#4 Tiempos
Corre, corre por el Boulevard de los sueños rotos | Apuntes de Jorge Saldaña
APUNTES
Culto Público, hijos de mi “corre, corre, corre por el Boulevard” Son las doce de la noche, y aunque ya me puse la pijama, comparto con ustedes apuntes de viernes.
Viernes de ya se cerraron los registros en el Ceepac para los que serán los candidatos a diputados, de mayoría y pluris.
Viernes de visita, también a “la carrerita” de AMLO que llegó a San Luis así en modo incógnito, en modo “pisa y corre” y por si fuera poco, también es viernes de cuaresma.
Que en una misma semana hayan pisado suelo potosino la candidata de la cuarta transformación, Claudia Sheimbaum, y el creador de la cuatroté, Andrés Manuel López Obrador, es de llamar la atención en serio. ¿Pura casualidad? Los ingenuos de alma pura e inocente como yo, así lo pensamos.
Por cierto que la visita de la candidata, sacudió el avispero de las esperanzas y las especulaciones respecto al cambio de siglado en candidaturas tanto de ayuntamientos como de diputaciones.
No pasó a mayores. Las cosas, si bien variaron un poco en las diputaciones federales que registraron Verde, PT y Morena (ojo, en ese orden va la alianza en SLP) no hubo mayor aspaviento.
Mucho menos ocurrió el milagro por el que seguro rezó mi amigo Leonel Serrato, al que no se le vio en ningún evento Claudesco (¿Cómo en calidad de que acudiría?) y en contraste fue bastante difundido el abrazo entre la candidata presidencial y Sonia Mendoza. El mensaje fue claro como el Seven Up (porque agua no hay).
Más allá de la línea discursiva de Sheinbaum en este momento de su campaña, que se centra (con algunas variantes respecto a la zona geográfica que visita) en continuar con los programas sociales y proyectos estratégicos impulsados por el gobierno federal, en San Luis aprovechó para soltarse un poco su característica colita de caballo para comparar al presidente AMLO con Nelson Mandela y Martin Luther King.
Al primero por defender la “Lucha Pacífica”, y es que hay que recordar que horas antes los normalistas y padres de los desaparecidos de Ayotzinapa, derribaron una de las puertas de Palacio Nacional con violencia en exigencia de ser escuchados.
(Tema para otra ocasión porque el montaje se veía de lejos, provocado y cocinado para que Xóchitl, del otro lado del país en una muy sospechosa sincronía se lanzara en contra del presidente con el mismo tema, pero bueno, eso para después)
La comparación con Martin Luther King no fue por su memorable discurso “I have a dream” sino por su frase respecto a que la “educación es el arma más poderosa que tienen los pueblos”.
Y es que ahí en la unidad deportiva Buenavista en Mexquitic, la candidata a la Silla del Águila, como diría Carlos Fuentes, Claudia Sheinbaum se comprometió a construir más planteles de preparatoria y universidades en el país.
Ojo con el tema universidades, Claudia y San Luis Potosí.
Recordemos que la candidata es universitaria de hueso rojo (dejemos el colorado al Chapulín) es científica y la academia circula por sus venas. Es todo lo que diré al respecto como dijo Forrest Gump.
Por otro lado, la visita de tres estaciones (Villa de Reyes, Mexquitic y la planta de la BMW) también sirvió para desnudar la raquítica capacidad de organización de Morena en San Luis.
Hay que aceptarlo: No se esperaba Rita Ozalia, hoy candidata pero también en los hechos dirigente del partido en el estado, que la agenda de la otrora “Es Claudia”, cambiara de pronto, y que los agarró con los dedos en la puerta.
Los eventos, logística y organización los tuvo que rescatar el Verde . No lo digo yo, lo dicen las fotografías aéreas, las banderas, las playeras y la propia gente que acudió a los mismos. Predominó el Verde sobre el guinda.
En el triduo de eventos, Claudia estuvo acompañada de la candidata al senado Ruth González, que por cierto en mediciones a una semana de su arranque, ha logrado los mejores resultados de aprobación y aceptación.
También fueron protagonistas, Juan Carlos Valladares, el único por cierto que no adoptó, al menos hasta el momento, el mismo slogan de “Apoyo total” en su campaña, Gilberto Hernández Villafuerte, compañero de fórmula de Ruth e Ignacio Segura.
A Rita los verdes no le perdonan que en la rueda de prensa, quitó del pódium a la aspirante presidencial para subir ella a responder una pregunta bobalicona. Seguro fueron los nervios o la falta de tablas o las dos cosas juntas.
En fin que los tableros al senado de las dos alianzas y MC están claros, o entran Ruth, Gilberto y Rita, o entra Rita, Ignacio y Ruth.
Verónica Rodríguez y Jaime Chalita no salen nada mal en las encuestas, el equipo que cometa menos errores será el que llegue en segunda fórmula. Posicionamiento tienen, las propuestas y el cómo comunicarlas harán la diferencia.
Pensar que MC logre colar a Josefina Salazar es prácticamente un sueño de acuerdo a los números, justamente por eso Marco Gama se bajó de ese barco.
Las diputaciones federales, como lo comentamos en la entrega anterior, a veces jalan, pero la mayoría de las veces necesitan ser empujados por las diputaciones locales, mismas que ya se definieron.
Hace un rato como primicia sorpresiva, hicimos público por ejemplo que será Maribel Torres Vilet, hija del exgobernador Teófilo Torres Corzo (qepd) y esposa de Moisés “Moy” Payán la candidata al octavo distrito local por el Partido Verde (Sin Morena y sin PT).
De tan chistoso, voltee mi cara y quité mis gafas: Torres, Payán y Valladares… todos en el Verde… todos por la Gallardía. ¿Quién lo diría?
Si fuera apuesta, los “momios” ya cambiaron en los distritos V y VI federal (En el quinto se registró a Daniel Guillén, que también es familiar político de los Payán –digo por si les sirve el dato-) y cambiaron también por los registros del II local en que participará Dulcelina Sánchez, el propio VIII ya mencionado y por supuesto el V local.
Si todos estos acomodos fueran un Twitter, ahora X, Sonia Mendoza les pondría corazón.
Hijos de mis desvelos electorales. Me despido y les dejo aquí el link a la lista de las dos alianzas a las 15 diputaciones locales, así como los apuntados del New Orange, es decir los MC.
Culto Público, agárrense fuerte aunque sea con una mano, mantengan abierto por lo menos un ojo, busquen el carmín mas rojo y el polvo más vistoso. La elección está corriendo por el Boulevard.
Justamente el Boulevard, que después del 2 de junio, para muchos será “de los sueños rotos”.
Hasta la próxima.
Jorge Saldaña
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#4 Tiempos
Autonomía de la UASLP sobre senda de espinas | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
La Universidad Autónoma de San Luis Potosí está cumpliendo ciento tres años de vida autónoma, y, suele considerársele como la primera universidad en obtener su autonomía. Cierto que es una de las primeras en el sentido de conservar su nombre y estatus desde 1923 hasta la fecha, con algunos retrocesos jurídicos en la década de los veinte. Sin embargo, el movimiento por contar con instituciones de educación superior autónomas incluye, tanto personajes y proyectos planteados desde el siglo XIX e instituciones que obtuvieron el rango de autonomía mediante decretos amplios y reducidos y que han cambiado de nombre.
El movimiento marcó en América Latina en cuanto a obtención de autonomía a universidades lo constituye el movimiento de la Universidad de Córdoba en Argentina que logró su autonomía, jurídica, académica y administrativa en 1918, mientras que en México, la Universidad Nacional formada en 1910 y proyectada en 1881, planteaba entre sus objetivos el derecho a la autonomía en el sentido del movimiento de Córdoba, aunque lograría formalmente su autonomía hasta 1929. Justo Sierra, en su proyecto de creación de la Universidad Nacional de México, siendo diputado en 1881 incorporaba la idea de autonomía. Estos dos movimientos confluyeron en 1921 en el Congreso Internacional de Estudiantes realizado en México donde participaron los estudiantes de la Universidad de Córdoba. Así la necesidad de lograr la autonomía en la Universidad Nacional de México fue una constante desde fines del siglo XIX y, durante los primeros años de existencia de dicha universidad, repitiéndose en los discursos de autoridades y de estudiantes.
Los aires de autonomía se respiraban en diferentes puntos del país antes de 1923, año en que la UASLP obtuvo su autonomía; uno de los primeros intentos se realizó en el año de 1914, en la entonces Universidad Nacional de México, estando involucrado un potosino: Don Valentín Gama y Cruz que fuera estudiante de preparatoria entre 1880 y 1885 en el Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí de donde partió a la ciudad de México a continuar sus estudios de ingeniero geógrafo. Como rector de la Universidad estuvo convencido de la necesidad de que le fuera otorgada la autonomía a las instituciones de educación superior, pues con claridad expresó que esa era la única forma en que cumplirían adecuadamente su misión. En su toma de posesión en 1914 como rector de la Universidad Nacional de México anunció: “… Creemos que la Universidad debe subsistir; pero pedimos que viva independiente, libre, autónoma: que no haya menester de limosneo oficial y que la jerarquía de sus directores y la competencia de sus catedráticos sean el resultado de su propia responsabilidad. El gobierno propónese (sic) organizar la vida universitaria con un funcionamiento autónomo, y mientras tanto, cuida de que el personal directivo responda a las exigencias de la cultura general y, así como ha dado muestras en el terreno político, de que su mano es fuerte y firme, en la enseñanza será cauteloso y precavido…”
Públicamente sería el segundo pronunciamiento por una universidad autónoma, su eco no se hizo esperar en la formación institucional en otros puntos del país; de esta manera se obtiene el primer decreto por la autonomía universitaria para la Universidad Michoacana que incorporó la autonomía en su constitución en 1917, siendo así la primera universidad autónoma de manera formal en el país. La ley referida para la Universidad Michoacana era limitada y en 1939 fue incorporada al Estado. En 1918 inicia sus labores como universidad autónoma la Universidad de Occidente, que debería llamarse, como ahora sucede, Universidad de Sinaloa, así que dentro de su historia se realizó un cambio de nombre años después. En 1922 la Universidad Nacional del Sureste, fue creada también mediante el régimen autónomo en 1922, esta universidad es la actual Universidad de Yucatán, sufriendo también un cambio de nombre. En este movimiento nacional surge la propuesta de Rafael Nieto Compeán que otorgaba la autonomía a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí en 1923, siendo la cuarta universidad en obtener su autonomía de manera formal, ahora considerada la primera universidad de las que existen actualmente en obtener el rango de autonomía, aunque debemos de ubicarla como una de las primeras en este intrincado movimiento latinoamericano por la autonomía de sus universidades.
Rafael Nieto Compeán fue funcionario en el gobierno de Venustiano Carranza donde también participara Valentín Gama y Cruz, este último como rector en dos ocasiones de la Universidad nacional de México y que ya planteara la necesidad de ser autónoma. Estos personajes potosinos Nieto y Gama, participarían en los discursos por la autonomía en universidades mexicanas.
De manera formal, una Universidad es autónoma en la medida en que es libre de tomar, dentro de su propia organización y por medio de sus propios procedimientos, las decisiones relacionadas con su legislación y administración y contar con libertad de cátedra. Lo anterior implica la necesidad de la participan activa de su planta académica como eje dinámico de dicha autonomía, asegurando a sus miembros una parte reconocida e importante en su toma de decisiones, asunto que en el caso de la universidad potosina es asunto pendiente. Así la UASLP, que en sus primeros años fuera conocida como Instituto Científico Autónomo, como reminiscencia de su pasado como Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí, tiene mucho que reflexionar sobre su papel autónomo y, principalmente como centro dinámico social de la entidad, papel que no ha sido cubierto como podría esperarse a pesar de su gran desarrollo en las últimas décadas. El programa universitario académico que tuvo en la década de los cincuenta bajo el rectorado del Dr. Manuel Nava, debe de ser un referente en sus discusiones por contar con una universidad más integral y con responsabilidad social, así como eje del propio desarrollo social de la entidad .
En estos tiempos, además de festejos, se requiere reflexión sobre su papel social y los asuntos pendientes.
También lee: Gabriel Macías un periodista y político potosino en los albores del siglo XX | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
#4 Tiempos
Los quehaceres de la providencia | Columna de Juan Jesús Priego
LETRAS minúsculas
Por: Juan Jesús Priego
¿Ve usted, estimado señor, esta carpeta abultada? ¿La ve? Pues bien, déjeme decirle que contiene un manuscrito que he ofrecido ya, si las cuentas no me fallan, a una veintena de editoriales. He aquí lo triste, sin embargo: que, hasta ahora, todas me lo han rechazado o me han pedido tiempo para pensarlo mejor.
«Olvídelo, tenemos mucho trabajo», me han dicho unas. «Su obra es realmente prodigiosa y llena de interés, y no dudamos que hasta revolucionará el saber en más de un campo, pero por ahora no podemos publicársela», me han dicho otras. Y las demás ni siquiera se han tomado el trabajo de responderme. De modo que aquí me tiene usted, con mi eterna carpeta amarilla bajo el brazo.
¿Me creerá usted si le digo que ha habido días en que he decidido ponerme en huelga de brazos caídos y dejar de escribir? ¿Para qué seguir haciéndolo, estimado señor, para qué? En esos días de los que le hablo veo todo con tanta amargura que hasta el mismo sol me parece negro. ¿Es menester tomarse en serio un trabajo que a nadie le importa, salvo a este pobre servidor de usted?
Una casa, por ejemplo, es esperada por quienes la mandaron construir, y mientras ésta va levantándose poco a poco, el arquitecto es animado a seguir adelante y a no desfallecer; lo mismo le sucede al médico y al industrial; pero, dígame, ¿quién echa de menos un libro que aún no ha sido escrito? Entonces tomo al respecto serias resoluciones, diciéndome a mí mismo: «¡Ya no más! ¡Ya no más!».
Y arrojo la pluma al cesto de la basura y estrujo con ira el pedazo de papel. Pero al día siguiente todo vuelve a comenzar, como si en realidad nada hubiese sucedido la tarde anterior. Por si quiere usted saberlo, con la escritura no hay manera.
Escribir, ¿para qué escribir? He aquí, como se dice, la pregunta de los sesenta y cuatro mil. Sin embargo, hoy he cambiado de parecer; hoy mis hombros están mucho más relajados y casi diría que la vida me parece hermosa. ¿Y sabe usted por qué?
Porque he leído una carta que ha provocado en mí una especie de giro copernicano, si me permite hablar de este modo. ¿Cree usted, acaso, que se trata de la carta de un editor en la que me anuncia que mi manuscrito ha sido por fin aceptado? ¡Nada de eso! A la que me refiero es a una carta que Hermann Hesse escribió a una amiga suya en 1928. ¡Ya lo ve usted, hace mucho tiempo!
Y, no obstante eso, vea lo que este genio dice allí a su lejana corresponsal: «Querida amiga: ¿de modo que está vagando de nuevo por esas regiones de Salerno y Nápoles y de momento se ha tomado un descanso en Positano? Hay allí muchos alemanes y para usted este hecho debe tener evidentemente la ventaja de la comunicación verbal. Sin embargo, creo que podría entenderse y convivir mucho mejor con las criaturas meridionales, con los pescadores y los viñadores, que con esos artistas e intelectuales que…».
¿Me pregunta usted qué tiene que ver esto con lo que le decía hace un momento? Nada, es verdad; se trata, por ahora, de un mero preámbulo. Pero escuche lo que sigue: «Sí, y si deposita sus cartas en esos viejos y oxidados buzones, colocados entre las piedras, y luego se entera de que desde hace años y años ya no son usados ni vaciados y que desde tiempos inmemoriales no existen llaves para abrirlos, no se afane, querida amiga que, dentro de algunos decenios, encontrarán sus cartas y las exhumarán como a las ruinas de Pompeya.
Volarán como mariposas, liberadas de la crisálida, y algún profesor interesado en realizar una compilación y un editor se harán famosos y adquirirán fortuna a través de estas cartas. Muy pronto, todos serán de la opinión unánime de que a partir de Bettina Brentano jamás fueron escritas cartas semejantes».
¡Éste es el párrafo que finalmente me ha abierto los ojos, estimado señor!
Después de leerlo, me he dicho a mí mismo: «Amigo, tú preocúpate en escribir tus cartas, es decir, en hacer lo que te toca; haz lo que sabes que es tu deber y luego deja lo demás a la suerte, o, mejor, a los quehaceres de la Providencia.
Dios sabrá cuándo es necesario que tus escritos sean conocidos, si es que alguna vez es necesario que lo sean; acaso hoy no serían comprendidos ni mucho menos apreciados. Escribe; no dejes de hacerlo, pues eso y sólo eso es lo que depende de ti, que lo demás ya no te toca».
¿No es consolador este pensamiento, señor? ¡Sí que lo es! Uno hace lo suyo, y lo hace lo mejor que puede; pero lo que no puede, es decir, lo que ya no depende de él, lo pone en las manos de Dios para que Él haga con la obra lo que quiera: para decirlo ya, un poco así como esas cartas que, ocultas en un buzón olvidado, alguien, algún día, rescatará.
«Recuerdo –sigue diciendo Hesse-, por ejemplo, a cierto Knut Hamsun, que es hoy un anciano y goza de fama universal; los editores y las redacciones lo tienen en muy alta estima y sus libros se han reeditado varias veces. Ese mismo Hamsun fue un desesperado sin patria y en la época en que escribió sus libros más bellos y tiernos, andaba descalzo y andrajoso, y cuando nosotros, jóvenes rapaces entonces, abogamos por él y lo defendimos con fanatismo, cosechamos la risa de los demás o no nos escucharon». ¡Ese Hamsun del que habla Hermann Hesse es el mismo que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1920, según tengo entendido!
Pero, ¿quién le hizo caso cuando era un joven escritor lleno de sueños? ¡El éxito, qué tarde llega siempre! Así que, a la luz de todo esto, permítame darle un consejo, señor; a usted que, como yo, no ve publicado casi nada de lo que escribe: nunca desespere, ni permita que se apoderen de su pobre corazón pensamientos descorazonadores.
Usted haga lo que sabe que tiene que hacer –o sea, escribir, echando sus cartas al buzón herrumbroso- y, de ser posible, hágalo con ardor, con pasión, con elegancia y majestad, y luego pase a otra cosa. Eche la botella al mar, para que Dios, más tarde, la haga llegar a la playa, que es su destino.
De este modo las cosas se tornan mucho más sencillas y usted se salva de la desesperación. ¿No ve cuán sencillo es? Hágalo y verá los resultados. O quizá no los vea, pero esto en realidad no importa…
Lee también: Candil de la calle | Columna de Juan Jesús Priego
#4 Tiempos
Hagamos cuentas | Columna de Arturo Mena “Nefrox”
TESTEANDO
Comienza el torneo de la Liga MX, un torneo previo a la Copa del Mundo es un torneo con reglas diferentes, este año la cosa es simple, solo los ocho mejores de la tabla general calificarán a la liguilla, lo cual reduce las posibilidades de jugar postemporada. Esta situación me hace pensar que San Luis tiene muy pocas chances de colarse entre esos equipos que pelearán por el título al final de la temporada regular.
Pero en fin, como cada inicio, hagamos el ejercicio de pronosticar los puntos que puede llegar a hacer el cuadro potosino, jornada tras jornada.
Jornada 1.- Tigres / derrota (0 puntos)
Jornada 2.- América / derrota (0 puntos)
Jornada 3.- Tijuana / empate (1 punto)
Jornada 4.- Chivas / empate (2 puntos)
Jornada 5.- Necaxa / empate (3 puntos)
Jornada 6.- Querétaro / victoria (6 puntos)
Jornada 7.- Atlas / empate (7 puntos)
Jornada 8.- Puebla / victoria (10 puntos)
Jornada 9.- Mazatlán / victoria (13 puntos)
Jornada 10.- Cruz Azul / derrota (13 puntos)
Jornada 11.- Pachuca / empate (14 puntos)
Jornada 12.- León / victoria (17 puntos)
Jornada 13.- Monterrey / derrota (17 puntos)
Jornada 14.- Toluca / derrota (17 puntos)
Jornada 15.- Pumas / empate (18 puntos)
Jornada 16.- Santos / victoria (21 puntos)
Jornada 17.- Bravos / derrota (21 puntos)
Según el presupuesto, 21 puntos tendrá San Luis al terminar la temporada regular , una suma que le daría para culminar la competencia aproximadamente en el lugar 10 del torneo, mismo que lo estaría dejando fuera de los puestos de liguilla.
Siendo realistas, la plantilla de San Luis es muy limitada, con buenos jugadores pero que no puede competir contra las grandes nóminas, es un plantel modesto con pocas incorporaciones y aunque en este torneo parece que tiene diferentes opciones, no aspira a grandes números para revertir por mucho lo sucedido en los torneos anteriores, el equipo humilde tiene que distinguirse por el trabajo y demostrar.
Será un torneo complicado para San Luis, desesperante para la afición y de largo aliento para la prensa y dirigencia del equipo, ojalá que la suerte los apoye y el presupuesto aquí dicho se quede corto, que se sumen más de 21 puntos y se aspire a una calificación, ojalá las cosas mejoren y sea el despertar de una reconciliación con la afición, saquemos la calculadora, el rosario y suframos el bendito futbol mexicano, que al fin, es lo que hay.
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