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El taekwondoín que pelea a diario contra las huellas del terrorismo | Columna de Roberto Rocha

SUEÑOS OLÍMPICOS.

La vida de los atletas olímpicos está llena de sacrificios y retos que resultan incomprensibles para la mayor parte de la gente, hasta que llegan los triunfos. Pero más allá de esos esfuerzos, hay también historias personales y familiares que pueden resultar desgarradoras, como la de Mourad Laachraoui, el campeón europeo de taekwondo nacido en Bélgica, que aún trata de superar la participación de su hermano en el atentado terrorista más grande de su país.
Mourad Laachraoui, nacido en Bélgica de ascendencia marroquí, comenzó su carrera en el taekwondo a corta edad y comenzó su despegue en el deporte con 18 años de edad, en 2013.

Justo ese mismo año fue la última vez que Mourad Laachraoui vio a su hermano Najim, quien salió rumbo a Siria, supuestamente con un pasaporte falso y dejó de tener contacto con su familia. La desaparición de Najim fue reportada a las autoridades, pero no hubo resultados.

Mourad creció en el equipo de taekwondo de Bélgica, una selección formada casi totalmente por competidores de origen árabe. En 2015 ganó plata en la Universiada y terminó en quinto lugar en el Campeonato Mundial, en la categoría de menos de 54 kilogramos.

Pero el 22 marzo de 2016, el terrorismo golpeó fuertemente a Bruselas, la ciudad de Mourad Laachraoui, pero aún más, a su familia. Después de tres años sin noticias de él, se supo que Najim Laachraoui participó en los atentados que costaron la vida de 35 personas, al hacerse explotar en el aeropuerto de Bruselas.

El ataque terrorista fue reivindicado por el Estado Islámico, quienes también aseguraron que Najim Laachraoui había participado en los atentados en París, en noviembre de 2015, que costaron la vida de 130 personas.
Mourad Laachraoui tuvo que deslindarse de su hermano un día después de los ataques de Brusela, notablemente afectado por la situación. Incluso dijo que hubo quienes le propusieron cambiar su nombre, y aseguró que, por desgracia, “él no podía elegir a su hermano”.

Pero solo dos meses después de los ataques, Mourad Laachraoui se convirtió en campeón europeo de taekwondo, en la categoría de menos de 54 kilogramos, en mayo de 2016.

Para su desgracia, ese peso no tiene representación olímpica y entonces, no pudo participar en los Juegos de Río de Janeiro 2016, pues otros taekwondoínes del equipo de Bélgica estaban mejor rankeados a nivel mundial.
El sueño olímpico de Mourad Laachraoui sigue, con la mira puesta en Tokio 2021, pese a la postergación de los Juegos, por la pandemia del covid-19.

Si bien, las competencias de taekwondo siguen detenidas, Mourad Laachraoui es actualmente el mejor rankeado de Bélgica en la categoría de menos de 58 kilos, que sí existe en las Olimpiadas. Seguirá trabajando, tan pronto pueda volver al tatami, para llegar a ese sueño, el que le permita sobreponerse a la pesadilla de un drama nacional, pero sobre todo, un terrible golpe familiar.

 

 

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