El gobierno de Tamaulipas se deslindó del proyecto que Nuevo León reactivó ante Semarnat para llevar agua del río Pánuco hasta su zona metropolitana
Por: Redacción
Organizaciones campesinas de Tamaulipas y San Luis Potosí denunciaron que el proyecto Monterrey VI —el acueducto que trasladaría agua del río Pánuco, en la Huasteca Potosina, hasta la zona metropolitana de Nuevo León— fue reactivado, tres años después de que Andrés Manuel López Obrador, entonces presidente de México, lo rechazara “de manera definitiva”.
De acuerdo con las organizaciones denunciantes, Samuel García, gobernador de Nuevo León, revivió el 13 de agosto el proyecto con la solicitud de autorización ambiental que Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey presentó ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para construir el Acueducto Pánuco-Cerro Prieto, una obra de 390 kilómetros con capacidad inicial de cinco mil litros de agua por segundo. Semarnat publicó la solicitud en su gaceta el 27 de agosto; el proyecto aún no cuenta con autorización.
El trazo captaría el agua en el municipio de Ébano y contempla un tramo de más de 26 kilómetros dentro de territorio potosino; de ahí cruzaría Veracruz y Tamaulipas hasta conectar con la infraestructura de abasto de Nuevo León.
La propia Manifestación de Impacto Ambiental reconoce que la disminución del caudal del Pánuco representa un impacto ambiental negativo “muy significativo” durante la operación del acueducto. Especialistas y organizaciones ambientales advierten riesgos para la recarga de acuíferos, la agricultura, la ganadería de pequeña escala y el abasto de comunidades indígenas de la Huasteca, además de salinización en la parte baja de la cuenca y afectaciones a los sistemas kársticos. Entre los ríos que podrían resentir alteraciones se encuentran el Tampaón, Valles, Amajac, Gallinas, Santa María, Tamasopo y Moctezuma.
El gobierno de Tamaulipas se deslindó de la iniciativa, pese a que ambas administraciones habían planteado antes una estrategia regional conjunta para aprovechar la cuenca. Raúl Quiroga Álvarez, secretario de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social de Tamaulipas, afirmó que la administración de Américo Villarreal Anaya no participa en el proyecto impulsado por Agua y Drenaje de Monterrey: “Desconozco los alcances actualmente de ese proyecto. No es un proyecto de Tamaulipas”.
Agua y Drenaje de Monterrey, en un comunicado del 28 de agosto, dijo que evalúa la “optimización” de Monterrey VI dentro de una planeación hídrica a 30 años y que requiere estudios complementarios de eficiencia energética y aprovechamiento del Pánuco, sin fijar fecha para iniciar la obra.
Monterrey VI se originó en 2011, durante el gobierno de Rodrigo Medina de la Cruz, y fue licitado en 2014 con una inversión inicial de 13 mil 644 millones de pesos. La administración de Jaime Rodríguez Calderón detuvo la obra por cuestionamientos sobre su costo y esquema financiero; el proyecto volvió a la discusión pública tras la crisis de abasto que enfrentó la zona metropolitana de Monterrey en 2022.
Cuando Samuel García planteó revivirlo ese mismo año, Ricardo Gallardo Cardona, gobernador de San Luis Potosí, se opuso de forma tajante y calificó la extracción de agua de la Huasteca Potosina como un “ecocidio”. En marzo de 2023, López Obrador rechazó de manera definitiva el proyecto durante una visita a Nuevo León y reconoció que la población de la Huasteca no permitiría la extracción.
Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, había señalado en enero de 2025 que el proyecto seguía en estudio y que el primer paso era el diálogo entre Nuevo León y Tamaulipas para compartir la concesión del agua del Pánuco.
La Manifestación de Impacto Ambiental presentada por Agua y Drenaje de Monterrey queda ahora bajo revisión de Semarnat, el trámite que definirá si el acueducto avanza pese al rechazo histórico de San Luis Potosí y, ahora, al deslinde de Tamaulipas.
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