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#Exclusiva | “La oposición le teme a Mario Delgado”: Aleix Sanmartín 

La Orquesta conversó con uno de los consultores políticos más importantes para analizar los conflictos en Morena, las posibles alianzas entre partidos antagónicos, el panorama en SLP y la sucesión presidencial

Por: Ana G Silva

Aleix Sanmartín es uno de los consultores políticos más importantes de México y España, tan solo este 2020 fue nominado a tres premios Napolitan (consultor político del año, mejor estratega electoral del año y campaña del año), así como al Reed Award a mejor consultor de año por su trabajo como estratega en campañas presidenciales y autonómicas en España con el Partido Popular y el PSOE. 

Sanmartín ha trabajado con todos los partidos políticos en México y con los principales líderes políticos como Andrés Manuel López Obrador, Marcelo Ebrard, Alejandra Barrales, Mario Delgado, Ernesto Cordero, Margarita Zavala, Alejandro Tello o Alfredo del Mazo.

A punto de aterrizar en México para las campañas del próximo año, Aleix platicó con La Orquesta.mx acerca de las posibles alianzas para derrocar a Morena, sus problemas internos, el distanciamiento de López Obrador de su propio partido y analizó el tablero electoral para San Luis Potosí

 

La Orquesta (LO): ¿Cómo percibes el panorama político de México rumbo a las candidaturas del 2021?

Aleix Sanmartín: Estamos frente a un momento en el que el sistema de partidos está en una encrucijada, por un lado tenemos a Morena que no puede definir quién será su presidente: si será Mario Delgado o Porfirio Muñoz Ledo o si finalmente tumbaran el proceso y continuará Alfonso Ramírez Cuéllar. Esa definición es determinante para saber varias cuestiones: 

Lo primero es cómo Morena, actualmente el partido más importante, va a afrontar el proceso electoral más grande de la historia de México. Si será Porfirio, un referente de la política mexicana, pero de 87 años, o Mario Delgado, que es un líder joven con hambre y ganas de pasar a la historia. A Mario le teme la oposición. 

No veo a Porfirio haciendo campañas, tocando puerta por puerta o en los estados con la misma intensidad e ímpetu como lo haría Mario Delgado. La elección de candidatos también se verá afectada, pues aunque el presidente palomee a los candidatos principales, no tendrá tiempo de hacerlo con los tres aspirantes antes de llegar al último filtro. Los perfiles, tal vez no de los gobernadores, pero sí de muchos alcaldes y diputados federales y locales, lo va a definir la dirigencia de Morena. 

Por ejemplo, en San Luis Potosí, Morena trae buen rendimiento, sin embargo, no hay claridad en quién puede ser su candidato y para que este se decida se tiene que definir la dirección del partido, ya que no será igual el proceso ni la manera de afrontarlo si es Muñoz Ledo o Delgado.

La Cuarta Transformación tiene activos interesantes, como el Partido Encuentro Social (PES) que es de grupos cristianos. ¿Qué papel va a jugar y cuánto va a aportar ese movimiento? Te aseguro que son impresionantes a la hora de movilizar y propagar el mensaje. Por otro lado qué va a pasar con otros partidos que también están en la órbita, como el de Elba Esther Gordillo, qué va a pasar al final con el Verde, si va a jugar con Morena, si no, y si lo hace en qué estados sí, en cuáles no y por qué.

En la oposición no es menos interesante. Vemos el caso de Zacatecas en donde el PRI, PAN y PRD anunciaron que van unidos en torno al candidato del PRI, contra Ricardo Monreal.

Dentro de la Ciudad de México, Leonel Luna busca una alianza amplia contra Morena y Claudia Sheinbaum. Es un dirigente histórico del PRD, que ya que fue alcalde de Alvaro Obregón, presidente de la Asamblea Legislativa, del Instituto Federal y anunció un movimiento similar al que se da en Zacatecas: la unidad total de la oposición contra los candidatos de Morena, y ese mismo movimiento parece que también se va a dar en Sonora, donde el PAN y el PRI irán contra Alfonso Durazo, posiblemente con la candidatura de Ernesto “Borrego” Gándara.

Estamos en un escenario de volatilidad altísima, donde podemos ver a un Morena fuerte y con Mario Delgado de dirigente. O todo lo contrario, un escenario de toda la oposición contra un Morema peleado, dividido y además liderado por Porfirio Muñoz Ledo desde su biblioteca. Los resultados pueden variar tanto como que el partido del presidente sea hegemónico, mantenga la mayoría en la Cámara y gane casi todos los estados, hasta uno en el que pierda tantas diputaciones que el movimiento impulsado por Andrés Manuel López Obrador corra peligro.

LO: ¿Los conflictos en Morena pueden generar que Andrés Manuel López Obrador termine por abandonar el partido?

Aleix Sanmartín: No solo lo digo yo, lo dice el presidente, evidentemente no está contento con lo que está pasando. Creo que López Obrador ya se ha distanciado de Morena, tanto es así que no quiere involucrarse en el proceso interno. Hay mensajes claros de que López Obrador, si esto no cambia radicalmente, va a apostar por modelos de partido distintos, mucho más pequeños. Simpatiza mucho con el PES, sabe que los partidos grandes y burocráticos se vuelven ingobernables, generan más problemas de los que políticamente te resuelven.

La gente realmente no vota a Morena, todos lo saben, la gente vota a Andrés Manuel, es el presidente y quiere impulsar una narrativa histórica de México y lo que menos busca es meter problemas de partido en las mañaneras.

 

LO: ¿Qué le interesa más al presidente: ganar las gubernaturas o la mayoría en la Cámara de Diputados?

Aleix Sanmartín: ¡El presidente quiere ganar todo! Lo que más le interesa es la Cámara para poder impulsar o afianzar las medidas emprendidas que él entiende o supone la regeneración de México. Andrés Manuel entiende la política como una Cuarta Transformación y quiere dejar un legado importante, que sea una impronta, que sea de los grandes presidentes de México, para ello tiene que tener una Cámara que obviamente no le contradiga e impulse, le pase todas las iniciativas y medidas que quiere llevar a cabo. Obviamente le gustaría contar con gobernadores que no fueran un contrapeso, sino un acelerador para el proceso de transformación.

El presidente lo que va a hacer es meterse en la boleta con su narrativa, es decir, pretender que las próximas elecciones sean un referéndum sobre sí mismo, por ejemplo con la consulta para enjuiciar a los expresidentes. Al vestir las elecciones estatales y municipales con un tapiz nacional lo que hace es que todos los términos del debate se relacionen con la figura de Andrés Manuel, que tiene un conocimiento del 99% entre la población y una aprobación por encima del 50%. Es decir, por mal que le vaya, estaría asegurando mínimo un 45 o 48 por ciento de intención de votos para sus candidatos en circunstancias normales, y si la oposición se polariza le daría una mayoría aplastante en casi todos los distritos y los estados. 

El presidente podrá gustar más o menos, pero lo que nadie le discute es su conocimiento y lectura política. Tiene claro cómo su figura polariza y aunque mucha gente está decepcionada, piense que no está dando la talla, está infinitamente más aprobado que la mayoría de los expresidentes, la mayoría de los partidos políticos y políticos de este país, por lo tanto, él metiéndose en la boleta se está garantizando unas cifras de voto históricas.

 

LO: ¿Se acerca la desaparición del PRI?

Aleix Sanmartín: No, es una institución histórica en México. El PRI puede mutar, pero no desaparecer, algunos dicen “cómo va a desaparecer el PRI si está más fuerte que nunca en Morena”, tanto es así que Porfirio Muñoz Ledo se presenta como posible presidente de Regeneración Nacional. El PRI está en horas bajas, pero que nadie lo dé muerto y más porque es la estructura más grande de México a pesar de sus malos resultados de los últimos años. Una alianza PRI-PAN puede ser la gran sorpresa en muchos sitios. Hay lugares donde está fuerte, como en Zacatecas, Estado de México, Nuevo León, Coahuila y Yucatán. Hay PRI para rato.

 

LO: ¿Cómo pasó el PRI de ser la primera fuerza política al punto donde ahora se encuentra?

Aleix Sanmartín: El mundo vive unas desafecciones a las grandes instituciones, no solamente a los partidos políticos, sino a los matrimonios, a la iglesia católica. El mudo es líquido, es vaporoso y realmente la gente no le tiene apego a casi nada. Estamos en la era de la inmediatez en redes sociales, todo rápido, efímero y volátil, es un fenómeno social de las comunicaciones, pero no está mal, nadie ha dicho que seamos fieles a una misma idea. La vida es cambio.

LO: En México ha nacido el Frente Nacional Antiamlo (Frena) que se parece a VOX en España ¿Por qué surge este paralelismo?

Aleix Sanmartín: Son paralelismos que se están presentando en todo el mundo, en este momento los movimientos de derecha alternativa se dan en Estados Unidos, España, México, Guatemala, Europa… La derecha está movilizada y presenta narrativas claras antiglobalistas, estatistas y conservadoras, estamos viendo un momento reaccionario de derechas que lo que hace es equiparar un poco el movimiento populista que hemos vivido a partir de los años 2000. Son movimientos que se articulan a través de las redes sociales que tienen una estrategia narrativa populista conservadora.

 

LO: En el 2015 participaste en la candidatura de Sonia Mendoza, desde entonces ¿cómo cambió la forma de hacer política en San Luis Potosí?

Aleix Sanmartín: Yo trabajé los primeros meses en la campaña de Sonia Mendoza, sobre todo en la interna del PAN que sacamos un gran resultado, nadie esperaba que Sonia ganara, después la llevamos a unas cuotas importantísimas en la elección de gobernador. Al final de la campaña tuve un papel menor porque llegó gente del CEN del PAN y me apartaron, la derrota fue dolorosa.

Considero que las elecciones han cambiado, en 5 años el mundo ha cambiado estrepitosamente, es decir, ni la comunicación digital que hacíamos entonces, ni la comunicación digital que se tiene ni el manejo big data que hoy tenemos se puede comparar, entonces las campañas son totalmente distintas.

 

LO: ¿Cómo se encuentra el panorama político en San Luis Potosí?

Aleix Sanmartín: Es un estado que está totalmente abierto y que todo puede pasar, en Morena no está mal, pero no tiene candidato, el PAN tiene que decidir candidato, parece ser que Sonia quiere volver a intentar, también Octavio Pedroza, el PRI está buscando candidato, el gobernador está muy abierto.

Hoy en San Luis puede ganar cualquiera, obviamente es un estado donde el PAN es fuerte y el PRI no va mal y que, teóricamente, Morena, a priori, no tendría la misma fortaleza de los otros institutos políticos, pero si elige a un buen candidato y pone a un empresario podría ganar la batalla. No hay nada para nadie en San Luis Potosí.

 

LO: ¿Quien se perfila mejor para sustituir a Andrés Manuel López Obrador?

Aleix Sanmartín: Hay tres o cuatro candidatos, está claro que por un lado Andrés quiere poner a Claudia Sheinbaum, que siempre ha estado a su lado, es su consentida. 

Por otro lado, tenemos a Marcelo Ebrard, que también ha trabajado mucho al lado de López Obrador, no es su preferido, pero sin duda ha dado muy buenos resultados: cumplió como jefe de gobierno, fue leal, lo dejó pasar en la candidatura presidencial del 2012, aunque yo creo que ganó la encuesta contra Andrés Manuel. Andrés después lo recompensó al incorporarlo al Gabinete. Además, en Relaciones Exteriores, Marcelo ha sido certero al negociar perfectamente la renovación del Tratado de Libre Comercio. La relación con el gobierno de Estados Unidos, el Partido Republicano y Rusia es estupenda. Ebrard es fundamental en la política mexicana.

Monreal también quiere, es otro monstruo político, hablamos de un tipo que ha sido gobernador de Zacatecas, jefe de la delegación más importante de la Ciudad de México, con una trayectoria de servicio público impresionante y con muy buenas relaciones.

Todo va a depender de qué tan fuerte llegue el presidente al final de su mandato, cómo estén los gobernadores equilibrados, cuántos hay en cada cesta, cómo llegue Claudia Sheinbaum en su gestión en la Ciudad de México, cómo está el tema de seguridad en la Ciudad de México, que en este momento está desbordado aunque están trabajando en ello, y cómo está de competitiva la elección, porque Sheinbaum no es una mujer de izquierdas y es bastante gris, entonces si el presidente ve peligrar la 4T no pondría Claudia sino a Marcelo, si él considera que su legado le da. Pero faltan tres años y medio.

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