enero 27, 2022

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Columna de Nefrox

Dos fieros mininos | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO.

El recuerdo de las míticas frases del futbol, vive fresco durante muchos años, “los gigantes nunca crecen”, “la pelota no se mancha”, “el futbol es la única religión que no tiene ateos” o el increíble: “gatitos, ni madres”.

Justo esa frase que hiciera popular Ailton Da Silva, en aquella final en 2004, cuando derrotaron a las Chivas de Jorge Vergara, queda ideal para los encuentros de esta semana.

“Gatitos ni madres”, más bien los dos mejores equipos del torneo, dos conjuntos que juegan bien al futbol y que de la mano de dos geniales técnicos han refrescado el estilo en la liga MX.

Por un lado tenemos a León, un equipo con un espectacular orden de la mano de Nacho Ambriz, un técnico muy experimentado que ya merece levantar un título. Un equipo que ha conjuntado juventud y experiencia para ser temible tanto de local como de visita. Creo que es el favorito para levantar el Guardianes 2020.

Del otro lado Pumas, un equipo que ha demostrado su valor cuando le fue requerido. La mayor sorpresa del campeonato tras revertir un histórico 0-4 en semifinales y vencer a uno de los mejores planteles del torneo. Andres Lillini ha sido una gran revelación en el plano profesional en la dirección técnica, el argentino que en su torneo debut dirigirá una final, ha dado mucho más de lo que se esperaba.

León y Pumas jugarán el partido de vuelta el próximo domingo y tendremos evidentemente un campeón; sin embargo, pase lo que pase, la justicia en la cancha coincidió con la justicia númerica, el 1 y 2 disputan la copa, y atrás queda un torneo triste, con poca afición y rodeado de contagios, suspensiones y problemas.

Nos queda claro que para el Guardianes 2020, otra vez podemos decir “gatitos, ni madres”.

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¿Cómo matar una afición? | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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Testeando

Poco más de 5000 aficionados se dieron cita ayer en el Lastras para nuevamente ver perder a su equipo.

5000 aficionados que desafiaron el frio, el mal paso del equipo, una pandemia muy contagiosa y unos precios ridiculamente altos para ver a un equipo sin identidad, sin ganas, sin futbol.

En San Luis sabemos de sufrimiento, hemos tocado el cielo y descendido a los infiernos, hemos tenido grandes equipos que pelean por la gloria continental y equipos tan perdidos que jugaban por los últimos lugares de la segunda división.

Todo eso, y algunos ingredientes más, son la forma exacta para matar una afición.

Más allá del mal paso del equipo, más allá de no tener una victoria en más de 10 juegos, más allá de no anotar un miserable gol, está la identidad, esa que se comunica con hechos y palabras, esa que no le está hablando hoy al aficionado.

San Luis necesita y urgentemente un cambio completo no solo en la cancha, sino también en su directiva, se necesita gente de San Luis que hable el mismo lenguaje que la gente de San Luis. Se necesita comunicar de frente y de manera cercana. No puede ser que ir al estadio sea más una experiencia cercana a ser tratado como delincuente, que una experiencia gratificante.

De la cancha mejor ni hablar, cuando las cosas no salen, no salen y punto. Mejor darle vuelta a la página.

Sigo pensando que el error más grande de equipo está en su timorata dirección técnica, pero hoy escalo y pongo la atención en su directiva foránea, ojalá hubiera más gente local para tomar ciertas decisiones, ojalá no acaben (otra vez) matando a la afición potosina. Bájense de su primer mundo, coman un poco de humildad, sean aunque sea por un tiempo, verdaderos potosinos, ya díganle adiós a Puebla.

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Se estrena el campeón | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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El destino es caprichoso, tanto como para que el rival que estará frente al Atlas campeón, después de 70 años, sea San Luis.

Atlas, el actual campeón del futbol mexicano, no jugó la jornada 1 y, es hasta esta segunda jornada, cuando va a comenzar la defensa de su título: recibe en su cancha a un alicaído San Luis.

Atlas mantiene toda la base con la que fue campeón hace unas semanas, y hay que decirlo, Atlas es un campeón deslucido por las circunstancias, Atlas no ganó ninguna serie dentro de la liguilla y fue campeón de uno de los peores torneos cortos en la historia; esto, sumado a ciertas dudas arbitrales, lo hacen empañar un poco el brillo de su éxito.
Sin embargo eso no quita que sea el campeón y un equipo que juega bien y que seguramente saldrá a la cancha muy motivado.

El rival en turno, San Luis. Ese equipo que en la jornada 1 perdió en casa. Un equipo que desgraciadamente no se le vieron argumentos para buscar la victoria.

Y caemos en lo mismo: San Luis reforzó su ataque, buenos jugadores llegaron y otros se mantuvieron, pero desgraciadamente la zona defensiva parece seguir con las mismas carencias y eso puede costar muy caro.

En el papel San Luis parece un rival a modo para que Atlas pueda comenzar con un buen resultado su defensa, solo falta ver con qué argumentos salta a la cancha el equipo potosino, pero sobre todo, ver cuál es la ambición que propondrá su técnico, mismo que no ha terminado de convencer a la afición.

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#4 Tiempos

Abrazo de gol. | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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El futbol nos ha dado tanto: cosas buenas, malas, emociones, tristezas, alegrías, desencuentros pero sobre todo pasión. Esa pasión que maravillosamente se contagia, se hereda pero sobre todo se comparte.

Es increíble encontrar a personas que te acompañan junto a esta pasión, es maravilloso discutir un gol, enfrascarnos en una discusión sin sentido, en compartir los triunfos o derrotas de nuestros equipos. Esa pasión teje maravillosas redes entre los aficionados.

¿Y sabes? Eso fuiste hasta el final, amigo. Ese que leía y comentaba, ese que siempre opinó certeramente, ese gran crítico del futbol, de todo lo que corría dentro y fuera de la cancha.

Frontal, directo en tus opiniones, festejabas las victorias de tu equipo a pesar de que no siempre te convencían. Criticabas las derrotas y esperabas cambios congruentes con la filosofía auriazul.

Hace unas semanas nos contabas de tu desagrado al nuevo escudo de la selección, y celebrabas la goleada de Pumas al América.

Fue muy extraño ya no leerte o escucharte después del campeonato de Atlas, y es muy doloroso saber que ya no estás.

La amistad más grande se lleva con pasión y eso nos demostraste siempre. Una pasión para acompañarnos, para reírnos juntos, una gran pasión por existir, por vivir, por sentir. El verdadero amor por la camiseta no está en los colores de la misma.

Me parece increíble que hoy ya no estés, aún no cabe en mi cabeza que nunca más volveremos a grabar un Tiro Indirecto, que nunca más volveremos a escuchar tus opiniones, y duele mucho saber que no viste a tu México campeón.

Pero más allá del dolor de tu partida, me quedo con los grandes momentos, esos que aún iluminan mis recuerdos, tantos años charlando de futbol, de películas, de la vida, tanto tiempo compartido y tantas alegrías contadas.

Entrevistas, anécdotas, vivencias que guardaré hasta el final. Y hoy que ya te fuiste, no puedo evitar pensar que algún día te alcanzaré y posiblemente tenga muchas cosas que contarte.

Abrazo de gol amigo, descansa en paz.

Y mil Goyas para ti, Luiso Anaya.

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Opinión