#4 Tiempos
Ciudadanos dolientes con sus gobiernos muertos | Columna de Óscar Esquivel
Desafinando
Es siempre darnos un tiempo para la reflexión, lo que se requiere en este tiempo es el descanso del espíritu, más que el cuerpo, han pasado semanas sin saber de nosotros, el ir y venir de las circunstancias, querer estar en el mismo lugar, en el mismo espacio todo el tiempo. Y bueno, aquí estamos ocupandonos nuevamente de la vida, no solo verla pasar, vivirla, mis gratitudes.
En estos recorridos surrealistas encontramos necios, abundan, permean todo, entes que no alcanzan a ver el lugar que ocupan en la sociedad o dentro del poder, no significa nada, y de alguna forma las circunstancias que vivimos pudiera ser que tampoco. El primer papel no es el ocupar el puesto más importante, porque pocas veces se da para representar el protagónico. Nacen preguntas ¿cuántas veces los mandatarios están gobernados por sus colaboradores? Y al final ¿quién es el primero en sobresalir? Sería una respuesta incómoda, pero creo, el astuto, no precisamente el más inteligente, tuvo la osadía y el manejo para hacer converger fuerzas distintas para un solo fin y agruparlos como instrumentos de sus deseos, y resulta quien logró esa hazaña estando en un puesto menor.
Construimos en el desorden, autoridades muertas, ya no caminantes sonámbulos, están realmente muertos, podridos en las ideas, para algunos ya no existe la ideología, es el solo tener contento al pueblo a como dé lugar, demagogia pura, el pueblo y no es frase del presidente, es bueno, aguantador, pero que pasa con esa bondad del populacho arengado por una cuadrilla de protagonistas en la vida nacional, estatal, municipal, para que hagan su voluntad.
GOLPE DE ESTADO DE UN FUTURO CACIQUE
En unos días la Suprema Corte de Justicia de la Nación, dará su fallo sobre la controversia generada en el estado de Baja California, donde el buen pueblo, votó por un gobernador de dos años; Sustentado con bases que todos creemos, llenaron los bolsillos de los diputados casi todos panistas, ¿quién fue el verdugo para cambiar la voluntad de la gente y convertir 24 meses de gobierno en cinco años? El espurio futuro dictador local Gobernador Electo Jaime Bonilla, quien recibió una constancia de mayoría para gobernar dos años, se convertirá en un golpista local, si es que la Suprema Corte no frena esta barbaridad, veremos de qué tamaño están hechos los, de por sí, maiceados Magistrados.
Las verdades de la muerte, cuerpos apagados, sin movimiento, las células ya no se reproducen ya no cuidan, no vigilan, no curan, solo se corroe todo hasta que desaparece, así desaparecidos de los esquemas de hacer un buen gobierno.
Los gobernantes, cuando se les señala sus errores, se escudan en la palabrería “dificultades técnicas”, “el dinero no alcanza”, “la federación tarda en resolver” pero a todo esto porque sus planes y programas están hechos a la medida para no llevarlos a cabo y evitar resolver los problemas, porque así conviene a sus intereses.
LA POBREZA NADANDO DE MUERTITO
El gobernador potosino, ¡si potosino! quien se da a la tarea de gobernar a 58 municipios, salta de júbilo al ver los resultados del Coneval, esta institución tan mentada en últimas fechas, que mide la pobreza. Bueno, pues dio a conocer los niveles de pobreza que vivimos los potosinos y el país, concentrándonos en el estado, el señor secretario de Sedesore del gobierno del estado de San Luis Potosí, reconoció que 5 municipios del estado padecen pobreza alimentaria, es decir comen una sola vez al día o su alimentación no alcanza para cubrir sus necesidades nutricionales, por lo tanto, están a punto de caer en la hambruna. No le dará vergüenza, no tendrá tantita pena, valga la comparación, pero la fiesta de coronación de la reina de la FENAPO costaría unos 2 o 3 millones de pesos; el pretexto es la dispersión poblacional, tal vez las conozca desde el aire en el flamante helicóptero del gobierno.
La mitad de la población de los hermanos potosinos, están en algún nivel de pobreza. Cuanta algarabía con la visita de AMLO, ¿le dirían la verdad? Creo no, porque les concedió la construcción de la carretera alterna a la rúa 57. De este tamaño se hacen los gobiernos muertos.
EL DESPLOME INMOBILIARIO
No por presumir estimado lector, pero alguna vez advertimos de la especulación inmobiliaria que traería la instalación de la famosa armadora alemana de BMW, podría ocasionar una crisis hipotecaria de gran calado.
Resulta que cuando todo estaba comenzando, desde antes de iniciar la construcción de la planta automotriz, el gobierno del estado, en conjunto con el ayuntamiento de la capital, promovieron a diestra y siniestra la construcción de miles de viviendas, casas, departamentos, se buscaron esquemas financiero y acuerdos con la banca para flexibilizar a particulares la compra de algún inmueble, en 3 o 4 años la vivienda se hizo escasa, la construcción alcanzó niveles insospechados, se vendió vivienda cara, la clase media invirtió creyendo que haría un buen negocio.
Las consecuencias, el personal extranjero o mexicano contratados por la empresa, así como proveedores, altos ejecutivos preferentemente, en los últimos 12 meses regresaron a sus lugares de origen y las viviendas que rentaban, amuebladas o no, fueron desocupada, la gente se quedó con sus casas, si poder ahora rentarlas cuyo ingreso por la misma renta, serviría para pagar el crédito hipotecario, hoy sufren para liquidar la hipoteca mensual o de plano están rematando su patrimonio para su venta vía traspaso.
Al fin del tiempo, los ganadores de todo esto, las empresas constructoras más influyentes.
DONALD TRUMP, LA MUERTE DE LOS JUSTOS
Para este infame de Trump, el supremacista blanco con mayor poder en el mundo, la tragedia de la ciudad de El Paso TX no es más que un hecho aislado, realizado por un demente, sin escrúpulos, no son las armas que se venden en los estantes junto a los juguetes en la tienda más explotadora de trabajadores que es Walmart, ¡son las desviaciones de un muchacho loco!
¡No! señor Donald, es su discurso de odio, contra los mexicanos, los latinos, los de la piel morena, los asiáticos, los árabes, es usted el terrorista número uno, que con su doctrina hitleriana, ha puesto a muchos inocentes a tres metros bajo tierra, ha enlutado a ciento de familias, es usted el maestro del mal, adoctrina para formar seguidores “Kamikaze“, que al final de su carnicería, se quieten la vida para no dejar rastro de sus fechorías infernales algunos lo logran.
Donald John Trump, es usted quien tiene que ser juzgado por crímenes de lesa humanidad, los inocentes no debían morir, no era su tiempo y usted es el responsable de todo ello.
Nos saludamos pronto, con nuevos bríos.
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#4 Tiempos
El filósofo de Lo Mexicano, Luis Villoro Toranzo | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
En 1950 El Colegio de México publicaba la obra: Los grandes momentos del indigenismo en México, escrita por Luis Villoro Toranzo, que iniciaba su trayectoria filosófica en México, después de graduarse en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde se doctoró en filosofía.
Bajo la influencia del filósofo español desterrado y que fuera Rector de la Universidad de Madrid, José Gaos, emprendió en el grupo filosófico Hiperion, el estudio del Ser del Mexicano y la producción de la filosofía de Lo Mexicano desde corrientes como el existencialismo, el historicismo y la fenomenología.
Aunque el interés en el tema del indigenismo al parecer tuvo sus raíces en las experiencias de juventud en el altiplano potosino, en la Hacienda de Cierro Prieto al noroeste de la ciudad de San Luis Potosí, donde la familia de su madre tenía sus raíces y donde viviría por un tiempo, antes de trasladarse a la Ciudad de México a estudiar filosofía en la UNAM.
En dicha hacienda, al decir de su hijo el escritor Juan Villoro en su libro sobre su padre: la figura del mundo, le marcaría la escena de un campesino que al encontrarlo le saluda besándole la mano y refiriéndose a su persona como “patroncito”.
Luis Villoro nació el 3 de noviembre de 1922 en Barcelona, España; su padre un médico barcelonés y su madre una rica hacendada potosina. Tras el conflicto de la guerra civil española, su familia regresa a México y se instala en primera instancia en San Luis Potosí a fines de la década de los treinta.
La trayectoria intelectual de Luis Villoro, siempre estuvo en torno al tema de lo mexicano lo que lo llevó a estar de cerca y apoyar el movimiento zapatista en Chiapas al parejo de su vida académica en la UNAM.
En su pensamiento se subraya la convivencia social bajo el respeto entre culturas, exige reconocer al otro y construir comunidades que incluyan la diversidad, sin sacrificar la autonomía de las personas ni de los pueblos. Lo que le llevo a proponer enfoques para una democracia que reconozca la pluralidad de identidades.
Profesor de la UNAM desde 1954 en la Facultad de Filosofía y Letras de donde egresó, fue también investigador del Instituto de Investigaciones Filosóficas desde 1971 y en el cual es nombrado Investigador Emérito en 1989, mismo año en que recibe el Premio Universidad Nacional en Investigación en Humanidades. En 1998 es nombrado Investigador Nacional Emérito de la UNAM.
En la creación de instituciones también tuvo participación, fue profesor fundador de la Facultad de Filosofía de Guadalajara y de la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Iztapalapa haciéndose cargo de la dirección de la División de Ciencias Sociales y Humanidades. En 1978 ingresa a El Colegio Nacional y en 1986 recibe el Premio Nacional de Ciencias Sociales, Historia y Filosofía.
La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo le otorgó el Doctorado Honoris Causa en el 2002, y en el 2004 se lo otorga la Universidad Autónoma Metropolitana. Finalizando el año de 2007 es nombrado Miembro Honorario de la Academia Mexicana de la Lengua.
Respecto a su obra filosófica, el Centro de Estudios de Filosofía Mexicana la reseña: “La obra de Villoro no es posible clasificarla en una sola línea de investigación, pues su producción filosófica se desarrolló en varias vertientes a lo largo de su vida intelectual, por ejemplo: el campo de la historia de las ideas y de la filosofía de la cultura, la filosofía de la historia, la filosofía política, la teoría del conocimiento, la analítica, la ética, entre otras”.
Luis Villoro Toranzo, que se nutrió de la vida mexicana en el altiplano potosino es considerado uno de los más destacados representantes de la filosofía mexicana, siendo su obra una parte indispensable de la filosofía. Villoro murió en la Ciudad de México el 5 de marzo del 2014.
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#4 Tiempos
Historias de valor | Columna de Juan Jesús Priego
LETRAS minúsculas
Una vez, un famoso orador se presentó ante un auditorio muy numeroso para disertar acerca de La dignidad humana y sus fundamentos teóricos (así tituló su conferencia). ¡Pero, ay, tan largamente habló de estos asuntos que muchos asistentes empezaron a bostezar y otros francamente se durmieron! Entonces decidió cambiar de táctica y sacó de su cartera un billete de quinientos pesos, lo agitó en el aire y preguntó con voz tonante:
–¿Alguien quiere este billete?
Los que estaban despiertos levantaron la mano, y los que en ese momento dormían también la levantaron, e incluso más firmemente que los otros, un poco así como los diputados y los senadores la levantan en la Cámara a la hora de las votaciones. ¿Sobre qué van a votar? Sólo Dios lo sabe, pero ellos de todas maneras, para fingir que viven, dan muestras de asentimiento. Pero sigamos con nuestra historia. Era claro que todos querían participar en el dichoso concurso, pero ¿qué tenían que hacer para ganarse esos quinientos pesos?
El orador adoptó un aire misterioso, tiró al billete al suelo, lo pisoteó una, dos y cien veces, cual si bailara sobre él el jarabe tapatío, lo levantó del suelo y volvió a decir:
-El billete ha quedado un poco maltratado, como ustedes pueden ver. Pero si alguien lo sigue queriendo, que me lo diga.
Por demás está decir el revuelo que se armó. ¿A quién le importaba que estuviera maltratado? ¡Todos seguían queriendo aquel billete!
Luego el orador escupió sobre él, lo dobló, hizo con él una bola del tamaño de una pelota de golf y lo enseñó otra vez a su auditorio.
-Quien en tales condiciones siga queriendo este billete no tiene más que decírmelo y se lo daré.
Y he aquí que todos volvieron a levantar la mano.
-Bien –dijo entonces el orador-. Ahora ya están en mejor condiciones de saber qué es la dignidad humana. Cuando el billete estaba liso y crujiente, todos lo querían, pues valía lo que dice en cada uno de sus cuatro ángulos, es decir, quinientos pesos. Cuando lo pisoteé no una, sino varias veces, y quedó manchado con el lodo de mis zapatos, ustedes quisieron tenerlo aún, pues seguía valiendo quinientos pesos: mis golpes, como quiera que sea, no le hicieron perder nada de su valor. Luego lo escupí, pero no por eso ustedes le hicieron ascos. Pues así sucede con el hombre, señores y señoras. El hombre puede ser pisoteado, escupido, humillado; pero, pase lo que pase con él y le hagan lo que le hagan, nunca perderá su valor ni su dignidad.
El auditorio esbozó una sonrisa de comprensión y amabilidad, y el orador prosiguió de esta manera:
-Suceda lo que suceda, ante Dios siempre seremos valiosos e importantes: infinitamente más valiosos que este billete que, por lo demás, sólo vale quinientos pesos. ¿Ahora han comprendido ya en qué consiste la dignidad humana?
Y así acabó aquella conferencia. Espero que, por su bien, el orador haya sorteado entre el auditorio aquel billete, pues, de lo contrario…
Cuando leí esta historia en un libro de cuyo título no puedo acordarme, también yo sonreí. Pero no por el ingenio de este orador, sino porque ya había leído yo en un libro de la antigüedad cristiana una historia parecida.
Una vez –así comienza esta otra historia, mucho más antigua que la primera-, un peregrino fue en busca de un anacoreta para pedirle ayuda y un consejo. Estaba muy afligido por sus pecados pasados y no estaba seguro de que Dios fuera a perdonárselos. “No he sido bueno –gemía, desconsolado-; no he sido trigo limpio. ¿Tendrá Dios compasión de mí?”.
El anacoreta le habló largamente de la misericordia divina, le contó la historia de David y otras muchas tomadas de la Biblia; lo amonestó con graves palabras para que confiara más en la misericordia divina, pero el pobre peregrino seguía mostrándose al borde de la desesperación.
Entonces el santo hombre de Dios le hizo esta pregunta:
-Dime, si tu túnica se rasgara, ¿la tirarías?
-No. Esta túnica es la única que tengo; si se rasgara, la remendaría y volvería a usarla.
-Entonces, fíjate bien –respondió el anacoreta-: si tú cuidas así tus vestidos, que no son más que paño, ¿crees que Dios no va a tener misericordia de uno que ha sido creado a su imagen y semejanza?
El peregrino sonrió lleno de gozo, luego lloró durante unos instantes, emocionado, y por último besó la mano del santo anacoreta: había comprendido la lección. ¡Ahora ya sabía cuál es el valor de la vida humana! Y, dándole las más sinceras gracias, reemprendió su camino…
¿No es ésta una historia bella y profundamente humana? En realidad, me gusta mucho más que la anterior. ¿Crees que, por lo que has hecho, Dios se va a deshacer de ti echándote en el olvido? ¿Crees que Dios se deshace de este modo de sus criaturas? Sí así lo crees, si esto es lo que piensas de Él, déjame decírtelo: aún no lo conoces. Como el billete del conferencista, el hombre puede estar sucio; como la túnica del peregrino, su corazón puede estar roto, pero no por eso a sus ojos vale menos. Tal es, en pocas palabras, el fundamento de la dignidad humana. Y quien quiera fundamentarla de otra manera y con otros argumentos construye sencillamente en el vacío.
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El Cronopio
El artista, narrador, periodista e ingeniero, Alberto Sustaita | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
J.R. Martínez/Dr. Flash
En la lista de los grandes literatos potosinos del siglo XIX y principios del siglo XX se encuentra Miguel Alberto Sustaita Zavala que combinó su actividad profesional entre el periodismo, la literatura, el dibujo y la música. Esta última exponiendo la vena musical familiar pues su abuelo fue el músico potosino de reconocimiento internacional León Zavala, cuyo nombre perduró en el imaginario potosino al preservarse la orquesta con su nombre, en la cual, por cierto, iniciaría sus actividades musicales Julián Carrillo.
Su nombre se suma a la lista de personajes que combinan su vocación entre las ciencias e ingeniería con las letras. Alberto Sustaita ingresaría a estudiar ingeniería en el Colegio Militar de México, después de terminar sus estudios de preparatoria en el Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí, mismos que abandonaría para dedicarse a la escritura iniciando actividades de literatura y periodismo, en San Luis Potosí.
Miguel Alberto Sustaita Zavala nació en San Luis Potosí el 10 de mayo de 1863, su primera infancia la vivió bajo la ocupación francesa en San Luis. Si bien su obra literaria no es del todo conocida, sus composiciones musicales lo son menos, las cuales fueron influenciadas por el ambiente familiar en el cual varios de sus tíos ejercían su vocación musical heredada de su abuelo.
En sus primeros años como escritor se distinguiría por su trabajo periodístico, donde luego usaba la poesía como forma de expresión. Sus contribuciones en los periódicos locales de la época, como El Estandarte y El Correo de San Luis, usaba el seudónimo de P.K. Dor, el que luego también usaría en su obra literaria. Fue director del periódico potosino El Contemporáneo.
Su obra literaria incluye teatro, cuento, drama y novela , la cual produjo desde fines del siglo XIX hasta su muerte que ocurrió el 29 de junio de 1909.
En 1892 publicó Siete Pecados, libro de narraciones editado por la imprenta Vélez e hijos, donde Manuel José Othón hizo la presentación; presentación donde Othón lamentaba “porque en San Luis nadie lee” (¿qué tanto ha cambiado esta apreciación?).
Iniciando el siglo XX llevaría a la imprenta varias de sus obras, entre las que se encuentran la realizada en la Imprenta Popular en 1906 intitulada Las Bolado. En la Tipografía de la Escuela Militar de San Luis Potosí, editaría las obras: Nita. Drama en un prólogo y tres actos, en 1904; El crimen del Pullman en 1907; Mortales y veniales en 1907; El padre Adrián. Drama en tres, también en 1907; Mutilado en 1909, poco antes de su muerte.
En 2010 el Ayuntamiento de San Luis Potosí publicó la obra Cuentos Potosinos donde se incluyeron los escritos por Alberto Sustaita y en 1998 El Colegio de San Luis, en su colección Literatura Potosina 1850 – 1950 coordinada por Ignacio Betancourt, publicó los cuentos Un Truchiman, Doña Juanita y el Tren de Balastre.
Alberto Sustaita procreó cinco hijos en su matrimonio el 7 de mayo de 1898 con María Emilia Muñoz López realizado en San Luis Potosí.
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