegurar, y cito:

“Este acuerdo, firmado por ambas partes evitó llegar a procedimientos arbitrales y así generar costos y tiempos adicionales”.

En media docena de ocasiones, y por lo menos los últimos tres informes del gobierno carrerista, se repitió la que –ahora sabemos– fue una grotesca charada: que el terreno de la Ford era patrimonio de los potosinos, que sería vendido u ofrecido a otra empresa. Puras mentiras.

Hoy, 23 de febrero del 2022, el terreno tiene los mismos propietarios y no es de gobierno.

A la familia del Valle y a la familia Rangel no les pagaron ni con el Fideicomiso y el compromiso de parcialidades que emanaba del mismo, ni tampoco les pagaron con la indemnización que dejó la armadora por dejarnos plantados (“In-plantados” por quedarnos sin planta, sería más correcto).

Si hoy todavía se debe el terreno, ¿cómo ofrecer algo que no nos pertenece?

Si todavía no es patrimonio de los potosinos, ¿cómo venderlo?

Si no es nuestro, ¿para qué hacer una carretera alterna de acceso al mismo? ¿Para que crezca aún más el valor de los terrenos de dos particulares?

Como si fuera adivinanza, pero es ejemplo: Juan Manuel compró un carro a su compadre prometiendo pagarlo a plazos, el carro se lo regaló a un tercero para hacerlo taxi, el tercero no lo quiso, pero aún así le pagó el carro completo, luego Juan Manuel se fue y no le pagó el carro a su compadre. Entonces… ¿De quién es el carro y dónde quedó el dinero?

No da risa, pero es cierto y este reportero puede comprobarlo con documentos.

Por si fuera poco, la sociedad de los Del Valle y Grupo Valoran, además de su pago completo, solicitan recursos por concepto de “mantenimiento”.

Ayer el gobernador Ricardo Gallardo habló del tema del terreno y expuso que hubo todavía un “sobreprecio” al que fue pagado, un extra –dijo el mandatario– de 600 millones de pesos, es decir un total de mil 600 MDP.

… y no es nuestro.

Si se ejecuta una carretera alterna, como sugirió el mandatario para solventar el problema de que su único acceso es de cuota, con valor de 150 millones más, sería un camino que llevaría a un inmueble privado y elevaría su precio.

Definitivo y por donde se le vea… nos bailaron sabroso y nos tocó con la más fea.

¿Pagará el gobierno “lo que se adeuda”?, o (yo soy muy inocente), ¿nos podrán regresar el dinero que hasta el momento se ha pagado y les regresamos el terreno?

El lunes, Culto Público, la nota con sus documentos.

Por hoy es todo, pero no es poco.

Creo que al saber lo aquí expuesto habrá una indignación social tremenda y justificada.

Nos la hicieron y no se vale. Las implicaciones son de largo alcance, involucra a varios niveles y dependencias, pero por lo pronto, y urgente, el ex mandatario Carreras deberá de rendir cuentas.

Atentamente,

Jorge Saldaña.

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#4 Tiempos

Jornada 1 | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO 

 

Se acabó la primera jornada del Mundial 2022. Cosas interesantes, sorpresas, pero sobre todo acciones a resaltar en esto que es la mejor época para los que amamos al futbol.

 

Interesante:

 

Como siempre las novedades en formas de juego o reglamentos: en esta ocasión la FIFA nos sorprende con el intento por generar verdaderos minutos de juego en cada partido. Se ha vuelto una constante que al final de cada tiempo se agreguen más de 6 minutos, incluso a veces, se ha llegado al límite de sobrepasar los 10 minutos de agregado. Creo que es necesaria una medida de este tipo, para intentar darle más espectáculo a los aficionados, pero también creo que el producto televisivo se ve muy afectado con la medida, por lo que parece que se quedará como una interesante anécdota de tiempos mundialistas.

 

Sorpresas:

 

Las personas ven algunos resultados como verdaderas sorpresas en este Mundial y en parte es cierto: muy pocas personas pensarían antes del mundial, que Arabia le quitaría lo invicto a la selección Argentina o que Japón volvería a poner contra las cuerdas a Alemania en un segundo mundial consecutivo (lo cual de concretarse, podría ser una eliminación temprana para los cuatro veces campeones). Pero creo que la verdadera sorpresa es la forma en que se prepararon los equipos para poder llegar a esos marcadores.

Estábamos acostumbrados a los partidos de preparación como un termómetro de lo que nos esperaría en el mundial, sin embargo, los equipos han entendido que esas épocas se han terminado, los partidos de preparación sirven para darle reflector a los jugadores, pero no para preparar partidos en competencia oficial, al menos no con selecciones.

 

Acciones a resaltar:

 

Cierto es hablar de los marcadores, pero lo que esta primera jornada nos ha regalado son destellos de gran brillo en cuanto a jugadas individuales o récords que se consiguen. Tenemos ahora a 8 jugadores que han llegado o podrían llegar a estar en 5 mundiales: Cristiano Ronaldo escribiendo su nombre como el único jugador que ha marcado gol en 5 copas; la selección de España que pudo llegar a 100 goles en la historia del torneo o los memorables goles como la joya de Richarlison con Brasil o el gol de Embolo con Suiza, anotándole a su país natal (Camerún) y no festejarlo.

En fin, muchas historias las que nos deja la primera jornada del mundial, enumerarlas todas es complicado y nos faltan muchas cosas más por ver.

Creo que el mundial terminará con los mismos equipos de siempre en la fase final; tal vez alguna selección “extraña” se cuele y veamos a un nuevo caballo negro, pero al final, después de todas las fases, me atrevo a pensar que no tendremos un nuevo campeón del mundo, muy probablemente repita, alguno de los 8 anteriores.

P.D. Resalto también la ausencia de público en algunos estadios y la forma en que muchos espectadores han abandonado sus asientos para las segundas partes; esto y mantener ratings televisivos, será algo con lo que la FIFA tendrá que comenzar a ajustar para el siguiente ciclo.

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#4 Tiempos

La mediocridad heroica | Columna de Julián de la Canal

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Nada más evidente en el panorama cultural que la mediocridad de la literatura. Por momentos, da la impresión de que esta mediocridad carece de precedentes. Sin embargo, así fue siempre. Las sociedades abiertas y el acceso a la educación han multiplicado el número de escritores. Se aprecia un hecho curioso: a mayor número de autores, no es rastreable mayor número de autores con talento. Incluso cuando se afirma que determinado autor es talentoso, casi siempre resulta un autor carente de talento o de talento esporádico que es como no tenerlo. Diferentes causas explican la postración: las editoriales apuestan por las ventas del libro, pero no por la calidad literaria; los escritores aceptan las leyes del mercado descartando el oficio; incapaces de resistirse a campañas de promoción, los escasos lectores adquieren títulos de moda sin otro criterio que el reclamo publicitario. Escritor y lector olvidan con frecuencia que la escritura y la lectura son trabajos sometidos a rigores.

Pocas veces ha sido cierto que un autor al escribir piense en sus lectores porque al escribir supone que tendrá lectores sin necesidad de pensar en ellos, pero ante todo porque si pensara en los lectores en ocasiones escribiría de otra manera. Estos ingredientes se reúnen en la literatura actual cuyo resultado es pavorosa vulgaridad, rematada habitualmente con espléndidas presentaciones de libro mejor a cargo del erario, en que dos amigos del autor proclaman las bondades del nuevo título que ingresará sin demora en el canon occidental, en que la familia permanece expectante ante la confirmación definitiva de una promesa siempre pospuesta, en que el público asiste desconcertado a un concierto hermético, en que todos esperan la hora de canapés y vinos que justifica la presencia del autor, los presentadores, la familia y los asistentes, desembarazados por fin del pretexto aun cuando una vez más se haya postergado la definitiva confirmación de una promesa siempre pospuesta.

Parecería que no hay modo de evadirse de la abrumadora mediocridad. Pero la mediocridad misma llega al rescate de la mediocridad: la mediocridad heroica. Una mediocridad que añade un elemento que presuntamente la salva no de su mediocridad sino de su mediocre mediocridad. Es esa literatura practicada por autores que llevan tiempo en la profesión, incapaces de otros resultados que no sean triviales, pero cuya perseverancia estimula a voltearlos a ver. Autores habituales de ferias de libros, talleres, revistas culturales, tertulias y reuniones literarias, movidos por el desdoro de lo que pudieron ser antes que por la grisura de lo que son. Escritores ocupados en pluralidad de quehaceres excepto en la escritura que no sea en la mesa de un café arrimada al ventanal. Sabedores de que nunca desbordarán ya esa recia mediocridad que los reduce, bucean en ella para acariciar sus límites, pero nunca para transgredirlos puesto que son límites propios.

En los mejores, se aprecia voluntad de mistificar la mediocridad que solo mistifica la voluntad. La persistencia de estos autores merece consideración. Han asumido su mediocridad, conviven con ella, la incorporan con apostura. Son finalmente escritores por haber aceptado esa mediocridad que los rescata como escritores, aunque no los rescate para la literatura. Mediocres, pero menos, su heroicidad es distintiva por encima de colegas mediocres-mediocres alojados ya en vida en el olvido si alguna vez ocuparon un recuerdo. Nunca accederán a la posteridad, ni sus nombres serán recordados, excepto por dos o tres académicos a la búsqueda de cuentas de vidrio que justifiquen sus tumultuosas existencias, pero su empeño amerita reconocimiento, aunque ninguno su talento literario. Individuos que entre poses, fingida gravedad, apariencia reconcentrada, redondos lentes de pasta o acetato, despiertan algo semejante a ternura o compasión, no tanto por lo que son como por lo que pretendieron. Soldados en orden de batalla que van a la guerra sabiendo que ya la han perdido antes incluso de avistar al enemigo. Ese gesto último, decisivo, los salva como seres humanos que escriben, pero no como escritores que escriben literatura, aunque lo primero es significativo.

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Recomendaciones del cine de Martin Scorsese | Columna de Mario Candia

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APUNTES DE UN CINEÓFITO

 

Los buenos muchachos (Goodfellas. 1990) Basada en la novela de Nicholas Pileggi que narra los inicios de un joven en el mundo de la mafia. La película inspirada en hechos reales nos sumerge de lleno en un barrio de Nueva York de los años 70 para contarnos una historia sobre la violencia, las drogas y sobre todo, la vida de Henry, Jimmy y Tommy, tres gánsteres que se dedican al contrabando y al crimen organizado. El relato se centra fundamentalmente en Henry, describiendo el ascenso y su posterior caída. La perfecta ambientación y el excelente reparto compuesto por Robert De Niro, Ray Liotta, Lorraine Bracco y un extraordinario Joe Pesci son dos de las cosas más atractivas del film. Scorsese nos da una lección magistral de cine, como se puede apreciar en una dirección en la que predominan unos movimientos de cámaras y unos primerísimos planos brillantes. El film cuenta con un fascinante arranque gracias a una narración que no decae y al uso de la voz en off en momentos claves. Masterpiece.

 

Taxi Driver (1976) Con un extraordinario guion de Paul Schrader, Taxi Driver, no sólo es una película diferente, sino una referencia del género que otorga un punto de vista nuevo al concepto que se puede tener de un psicópata. Porque no olvidemos que Travis Bickle (Robert De Niro) es un psicópata, un individuo solitario, totalmente desconectado del mundo real y que se mueve o actúa sin criterio alguno, movido por los impulsos que afectan a su ansiedad por lograr una vida normal, en lo que entiende es un mundo contaminado y dominado por la corrupción. Es en ese punto donde la película es genial, la ambigüedad popular y la noche vista a través de los ojos de Travis mientras conduce el Taxi, así como los pasajeros que recoge, hace que nos replanteemos quién está más loco si el mundo o el pobre e inadaptado Travis. Cine de culto

 

El Cabo del miedo (Cape Fear. 1991) Scorsese asumió con éxito el reto de hacer un remake de la película dirigida por J.Lee Thompson con igual título Cape Fear y el mismo relato, ya que si la primera producción fue buena, esta no sólo la iguala sino que la supera, pese a que los protagonistas de aquélla, nada menos que Gregory Peck y Robert Mitchum (que en el remake solamente tienen papeles muy secundarios), fueron sustituidos con total acierto por Robert de Niro y Nick Nolte, en los papeles de Max Cady y Sam Bowden, respectivamente, bien arropados por Jessica Lange y la muy joven Juliette Lewis en los de mujer e hija de Sam. Película que no tiene un minuto de tregua, en la densa y agobiante atmósfera de un miedo que se acaba convirtiendo en obsesiva sensación de terror, gracias al trabajo de un inconmensurable De Niro, empeñado en llevar su venganza hacia Sam, Leigh y Danielle, los tres componentes de la familia del abogado Sam, hasta las últimas consecuencias. Magnífica dirección de Scorsese, una cámara eficaz y una música que contribuyen poderosamente a crear el asfixiante clima que se respira a un ritmo in crescendo. Cine del bueno.

 

La última tentación de Cristo (The last Templation of Christ.1988) Martin Scorsese lleva a la gran pantalla con la colaboración de su guionista habitual Paul Schrader la obra del novelista, filósofo y poeta griego Nikos Kazantzakis publicada en el año 1955. La película en sí es todo un deleite, un absoluto dominio de las técnicas cinemagráficas del cineasta probablemente más académicamente ortodoxo, con un equilibrio en todas las facetas; ambientación, narración, ángulos, movimientos, giros de cámara, y una espléndida y apabullante fotografía a cargo de Michael Ballhaus y una espectacular banda sonora a cargo del genial Peter Gabriel. En su estreno mundial levantó ámpulas de los extremistas cristianos, quienes atacaron y boicotearon la película. Los besos en la boca entre Juan Bautista y Jesús, o entre Judas y Jesús, y mostrar al mesías de los cristianos como un hombre común, pecando con una prostituta (Magdalena) y procreando, fueron el detonante de esta polémica. Un Clásico.

 

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Opinión