julio 28, 2021

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#4 Tiempos

El desprecio a la Suprema Corte | Columna de Víctor Meade C.

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SIGAMOS DERECHO.

 

Finalmente, el pasado 14 de junio Arturo Zaldívar emitió un pronunciamiento sobre la suerte que tendrá el artículo transitorio décimo tercero de la nueva Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación (LOPJF) que prevé ampliar por dos años su mandato como presidente del Consejo de la Judicatura, así como el del resto de las y los consejeros actuales. Es decir, se trata de un vil intento —pobremente justificado— de López Obrador de tomar por asalto al Consejo de la Judicatura y a la Presidencia de la Suprema Corte y minar su autonomía de gestión, con lo que podrían, por ejemplo, iniciar procedimientos sancionatorios en contra de jueces y juezas. El transitorio es a todas luces contrario a lo dispuesto en los artículos 97 y 100 de la Constitución, que prevén cuestiones como la duración de dichos cargos y su independencia.

Desde la aprobación del citado transitorio, el Ministro Presidente de la Suprema Corte y del Consejo de la Judicatura Federal se ha encontrado en la posición incómoda de decidir qué tratamiento darle al regalo envenenado que le envió López Obrador a través de sus serviles mayorías legislativas, que con cada voto dejan en claro que no comprenden el peso del mandato constitucional que reviste a su puesto como integrantes del Congreso de la Unión.

En dicho pronunciamiento anunciado en su cuenta de Twitter, Arturo Zaldívar afirma que solicitará la integración de un expediente que sea turnado a algún ministro o ministra para que proponga al Pleno de la Suprema Corte un proyecto, sea para ratificar el contenido del transitorio décimo tercero o para declararlo inconstitucional. El procedimiento propuesto por Arturo Zaldívar encuentra su fundamento en el artículo 11, fracción XVII de la LOPJF, que indica que, para velar por la autonomía de los órganos del Poder Judicial, son atribuciones del Pleno de la Corte «[c]onocer y dirimir cualquier controversia que surja entre las Salas de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y las que se susciten dentro del Poder Judicial de la Federación con motivo de la interpretación y aplicación de los artículos 94, 97, 100 y 101 de la Constitución […]».

Lo anterior quiere decir que, por tratarse de una cuestión que afecta a la vida interna y autonomía del Poder Judicial, las y los once ministros que integran el Pleno están facultados para dirimir controversias de esta naturaleza con una mayoría simple de seis ministros. Con este procedimiento, Arturo Zaldívar no tendría impedimento alguno y sí podrá participar en la votación del futuro proyecto.

Una vía alterna para invalidar el transitorio décimo tercero sería a través de una acción de inconstitucionalidad presentada por una minoría de al menos 33% de las y los integrantes de la Cámara de Senadores y Senadoras. Dicha acción de inconstitucionalidad tendría que votarse mínimo por una mayoría de ocho ministros y ministras para que se pueda retirar del ordenamiento jurídico al transitorio décimo tercero. Sin embargo, Arturo Zaldívar ha señalado que, de ser el caso, tendría que excusarse de la votación por ser un tema que le beneficia/perjudica directamente. Por tanto, la votación requerida sería aún más ajustada (al menos ocho votos de diez posibles). Una porción significativa de las críticas a Zaldívar sostienen que esta representa la mejor vía para la invalidez del transitorio, pues ya no sería el ministro presidente el protagonista del asunto.

Considero que la vía más adecuada para invalidar al transitorio décimo tercero es con la consulta propuesta por Zaldívar en los términos del artículo 11, fracción XVII de la LOPJF. Por una parte, sostengo que la Corte saldrá mejor librada de este entuerto si es el propio Zaldívar quien impulse su invalidez y que, muy importante, vote en contra de la constitucionalidad del transitorio. Lo anterior enviaría un mensaje institucional muy claro de rechazo a la extensión de su periodo. Por otra parte, si la vía fuese a través de la acción de inconstitucionalidad, el procedimiento vendría impulsado por una minoría legislativa y con Zaldívar teniéndose que excusar de la votación, lo cual dejaría un silencio institucional por parte de Arturo Zaldívar mucho más significativo que cualquier posicionamiento que pueda realizar en medios de comunicación. No obstante, considero que las minorías legislativas deben de presentar las acciones de inconstitucionalidad para que, aunque eventualmente se resuelva el asunto con la consulta propuesta por Zaldívar, quede registrado también el rechazo del Legislativo a los embates que buscan concentrar el poder en manos del Ejecutivo.

La solicitud de Zaldívar ya fue turnada al Ministro José Fernando Franco González-Salas para la elaboración del respectivo proyecto. Hay que destacar que fue el ministro Franco González-Salas quien redactó el sólido y robusto proyecto que propuso invalidar la extensión del periodo de Jaime Bonilla como gobernador de Baja California, mismo que fue aprobado por unanimidad en el Pleno de la Corte. A su vez, hay que resaltar que Franco González-Salas terminará en diciembre próximo sus 15 años como ministro, por lo que tendrá en este proyecto la oportunidad de figurar una última vez como un ministro discreto pero confiable a la hora de hacer guardar la Constitución. 

El rechazo al transitorio décimo tercero debe de contar con el apoyo de las y los once ministros, incluyendo a Zaldívar, y quedar registrado como un acontecimiento simbólico de resistencia del derecho frente a la política. Si alguno de los o las ministras vota en favor de su constitucionalidad, la legitimidad y credibilidad de la Corte —y muy particularmente la de ese ministro o ministra— se verá reducida a su mínima expresión.

La necesidad de que la Corte rechace este transitorio de manera unánime se vuelve aún más clara cuando López Obrador no muestra recato alguno en afirmar desde Palacio Nacional que los otros diez ministros y ministras son incapaces de llevar a cabo la reforma. «Son conservadores», les dice. ¿Juan Luis González Alcántara Carrancá, Yazmín Esquivel Mossa y Margarita Ríos Farjat, propuestas por López Obrador, son inútiles? ¿Para qué los propuso para la Corte, entonces?

Decir que solamente Zaldívar puede llevar a buen puerto la reforma significa un completo desprecio a la Suprema Corte y a sus integrantes. La naturaleza misma de las instituciones radica en que estas prevalecen y funcionan sin importar quién esté al frente de ellas. Es inadmisible para la vida de nuestro Estado democrático y de derecho pensar que instituciones de una sola persona son lo que se necesita para transformar al país.

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#4 Tiempos

Del poder a la precariedad; Antorcha en la inopia | Columna de Felipe Donato

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DE CHILE, DULCE Y MANTECA.

 

Una máxima popular en política señala que se puede engañar a parte de la población todo el tiempo o se puede engañar a todo el pueblo una parte del tiempo; pero no se puede engañar a todo el pueblo todo el tiempo.

Sin duda nadie sabe mejor la veracidad de la frase que los dirigentes de ese engendro mal llamado Antorcha Campesina.

Mire usted si no. A la organización de la flamita al viento no le fue nada bien en el proceso electoral de este pasado 6 de junio: Antorcha Campesina perdió en Salinas, Villa de Ramos, Mexquitic, Charcas, Villa de Arriaga y Villa Hidalgo.

También se quedaron sin la diputación del cuarto distrito y hasta le dijeron no a la reelección de su líder estatal, el pobre entre los pobres, el cuasi frugal franciscano, Lenin Campos Córdova.

Menos posiciones de poder, significa en los hechos menos acceso a recursos públicos y eso es precisamente lo que más le preocupa a la cúpula antorchista. ¿De qué va a vivir esta “pobre” gente?, se pregunta uno, que está aquí nada más de morboso espectador.

La respuesta no tardó en llegar y la propuesta de la dirigencia es que retomarán la estrategia de enviar a la gente a botear, es decir, en palabras francas y llanas, mandarán a su militancia a pedir limosna. Todo para seguir sosteniendo a la organización, es decir para que los dirigentes puedan conservar su alto nivel de vida.

Y es que mire usted, ¿cómo podrían los líderes seguir luchando por los pobres a través de la gestión de recursos con la panza vacía?, ¿cómo presentarse ante los desarrapados estando mal vestido?, ¿cómo llegar a las comunidades más apartadas en humildes carcachitas?

El reto es grande y por ello a los activistas les comunicaron que van a tener que dar una aportación “voluntaria” de entre mil 800 y 3 mil pesos de manera mensual para este mismo fin. Tal cantidad la deben reunir realizando diferentes actividades, entre ellas la ya mencionada de andar boteando en diferentes lugares.

Esto ha ocasionado claramente enojo entre los más fieles seguidores de la organización y es que les mencionan sus líderes que es hora de regresarle a la organización un poco de lo que Antorcha les ha dado. Es un pequeño sacrificio, les reiteran y reiteran sus preclaros dirigentes.

Quienes han recibido un bulto de cemento, una lámina, o algunos blocks mencionan que el cinismo de estos señores es muy grande, pues quienes al final lo que se han beneficiado de la gente son ellos.

No necesitan ir muy lejos para comprobarlo. Es evidente que de no tener nada, hoy los dirigentes antorchistas ya son dueños de autos de lujo, casas y tienen dinero en sus cuentas bancarias.

Aparte saben que quienes van a tener que andar de pedigüeños, de francos limosneros, son los de siempre, los de abajo, los líderes a gusto se dedicarán simplemente a verlos y a esperar para extender la mano para recibir las aportaciones “voluntarias”.

No debe ignorar la cúpula antorchista que la paciencia de la población tiene un límite y que cada vez resulta menos creíble la perorata de su dirigente el soporífero Aquiles Córdoba Morán.

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#4 Tiempos

Un potosino fue el primer mexicano que voló | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

 

Los esfuerzos pioneros, en lo que se refiere al diseño y construcción de máquinas voladoras, le corresponde a Latinoamérica. Por supuesto, estos esfuerzos son desconocidos, y si llegan a plantearse parecerían, para la mayoría de quienes las escuchan o leen, simplemente historias fantasiosas. De esta forma personajes como el sacerdote brasileño Bartolomeu de Gusmão, o el peruano Pedro Paulet Mostajo son unos perfectos desconocidos junto con sus contribuciones. Ya trataremos sus aportaciones en otra ocasión.

Pero no vayamos muy lejos, San Luis Potosí, ha sido uno de los protagonistas en el país, no solo por lo de Cabo Tuna, sino una serie de acontecimientos sucedidos desde el siglo XIX, que merecen que se le designe, como ya está sucediendo, cuna de la experimentación espacial en México. Uno de esos acontecimientos, realizado por el potosino Juan María Balboltin Vargas oriundo de la entonces Villa de los Armadillo, es el que sería el primer experimento en el país relacionado con diseño y construcción de máquinas voladoras y que sucediera en el año 1840.

El espíritu inquieto de Balbontin, lo llevó a planear experimentos con globos aerostáticos, y se marcó una meta: lograr convertirse en el primer aeronauta mexicano, en el sentido estricto de la palabra, donde implicaba diseñar y construir su propio aerostato. 

Poco se habla de nuestro personaje que a todas luces realizara el primer experimento en el país, tratando de hacer volar, no sólo un globo aerostático, sino una máquina más pesada que el aire. Experimento que fuera realizado en el centro de la ciudad de San Luis Potosí en 1840.

En este marco Balbontin apuraba sus preparativos que había estado realizando hacia varios años y no sólo planeaba sino anunciaba la realización de su experimento con globo aerostático para el 16 de septiembre de 1839 en el marco de las fiestas por la independencia de México, mismas que intentaría realizar en San Luis Potosí. Llegado ese día se lanzaron algunos globos como número solemne y uno de ellos, el más grande, iba provisto de un muñeco. Este globo con seguridad, sería el globo diseñado y preparado por Balbontin aunque en su lugar el muñeco ocupaba su lugar. Lo más seguro es que Balbontin se preparaba, no sólo para emprender el vuelo sino lograr que la ascensión pudiera ser dirigida y controlada a voluntad y no sólo una ascensión aerostática, para lo cual se enfocó en preparar una máquina voladora más pesada que el aire. Un ingrediente más adelante en las ambiciones de Balbontin y por lo mismo una aportación extraordinaria, no realizada nunca antes en el mundo entero.

En 1839 el profesor Juan María Balbontín junto con Mariano Gordoa comenzaron a experimentar y construir artefactos más pesados que el aire con los que pretendían elevarse por los aires, obtuvieron el permiso del gobierno del estado y realizaron sus experimentos en el actual centro histórico de la ciudad. En 1840 Balbontin y Gordoa tenían todo preparado para probar su máquina que era más que un simple globo aerostático, de la azotea de la casa que en la actualidad es ocupada por el Casino Español, en la calle de cinco de mayo; daban sus primeros aletazos y se lanzaban al vacío, cuyo piso estaba provisto de paja que el gobernador, quien había dado el permiso, mandó instalar ante la incomodidad de los prospectos a aeronautas, cuya capacidad se ponía en duda con semejante acción. Que de algo sirvió pues a los pocos aleteos del par de potosinos en pocos segundos estaban en descenso cayendo en el piso empajado. Los accidentes estuvieron presentes y se les retiró el permiso para volar sus aparatos, pero no segaron en continuar con sus experimentos que realizaron con gran entusiasmo.

No creemos que haya sido un rotundo fracaso como suele afirmarse, fue un experimento que permitiría rediseñar su aparato y tratar de lograr su objetivo contribuyendo al desarrollo aéreo en el país. Pero no se les permitió seguir con su empeño. Como quiera queda registrado como el primer experimento con máquinas voladoras tripuladas en el país, y de lo cual los potosinos debemos estar orgullosos. El experimento de Balbontin y Gordoa, aunado a los experimentos de comunicación inalámbrica realizados por Estrada en los ochenta decimonónicos, de radiación cósmica por Gustavo del Castillo, la construcción de aviones en 1930 y el diseño y lanzamiento de cohetes en Cabo Tuna, sitúan a San Luis Potosí como cuna de la experimentación espacial en México.

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#4 Tiempos

La realidad de las mujeres trans #JusticiaParaFabiola | Columna de Ana G Silva

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Corredor Humanitario

 

Discriminación, exclusión, violencia física, violencia psicológica, violencia institucional, invisibilidad y violencia a su dignidad, son algunas de las realidades que viven las mujeres transgénero no solo en San Luis Potosí, sino en todo México, pero eso solo es la punta del iceberg, pues gracias a lo anterior la seguridad de estas personas pende de un hilo, pues no es una prioridad ni de la sociedad ni de las autoridades.

Durante la madrugada del miércoles pasado, Fabiola, una mujer transgénero, fue reportada sin vida luego de haber sufrido diversas lesiones con arma blanca en su estética de la calle Perla, cerca de la avenida Industrias, hasta el momento no hay detenidos, solo se adelantó que el transfeminicida puede ser una persona cercana a ella.

Luego de esto, el viernes activistas LGBT+ de San Luis Potosí realizaron una marcha para exigir justicia, al concluir ingresaron a las instalaciones de la Fiscalía y colocaron una manta en las escaleras principales con la foto de la víctima, junto con veladoras encendidas, para expresar su malestar ante este el manejo que se le ha dado al caso.

La muerte de Fabiola resulta ser el reflejo de un país y de un estado donde la discriminación y la violencia se han normalizado a tal grado que la sociedad no la detecta.

Aunque se han logrado muchos avances en materia de derechos humanos, aún no se han conseguido las garantías que evitarían la pérdida de vidas como la de Fabiola.

No hay ni siquiera en nuestro país un registro oficial de transfeminicidios, lo que demuestra la falta de interés institucional en mitigar esa violencia.

No hay nada que devuelva la vida de esta mujer que se encontraba en su negocio cuando alguien decidió matarla por ello, su muerte no deber en vano y debe servir como un motor social para evitar que casos así sigan ocurriendo y, sobre todo, las autoridades se tienen que asegurar de que haya #JusticiaParaFabiola.

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Opinión