#4 Tiempos
Morena y Verde se subieron a las sillas voladoras | Apuntes de Jorge Saldaña
APUNTES
Culto Público, a una docena de días para que termine la campaña, ¿a quién conviene en San Luis montar un escándalo riesgoso y forzar fricciones entre Morena y Verde?
¿Por qué si los partidos comparten hasta candidatos, no pudieron ni compartir una plaza pública?
El escenario fue la colonia Polvorín (mire que coincidencia) donde se armó el IDEM.
De acuerdo a los videos que hoy circulan más rápido que gacelas perseguidas, en la plaza Primero de Mayo, allá en Soledad, simpatizantes de Morena (que no mostraron mucha “simpatía” ) literalmente lanzaron una invitación a sus similares del Verde a sentarse de cabeza.
Se subieron a las sillitas voladoras. Se lanzaron sillas con chipote y descalabro.
Es cierto, no es la primera vez en la campaña que hay fricciones y se debe reconocer que, desde que se anunció la coalición y el siglado de las candidaturas, algunos miembros de Morena (sus dirigentes más que sus seguidores) quedaron sentidos e incómodos y así se fue a una campaña en la que, dependiendo la postulación, van juntos, van revueltos o van separados.
Para entender mejor, si comparamos la alianza de los guindas y los verdes con una pareja de novios: en lo federal se casaron, en lo local solo se fueron a vivir juntos un rato, en la capital son “casi algo”, en Soledad están divorciados y en el Senado ni se conocen.
Administrar semejante escenario y malabarear esa incertidumbre queda claro que no es asunto sencillo.
Sin embargo, a pesar de las pasiones naturales y hasta de la inconsciente y a veces desbordada identificación temporal que nos gusta tener a los seres humanos de vez en cuando por una causa (sobre todo en finales de liguilla y en épocas de elecciones) las campañas de la coalición “Sigamos Haciendo Historia” han transitado sin mayores exabruptos y hasta con muy buena fortuna, pues a una docena de días, juntos o revueltos, tienen en buena parte del estado la preferencia del electorado de acuerdo a las encuestas, y el Plan C está en marcha con Ruth González por mayoría y Morena por la primera minoría.
Por eso, lo provocado ayer en el Polvorín por parte del Famyto, conocido a veces como Juan Carlos Velazquez, y la exagerada reacción de la dirigencia de Morena ayer por la noche para solicitar una ridícula “Declinación a la Coalición” con el Partido Verde, es un absoluto absurdo, un sinsentido y un claro mensaje de desesperación.
¿Escribí que las sillas voladoras de ayer fueron provocadas? Sí, así lo escribí porque así lo creo. De la misma forma que sostengo que es irrisorio que a estas alturas se solicite “declinar” la participación conjunta.
Esa figura ni siquiera existe y no hace falta ser experto en la materia para saber que en la práctica ya no se puede hacer nada y que los votos de Morena para los diputados locales y federales, sean verdes, guindas o rojos PT, contarán igual para que se alcance la curul.
¿Exactamente, qué piensan cambiar con una supuesta “Declinación a la coalición”?
Las boletas donde Claudia aparece como candidata también del Verde ya están impresas, y para los intereses de la campaña presidencial, cuentan igual los votos que vengan de uno u otro color.
¿Van a decir que solo voten por Morena? Eso no es novedad y ya lo hacen.
¿No van a tener eventos con los candidatos Verdes? Caray, pues si nunca los tuvieron.
¿Dejarán de ser aliados solamente por un berrinche de un candidato que se sabe perdido como Juan Carlos Velazquez?
¿De verdad merecen los militantes de Morena que su partido tome una decisión tan inmadura?
¿No hay nadie que les diga que es veneno puro para sus campañas, mandar un mensaje de enfrentamiento estando a 12 días de la elección?
¿Creen de verdad que un boletín y una rueda de prensa programada para hoy viernes se va a traducir mágicamente en una marea de votos morenistas que no supieron ganar en los días de campaña?
Hacerse la víctima (además contra su aliado… hágame favor) lo único que logra es mandar un mensaje de sentirse derrotados en las posiciones en las que están jugando solos, sin el Verde, como es el caso de Soledad y como es el caso del Senado.
¿Se van a entrampar en una chiquillada al estilo “el fue el que empezó”? (El que se sienta libre de culpa, que lance la primera silla).
Para este momento, seguro que ya está en análisis la conveniencia de que Claudia Sheinbaum venga a su cierre programado para el 21 o 22 de mayo en la capital potosina.
¿Cómo invitar al candidato de Morena por Soledad y al candidato del Verde al mismo recinto donde estará la candidata presidencial de ambos si no existe la madurez política suficiente?
Divide y vencerás. Regresemos a la pregunta inicial.
¿A quién sirve el escandalito sino a la oposición? ¿Quién está haciendo el trabajo sucio desde dentro de Morena? La respuesta está re’ fácil, pero se la dejo de tarea.
Excelente viernes hijos del clima tan cálido como mi cariño.
Me retiro a una sombra donde pediré una silla, espero me la den en la mano y no en la cabeza.
Hasta la próxima.
También lee: Campañas calurosas | Apuntes de Jorge Saldaña
El Cronopio
El formador de humanistas, Villaseñor Tejeda | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
Hace setenta y un años iniciaban las actividades académicas de la extinta Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) desaparecida ignominiosamente por motivos políticos en 1962. La UASLP caía en un largo periodo de oscurantismo del que costó salir, en la década de los ochenta, con el esfuerzo de la planta académica que comenzó su formación en la propia UASLP y que redondeara esa formación en universidades e instituciones de vanguardia a nivel mundial.
Sesenta años después se restablecían en la UASLP estudios humanísticos y sociales. Los primeros tiempos de aquella Facultad de Humanidades fueron brillantes y una pléyade de profesores figuraron en el claustro académico de la UASLP, muchos de los cuales han caído en el olvido y que hemos estado recordando en esta columna, tanto a profesores como profesoras que aparecen en el libro Damas de Potosí, perfiles publicados en La Orquesta.
En cuanto a la licenciatura de filosofía, activa en la actualidad en la UASLP, que cumple once años de ser reactivada, pues esta carrera era una de las carreras que existían en aquella Facultad de Humanidades, requiere conocer sus antecedentes y principalmente los profesores que le dieron vida en la década de los cincuenta y principios de los sesenta.
Uno de esos profesores fue José Villaseñor Tejeda, que impartió cátedra en la Facultad de Humanidades potosina de enero de 1958 a agosto de 1962, año y mes en que fue cerrada. A decir de Josefina de Ávila Cervantes, estudiante y profesora de la mencionada Facultad y de quien hemos tratado en esta columna, “el profesor Villaseñor fue el eje silencioso del cual partían y al cual volvían maestros y alumnos”.
En ese lustro de trabajo en la UASLP por formar maestros en filosofía y en letras escribiría su Introducción a la Filosofía, su estudio sobre la Crítica de la Razón Pura y sus ensayos sobre Sócrates, Freud, Proust, Dostoievski, el humanismo y otros temas que fueron publicados en la Revista de la Facultad de Hum anidades, en Letras Potosinas y en Vitral, revista del Instituto de Cultura Superior, así como escritos inéditos consistentes en investigaciones filosóficas, ensayos sobre arte: pintura, cine, literatura.
José Villaseñor Tejeda murió joven, a los cuarenta años, el 23 de diciembre de 1968 en la Ciudad de México a donde fue a laborar al Instituto de Cultura Superior después del cierre de la Facultad de Humanidades. En ese Instituto reestructuró el curso filosofía de la religión que había iniciado en la UASLP.
Villaseñor comenzó sus estudios de filosofía en el Seminario Conciliar de México y para 1947 pasó a la Universidad Nacional Autónoma de México donde terminó sus estudios de maestría en filosofía. Al terminar, ingresó como profesor a la Universidad de Guanajuato donde laboró por un poco tiempo al renunciar en protesta por el despido de un grupo de compañeros de trabajo tratados injustamente por las autoridades escolares.
Su compañera de aventura académica en la UASLP, la mencionada Josefina de Ávila lo retrata en un comentario de recuerdo: “La contrapartida de su historia -la que ofrece tan poco a aquellos que esperan todo de los hechos-, fue (usando términos suyos), su intrahistoria. Para quienes no traducen su propia existencia como un activismo urgente y aceptan, por el contrario, que la aventura del espíritu no puede ser corrida con la esperanza de una respuesta concreta y tranquilizadora sino con la pura actitud contemplativa, encontrarán en su obra una invitación a detenerse ante el misterio develable que envuelve y penetra esto que llamamos el Universo”.
El recuerdo de quienes contribuyeron al desarrollo de nuestras instituciones y, participaron en la formación de la juventud potosina y profesionales que contribuyen al desarrollo social es imprescindible en una institución que se jacta de ser representativa de la educación superior en el país; pero más importante es darles vida manteniendo su obra en difusión.
También lee: Filosofa Paula Gómez Alonzo y el papel de las mujeres en la cultura | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
Acento Ajeno
Educar en el siglo veintiuno es un acto de fe, no solo de vocación | Columna de Haniel Valdés Velázquez
ACENTO AJENO
Por: Haniel Valdés Velázquez
¿Te has fijado que en las escuelas hay muchas maestras y maestros veinteañeros o apenas llegados a sus treintas? Hay mucha gente joven llevando en sus hombros el futuro de este país.
Muchos recién egresados de las universidades están eligiendo el magisterio como forma de vida, muchos viven hoy de formar nuevas generaciones, de enseñar lo que pocos años antes aprendieron. Y creo que no lo ven solo como un trabajo, lo ven ya, quizás inconscientemente, como su misión de vida.
Las redes sociales se han llenado de nuevos maestros que comparten sus experiencias, sus historias frente a un aula, y están construyendo una forma distinta de educar, una de cercanía, de compañerismo, de ser uno más de sus alumnos, porque sí, educan, enseñan, pero también aprenden y crecen en el proceso.
Las escuelas son hoy, más que nunca, una bonita convergencia de generaciones, maestros experimentados, con años frente al pizarrón, alumnos muy jóvenes y que apenas comienzan ese largo camino que es el crecer, y noveles maestros, más cerca en edad de sus alumnos que de sus compañeros de profesión, que inician su vida laboral en la más noble de las tareas, educar.
A veces sin apoyo institucional, con un Mario Delgado como secretario de Educación Pública al que le falta la educación y el sentido común, con directivos a distintos niveles, que se preocupan más por las ganancias o los días libres que por el objetivo principal de los centros educativos, los maestros siguen firmes en su convicción de que sin su trabajo no existirían los demás, no habría mañana.
Educar, en pleno siglo veintiuno, en este mundo en el que vivimos, no solo es un acto de valentía, es un acto de fe, de esperanza, de profundo amor. ¿Cómo no creer en ustedes, que hoy entregan tanto?
No felicito a los maestros hoy, eso ya lo han hecho todos, mejor les pido disculpas, por las veces que fui del grupito de atrás que había que separar, por las tareas sin hacer, hasta por los padres incomprensivos que no supieron ver que su hijos no eran los angelitos que ellos pensaban.
Mejor les agradezco, sé que su labor no la hacen esperando la felicitación del único día del año que parece nos acordáramos de ustedes, les agradezco por seguir, por levantarse en las mañanas y salir dispuestos a cambiar vidas, a formar personas de bien, por no pensar en las carencias y solo ver oportunidades de crecimiento en cada alma que llega a sus clases.
A ustedes maestros, gracias, que no se les acaben nunca la experiencia, la creatividad, el amor y sobre todo, que no se les acabe nunca las ganas de construir futuro.
También lee: Galindo alista proyecto para resolver problema de agua en el norte de la capital
El Cronopio
Filosofa Paula Gómez Alonzo y el papel de las mujeres en la cultura | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
Con el propósito de preparar a las mujeres universitarias para que sirvan con mayor eficacia a los intereses de la colectividad, cooperando en esta forma al engrandecimiento de la Patria, se formó en la década de los cuarenta del siglo pasado la filial en San Luis Potosí de la organización Universitarias Mexicanas, situación ya tratada en esta columna.
Universitarias mexicanas en San Luis Potosí, reunía a las mujeres que estudiaban e impartían cátedra en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. La filial potosina tenía dos labores de fondo, una de aspecto cultural y, la otra de orden social; en el aspecto cultural se incluían charlas y conferencias sobre diferentes problemas de orden intelectual; la otra, de orden social que abordaba problemas como el de la miseria, la desnutrición infantil, entre otros. La desocupación, la prostitución y otros muchos, de los cuales hacen un minucioso estudio para luego presentarlos a las autoridades competentes y cooperar con ellos a su resolución.
Este movimiento nacional englobaba a un buen número de mujeres que se desempeñaban en el ámbito universitario y que contribuían al desarrollo del país en diversas áreas de estudio. Una de estas mujeres que colaboró con el grupo potosino y que visitó San Luis Potosí a dictar conferencias públicas fue la Doctora en Filosofía Paula Gómez Alonzo.
En 1953 dejaba la presidencia de la filial potosina de Universitarias Mexicanas, Rosario Oyarzun, ya tratada en esta columna, y se organizaron una serie de conferencias públicas, como era costumbre y como dictaban los objetivos de la agrupación femenina. Esa serie de conferencias estuvo marcada por los temas de filosofía, dándose cita en San Luis Potosí las escasas mujeres que realizaban filosofía en México y que se habían formado en la década de los veinte y treinta, como filósofas.
Paula Gómez Alonzo se considera la primera mujer en participar en la filosofía académica en México. Como es el caso de otras mujeres, realizó al menos un par de carreras para su formación, la del magisterio, como era común para ellas, y la carrera de filosofía, que cursó en la Universidad Nacional Autónoma de México. Esta condición de caminar entre brechas en la formación y en el interés de estudio de las mujeres, hasta llegar a su objetivo de formación, lo subraya la propia Paula Gómez: “a las mujeres se les excluye de la educación, pero se les reprocha que no sean cultas”.
Paula Gómez nació en Etzatlán, Jalisco el 1 de noviembre de 1896. En 1932 recibió el grado de maestra en filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM
defendiendo la tesis: la cultura femenina; en 1951 recibe el grado de Doctora en Filosofía en la propia Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, con la tesis: filosofía de la historia y ética.Paula Gómez es una de las fundadoras del estudio de la filosofía en México, aunque poco o nada se le menciona en este sentido. En 1943, creó el curso de Historia de la Filosofía en México que se imparte en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, de la que fue profesora de tiempo completo desde 1933 y en la que laboró por treinta y tres años; pero desde 1925 dictaba cátedra en la Escuela Nacional Preparatoria.
Impartió clase en todos los niveles educativos, además de su participación en actividades públicas de educación informal, como fue su participación en 1953 en San Luis Potosí y en actividades de dirección, al encargarse de 1930 a 1940 de la subdirección de la Escuela Secundaria número 8 y directora de la Escuela Normal Superior de 1947 a 1948.
Paula Gómez se convertiría en la primera mujer en recibir un Doctorado Honoris Causa, por su valiosa contribución al desarrollo de la educación y la filosofía en México. En 1962 la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo se lo otorgó. Cuestión que es digna de mencionar, pues Paula Gómez, como otras de sus compañeras que hicieron filosofía en esa época, no suele mencionarse en la historia de la filosofía mexicana. Ya lo establecía Paula Gómez: “la diferencia entre los sexos es injusta, pues mientras la psicología del hombre parece separarse del especto físico, en la mujer se reduce a este”.
Paula Gómez Alonzo, que sentó las bases para la reflexión del papel de las mujeres en la cultura, murió en Coyoacán, en la Ciudad de México el 3 de noviembre de 1972.
También lee: Carmen Sarabia en la historia de la biología mexicana | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
-
Destacadas2 años
Con 4 meses trabajando, jefa de control de abasto del IMSS se va de vacaciones a Jerusalén, echando mentiras
-
Ciudad3 años
¿Cuándo abrirá The Park en SLP y qué tiendas tendrá?
-
Ciudad4 años
Tornillo Vázquez, la joven estrella del rap potosino
-
Destacadas5 años
“SLP pasaría a semáforo rojo este viernes”: Andreu Comas
-
Ciudad3 años
Crudo, el club secreto oculto en el Centro Histórico de SLP
-
Estado3 años
A partir de enero de 2024 ya no se cobrarán estacionamientos de centros comerciales
-
#4 Tiempos3 años
La disputa por el triángulo dorado de SLP | Columna de Luis Moreno
-
Destacadas4 años
SLP podría volver en enero a clases online










