agosto 12, 2026

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#4 Tiempos

Con motivo de la Revolución | Columna de Víctor Meade C.

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SIGAMOS DERECHO

“La revolución es el huracán, y el hombre que se entrega a ella no es ya el hombre, es la miserable hoja seca arrebatada por el vendaval…”

—Mariano Azuela, Los de abajo

En 1915, los convencionistas —comandados por Villa y Zapata— y los constitucionalistas —de Carranza y Obregón— se enfrentaron en repetidas ocasiones y en diversos frentes para definir cuál sería el proyecto de nación a instaurar en el país. Fue, entonces, al término de la “guerra de facciones” que los constitucionalistas se proclamaron vencedores, ya con el camino libre para imponer su proyecto. Sin duda este año parecía ser uno de grandes definiciones para todos: en el plano internacional, Europa se encontraba volcada en la Primera Guerra Mundial; en lo concerniente a México, Porfirio Díaz falleció en el exilio y los constitucionalistas parecían ser los últimos en pie para la consolidación de un nuevo gobierno. No obstante, este grupo constitucionalista se dividió, ahora, en dos facciones: la carrancista y la sonorense.

Venustiano Carranza se apuró a convocar a un congreso constituyente en Querétaro y para 1917 se promulgó la Constitución que hasta el día de hoy es vigente. Carranza fue presidente de México hasta que lo mataron en 1920 y Obregón —líder de los sonorenses— lo sucedió en el puesto después de un breve interinato de Adolfo de la Huerta. Después de Obregón fue presidente Plutarco Elías Calles, con quien vinieron otro tipo de problemas y enfrentamientos, como la Guerra de los Cristeros, iniciada en 1926. A partir de ahí, México tuvo otros tres periodos presidenciales cortos y francamente grises para que luego llegara Lázaro Cárdenas y la industrialización del país.

En medio de todos estos enfrentamientos y modificaciones, ¿en dónde podemos señalar el fin de la Revolución? La respuesta no es clara. Precisamente, esta incapacidad de calendarizar el final de la lucha revolucionaria ha sido aprovechada por los políticos en perjuicio de la población.
Me explico.

El fenómeno sucedido con la Revolución es distinto al que ocurrió con la Independencia. Con este último claramente podemos identificar que la guerra independentista terminó con la entrada triunfal del Ejército Trigarante de Iturbide a la Ciudad de México el 27 de septiembre de 1821 y el cumplimiento del objetivo era binario: ser independiente o no ser independiente. Con la Revolución no es así de sencillo. Ciertamente, hay dos objetivos fundamentales que sí son identificables: primero, la caída de Díaz; segundo, la obtención de derechos laborales básicos. Francisco I. Madero pertenecía a una familia de hacendados coahuilenses que era una de las más ricas de México. Fueron muy cercanos al gobierno porfirista; sin embargo, Madero realizó sus estudios en Europa, de donde recogió las ideas liberales y democráticas de la época. Emprendió su movimiento democrático y el 25 de mayo de 1911 Díaz firmó su renuncia y partió exiliado a Francia. El segundo objetivo se alcanzó —de manera parcial— con la Constitución de 1917, en donde quedaron plasmados los derechos laborales, de libertad de culto, libertad de expresión, a recibir educación gratuita, entre otros. Claro, estos derechos quedaron consagrados en papel, pero nunca en la realidad.

Durante aquel año álgido de definiciones que fue 1915, Mariano Azuela escribió su tan famosa novela Los de abajo. En ella, Azuela apunta con gran lucidez que en realidad un gran número de los participantes de la Revolución no sabían exactamente cuál era el objetivo; sabían que buscaban libertad, quizás algo de aventura, pero desconocían el verdadero significado de la lucha. Dicho significado nunca iba a ser entendido por nadie, puesto que los ideales de los líderes revolucionarios cambiaron a través del tiempo y en función de la complejidad de los enfrentamientos armados y políticos. Los de abajo, según Azuela, siempre van a permanecer abajo, sin importar que haya Revolución.

Lo que sucedió con la Revolución les brindó una gran oportunidad a los políticos de retomar el discurso revolucionario para posicionarse a ellos mismos como los portadores de la solución a todos los problemas que no fueron resueltos por Zapata, Carranza y los demás. No es coincidencia que Plutarco Elías Calles fundó el Partido Nacional Revolucionario para presentarse como el continuador de la lucha revolucionaria pero a través de un mecanismo institucional. Más recientemente, Cuauhtémoc Cárdenas y compañía fundaron el Partido de la Revolución Democrática, de nuevo, preservando el discurso ya discutido de que serán ellos, ahora sí, los que hagan valer los principios de la Revolución.

Bien dicen que somos lo que somos por lo que hemos sido. Por esto mismo, es fundamental que sepamos exactamente de dónde venimos. Vale la pena que dejemos de escuchar la historia contada por políticos; la historia la debemos de escuchar objetiva, imparcial y contada por historiadores.

El día de hoy se celebrará el aniversario de una Revolución inconclusa. Dicha celebración será oficializada por un presidente que, en buena medida, ha fincado su discurso en una historia mal contada; llena de juicios valorativos; de héroes y de villanos. Prestemos atención.

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El Cronopio

El artista, narrador, periodista e ingeniero, Alberto Sustaita | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

J.R. Martínez/Dr. Flash

En la lista de los grandes literatos potosinos del siglo XIX y principios del siglo XX se encuentra Miguel Alberto Sustaita Zavala que combinó su actividad profesional entre el periodismo, la literatura, el dibujo y la música. Esta última exponiendo la vena musical familiar pues su abuelo fue el músico potosino de reconocimiento internacional León Zavala, cuyo nombre perduró en el imaginario potosino al preservarse la orquesta con su nombre, en la cual, por cierto, iniciaría sus actividades musicales Julián Carrillo.

Su nombre se suma a la lista de personajes que combinan su vocación entre las ciencias e ingeniería con las letras. Alberto Sustaita ingresaría a estudiar ingeniería en el Colegio Militar de México, después de terminar sus estudios de preparatoria en el Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí, mismos que abandonaría para dedicarse a la escritura iniciando actividades de literatura y periodismo, en San Luis Potosí.

Miguel Alberto Sustaita Zavala nació en San Luis Potosí el 10 de mayo de 1863, su primera infancia la vivió bajo la ocupación francesa en San Luis. Si bien su obra literaria no es del todo conocida, sus composiciones musicales lo son menos, las cuales fueron influenciadas por el ambiente familiar en el cual varios de sus tíos ejercían su vocación musical heredada de su abuelo.

En sus primeros años como escritor se distinguiría por su trabajo periodístico, donde luego usaba la poesía como forma de expresión. Sus contribuciones en los periódicos locales de la época, como El Estandarte y El Correo de San Luis, usaba el seudónimo de P.K. Dor, el que luego también usaría en su obra literaria. Fue director del periódico potosino El Contemporáneo.

Su obra literaria incluye teatro, cuento, drama y novela

, la cual produjo desde fines del siglo XIX hasta su muerte que ocurrió el 29 de junio de 1909.

En 1892 publicó Siete Pecados, libro de narraciones editado por la imprenta Vélez e hijos, donde Manuel José Othón hizo la presentación; presentación donde Othón lamentaba “porque en San Luis nadie lee” (¿qué tanto ha cambiado esta apreciación?).

Iniciando el siglo XX llevaría a la imprenta varias de sus obras, entre las que se encuentran la realizada en la Imprenta Popular en 1906 intitulada Las Bolado. En la Tipografía de la Escuela Militar de San Luis Potosí, editaría las obras: Nita. Drama en un prólogo y tres actos, en 1904; El crimen del Pullman en 1907; Mortales y veniales en 1907; El padre Adrián. Drama en tres, también en 1907; Mutilado en 1909, poco antes de su muerte.

En 2010 el Ayuntamiento de San Luis Potosí publicó la obra Cuentos Potosinos donde se incluyeron los escritos por Alberto Sustaita y en 1998 El Colegio de San Luis, en su colección Literatura Potosina 1850 – 1950 coordinada por Ignacio Betancourt, publicó los cuentos Un Truchiman, Doña Juanita y el Tren de Balastre.

Alberto Sustaita procreó cinco hijos en su matrimonio el 7 de mayo de 1898 con María Emilia Muñoz López realizado en San Luis Potosí.

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#4 Tiempos

El pionero de la música electrónica en América Latina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

Uno de los trascendentes desarrollos artísticos y científicos potosinos lo son los pianos metamorfoseados desarrollados por Julián Carrillo, únicos en el mundo y que abriera la puerta a un nuevo universo musical. Los pianos, diseñados dando importancia al esquema práctico del propio piano, o sea sin cambiar la disposición de las teclas, fueron diseñados para poder tocar en tercios, cuartos, hasta dieciseisavos de tono, conformando así una serie de quince pianos que fueron presentados en la Feria Internacional de Bruselas en 1958 donde obtuvieron la medalla de oro.

Previamente Carrillo había diseñado y transformado un piano comercial de alta calidad a piano de tercios de tono, cambiando por completo el cuerpo del piano, el arpa que daba paso a tener un piano en tercios de tono, lo cual fue desarrollado a finales de la década de los cuarenta del siglo XX.

En este importante diseño del piano de tercios de tono, participó un joven que se haría camino en el mundo de la música y de la tecnología, Raúl Pavón Sarrelangue que pasa a la historia de la música mexicana como el pionero en la música electrónica en América Latina.

Por el lado musical, Raúl Pavón estudiaría guitarra con el célebre guitarrista Andrés Segovia y en Milán, Italia y en Colonia, Alemania, música electroacústica. Posterior a su participación el piano de tercios de tono, continuó su trabajo en nuevos diseños y construcción de guitarras y sintetizadores.

En el ámbito de la ingeniería y tecnología Raúl Pavón se formaría en el Instituto Politécnico Nacional egresando de la licenciatura en ingeniería en electrónica y comunicaciones en 1954, graduándose como ingeniero en radiocomunicación y electrónica con un diplomado en computación, continuando sus estudios superiores en electrónica en Milán, Colonia y París.

Su formación, así, estuvo ori entada a la música y la ingeniería lo que le permitiría unir esas disciplinas en sus futuras contribuciones en la música electroacústica de la que sería pionero en América Latina destacando además como compositor e investigador.

En 1964 construyó el primer sintetizador hecho en México, el Ominifón, uno de los primeros sistemas de sintetizador didáctico, que anticipó la idea de la tecnología musical como herramienta educativa y creativa.

En el Conservatorio Nacional de México fundaría en 1970 el Laboratorio de Música Electrónica junto a Héctor Quintanar, con quien colaboró en los primeros conciertos de música electrónica y electroacústica realizados en México. En 1976 dedicándose por completo a la música electrónica y al desarrollo del Icofón, instrumento de imagen y sonido electrónicos para el cual compuso las obras Suite icofónica (1983), Fantasía creacionista (1985), Una antifantasía (1986), Fantasía de la muerte (1987), Fantasía abstracta (1989) y Fantasía cósmica (1984), algunas de las cuales pueden escucharse por Youtube.

Publicó el primer libro sobre el tema de la música electrónica en 1981, intitulado La electrónica en la música y en el arte, editado por el Centro de Investigación y Documentación Musical Carlos Chávez (CENIDIM).

Raúl Pavón Sarrelangue, que tuvo relación con una de las aportaciones potosinas al mundo, nació en 1928 y falleció en el 2008.

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Corredor Humanitario

Trump pausa ataque a Irán; Teherán niega acuerdo sobre Ormuz

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Donald Trump

El presidente de Estados Unidos aseguró que suspendió una ofensiva militar para dar espacio a un acuerdo, pero el gobierno iraní rechazó que exista cualquier pacto y advirtió que responderá si es atacado

Por: Redacción

El conflicto entre Estados Unidos e Irán entró el fin de semana en una nueva fase de incertidumbre, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara la suspensión de un ataque militar previsto contra Irán con el argumento de abrir una ventana para un acuerdo diplomático. Sin embargo, Teherán negó que exista cualquier negociación o pacto sobre la reapertura del estrecho de Ormuz.

Trump afirmó que decidió detener la ofensiva tras conversaciones con aliados de Medio Oriente y expresó su expectativa de alcanzar un acuerdo “rápido”. Entre las condiciones planteadas por Washington se encuentran la reapertura del estrecho de Ormuz y el abandono del programa nuclear iraní.

La respuesta iraní llegó pocas horas después. El gobierno de Teherán calificó de falsas las declaraciones del mandatario estadounidense y aseguró que no existe ningún acuerdo con Washington

. Además, reiteró que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado mientras continúen las hostilidades de Estados Unidos.

El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, sostuvo que su país responderá a cualquier nueva agresión, mientras medios cercanos a la Guardia Revolucionaria respaldaron la postura oficial y descartaron cualquier negociación en curso.

La tensión en la región se mantiene elevada después de cinco meses de enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán, un conflicto que ha afectado el tránsito marítimo en el Golfo Pérsico, el mercado energético y la estabilidad de Medio Oriente.

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