Deportes
Mauricio Pedroza, el abogado potosino que se convirtió en analista de ESPN
La Orquesta conversó con el comentarista sobre su llegada a la televisión, deportistas potosinos y hasta de Octavio Pedroza, su tío
Por: Ana G Silva
Mauricio Javier Pedroza Castro es un analista deportivo de ESPN. Es originario de San Luis Potosí, egresado de la Facultad de Derecho en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí con especialidad en Arbitraje Comercial Internacional; sin embargo, gracias a que en 2006 ganó el reality show Dream Job: El reportero de ESPN Deportes, se incorporó a la cadena de televisión durante el Mundial de Fútbol de Alemania 2006.
La Orquesta conversó con este analista quien habló de cómo ha cambiado su vida, la experiencia que ha tenido en grandes eventos, la migración de los medios a las redes sociales, el deporte potosino e incluso habló de su relación familiar con la política local al ser sobrino de Daniel y Octavio Pedroza.
Mauricio narró que meses antes de terminar su último semestre de la carrera vio el comercial en la televisión sobre el concurso de Dream Job: El reportero de ESPN Deportes y fue su madre quien le recomendó que se inscribiera pues ella sabía lo mucho que le gustaban los deportes: “Además, antes de trabajar en esto yo era de los que decía que tranquilamente sabía más que los que estaban en televisión, entonces lo podía hacer bien y por eso me inscribí”.
El analista contó que justo un día antes del concurso iba a tener una entrevista de trabajo en Televisa en el área jurídica, para cuando concluyera su carrera:
“Esa entrevista la hice el lunes y el casting para el show era al día siguiente: el martes. Los tiempos se dieron bien, por eso al final sí me animé a inscribirme al concurso y lo acabé ganando, sin haberlo pensado así, mi única idea era salir un ratito en ESPN y guardar esto como un recuerdo porque yo siempre fui muy fan del canal y de la empresa y jamás me imaginé que podría trabajar tantos años, ahora tengo 14 aquí”.
Mauricio Pedroza dijo que su vida profesional desde el 2006 ha sido muy gratificante, pues cree que era parte de su destino que afortunadamente lo encontró muy joven.
“Siempre les presumo a mis amigos todos los días, tengo varios muy exitosos en lo que hacen, pero los veo muy tensos, muy estresados, y les digo ‘la gran diferencia es que tú te estresas porque tienes que ver números y asuntos y yo me estreso porque veo ganar o perder a mis equipos, también ustedes se estresan, pero es otro tipo de estrés’, el mejor estrés”.
Pedroza dijo que el mejor momento que ha vivido en su carrera fue participar en los Juegos Olímpicos de Río 2016, pues fueron los últimos de Usain Bolt y Michael Phelps.
“Fue una satisfacción tremenda. Cuando salí de hacerlo, me preguntaba ‘qué más me puede pasar en mi carrera que me haga más feliz que lo que acaba de pasar en estas 2 o tres semanas’ y me cuesta trabajo encontrar una buena respuesta”.
El narrador deportivo indicó que no suele ser una persona muy diferente a como lo es frente a la cámara de televisión pues comenzó su trabajo siendo un aficionado al que le dieron la oportunidad de dedicarse al análisis deportivo:
“Siempre pensé que esa tenía que ser la linea que me distinguiera, obviamente siendo muy profesional porque al final del día es un trabajo, te pagan y tienes que hacerlo con ciertos estándares de calidad que la empresa te impone, pero siempre creí que si podía reflejar como soy yo a cuadro, iba a ser lo mejor. Incluso mi esposa a veces me dice en tono de cotorreo ‘es que siempre estás bien’ no sé si se puede, todos tenemos altas y bajas en esta vida y es normal, pero dentro de todo yo soy de esos que tienen esta mentalidad como de que si hay un problema en mi vida me gusta elegir cómo me siento ante eso, y prefiero afrontarlo positivamente”.
LA POLÍTICA POTOSINA
Como dato curioso, Mauricio es sobrino de Daniel Pedroza Gaitán, secretario de finanzas del estado, y de Octavio Pedroza Gaitán, precandidato a la gubernatura por el Partido Acción Nacional.
Indicó que el es votante en San Luis Potosí y está al pendiente de las elecciones, además reiteró que: “hay que salir a votar, ese es el mensaje que yo puedo dar, tenemos que hacer que nuestra voz sea escuchada y la única manera es a través del voto, cada quien tendrá sus convicciones, creencias, pero salgamos a votar no hay nada más importante que ejercer el voto, que gane la democracia”.
En cuanto a Octavio Pedroza argumentó: “lo único que te puedo decir es que no conozco a una persona más comprometida legitimante con el bienestar de la sociedad de San Luis Potosí y mi tío ha ejercido como alcalde de la capital, como diputado federal, senador, vicepresidente del Senado, ha estado involucrado toda su vida en el activismo político, y hay dos cosas que puedo decir de él: la primera es que es honesto, lo traemos de familia, mi abuelo en las reuniones nos decía ‘ni un peso mal habido’ y eso ha sido una constante en toda la familia; la otra es que es una persona trabajadora y comprometida con la sociedad”.
SUS VISITAS A SAN LUIS
Mauricio dijo que desde hace años no ha visitado el estado, sin embargo, indicó que las actividades que realiza cuando está en San Luis Potosí son: ir a comer enchiladas huastecas con cecina, que es su platillo favorito; comprar enchiladas potosinas, suele llevarse varios paquetes de 50; estar con su familia, ver a sus amigos, caminar en el centro e ir a ver al Atlético de San Luis.
El analista deportivo comentó que existían dos bares a los que le gustaba ir después de clases, que era Chivas Bar y El Olímpico:
“Al Chivas, no fui muchas veces, luego lo compró un amigo, fue lo más divertido de todo y ya no se llama así, cuando estaba en la Facultad de Derecho solía visitar lugares similares”.
ATLÉTICO DE SAN LUIS Y SU REGRESO A PRIMERA
El analista dijo que el regreso a la primera división del Atlético de San Luis y cómo se dio, le pareció fantástico, porque tuvo todos los méritos que se quiere ver de un equipo que asciende: ganó los dos torneos y en ambos había sido líder, fue el equipo más regular y “subió bien”, posteriormente, comentó, que vino un momento crucial cuando Luis Torres Septién, quien era el encargado de la parte deportiva del equipo sale del club y ahí se creó un hueco que al día de hoy no ha podido llenar el equipo desde la dirección deportiva.
Mauricio indicó que la diferencia entre Alberto Marrero y un director deportivo, es que Alberto Marrero tiene que supervisar toda la operación del club, evidentemente la parte deportiva, también la parte institucional, organizacional, económica, marketing, relación con otros clubes, relación con otras ligas, relación con España, pero tiene que haber alguien que se encargue específicamente del aspecto deportivo, para eso necesita un director deportivo o un vicepresidente deportivo.
“Primero que si el equipo dejó de ganar tres partidos con Poncho Sosa, fuera Poncho Sosa; que si tal o cual jugador no estaba rindiendo, fuera esos dos jugadores; que si me gusto Centurión porque juega muy bien en Argentina, traíganmelo, pero cuesta mucho dinero, no pasa nada, traíganlo, Centurión no rindió como otros jugadores; cuál es el técnico de moda y que podemos traer, Memo Vázquez; y Memo Vázquez a quien te tienes que traer de tu Necaxa, a Quiroga, a Noya. Así no se arma un equipo, por lo menos no para que rinda en el mediano y largo plazo, a la mejor en un torneo corto te puede rendir”.
Mencionó que se siente tranquilo de que una institución como el Atlético de Madrid sea la que tiene el equipo en primera división, pues hay seriedad, nunca va a faltar un pago a los jugadores, van a tener recursos, hay gente operando al equipo, por lo que ahora hay que corregir la parte estrictamente deportiva para que a mediano y largo plazo no sea un “ascendió el San Luis, pero volvimos a perder, perder, perder, y el Atlético quiere vender al club”.
OMAR GOVEA
Pedroza dijo que Omar Govea le parece un excelente futbolista que tiene condiciones futbolísticas para estar en una lista de 30 jugadores convocables a la selección de futbol, pero debe ser disciplinado: “no tiene que andar chocando el coche como lo chocó en Bélgica y depende de él, pero a mí me encanta como jugador y tiene un montón de condiciones.
Hablamos en alguna ocasión, siento que está muy cómodo donde está y se siente muy feliz jugando en Bélgica, creo que la gente que toma las decisiones por él pudo haberlo ayudado en aprovechado más”.
EUGENIO PIZZUTO
“Está bien rodeado, además yo conozco muy bien al equipo que representa los agentes de Eugenio Pizzuto, tiene unas excelentes relaciones en Europa y está en un equipo que le va a permitir proyectarse. A su edad el tema de la fractura tiene la ventaja de que puede sanar, no solo rápido sino muy bien”.
Reiteró que en el Mundial sub 20, Pizzuto fue el mejor jugador de la selección además de tener una gran personalidad, carácter y convicción:
“Por sus características tiene oportunidad de triunfar en Europa, por ejemplo, Govea tiene ese tema que no es muy habilidoso, tiene calidad con la pelota en los pies, físicamente está por debajo de la media del futbol europeo y Pizzuto está en la media o incluso más arriba, es rápido, es potente en la zona en la que juega, tiene condiciones muy similares a las de Hector Herrera, si físicamente tiene el ida y vuelta de Herrera creo que le dará para tener una carrera larga en Europa y después en selección mayor”.
EL DEPORTE Y LAS REDES
Mauricio Pedroza reiteró que el modo en que las personas ven deportes empieza a cambiar y por tanto los medios tradicionales tienen que adaptarse a ello. Añadió que como empresa ESPN y ESPN en español se encuentran en un proceso de adaptación a dichos cambios:
“Es una adaptación dolorosa por un sentido, pero también necesaria. Hoy en día las redes son muy importantes y si no nos damos cuenta que la gente joven es la que va a consumir en los próximos 20 años los contenidos que nosotros generemos y si no desciframos la manera en que interactúan con el deporte vamos a fracasar rotundamente”.
Pedroza externó que el 2021 será un año fundamental para crear una transición de la televisión a las redes sociales:
“La televisión le llega todavía a mucha gente, pero ahora vi un dato que me dejó frío: el partido de ida de la final más reciente del futbol mexicano entre Pumas y León, fue vista por 3.5 millones de personas en las señales de Televisa y TV Azteca, mientras que la vuelva que estuvo en Fox Sports y Claro Sports tuvo 5.5 millones de visitas en su canal de YouTube. Cifras así nos dan dos cachetadas en la cara”.
Mauricio dijo que el proceso de transición a las redes sociales lo llena de emoción: “Tengo un programa en Estados Unidos que se llama ‘Ahora o nunca’, tratamos de hacerlo mucho más platicado, más aterrizado, más entretenido, no tan serio, no tan formal; estoy muy involucrado en la NFL, en narrar algunos partidos de fútbol, todo eso esta muy padre. Para mí va a ser muy trascendente el próximo año el ejecutar bien esa transición que es pasar del medio tradicional que es hacer un buen programa de televisión o hacer una buena columna escrita con los formatos que eso implica a generar o contenidos para otras plataformas”.
Mauricio dijo que ESPN ya está en redes sociales aunque no al 100 por ciento: “Seguimos cometiendo el error de generar contenido para televisión y después solo cortarlo y subirlo a redes sociales, eso tampoco funciona. Las redes sociales tienen formatos bien específicos para lo que funciona o no funciona y depende también de cada red social”.
Mauricio mencionó que de no haber sido comentarista deportivo tal vez ejercería como abogado y le hubiera gustado trabajar en Arbitraje Comercial Internacional: su plan era hacer una maestría en la Universidad de Austin, Texas, después tenía la intención de trabajar en Televisa.
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Columna de Nefrox
Pongan Caifanes | Columna de Arturo Mena “Nefrox”
TESTEANDO
Es el país de The Beatles, de Queen, de Led Zeppelin, de Pink Floyd, de Oasis, de The Rolling Stones. Bandas que no solo marcaron una época; prácticamente escribieron el manual de cómo entender la música moderna.
En el fútbol ocurre algo parecido.
Cada generación inglesa parece estar destinada a conquistar el mundo. Siempre aparecen figuras de primer nivel, planteles millonarios y una liga que presume ser la mejor del planeta. Inglaterra carga con ese prestigio que intimida incluso antes de escuchar el silbatazo inicial.
México nunca ha tenido ese privilegio.
Lo suyo ha sido más parecido a Café Tacvba, El Tri, Caifanes o Maná. Bandas que quizá no cambiaron la historia del rock mundial, pero que aprendieron a construir una identidad propia. Que encontraron una manera distinta de emocionar a los suyos sin necesidad de parecerse a nadie.
Y, curiosamente, esa comparación también funciona para este Mundial.
Porque si alguien hubiera visto únicamente los nombres antes de comenzar el torneo, Inglaterra sería el claro favorito.
Pero los Mundiales tienen la mala costumbre de ignorar los currículums.
México llega a estos octavos enamorando al mundo.
Eso ya lo dijimos.
No ha sido un vendaval ofensivo, pero ha ganado todos sus partidos.
No ha monopolizado la pelota, pero ha sido preciso y efectivo.
No ha regalado exhibiciones para la historia, pero es la mejor defensa del torneo.
Hay muchas cosas que no pueden ignorarse.
No ha recibido un solo gol, en todos los partidos ha anotado y juega por nota, enamora.
En un torneo donde cualquier desconcentración cuesta una eliminación, la Selección ha encontrado en la defensa una virtud que hace tiempo no presumía. Ha aprendido a sufrir sin desesperarse, a defender sin regalar espacios y a competir con una disciplina que pocas veces acompañó a los equipos mexicanos en las Copas del Mundo.
Y eso también gana partidos.
Además, hay un detalle imposible de medir con estadísticas.
El Estadio Azteca.
Hay estadios que son escenarios.
El Azteca es un personaje.
Respira distinto.
Presiona distinto.
Pesa distinto.
No necesita recordar que ahí levantó la Copa Pelé ni que Maradona escribió una de las páginas más contradictorias y brillantes de la historia del fútbol justo contra Inglaterra. Todo eso ya vive en sus tribunas.
Los rivales lo saben.
Y México también.
Por eso terminar primero del grupo significó mucho más que evitar un rival o quedarse en la misma ciudad.
Significó quedarse en casa.
Seguir escuchando un himno que retumba difer ente cuando más de ochenta mil personas lo cantan al mismo tiempo.
Seguir jugando en un lugar donde la historia no garantiza victorias… pero sí obliga a creer en ellas
Inglaterra llega como favorito en la estadística histórica, y sería absurdo decir lo contrario.
Tiene mejores individualidades.
Más experiencia en las grandes ligas.
Más profundidad en prácticamente todas las posiciones.
Eso no está en discusión.
Lo que sí está en discusión es si eso alcanza cuando enfrente hay un equipo que ha aprendido a competir sin desesperarse.
Porque México no necesita ser mejor durante noventa minutos.
Necesita ser mejor en los momentos importantes.
Como lo ha sido hasta ahora.
Quizá esta no sea la mejor selección mexicana que hemos visto.
Pero sí parece una de las que mejor entiende sus limitaciones.
Y eso, en un Mundial, vale mucho más de lo que suele reconocerse.
Los grandes equipos no siempre son los que juegan más bonito.
Muchas veces son los que obligan al rival a jugar incómodo.
Y México ha convertido esa incomodidad en su principal argumento.
Dicen que las grandes bandas nunca desafinan en los escenarios importantes.
También dicen que las sorpresas son las que terminan convirtiéndose en leyenda.
Inglaterra tiene detrás décadas de historia, de talento y de prestigio.
México tiene un estadio que empuja, una defensa que todavía no conoce el error y un país entero convencido de que las noches imposibles existen precisamente para intentar romperlas.
Porque el rock inglés podrá haber conquistado al mundo.
Y el fútbol inglés podrá seguir apareciendo en todas las quinielas.
Pero los Mundiales, como los mejores conciertos, nunca terminan exactamente como estaban escritos en el programa.
Ellos siempre tendrán a The Beatles, a los Rolling o a Queen, pero aquí, no es así, aquí afuera, siempre estará el tío que desde algún lugar en silencio gritará como el diablito “Pongan Caifanes”.
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El otro partido | Crónica de Arturo Mena “Nefrox”
TESTEANDO
Hay partidos que se compran con meses de anticipación. Otros se planean durante años. Y existen algunos que aparecen de pronto, casi por accidente, pero terminan convirtiéndose en recuerdos imborrables. El encuentro entre Corea del Sur y Sudáfrica durante la tercera jornada del Mundial de 2026 fue exactamente eso: el otro partido, el partido espejo, el que ocurre mientras el anfitrión se juega la vida en otro estadio.
Desde hace muchos mundiales existía una pregunta recurrente en mi cabeza: ¿cómo sería asistir precisamente a ese encuentro? Al partido que comparte horario con la selección local, al estadio que no tiene los reflectores principales, al escenario donde miles de aficionados llevan un ojo en la cancha y el otro en los teléfonos, las pantallas o los altavoces. ¿Cómo se vive un Mundial desde el lugar donde las noticias llegan desde otro estadio? Y peor aún, no solo al partido donde no está jugando el anfitrión, sino donde mi país es el anfitrión y yo estaría sentado en el estadio de la otra ciudad, en el otro partido.
La respuesta llegó en una tarde que terminó siendo mucho más especial de lo imaginado.
Mientras México disputaba su compromiso frente a República Checa en el Estadio Ciudad de México, en Monterrey el duelo entre Corea del Sur y Sudáfrica se convirtió en una especie de reflejo emocional de lo que ocurría a cientos de kilómetros de distancia. Los dos partidos estaban unidos por el reglamento, por la simultaneidad y por la incertidumbre.
Lo que sucedía en uno podía modificar el ambiente del otro.
Por momentos, el balón dejaba de ser protagonista. Las miradas se dirigían a las pantallas, a las aplicaciones de resultados o a cualquier señal que indicara qué estaba ocurriendo en el encuentro de México. Cada anotación en el Estadio Ciudad de México recorría las tribunas como una ola invisible. Primero llegaba el rumor, después la confirmación y finalmente la reacción colectiva.
El gol de México no se gritó en ese estadio como se hace en el inmueble del anfitrión. Se celebró de otra manera: con sorpresa, con abrazos entre desconocidos, con teléfonos levantados y con la sensación de estar viviendo dos partidos al mismo tiempo.
Y quizá ahí radique la grandeza de un Mundial.
Porque el Corea del Sur contra Sudáfrica dejó de ser únicamente un partido entre dos selecciones. Se convirtió en el espejo del México contra República Checa. Cada jugada propia convivía con las noticias del otro estadio. Cada pausa era una oportunidad para buscar una actualización. Cada gol del anfitrión modificaba el estado de ánimo de miles de personas que, técnicamente, estaban viendo otro encuentro.
Durante años existió la curiosidad de saber cómo se sentía asistir precisamente a ese partido: el de la tercera jornada, el del mismo horario, el que acompaña el destino del anfitrión. Y la respuesta terminó siendo mucho más emotiva de lo esperado.
No existe la indiferencia en un Mundial. Incluso el encuentro aparentemente secundario termina formando parte de una historia mayor. Corea del Sur y Sudáfrica disputaron sus propios puntos, sus propias aspiraciones y sus propios noventa minutos. Pero alrededor de ellos se desarrolló también otra experiencia: la de miles de aficionados viviendo simultáneamente el drama de México.
Quizá el verdadero protagonista de aquella tarde no fue el marcador ni el resultado final. Fue esa sensación única de compartir dos estadios a la vez. De escuchar un gol que ocurrió lejos y sentirlo tan cerca como si hubiera sucedido frente a los propios ojos.
Porque en las Copas del Mundo existen partidos importantes. Y luego están esos otros encuentros que, sin proponérselo, terminan contando una historia mucho más grande que el propio fútbol.
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Ayuntamiento de SLP
Gobierno capitalino entrega becas a 143 deportistas potosinos
Los beneficiarios del programa Voy por San Luis recibirán apoyo económico y acompañamiento en nutrición, psicología deportiva y fisioterapia
Por: Redacción
El Ayuntamiento de San Luis Potosí entregó certificados a 143 atletas que fueron incorporados al programa de becas Voy por San Luis, una estrategia que busca respaldar a deportistas locales mediante apoyos económicos y servicios especializados para su desarrollo competitivo.
La entrega se realizó en Palacio Municipal y fue encabezada por el alcalde Enrique Galindo Ceballos, acompañado por el director de Deporte Municipal, Luis Fernando Alonso.
De acuerdo con la administración municipal, el programa contempla no solo apoyo financiero, sino también acompañamiento profesional en áreas como nutrición, psicología deportiva y fisioterapia, con el objetivo de fortalecer el desempeño integral d e los beneficiarios.
Durante el evento, Galindo Ceballos destacó que los apoyos están dirigidos a atletas qu e representan a San Luis Potosí en competencias estatales, nacionales e internacionales.
El Ayuntamiento informó que para 2026 el programa amplió su cobertura hasta alcanzar 143 deportistas, quienes fueron seleccionados mediante un comité integrado por entrenadores, especialistas y representantes de asociaciones deportivas, con base en sus resultados y trayectoria.
En representación de los beneficiarios, la nadadora Paloma Palacios Rosas agradeció el respaldo otorgado a deportistas convencionales y con discapacidad, al considerar que este tipo de apoyos contribuyen a que más atletas puedan continuar su preparación y participación en competencias.
La administración municipal señaló que el programa forma parte de las acciones orientadas a impulsar el deporte y respaldar el desarrollo de talentos locales.
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