febrero 24, 2026

Conecta con nosotros

#4 Tiempos

“Jusílalos y luego ‘viriguas”… o no | Víctor Meade C.

Publicado hace

el

SIGAMOS DERECHO.

“Fusílalos y luego averiguas” es una de las muchas frases célebres que se le atribuyen a José Doroteo Arango, mejor conocido como Pancho Villa. Al Centauro del Norte poco le importaba meterse en la complicada tarea de asegurarse si el acusado era realmente culpable; le era más práctico dar la instrucción de ajusticiarlos en el momento y librarse de cualquier duda. ¿Quién iba a tener tiempo de averiguar, si estaban en plena revolución?

Esta misma metodología parece haber encontrado en el presidente de la República a su nuevo representante. López Obrador ha decidido aplicar la misma lógica de fusilar sin averiguar a todo aquello que, a su parecer y discreción, huela a corrupción o que simplemente no vaya de acuerdo con sus (des)propósitos. Ya han tenido esta suerte las estancias infantiles, el NAICM, dependencias de gobierno como ProMéxico e incluso el propio Seguro Popular. La lista es bastante extensa; el día de mañana le toca el turno a los fideicomisos que se salvaron del primer machetazo, dado el 2 de abril mediante un decreto.

Son 109 fideicomisos en cuestión: se trata de los fondos de ciencia y tecnología, de todos los centros públicos de investigación del país, de fondos para los deportistas de alto rendimiento, de inversión y estímulos al cine, cambio climático, protección para periodistas, migrantes y defensores de los derechos humanos, minería, financiamiento a emprendedores, incluso los fondos de la financiera rural y hasta de los desastres naturales. Las razones —oficiales, al menos— que motivan esta decisión son las clásicas: son corruptos, hay opacidad y se necesita el dinero para seguir combatiendo la pandemia.

Primeramente, es preciso señalar de qué estamos hablando. Un fideicomiso es un contrato en el que una persona le transmite a título de confianza uno o más bienes a una institución fiduciaria para que los administre bajo lineamientos específicos y para cumplir con actividades determinadas. Este contrato es muy útil para una entidad paraestatal, por ejemplo, ya que estas no pueden simplemente abrir una cuenta de banco y ahí administrar una parte de sus recursos. Los fideicomisos tienen candados; el fiduciario se encarga de reconocer para qué está entrando el dinero, y que eventualmente esos mismos fondos salgan directamente a cumplir el objetivo predeterminado.

¿Son opacos y están plagados de corrupción? La realidad es que no. Estos fideicomisos cuentan con comités técnicos que supervisan la entrada y salida del dinero; son auditados por la Función Pública y por la Auditoría Superior de la Federación; rinden informes al Congreso de su utilización; la información es transparente y pública. Lo que sí es realmente opaco es el destino que tendrían los fondos: la iniciativa de ley únicamente dice que el dinero será integrado a las arcas públicas para su uso discrecional.

¿Se necesita el dinero para seguir combatiendo la pandemia? Sí, claro que sí, pero en los fideicomisos no van a encontrar la solución. Los recursos ahí guardados no provienen únicamente del gobierno; ahí se guardan recursos autogenerados y financiamiento de terceros para llevar a cabo proyectos a largo plazo. La mayoría de ese dinero ya está comprometido con obligaciones contractuales y no todo ese dinero es líquido. También, argumentar que se necesita el dinero para la pandemia pone sobre la mesa el falso dilema de estar en favor de comprar más respiradores o en favor de producir una nueva película, por ejemplo. La discusión no va por ahí. Para hacerle frente a una pandemia se necesita de mucha ciencia, que en gran medida sustenta su operación en estos fideicomisos. Recordemos que las grandes obras de infraestructura del presidente no han reducido su presupuesto en estos tiempos de crisis, ni tampoco el dinero que se quema todos los días con Pemex.

A mediados de junio se llevó a cabo un parlamento abierto en la Comisión de Presupuesto con los representantes de los posibles afectados. Este ejercicio resultó ser pura simulación, pues los argumentos no fueron escuchados. En cambio, las bancadas de Morena, el Verde, PT y PES sostienen con arrogancia que están legitimados por la voluntad de más de 30 millones de mexicanos. Lo que no les ha caído en cuenta es que el presente los está rebasando: esos 30 ya no son 30, ni la voluntad popular es un cheque que se firma en blanco

, ni tampoco se puede ser así de demagogo a estas alturas del partido.

La votación estaba programada para llevarse a cabo el viernes pasado, pero en una jugada estratégica, las bancadas de la oposición se retiraron y ahora la votación será el día de mañana en el pleno de la Cámara de Diputados. De aprobarse, pasará al Senado, en donde el escenario tampoco pinta bien. Hay que saber que una decisión como estas no resuelve ningún problema; por el contrario, lo hace más grande. El dinero se va a esfumar rápidamente en manos del gobierno, mientras que todos los sectores afectados por esta medida verán décadas de progreso tiradas por la ventana. Dice el gobierno federal que ahora van a entregar los recursos sin intermediarios, pero también dicen que lo van a usar para el sector salud. ¿Van a multiplicar el dinero como si fueran peces y panes? ¿De dónde va a salir para las dos cosas?     

De concretarse esta iniciativa, los fondos para los desastres naturales, para la ciencia y la investigación, para la cultura, el deporte, la defensa y protección de periodistas y activistas, el campo, los emprendedores y el resto de los sectores afectados van a quedar completamente sujetos a los tiempos políticos y económicos. La figura del fideicomiso sirve, entre otras cosas, para que en tiempos de crisis económica no esté en riesgo ese dinero ni la capacidad operativa de nadie. De concretarse esta iniciativa, también, quedará demostrado nuevamente que esta “transformación” no tiene (ni está a) la altura para tomar decisiones que sean realmente benéficas en el mediano y largo plazo. Las decisiones son reaccionarias y tajantes; fusilan, como hacía Villa, y no se meten en la inútil tarea de investigar o presentar prueba alguna. ¿Quién va a tener tiempo para eso, si estamos en plena transformación?

No es para nada deseable en un contexto como éste politizar ni a la ciencia, ni a la cultura ni a ningún otro sector. No hay motivo para tenerlos de manos dobladas. Uno podría pensar: << bueno, ¿pero aquí en México qué se investiga?; ¿cine mexicano? ni me gusta; ¿mineros? no conozco ninguno; ¿financiera rural? yo vivo en la ciudad; ¿desastres naturales? ahí vemos como le hacemos.>> La actual coyuntura representa el momento ideal para sobrepasar esta barrera de apatía y desinformación. Conozcamos la importancia de salvaguardar la autonomía y permanencia de estas actividades. No permitamos la desaparición de los fideicomisos.

 

Tambien lee: ¿Quién es quién? | Columna de Víctor Meade C.

Continuar leyendo

El Cronopio

Física y Literatura en la obra de Jorge Comensal | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

Por: J.R. Martínez/Dr. Flash

Me enteré de la obra del narrador Jorge Comensal en la sección mesa de novedades del programa que conduce Rafael Pérez Gay, “La otra aventura”, que por lo regular estoy atento para seleccionar mis lecturas de obras literarias. Me llamó la atención la presentación de Pérez Gay sobre la novela de Jorge Comensal, este vacío que hierve, pues la protagonista sería una física de 25 años que trabaja en su tesis doctoral en una teoría cuántica de la gravedad, aunque la trama de la novela se centra en conflictos familiares, pero donde orbitan temas fundamentales de nuestra realidad como la crisis ambiental, las adicciones, el fanatismo y el vínculo de la humanidad con los demás seres que habitan el planeta, sin dejar de lado los temas de física que resuenan en la cotidianidad de la protagonista.

Conseguí la novela y me sumí en su lectura descubriendo a la vez a un joven escritor, que es una de las grandes revelaciones literarias del país. Además de su magnífica narrativa resalta el manejo de temas científicos, lo que me llamó su atención para conocer su formación.

Jorge Comensal estudió letras hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, y en su labor profesional fue editor de la Revista de la Universidad de México, entre otros. Esta actividad de seguro le permitió relacionarse con el medio académico científico de la UNAM de tal forma que al abordar sus temas literarios los comenzó a relacionar con aspectos científicos, como fue su primera novela que al parecer ha tenido un buen éxito a nivel internacional, Mutaciones, donde trata el tema del cáncer lo que lo orilló a revisar una buena cantidad de textos científicos para abordarla. Dicha novela, la tengo pendiente de su lectura, publicada en 2016, así como algunos cuentos en la antología la sociedad de los científicos anónimos de 2018. Actualmente Jorge Comensal trabaja en una serie de crónicas dedicadas a la vida silvestre, vena que se refleja en la trama de la novela este vacío que hierve.

De esta forma descubro a Jorge Comensal, no sólo como escritor, sino como divulgador de la ciencia. Al parecer en la actualidad realiza una maestría en Filosofía de la Ciencia en la UNAM; todo ello se refleja en los protagonistas de la novela aludida, pues no sólo Karina la física que estudia su doctorado en la UNAM y que da clases en la Facultad de Ciencias siendo investigadora del Instituto de Investigaciones Nucleares, donde tiene su cubículo, y su pareja que es filósofo, desfilan por la novela, pues aparecen esporádicamente neurólogos, entre otros.

En una entrevista publicada el 27 de febrero del 2023, día de mi chamuco, realizada por Ana Lagos para Wired, Comensal habla de su interés en los temas de física: “Me interesa mucho. Tengo opiniones muy calurosas y no muy bien fundadas sobre esos temas, como el de la materia oscura, la expansión acelerada del universo, las implicaciones de los raros fenómenos cuánticos como el entrelazamiento cuántico, que pareciera que hay comunicación entre partículas más rápido que la velocidad de la luz, lo cual viola el fundamento de la teoría de la relatividad o la idea popularizada por Gato de Schrödinger, que pareciera que el gato está vivo y muerto a la vez hasta que no abres la caja donde la tienen.

Todos estos temas, me parecen muy estimulantes. La vocación de Karina la encontré al imaginar la escena en la que batalla con su abuela, que está tan ebria que no puede levantarse por sí misma. Y ella no hace ejercicio y no puede cargarla y está sola. Entonces, al batallar con su abuela, pensé en la gravedad. Ella quiere proponer más cosas de las que sabemos sobre la gravedad. La ironía existencial de esto era que no podía con la gravedad. Ese fue el origen de cómo supe que Karina era física. También algo que resonaba con esta vocación era la presencia de estrellas fosforescentes en el techo de su cuarto, la formación de constelaciones y la magnitud del universo de la que ella es muy consciente por su profesión. Y que contrasta tanto con la magnitud de nuestras vidas, tan breves, tan pequeñas, tan insignificantes.”

Es gratificante encontrar personajes que combinan la literatura con temas científicos lo que es una extraordinaria forma de acercar al público, tanto a la lectura como la ciencia tratada en circunstancia de la vida diaria. Este vacío que hierve de Jorge Comensal, se estructura además con el uso del tratamiento espacio tiempo, para tejer un relato de suspenso fractal, así el tiempo avanza y retrocede, se expande y contrae.

Acompañemos a Karina, protagonista de la novela de Comensal de quien describe: “En la adolescencia, gracias a su temprano romance con la divulgación científica, Karina había llegado a creer en el poder inferior de las partículas elementales, las fluctuaciones cuánticas, los puentes de hidrógeno, las moléculas orgánicas, el ácido desoxirribonucleico, las hormonas y las células madre”, escribe Comensal en las primeras páginas. “En su cosmovisión no había lugar en la realidad para seres inmateriales de ningún orden”.

También lee: Emergencia ambiental urbana, por Renato Ramos | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

#4 Tiempos

Emergencia ambiental urbana, por Renato Ramos | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

 

En 2006 en el marco de los cincuenta años de la física profesional en San Luis inicia la serie La Ciencia en el Bar, por lo que en este ciclo que inicia el próximo 25 de febrero estará cumpliendo veinte años de actividades ininterrumpidas.

La Ciencia en el Bar, es un programa pionero en el país que lleva el conocimiento a la población de viva voz de sus productores, creando un escenario informal de comunicación entre la comunidad científica y el público en general; un escenario de debate ciudadano. El programa ha sido replicado en varios puntos del país y se convierte en un referente en actividades de comunicación pública de la ciencia.

El programa de aniversario comienza tratando un tema de interés para la población, como es el caso del escenario ambiental urbano, como un recurso para regular el clima de la ciudad y reactivar una vegetación acorde a las características climáticas y de suelo de una ciudad como San Luis Potosí. Los problemas de inundación en tiempo de lluvia que ahora suceden muy seguido en la ciudad es uno de los problemas que debe atenderse con el uso de áreas verdes urbanas y de los que carecemos con diseño adecuado y con especies acordes a la ciudad.

Para hablar de ello le toca el turno al Dr. Renato Ramos, investigador y profesor de la Facultad del Hábitat de la UASLP y colaborador de la Agenda Ambiental de la propia universidad. El tema a tratar será: Espacios Verdes y Emergencia Ambiental Urbana; charla que será impartida el próximo miércoles 25 de febrero en punto de las ocho de la noche en la Cervecería San Luis, ubicada en Calzada de Guadalupe número 326.

El Dr. Renato Ramos Palacios es especialista en la ecología vegetal, el balance energético y el microclima de los ecosistemas forestales. Y realiza investigación en temas como: estudios ambientales y microclimáticos, planificación urbana de arbolado y vegetación en proyectos de paisaje, espacios verdes bajo principios eco hidrológicos, relación entre áreas verdes y sociedad, así como los beneficios de espacios naturados de acuerdo con la teoría de la biofilia.

La vegetación, las áreas naturales y los espacios públicos es la línea que guía sus trabajos en investigación en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

Actualmente trabaja en medidas de la forma y volumen de árboles básicas y su distribución en banquetas  y en la introducción de módulos de vegetación urbana para el control de escurrimientos en vialidades con pendiente.

Ramos palacios estudió la licenciatura en biología en la Universidad Nacional Autónoma de México realizando una maestría en la misma institución en Ciencias Biológicas y su doctorado en Ciencias Ambientales con especialidad en Ecología Forestal en el Instituto Potosino de investigación Científica y Tecnológica (IPICyT), graduándose en el 2014.

El propio Renato Ramos nos describe su interés de trabajo: Los temas que desarrollo se centran en la ecología vegetal y forestal, tanto en zonas naturales como urbanas. Los estudios base para el restablecimiento de las condiciones ecológicas y ambientales mediante la práctica de reforestación y la plantación de árboles urbanos. Otras líneas se enfocan en la recuperación y diseño de áreas verdes, la eco-hidrología y ecología urbana vegetal. También, abordo los estudios sobre teoría biofílica entorno a la vegetación y la percepción social con aplicación en la calidad de vida humana.

Los invitamos a que asistan a esta charla que inaugura el programa conmemorativo de los veinte años de La Ciencia en el Bar y participar en este importante tema para nuestra condición urbana y así poder colaborar en la resolución de nuestros problemas como sociedad en ecología urbana.

Espacios Verdes y Emergencia Ambiental Urbana; charla impartida por el Dr. Renato Ramos palacios, miércoles 25 de febrero en punto de las ocho de la noche en la Cervecería San Luis, ubicada en Calzada de Guadalupe número 326.

También lee: El genio que se niega al olvido | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

#4 Tiempos

El genio que se niega al olvido | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

 

Este 11 de febrero se conmemora un aniversario más del nacimiento de Francisco Javier Estrada Murguía, brillante potosino que merece un mejor recuerdo en la vida cultural de San Luis Potosí. Varias entregas de La Orquesta se las hemos dedicado y ahora compartimos un libro que escribí en 2021 sobre la vida y aportación de Estrada a las comunicaciones inalámbricas de las que él es el inventor. El libro es de distribución gratuita y puede descargarse de:

https://www.researchgate.net/publication/356747746_El_inventor_de_la_comunicacion_inalambrica_Francisco_Javier_Estrada

o la dirección:

http://galia.fc.uaslp.mx/museo/libros/ESTRADA%20COMUNICACION%20INALAMBRICA.pdf

Uno de los desarrollos que caracterizan nuestra vida cotidiana y que marcan a la sociedad actual son los procesos que involucran la comunicación a distancia, la comunicación inalámbrica. Nuestro país, depende de los servicios que las transnacionales ofrecen en materia de comunicación, producto del rezago tecnológico en que nos han sumido las políticas seguidas en materia científica en el país. Lo paradójico, es que la comunicación inalámbrica como tal, fue desarrollada primeramente en México, antes que en cualquier otro punto del mundo y, específicamente en la ciudad de San Luis Potosí, por el físico potosino Francisco Javier Estrada Murguía.

Hoy, este hecho, al igual que el descubridor del principio e inventor del primer sistema de comunicación inalámbrica en el mundo, son desconocidos en su propia tierra. Una lección que hay que tener presente, es la historia de este acontecimiento científico, así como los factores que impidieron fuese aprovechado el invento de Francisco Estrada, para apuntalar el desarrollo social e industrial que requería el país y dejó ir entre las manos.

La cultura del olvido se liga a esta lamentable situación. En las escuelas y, lastimosamente, en las universidades se repite la historia parcializada que la historia de la ciencia oficial ha construido a lo largo de los años. De esta forma, personajes como Edison, Tesla Marconi, vienen a ser los protagonistas en esta historia, dejando de lado a su principal gestor el mexicano Francisco Estrada. Francisco Javier Estrada, un personaje sobresaliente que en un medio no propicio para el estudio de la ciencia y el desarrollo tecnológico, tuvo aportaciones de primicia mundial colocándose, no sólo como un hombre que creaba en la frontera del conocimiento práctico en temas de electromagnetismo, una de las áreas importantes en el siglo XIX, sino como el físico mexicano más importante del siglo XIX, a pesar de haber estudiado la carrera de farmacéutico, área que eligió para poder sostenerse económicamente en un país convulsionado por los movimientos bélicos que imperaban en el país.

Las condiciones adversas para su desarrollo no fueron solo las sociales, la salud mermada al iniciar su trabajo científico, que inhibiría su movimiento y dificultaría su vista, pondría en dificultades e incluso en la imposibilidad del trabajo práctico y creativo a cualquier ser humano; sin embargo, Estrada brillaría a pesar de estas circunstancias lo que hace más valioso su trabajo. Trabajo y aportaciones que merecen sean puestas al conocimiento del pueblo mexicano y, en especial el de su tierra natal, donde sigue siendo un total desconocido.

Lamentablemente, la institución donde dictaba cátedra y donde compartía con sus discípulos sus contribuciones, como muestra de los fundamentos que enseñaba en la cátedra de física en el Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí, no ha asumido el compromiso de sacar de las penumbras las extraordinarias aportaciones de uno de sus principales catedráticos, que si bien, no realizaba formalmente su trabajo de desarrollos tecnológicos en su seno, si los usaba para adiestrar a sus alumnos en el mundo de la ciencia y como elementos para enfrentar los problemas que les fuera demandando el país. Así la actual Universidad Autónoma de San Luis Potosí está en deuda con Francisco Javier Estrada.

Mientras se entregan Doctorados Honoris Causa a toda una serie de personajes que, si bien son merecedores a dicha distinción,

deja de lado a personajes locales que dieron brillo a la institución. Las contribuciones de Francisco Estrada son muy amplias y después de más de ciento cincuenta años, siguen siendo de actualidad y, comúnmente se encuentran aportaciones que Estrada había ya apuntando en el siglo XIX. Ejemplos sobran, pero podríamos mencionar un par de casos, el relativo a la predicción de temblores y el relativo a la energía, en el que contribuyó Estrada con el desarrollo del motor eléctrico y los primeros sistemas de iluminación eléctrica en el Continente Americano que combinaba con el estudio de sistemas de aprovechamiento de la energía solar para el movimiento motriz.

En la etapa de máximo deterioro en su salud, se centra en el problema de la reproducción del sonido, que le llevaría a tener aportaciones sobresalientes, como el desarrollo del micrófono de carbón que mejoraría los sistemas de comunicación telefónica, que permitirían que Estrada lograra la comunicación a larga distancia más grande en aquella época a nivel mundial y de manera especial, el descubrimiento de la comunicación inalámbrica y el invento del primer sistema de comunicación basado en este descubrimiento, como fuera la posibilidad de comunicar trenes en movimiento con la estación central.

En este libro, abordamos esta desconocida historia de la comunicación inalámbrica, esperando sea una aportación para colocar la figura de Francisco Javier Estrada en el lugar que le corresponde, así como subrayar su trascendental descubrimiento colocándolo en el escenario mundial, como lo merece.

Su patente de comunicación inalámbrica fue realizada diez años antes que la realizada por Marconi, cuando aún se comenzarían a dar los desarrollos teóricos que la sustentaran. Marconi tuvo el camino libre una vez vencida la patente de Estrada cuyo privilegio le fue concedido por diez años y, una vez que la patente de idea de Edison, que sospechosamente también era para comunicar trenes en movimiento y que solo quedó en patente de idea, fue cedida a Marconi por Edison, dejando el camino libre para su registro por Marconi en 1896 que lo haría famoso, dejando en la sombra a figuras como Francisco Estrada en la cual sus propios paisanos han contribuido.

El talento mexicano está más que comprobado, debemos eliminar no solo la cultura del olvido, sino el llamado malinchismo que padecemos, debemos de sentirnos orgullosos de nuestros personajes como el caso de Francisco Javier Estrada. Por fortuna, la obra de Estrada ha cobrado cierto interés en últimas fechas, entre algunos sectores de la sociedad.

Este libro forma parte de este ejercicio de rescate y difusión uniéndose a los esfuerzos que la sociedad civil realiza por reivindicar a personajes ilustres, acción en la que se enfoca la asociación que pretende formarse llamada Personajes Ilustres de México.

También lee: La escritora mexicana que acarició el Nobel de Literatura | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Miguel de Cervantes Saavedra 140
Col. Polanco CP 78220
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados