Noticias en FA
Ayuntamiento mantiene reposición de adoquines y bacheo en calles y avenidas
El trabajo con adoquín sigue en proceso en la calle Emilio Carranza, entre avenida Carranza y Mariano Arista, con el retiro de piezas
Por: Redacción
El Ayuntamiento de San Luis Potosí a través de la Dirección de Obras Públicas, informa que ya concluyó la reposición de piezas de adoquín en la calle de Ramón López Velarde entre Agustín Vera y Amado Nervo; y en Benigno Arriaga, en el tramo de Cuauhtémoc a Venustiano Carranza, en la colonia Tequisquiapan.
El trabajo con adoquín sigue en proceso en la calle Emilio Carranza, entre avenida Carranza y Mariano Arista, con el retiro de piezas en mal estado. En Estatuto Jurídico, entre 18 de Marzo y Recursos Hidráulicos, de la colonia Burócrata, se prepara la caja para la colocación de adoquines.
Mientras tanto, esta semana con el programa de Bacheo Emergente, también se estabiliza la superficie con mezcla asfáltica en las calles: República de Perú, colonia Santuario; Topacio, de Av. Industrias a Lateral de Carretera 57, en la colonia Valle Dorado; así como la avenida Aeropuerto entre Tormenta y Villalongin, en el fraccionamiento Aeropuerto.
De igual forma: Cordillera Tangamanga en Lomas 3ª. sección; y Joaquín Pardavé colonia Jardines del Estadio, ambas con la apertura de caja para colocación de concreto premezclado; asimismo, en Cordillera Central y Fernando Torres, en el tramo de Av. Carranza a Cuauhtémoc, colonia Jardín con material de concreto
La Dirección de Obras Públicas agradece la comprensión de la ciudadanía, e informa que se atienden todos los reportes con la finalidad de estabilizar la superficie de las calles y avenidas de San Luis Capital.
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Farmear aura: la moda que copia al algoritmo sin saberlo | Columna de Gonzalo Hernández Araujo
Sistema Operativo
El 17 de agosto, decenas de jóvenes llenaron la Plaza de Armas de Morelia para turnarse a caminar despacio, sostener una pose exagerada o repetir el gesto de algún personaje de anime o de un futbolista, mientras el público decidía a aplausos quién se llevaba más “puntos de aura”. Al día siguiente hubo final. Cuatro días después ya había batallas convocadas en Veracruz (donde se organizó la primera del país) y en la Ciudad de México, esta con premios de hasta tres mil pesos. San Luis Potosí no tardó en sumarse: ya hubo batallas en la Plaza de Armas, en la FENAPO y en algunas colonias de la capital. Lo que hace unos días era una pregunta —¿cuándo llega esto a San Luis Potosí?— ya tiene respuesta.
La explicación fácil es que son cosas de adolescentes, que siempre ha habido modas raras y esta les tocó a ellos. Esa explicación se queda corta. Lo interesante no es que los jóvenes hayan inventado un juego de estatus con nombre gracioso. Es que ese juego copia, casi al pie de la letra, la misma lógica que hace funcionar a los algoritmos de redes sociales: no hace falta que alguien programe la regla “premia el espectáculo”. Basta con que el sistema (en este caso, un grupo de amigos parado en una plaza) aprenda que cierta conducta genera más reacción que otra, y esa conducta se vuelve la moneda.
“Farmear” viene de los videojuegos, donde significa repetir una tarea sencilla para ganar experiencia o recursos. El término empezó a circular en 2024 en publicaciones sobre personajes de anime, deportistas y celebridades que “tenían aura”: una manera de decir que transmitían poder o presencia sin necesidad de explicarlo. Dos años después, en agosto de 2026, el concepto saltó de las redes a los espacios públicos de varios países de América Latina (Brasil, Argentina, Bolivia, Perú, Paraguay, y ya también México) en forma de “batallas de aura”: dos personas se paran frente a frente y compiten por proyectar la mayor presencia posible, mientras el público reacciona con aplausos o gritos que funcionan como votación informal.
A mí este mecanismo no me agarra de sorpresa. Cuando salió Ingress, el primer juego de realidad aumentada de Niantic, salía a farmear portales con otros jugadores: caminar por la ciudad y pelearte el control de un punto virtual contra gente que nunca habías visto, solo porque el juego te daba una razón para estar ahí. El que le pegó más fuerte, porque fue mucho menos underground, fue Pokémon Go, el siguiente juego de Niantic: la misma lógica de salir a la calle, encontrarte con desconocidos e interactuar en grupo para pelear un espacio virtual que solo existía dentro del teléfono. El farming de aura no inventó nada. Solo le quitó la pantalla de en medio: ya ni siquiera hace falta un juego que te diga que hay algo ahí para que la gente salga a competir por atención.
Lo que hace interesante el fenómeno no es la batalla en sí. Es que estos chavos aprendieron a comportarse como si estuvieran optimizando para un algoritmo incluso cuando no hay ningún algoritmo mirando. La recompensa ya no es un “me gusta” ni una vista. Es la reacción inmediata de la gente que tienen enfrente. Pero la estructura del juego (actuar para conseguir una reacción medible, competir por quién genera más respuesta, dejar que el aplauso decida quién “ganó”) es exactamente la estructura que las plataformas llevan más de una década enseñándoles a premiar. No necesitaron subir el video para que la lógica se les quedara grabada.
Esto conecta con algo que vale la pena recordar cuando se habla de por qué las redes sociales no necesitan querer dividirte o hacerte competir para lograrlo: les basta con elegir mal la métrica. Una auditoría publicada en 2025 sobre el ranking de contenido de X encontró que el sistema amplificaba el contenido más emocional y hostil, no porque alguien lo hubiera decidido así, sino porque ese contenido generaba más minutos de atención que cualquier otro. La plataforma no necesitó odiar a nadie. Solo necesitó medir mal qué valía la pena mostrar más seguido. El farming de aura es la misma lección, pero exportada fuera de la pantalla: si entrenas a alguien durante años a que la reacción del público es lo único que cuenta, esa persona termina buscando esa reacción aunque no haya ninguna plataforma de por medio.
Aquí vale la pena detenerse un momento, en vez de simplemente reírse del video de un niño remando una lancha con cara de héroe de acción que le dio la vuelta al mundo y que, sin querer, terminó bautizando toda la tendencia. Ese video no le enseñó nada nuevo a nadie. Solo le puso nombre a algo que las plataformas ya venían entrenando desde antes. La diferencia entre esa lancha y la Plaza de Armas de Morelia un martes por la tarde es apenas el escenario. La lógica (actuar para una audiencia que aplaude o abuchea en tiempo real) es la misma que cualquier usuario de redes reconocería de inmediato, aunque nunca haya visto una batalla de aura en persona.
No hace falta prohibirles nada a los adolescentes ni alarmarse porque ahora “hasta en la calle” reproducen la lógica de las redes. Lo que vale la pena notar es otra cosa: cuando una generación entera internaliza tan bien la métrica de una plataforma que ya no necesita la plataforma para actuar según ella, el problema dejó de ser solo del algoritmo. Es de qué aprendimos, todos, que vale la pena que nos vean hacer.
Ahora que la batalla de aura ya llegó a la Plaza de Armas, a la FENAPO y a las colonias potosinas, vale la pena hacerse una pregunta parecida a la que cerraba la reflexión original sobre los algoritmos: ¿qué tanto de lo que haces frente a otros, con cámara o sin ella, lo sigues haciendo porque de verdad quieres, y qué tanto porque alguna vez una plataforma te enseñó qué reacción vale la pena perseguir?
Notas y fuentes
- Smitha Milli et al., “Engagement, user satisfaction, and the amplification of divisive content on social media“, PNAS Nexus (2025) — auditoría del ranking de X citada también en el artículo original.
- “Farmear aura: se desata ‘batalla de auras’ en Morelia y se vuelve viral“, El Informador (18 de agosto de 2026).
- “El trend de ‘farmear aura’ llega al centro de Morelia“, El Universal (agosto 2026).
- “Farmear aura: qué significa, de dónde viene y cómo funcionan las batallas de aura que se volvieron virales“, Cambio (agosto 2026).
- “Qué significa ‘farmear aura’ y cómo farmear aura con los amigos: la moda digital poco digital“, Infobae (19 de agosto de 2026).
- “¿Qué significa ‘farmear aura’? La expresión de la Generación Z que se volvió tendencia en Perú, Argentina y otros países“, Yahoo Noticias / agencias (agosto 2026).
Versión completa y fuentes adicionales del artículo original: “El algoritmo no te odia. Solo aprendió que el conflicto vende más que la verdad.”
Destacadas
En SLP, 4 de cada 10 viviendas en rezago fueron construidas por sus propios habitantes
Uno de cada seis hogares en la entidad presenta algún tipo de rezago habitacional
Por: Carlos Ruíz
San Luis Potosí tiene 135 mil 358 viviendas en rezago habitacional, el 16.2% de su parque de 833 mil 815 viviendas, de acuerdo con el reporte más reciente de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi). De esas viviendas, 44.3% son autoconstruidas — la tercera proporción más alta del país, solo detrás de Zacatecas (48.1%) y por delante de Durango (37.4%), y casi el doble del promedio nacional (23.9%).
El rezago habitacional no es, sobre todo, un problema de falta de vivienda: 89.4% de las viviendas afectadas ya son propias o se están terminando de pagar. Conavi define el rezago por materiales precarios en piso, techo o muros, ausencia de excusado, o hacinamiento (más de 2.5 personas por cuarto).
El fenómeno se concentra en los hogares de menor ingreso: 37.1% de las viviendas en rezago del estado corresponden al decil de ingreso más bajo y 19.1% al segundo — más de la mitad del rezago estatal está en los dos deciles más pobres.
Por edad, el rezago afecta más a personas de 30 a 59 años (34.4% de quienes viven en esta condición) y de 12 a 29 años (28.9%). En total, casi 493 mil potosinos — 17.1% de la población del estado — residen en una vivienda en rezago habitacional.
El término ha aparecido en anuncios oficiales de este año sin que se precisara su tamaño. El Instituto de Regularización y Vivienda Social (Inrevis) lo usó el 29 de junio, al evaluar un predio en Tampamolón para el programa “Tu Casa, Tu Apoyo”, y de nuevo el 2 de agosto, durante la Feria de la Vivienda. En el estado operan actualmente dos programas dirigidos al tema: Vivienda para el Bienestar, de la Comisión Nacional de Vivienda, con registro este año en cinco municipios, y Tu Casa Tu Apoyo, del Gobierno del Estado, que a mediados de agosto anunció la entrega de 5 mil lotes urbanizados adicionales para familias sin vivienda propia.
La medición de Conavi se actualiza con datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, que el INEGI levanta cada dos años.
También lee: Casos de dengue caen 92% en San Luis Potosí durante 2026
Destacadas
La minería potosina se sostiene en la fluorita, mientras el cobre cae 20 %
Mientras la minería nacional cayó 10.6 % anual, la fluorita potosina prácticamente se mantuvo estable
Por: Ana G Silva
San Luis Potosí se mantuvo como el principal productor de fluorita del país durante junio de 2026, al concentrar alrededor de dos terceras partes de la producción nacional de este mineral. Sin embargo, el comportamiento de la actividad minera en el estado no fue uniforme: mientras la fluorita y el zinc se mantuvieron prácticamente estables, la producción de cobre y plata registró caídas importantes.
De acuerdo con los datos de la Industria Minerometalúrgica del INEGI, San Luis Potosí produjo 46 mil 168 toneladas de fluorita, frente a las 68 mil 930 toneladas contabilizadas a nivel nacional, lo que significa que el estado aportó cerca del 67 por ciento de toda la producción del país . La cifra representó una disminución anual de apenas 0.5 por ciento, al comp ararse con las 46 mil 397 toneladas producidas en junio de 2025.
La estabilidad de la fluorita contrasta con el comportamiento de otros minerales producidos en territorio potosino.
En el caso del cobre, San Luis Potosí pasó de 2 mil 561 toneladas en junio de 2025 a 2 mil 47 toneladas en el mismo mes de 2026, una reducción anual de 20.1 por ciento, una de las caídas más pronunciadas entre los minerales reportados para la entidad.
También disminuyó la producción de plata, que pasó de 13 mil 686 a 12 mil 377 kilogramos, una baja de 9.6 por ciento. El comportamiento potosino se dio en un contexto nacional en el que la producción de plata cayó 8.9 por ciento, aunque entidades como Chihuahua y Sonora registraron incrementos.
El único mineral con crecimiento entre los principales productos reportados para San Luis Potosí fue el zinc, aunque el aumento fue marginal: pasó de mil 595 a mil 609 toneladas, equivalente a un incremento de 0.9 por ciento. Esto ocurrió mientras la producción nacional de zinc cayó 21.4 por ciento y Zacatecas, principal productor del país, registró una disminución de 38.8 por ciento.
Así, la fotografía minera de San Luis Potosí durante junio muestra dos escenarios distintos: por un lado, el estado conserva una posición dominante en la producción de fluorita y mantiene prácticamente sin cambios su volumen; por otro, enfrenta descensos en minerales como el cobre y la plata.
A nivel nacional, la producción minerometalúrgica disminuyó 8.6 por ciento mensual y 10.6 por ciento anual durante junio de 2026, de acuerdo con cifras desestacionalizadas del INEGI. Entre los minerales cuya producción disminuyó se encuentran el zinc, plomo, oro, azufre, plata, carbón no coquizable y yeso; mientras que el cobre y los pellets de fierro registraron incrementos.
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