enero 24, 2021

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#4 Tiempos

¿Los pollos nadan? | Columna de Jorge Saldaña

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Tercera Llamada

El martes, Ricardo Gallardo Cardona, con su adiós al PRD y en consecuencia la sacudida que dio al tablero político, me hizo pensar en un cuestionamiento náutico-aviar, ¿los pollos nadan?

Luego de su anuncio, en lo local las reacciones fueron inmediatas (unas muy desorientadas y mezquinas, por cierto) contrario a la reacción nacional del propio partido del “Sol Azteca”, al que le tomó unas 10 horas emitir un posicionamiento en relación a la salida de su coordinador parlamentario y 8 más de sus legisladores federales.

“Aquí no lo queremos”, dijo el coordinador estatal de Morena, Sergio Serrano.

“Previsible por su poca capacidad”, dijo el respetado notario Martínez Benavente.

“Bienvenido el voto de Gallardo para la guardia nacional,” dijo más cauto Leonel Serrato.

En las redes, como era de esperarse, se ha dicho barbaridad y media sin ningún fundamento (como suelen ser las barbaridades) que si inició la carrera por la gubernatura, que si las denuncias en la PGR, que si se cambiaría a Morena y otras que no tienen, desde mi punto de vista, mucho sentido.

Lo que sí hizo Gallardo, en plena consciencia o incluso sin ella, fue entrarle a la Teoría de los juegos aplicados a la Ciencia Política, y elevar con su salida lo que el matemático colombiano Guillermo Owen denominó en 1977 el índice del “Valor Coalicional” de su universo de diputados.

De acuerdo a estos estudios y otras publicaciones de reconocidos matemáticos, ese indicador es una expresión numérica del valor que logran ciertas combinaciones de coaliciones en un grupo parlamentario.

No es que se pueda, con dichos valores predecir o reducir a números y fórmulas las complejas relaciones políticas, sin embargo sí logran dar un componente racional al análisis político en este caso de los apoyos de grupo.

Para entender mejor: ¿Cuánto valía para lograr una reforma constitucional el grupo parlamentario del PRD? En términos simples, mucho, pero en términos reales nada o muy poco.

Me explico: el PRD, como es bien sabido por todos, se encuentra en una profunda crisis en todos los sentidos, no son tampoco un partido de militantes suavecitos ni de grupos callados, todo lo contrario, y por si fuera poco su dirigencia y estructura está en las últimas en términos financieros.

Y es que el PRD después de julio se convirtió, entre otras cosas, en un partido “urgido”, sobre todo de lo mundano del dinero, y como las urgencias son poco elegantes, se percibía desde hace tiempo que la estrategia parlamentaria dictada desde la cúpula tenía más ánimos de “apretar” al gobierno federal bloqueando todas las iniciativas importantes para la presidencia para así “forzar” una negociación de recursos indispensables para su sobrevivencia.

En medio de la desesperación, se llegó al absurdo de que la cúpula perredista pidiera a sus legisladores votar en contra de sus propias iniciativas sobre todo en aquellas que “se parecían” o iban en el mismo sentido de las que proponía el grupo parlamentario de Morena.

Total que, cegados por la necesidad, los perredistas de la cúspide olvidaron medir su índice coalicional y apostaron a la rebeldía sin causa intentando hacer manita de puerco al presidente sin tener fundamento alguno.

Alguien se dio cuenta de la crisis y por tanto de la oportunidad. Y sí, como seguramente se podrá calcular con la Teoría de Juegos aplicada a las prácticas parlamentarias, un grupo de “independientes” con 9 integrantes, se volvió mucho más valioso que un grupo de “alineados” de 19 miembros.

Al menos para aprobar las reformas al artículo 19 referentes a la prisión preventiva oficiosa, como sucedió ayer, y seguramente para la discusión de la guardia nacional, esos nueve votos, coordinados por Gallardo, valdrán oro, sobre todo si se considera que están libres de cualquier yugo partidista.

¿Se vendieron al mejor postor? ¿Hubo traición a los ideales?

No necesariamente, cada uno tendrá la libertad de votar en conciencia en cada tema, y el hecho de que conformen una fracción no es garantía de votos obligadamente en bloque ni que voten a favor en todos los temas enviados por el presidente.

Tampoco se trata de estar alejado de los ideales, cuestión además fundamental en la medición del índice coalicional, pues uno de los factores para determinar su valor es justamente la afinidad entre los grupos. Solo para recordar ¿De qué partido fue candidato el hoy presidente de la República en 2006 y 2012? Se quiera o no, López Obrador, está mucho más cerca ideológicamente de experredistas, que del PRI y PAN. Ni duda cabe.

Con una línea directa con la presidencia de la república, que reconoce el valor de la maniobra de Gallardo y la fracción que lidera, ¿estará de verdad muriendo de ganas el “Pollo” en pedirle una credencial de afiliación a Sergio Serrano?

¿Serán signos de poca capacidad que la nueva y valiosa fracción sea coordinada por el exedil potosino que será el vínculo directo con la presidencia de la república?

Por supuesto que será bienvenido el voto de Gallardo y sus aliados como anticipó el delegado metropolitano, Leonel Serrato, tanto en este par de temas de la más alta relevancia para el gobierno que representa… pero también en los que vienen de cara a la elección intermedia.

El Pollo saltó al agua y los pollos, Culto Público, no nadan… pero tampoco se hunden, y eso definitivamente ayuda a cruzar océanos ya sea con, o sin tempestades.

@jfsh007

 

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#4 Tiempos

De rojiblanco, ¡no! | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO.

 

Sí, se perfectamente que los colores no afectan el rendimiento de un equipo, y entiendo también que las cábalas pueden llegar a ser incluso contraproducentes, pero que bien jugó San Luis en el Alfonso Lastras contra Chivas, curiosamente vestido de negro.

San Luis jugó bien, dominando por grandes lapsos a su rival y sometiendolo como el local que era en la cancha. Incluso me atrevo a decir que debieron ser más goles y llevarse la puerta en 0.

Chivas nunca apareció en el partido, jugando erraticamente y sin idea futbolistica, con jugadores muy por debajo de su nivel y sin encontrar el rumbo como para intentar hacerle juego a San Luis.

Por su parte los de casa hicieron un gran partido, presentando en media cancha a dos estupendos cambios en los botines de Duque y Castro que arrancaron de titulares, dejando fuera tanto a Gino y a Gallegos que poco habían demostrado en la cancha con los minutos que han participado.

En la defensa, nuevamente Ramiro y Piñuelas hicieron un trabajo discreto, mientras que Escalante cumplió correctamente cuando fue necesitado.

Pablo Barrera quiso limpiar su error del partido anterior y logró hacer un extraordinario primer tiempo, que se fue apagando para la segunda mitad, muy probablemente por el desgaste físico, mientras que Berterame y Nico, volvieron a cumplir y levantar la mano haciendonos preguntar para que tenian ahí a Quiroga el año pasado.

Buen juego y extraordinarios 3 puntos, ojalá y este sea el comienzo de partidos que den puntos, y ojalá no vuelvan pronto al rojiblanco.

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#4 Tiempos

El potosino pionero en trasplantes de riñón | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO.

En 1963 se realizó en México el primer trasplante de órgano en Latinoamérica, en el Hospital General del Centro Médico Nacional, donde participaron los doctores Federico Ortiz, Gilberto Flores dirigidos por el matehualense Manuel Quijano Narezo. En aquel año en el mes de octubre practicaban un trasplante de riñón escribiendo una de las importantes páginas en la historia de la medicina en el país.

Manuel Quijano Narezo, a su vez, daba nueva gloria a la medicina potosina y el particular a la cirugía. A pesar de haberse formado en la Universidad Nacional Autónoma de México, sus caminos por la medicina inician en San Luis al continuar la tradición médica de la familia Quijano que ha escrito una rica historia en la medicina en San Luis Potosí desde el siglo XIX. En particular recibió una influencia directa de su tío José María Quijano Ramos y de cierta forma continuó esa inclinación familiar por la medicina, que también siguieron el hijo y el nieto de Quijano Ramos, los potosinos Fernando Quijano Pitman y Fernando Quijano Orvañanos.

De niño vino a vivir de Matehuala a San Luis Potosí, trasladándose posteriormente a la ciudad de México donde realizó sus estudios básicos y de formación en medicina, donde se tituló en 1943 en la UNAM, para continuar su residencia en cirugía en el Hospital General de México. En pleno auge de la Segunda Guerra Mundial, va a Estados Unidos a continuar su formación y posteriormente a Francia. En su estancia en Norteamérica a través de las conferencias del doctor Francis D. Moore aprendió el pensamiento del médico científico que orientaría su futura vida profesional en México.

En 1947 regresa a México incorporándose al Hospital de Enfermedades de la Nutrición, donde se practicaba un sistema insólito en el país, desplegando una intensa actividad académica y formativa, lo que le permitió a Quijano Narezo participar en las biopsias de hígado, testículo o riñón, que se hacían por primera vez en el país. Esta escuela quirúrgica y de logística administrativa le permitirían a Quijano imprimir su estilo en la medicina social de esa época.

En 1962 ingresa al Hospital General del Centro Médico Nacional siendo su director en 1963. Esa institución que dejó en 1971 al ser removido de la dirección se convirtió en uno de los primeros hospitales donde se estableció, en 1963, un sistema organizado de enseñanza de la cirugía general.

Quijano Narezo ha sido uno de los pilares de la cirugía en México, donde destaca la realización del primer trasplante de riñón en el país y Latinoamérica.

Su vida académica incluye además su participación como profesor y funcionario en la UNAM donde figuró como miembro de la Junta de Gobierno. Participó además internacionalmente como Director de Asuntos Internacionales de la entonces Secretaría de Salubridad y Asistencia; Consejero Científico de la Delegación de México ante la UNESCO; Presidente del Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud; Vicepresidente del Comité Ejecutivo de la Organización Panamericana para la Salud; Presidente del Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud y Miembro de la Junta Internacional de Fiscalización de los Estupefacientes de la Organización de las Naciones Unidas.

Su importante obra médica lo convierte en uno de los médicos mexicanos más importantes de los últimos años, llenando de orgullo a la ciencia médica potosina de donde nacen sus raíces. Nació en 1919 en Matehuala, y murió en la ciudad de México en 2017.

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El derecho de las comunidades indígenas a las telecomunicaciones | Columna de Víctor Meade C.

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SIGAMOS DERECHO. 

En medio de la aparentemente interminable oleada de malas noticias y despropósitos políticos de las semanas recientes, me permito utilizar este espacio para compartir con usted una buena. Primeramente, un poco de contexto.

El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) estima que el 90% de las personas indígenas del país cuentan con algún tipo de cobertura telefónica, sin embargo, tanto la oferta como la calidad de este servicio se ve limitado, en buena medida, por una serie de factores. Por un lado, las condiciones geográficas de varias comunidades dificultan la instalación de la infraestructura necesaria. Por otro, los servicios proveídos por las grandes compañías de telefonía ofrecen costos que son inaccesibles para las comunidades. Al mismo tiempo, se estima que hay más de 13 millones de personas sin acceso a internet porque no hay quien les pueda ofrecer ese servicio.

Ahora bien, les cuento. Con el objetivo de atender estas desigualdades y reducir la brecha en el acceso a las comunicaciones, la asociación civil Telecomunicaciones Indígenas Comunitarias (TIC A.C.) obtuvo del IFT dos concesiones: una para usar y aprovechar bandas de frecuencia del espectro radioeléctrico sin fines de lucro para uso social indígena en diversos municipios de Oaxaca, Veracruz, Chiapas, Guerrero y Puebla; y otra para prestar servicios de telecomunicaciones y radiodifusión sin fines de lucro con propósitos culturales, científicos y educativos en los mismos municipios de la concesión anterior.

Sin embargo, el IFT impuso un recargo a TIC A.C. por no haber realizado el pago de derechos correspondiente al uso del espectro radioeléctrico en los ejercicios fiscales de 2016 y 2017
— todo esto con fundamento en los artículos 239 (establece la obligación al pago de derechos) y 244-B (especifica las condiciones del pago y la cuota aplicable) de la Ley Federal de Derechos (LFD) vigente en 2016. Ante esto, TIC A.C. presentó un amparo para ser excluido del pago de estos derechos y, después de un complicado proceso legal llevado por la Clínica de Interés Público del CIDE, el caso fue turnado a la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que determinara la constitucionalidad de dichos artículos.

Así, el proyecto de sentencia realizado por la ponencia del Ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena se pregunta si existe un derecho constitucional de los pueblos y comunidades indígenas a acciones afirmativas en la operación de los medios de comunicación. Aquí abro un pequeño paréntesis para definir, en términos generales, este concepto clave: las acciones afirmativas son políticas que dan a un determinado grupo social, étnico o minoritario un trato preferencial en el acceso o distribución a causa de ciertos recursos o servicios, con el objeto de mejorar la calidad de vida de grupos desfavorecidos. 

En el estudio de fondo, el proyecto argumenta que los artículos 2, 6 y 28 de la Constitución, así como diversos preceptos de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo configuran una obligación constitucional del Estado a prever medidas diferenciadas para el acceso de los pueblos y comunidades indígenas a los medios de comunicación. Así pues, el siguiente paso es determinar si el legislador estableció un tratamiento diferenciado en favor del grupo vulnerable respecto del cual debe existir una acción afirmativa.

Después de analizar la norma impugnada, el proyecto concluye que el legislador no reconoció la situación de exclusión de pueblos y comunidades indígenas, ignorando el hecho de que, al no poder tener fines de lucro, el cobro de los derechos de uso del espectro radioeléctrico constituye una barrera al acceso de los medios de comunicación por parte de estas comunidades.

A la luz de lo anterior, este proyecto de sentencia fue aprobado por la Primera Sala de la SCJN el pasado miércoles por unanimidad, señalando la inconstitucionalidad del artículo 239 de la LFD de 2016 y reconociendo el derecho de las comunidades indígenas a tener acciones diferenciadas que les permitan acceder y administrar sus propios medios de comunicación. De esta manera, TIC A.C. y las comunidades indígenas con las que trabaja podrán seguir ampliando las redes de telecomunicaciones de costos accesibles que ahora les permiten, por nombrar un par de ejemplos, fomentar de manera importante la economía local y comunicarse con otras comunidades en caso de una eventualidad.

Una buena noticia de este tipo —en momentos en los que el panorama nacional es tan incierto— es solo un recordatorio más de que las causas justas deben ser perseguidas, aunque sea un camino cuesta arriba.

Entre tanta incertidumbre, más sociedad civil organizándose para conseguir el reconocimiento de sus derechos; más centros públicos de investigación y academia trabajando por beneficios tangibles para la sociedad; más acceso y más autogestión para las telecomunicaciones indígenas; más buenas noticias.

 

 

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