#4 Tiempos
Amores y mentiras | Columna de Jorge Saldaña
Tercera Llamada
Disculpen los enamorados mal correspondidos, los dejados y dejadas así como en general a las y los adoloridos, pero, Culto público, no pude evitar en este bello 14 de febrero, recordar aquella bonita melodía de Lupita D´Alessio que dice:
Ven si eres hombre ven a verme y háblame
Cara a cara, frente a frente
Un cobarde y mentiroso como tú
Sin valor sin dignidad
Una canción que sin duda también estarán cantando muchos de los que el pasado primero de julio rompieron el silencio y se enamoraron de un proyecto que resultó estar basado en mentiras.
Qué estúpida que siempre te creí… dice la reconocida intérprete mexicana y creo que también muchos potosinos que a cuatro meses de gestión se sienten burlados por un gobierno capitalino que engaña sistemáticamente.
Para demostrar que no habla mi roto corazón y que no surgen mis palabras de alguna decepción del alma, le demostraré si me permite con pruebas cada uno de los engaños que casi a diario nos suelta el ayuntamiento encabezado por Xavier Nava.
Para empezar la lista está el sencillo asunto de su sueldo. En campaña prometió ser austero, sensible con las necesidades de la población y criticó fuertemente los gastos burocráticos, los aumentos a los impuestos y en general el ejercicio de los recursos del anterior gobierno, sin embargo ya en funciones cambió la cosa:
Para empezar nadie sabe cuánto nos cobra por gobernarnos nuestro alcalde. Al principio aseguró que ganaba 86 mil pesos y que no podría bajar ese sueldo pues porque “a eso se dedica” y pues su ritmo de vida había que sostenerlo. Ni un pequeño esfuerzo por ser coherente con su discurso electoral.
Más tarde, nos enteramos, a través de la página de la Comisión Estatal de Garantía de Acceso a la Información (Cegaip) que la cantidad que reportan como sueldo del presidente municipal es mucho mayor, casi 126 mil pesos, y lo más curioso, que a través de una solicitud de información al área de recursos humanos de su gobierno, informaron que su sueldo es de 97 mil 663 pesos. ¿A quién le creemos? La fuente original de las tres cifras es el municipio o el propio alcalde. ¿Cuál es la real?
Ayer mismo, Xavier Nava dijo que no sabe –así– su sueldo neto. Por separado, cuestionado en una rueda de prensa, el secretario también evadió la pregunta y no supo bien a bien, decir cuánto cobra por su trabajo.
Esconder la verdad, callar, también es mentir ¿qué no?
Eso sí, en temas de transparencia el secretario usó el lugar común para salir al paso de las preguntas sobre las 16 denuncias que pesan sobre el municipio por falta de transparencia.
“Eso es golpeteo político de un grupo”, dijo Sebastián Pérez García.
Pues será el sereno, pero tanto Victoria Labastida (no se diga), Mario García (que no cantaba mal las rancheras) y Ricardo Gallardo (que le dieron hasta con la cubeta) también tuvieron sus respectivos y no débiles enemigos, pero ni así y ni juntos, reunieron tantas denuncias por opacidad como las que ya tiene encima el gobierno de Xavier Nava.
Las pruebas ahí están, no hace falta siquiera ser un erudito para dar click al link donde se puede comprobar el origen y argumento de cada una de las denuncias. Esconden información, publican lo que no deben, exponen a los solicitantes, omiten… mienten con todos los dientes.
Vamos ahora con sus funcionarios, específicamente el titular de obras públicas, al que se le ha señalado de haber dejado inconclusas obras que no hace mucho le asignaron desde el gobierno del estado (si conviene ser titular de la CMIC) y que suman montos multimillonarios.
El funcionario aseguró que todo se trata de un proveedor resentido y que son mentiras las acusaciones, pero, ¿qué cree? Pues resulta que por muy resentido que pueda estar el constructor que lo acusa, los señalamientos son absolutamente válidos y comprobables con documentos, datos duros y contratos que están debidamente publicados.
La empresa de Marco Antonio Uribe, de nombre TNT construcciones S.A. de C.V. tiene efectivamente, de acuerdo a un documento entregado por el Instituto Estatal de Infraestructura Física Educativa, cuatro obras asignadas por un monto de casi 35 millones de pesos. Todas están en retraso, la que menos con 5 meses, la que más con un año y dos meses, y otra que lleva a la mitad y que tuvo que entregar el pasado 3 de febrero.
¿Ya vio la mentira?
Marco Antonio Uribe, a través del Ayuntamiento, mintió descaradamente sobre el asunto al negarlo y matizarlo. Qué estúpida que siempre le creí, diría Lupita.
No olvidemos tampoco el bochornoso caso de la delegada de Interapas en Soledad, Natalia Castillo Vera, que por más que quiera esconderse en frasecillas motivadoras del Facebook, quedó demostrado que está más mezclada en actos de corrupción que un huevo en la masa de un pastel.
Existen pruebas de que se quedó con 98 mil pesos y dos terrenos que recibió por parte de una asociación de vecinos a cambio de hacer una obra que nunca inició ni iniciará.
Dijo que el dinero se le perdió, y que los terrenos pues… de esos no dice nada.
Otra vez dice que todo es mentira, pero la realidad le calla la boca.
Mentiras que queman como fuego
Mentiras que se clavan en mi pecho…
No son todos los casos, pero por hoy ya se me acabó el espacio. Solo para despedirme, una duda que corroe mis entrañas ¿Cómo se le puede llamar a quien, con pleno conocimiento de que sus subalternos cometen actos de corrupción los sostiene en sus puestos?
¿Cómplice?
Hasta la próxima, Culto Público. Busquen el verdadero amor.
BEMOLES.
MI MAMÁ ME MIMA
A modo de justificación o explicación respecto del recorte del 50 por ciento a las estancias infantiles que implementó el gobierno federal, el superdelegado en San Luis, Gabino Morales, dijo que a él lo cuidó su mamá de chiquito y que resultó todo muy bien. No dudamos que sean las progenitoras las más capacitadas para cuidar a sus hijos, pero hay que decirle al delegado que ya no estamos en los 80 y que hay cientos de miles de madres que tienen que trabajar. ¿No se le habrá caído a la señora Mendoza el pequeño Gabino en alguna ocasión? Esas “puntadas” declarativas hacen sospechar que sí… #SeDioEnLaMollera
¿CUÉ ESTÁ PASANDO?
De los tres poderes, el Judicial del Estado es quizás el menos cuestionado. Por alguna extraña razón los magistrados, jueces y consejeros de la judicatura pasan la mayor parte del tiempo desapercibidos por los medios, no obstante, hay muchos escándalos en su interior. Para abrir boca, en los próximos días se espera una bomba mediática en contra del presidente del Supremo Tribunal, Juan Paulo Almazán Cué. Estaremos pendientes. #QuéAndanHaciendo
También lee: Gobierno municipal Shakira | Columna de Jorge Saldaña
#4 Tiempos
Pensamientos en la Catedral | Columna de Juan Jesús Priego
LETRAS minúsculas
Los dos jóvenes se toman de la mano por unos instantes y él le dice a ella: «Yo, Juan, te acepto a ti, Lucía, como mi esposa, y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y amarte y respetarte todos los días de mi vida».
De reojo observo a la mamá de la novia: está llorando, y con discreción se pasa un pañuelito blanco por el área de los ojos. El padre del novio, en cambio, se muestra pensativo y perplejo. Quizá se pregunte: «¿A qué hora creció este niño? ¡Apenas ayer se me sentaba en las piernas, y mírenlo ahora! ¿Tan rápido se va entonces la vida? ¿Tan rápido nos hacemos viejos? Dentro de un año, tal vez, ya seré abuelo». Todas estas preguntas y exclamaciones, y aún otras más de la misma índole, puedo leer en su rostro, en su cabeza que se mueve a intervalos rítmicos y en sus pies que casi tiemblan. Sí, ¿en qué momento se hicieron grandes estos niños que hoy, dejándolo todo, se van de casa, a qué hora crecieron y se enamoraron?
La ceremonia continúa. Ahora ya no miro a los papás, sino a los novios, que se entregan el uno al otro un anillo dorado. Y yo pienso en la grandeza de este sacramento. Porque esto es lo que es: un sacramento, es decir, un rito sagrado que no sólo simboliza, sino que también realiza y aun trasciende, la materialidad de los signos. «Este es un gran misterio –decía San Pablo hablando del matrimonio-, y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia» (Efesios 5,32). De pronto empecé a pensar cosas en las que nunca antes había pensado.
Esto que los dos jóvenes están haciendo hoy en la Catedral –me decía a mí mismo- es una imagen terrena de lo que sucede místicamente en el alma de los hombres. ¡Dios se ha desposado con cada una de sus criaturas! ¿Es esto posible? Dios se desposa con ellos, y lo que este muchacho acaba de decir a su amada lo dice Dios también a cada uno y de manera individual: «Prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad…, todos los días de mi vida». ¿Pero Dios puede decir: todos los días de mi vida? Sí, sólo que, para Él, ese todos los días se designa con una sola palabra: eternidad. Por la eternidad estaré contigo. No te abandonaré ni siquiera por un momento, ni siquiera en la muerte. Porque es fuerte el amor como la muerte, dice la lectura que hace un momento acabamos de escuchar (Cantar de los cantares 8,6).
Mientras pienso en estas cosas que me llenan de emoción, los padrinos de arras me llaman al orden pidiéndome que las bendiga. Hay que bendecirlas, claro. Y lo hago. Derramo sobre las monedas unas gotas de agua bendita y se las entrego al esposo para qué él, a su vez, las haga llegar a su mujer como un río que fluye, sin quedarse con ninguna, y yo sigo diciendo para mis adentros: «¡Por toda la eternidad! Porque nos hiciste, Señor, para ti, nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en ti. ¡Hermosas palabras éstas de San Agustín! ¿Nos hiciste, entonces, para ti? Sí, sólo para ti. Tú eres el esposo verdadero de nuestras almas y a los demás sólo nos los prestas por un tiempo, para el tiempo. ¡La eternidad te la reservas Tú, pues eres el Señor de ella!».
Estoy distraído o, mejor aún, embebido. Los padrinos de lazo me hacen señas desde la distancia y me preguntan como jugando a caras y gestos si ya es tiempo de ponérselo a los nuevos esposos. Yo les hago un gesto afirmativo con la cabeza. ¡Claro, el lazo! Sí, ya es tiempo de ponérselo. Y mientras los padrinos ejecutan esta sencilla maniobra, yo sigo pensando: «Haber nacido es haber sido elegido. Estamos aquí, Señor, porque nos quisiste, porque nos amaste. ¡Nos elegiste para la vida, es decir, para ser tuyos! Nadie está en este mundo por causalidad, o por azar. ¡Tú elegiste a los que viven para desposarte con ellos en el amor y la fidelidad! Así pues, nunca los dejas solos, ni los has dejado, ni los dejarás jamás. Esto es lo que dices a cada hombre que nace, y aún antes de que nazca, desde que está en el seno de su madre: «Prometo serte fiel».
Creo estar más emocionado que los mismos novios. Pero sus padres –los cuatro- me miran con extrañeza y casi diría que hasta con rencor. Seguramente piensan que he estado muy distraído durante la ceremonia. Ha sido mi actitud exterior la que quizá les haya hecho pensar que no he estado realmente con ellos, sino en otra parte: en la luna, por decir un lugar. Y, sin embargo, nunca había estado más cerca de alguien que con estos jóvenes que ahora se tal vez se preguntaban por qué me habían elegido a mí, precisamente a mí, para…
¿Cómo no había pensado con más detenimiento en este misterio? Jesús elevó a rango de sacramento la unión definitiva entre el hombre y la mujer para que éstos, celebrándolo, vayan todavía más allá y piensen en Dios, que nos ama así: con un amor que ni se arrepiente ni vacila. Todo lo podemos temer, menos que Dios deje de querernos. «Podrán desaparecer las colinas y los montes, pero mi amor por ti no desaparecerá». ¿Y no es esto justamente lo que hemos recordado, lo que hemos celebrado hoy? ¡No se enojen, amigos! Enseguida estoy con ustedes.
Mientras coloco los dones sobre el altar, sigo pensando: «No hay historia de amor más bella que la del alma con su Dios. ¿Acaso el verdadero matrimonio sea sólo éste? Sí, quizá sea así, de manera que el matrimonio que acabamos de celebrar no sea, en el fondo, más que una imagen pálida –aunque visible y real- de aquél.
Y cuando termino la Misa y los padres de la novia se me acercan para darme las gracias por haber venido de lejos únicamente para celebrarla, me dicen sonrientes:
-Estuvo muy bonita la ceremonia, ¿verdad? ¡No lo niegue! Se le veía a usted emocionado.
Emocionado, sí, esa es la palabra: pero no era por las flores que ellos mismos habían mandado colocar a todo largo y ancho de la iglesia, sino únicamente por esos pensamientos míos que ya conoce el lector.
También lee: ¡No tocar! | Columna de Juan Jesús Priego
#4 Tiempos
La escritora mexicana que acarició el Nobel de Literatura | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
Cristina Rivera Garza, escritora mexicana nacida en Matamoros, Tamaulipas, estuvo considerada como la favorita para obtener el Premio Nobel de Literatura 2025 con su libro ‘El invencible verano de Liliana’, texto que narra el feminicidio de su hermana en los años noventa y obra con la que ganó el Premio Pulitzer de 2024. Si bien el Premio Nobel finalmente fue otorgado al autor húngaro László Krasznahorkai, la mención de Cristina Rivera que fue considerada como la escritora a vencer, da brillo a las letras mexicanas.
Radicada en Estados Unidos desde 1989, la escritora y ensayista trabaja actualmente como profesora en la Universidad de Houston, institución donde obtuvo su doctorado en Historia Latinoamericana; estudió sociología en la UNAM y es directora del programa de posgrado en escritura creativa en español en la Universidad de Houston.
Una de sus novelas por la que es reconocida fue editada en 1999, nadie me verá llorar, una novela que el escritor mexicano Carlos Fuentes describió como “una de las obras de ficción más notables de la literatura no sólo mexicana, sino en castellano, de la vuelta de siglo“.
En esa novela histórica resalta el papel de la mujer que es sojuzgada a fin de maniatar su furia crítica. Novela histórica que se asoma a la vida de una interna contra su voluntad en el manicomio de La Castañeda que responde al nombre de Modesta Burgos quien estuvo internada por al menos treinta y cinco años desde la década de los veinte.
Modesta Burgos originaria de Papantla Veracruz, llegaría a la Ciudad de México a casa de su tío y deambularía por la ciudad entre fábricas y burdeles. Indagando en archivos de salud, Cristina Rivera reconstruye su vida y su peregrinar en la sociedad mexicana de principios del siglo XX.
Si bien, el libro en mención es una edición reciente, de octubre de 2024 de Random House, la novela fue publicada en 1999; la novedad de esta edición es que ahora se usa el nombre real del personaje en cuestión ya que en la anterior edición se utilizó el nombre de Matilda Burgos, por cuestión de protección de identidad de los internos del Manicomio General, hoy con la Ley de Transparencia de y Acceso a la Información y Protección de Datos personales del 2012, así como la nueva Ley General de Archivos del 2016, permiten poder revelar su nombre.
Nadie me vera llorar nos relata la experiencia de Modesta Burgos, una mujer que, a pesar de haber sido internada a la fuerza en el manicomio La Castañeda a inicios del siglo XX, en la Ciudad de México, siempre conservó su furia crítica , una inconfundible voz propia y su libertad. Modesta parece tener dificultad para fijar su atención en los objetos del mundo, pero por donde quiera que camina lleva toda la luz del manicomio sobre la cabeza.
Entre los archivos y obras consultadas por Cristina Rivera para recrear la historia de Modesta Burgos, se encuentra la obra del padre Rafael Montejano sobre Real de Catorce, que ahora ha sido reeditada por la UASLP dentro de su magro trabajo editorial. La consulta responde a la construcción de parte de la historia de Modesta Burgos por su paso por diez años en Real de Catorce en compañía de Paul Kamáck, historia que se sitúa a principios del siglo XX cuando la bonanza de Catorce comenzaba a decrecer y como consecuencia se suicidaría Paul y Modesta quemaría su casa, despertando en un hospital de San Luis Potosí, antes de ingresar a La Castañeda.
En la novela podemos leer: “En el vagón del tren, Pablo habla del Valle de Matehuala como si le perteneciera. Su querencia. A través de la ventanilla le señala la fila zigzagueante de la gobernadora, las flores de las biznagas, amarillas, rojas; las espinas del garambullo. Hay cactos largos como sacerdotes y árboles de nopal justo como los que pintó José María Velazco, Pitayas y Guayule.
…. Su nombre le produce la primera ternura real de su vida. Lo único que él le pide justo antes de entrar a las callecitas entrecortadas de Real es que nunca le de un hijo. Modesta acepta.
El amor es una tonadilla, apenas una canción.
El mineral de Catorce
es digno de compasión
pues que ahora se encuentra
en tan fatal situación.
Al pasar por Potrero
me preguntan dónde vas,
me voy a buscar trabajo
al mineral de la Paz.
Cristina Rivera Garza inició su serie de premios en San Luis Potosí al ganar con su libro de cuentos La guerra no importa el Premio Bellas Artes de Cuento Amparo Dávila en 1987.
También lee: El padre Peñaloza al rescate de la obra de Francisco González Bocanegra | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
#4 Tiempos
Los “Chones-Pachones” de la UASLP | Apuntes de Jorge Saldaña
APUNTES
Culto Público, hijos de mis impulsos contenidos:
Los dedos me queman y mi sistema límbico pre frontal (causante de lo que llamamos risa) está que me brota como cascada, sin embargo, me gobernaré una vez más.
No haré mofa del asunto de los 2.4 millones de pesos de ropa interior comprados por la “UniTienda” de la UASLP.
Evitaré juegos de palabras como “espero que sean transparentes… (las autoridades, no las prendas)”.
Me abstendré de llamar el asunto “los chones pachones”.
No usaré frases como “enseñaron los chones”, ni mucho menos diré que esa “mancha” en la ropa interior, pues no es cualquier cosa.
El asunto está muy lejos de ser un misterio del estilo Ágatha Christie respecto por qué el señor Pachón compró (y a quién) semejante cantidad de prendas… eso es un misterio resuelto.
Lo del “caso cerrado” al respecto del rector Zermeño, fue la peor salida que encontraron, pero lo entiendo.
El rector, todos sabemos, es un hombre íntegro, pulcro, elegante… el andar hablando de calzones atenta contra el pudor propio.
Lamentablemente ya con “los chones enseñados” (otra frase que evitaré) pues lo mínimo era “vamos a investigar” -que en parte lo hizo- diciendo que ahora las prendas y el asunto está en la Contraloría de la Uni. (Podemos ahora decir, sin temor a equivocarnos, que la contralora universitaria pues está muy “calzonuda”)
El IFSE no desaprovechó la oportunidad y en pocas palabras dijo, otra vez: déjate auditar (que se podría decir coloquialmente: bájate los chones).
Todo eso y más diría solo para divertirme, pero como lo dije en un principio, mejor me autogobierno (que es mi especialidad) y no sigo por ese camino que tantas cosquillas da en los dedos de quien esto escribe.
Hablemos de lo serio del tema: comprar millones de pesos por un producto que no se vende no está de risa cuando esta rectoría ha sido marcada por su pensamiento de pobreza y penurias financieras permanentes.
Estoy seguro que el doctor Zermeño preferiría (por su pudor, que se respeta, y admira así como su forma de conducirse) hablar del encuentro incómodo que tuvo el sábado 17 de enero en La Parroquia con Fabián Espinosa Díaz de León, su ex arrendatario, el representante de VEM con quien la institución sostiene una demanda que, de acuerdo a los que saben, es muy probable que pierda la Universidad.
Palabras más, o palabras menos (en La Parroquia no graban los audios de sus clientes, bendito sea Dios) primero se saludaron así como con la cabeza, pero luego un tercero saludó a la señora esposa del rector y al galeno. Fabián Espinosa se acercó y el diálogo fue -según testigos que nunca faltan- entre un “mira él es responsable si me pasa algo físicamente o a mi salud-
Fabián Espinosa, dicen, respondió igual: “señora mire que mi esposa dice lo mismo de su marido”.
Qué incomodidad.
El rector dio guillotina a la charla con un “las cosas de la oficina las trato en la oficina”
¿Chisme de restaurante? Sí. Pero fondo también hay (en la tienda de la Uni, de los que no se han vendido).
En fin que preferiría el doctor Zermeño hablar de cualquier cosa menos de los “chones pachones” de eso si estoy seguro.
El asunto ya pasó y “ya lo pasado pasado” pero si nos interesa:
- ¿Qué medidas se toman para que una compra tan grande y absurda no se vuelva a repetir en la UniTienda?
- ¿Qué estudios de mercado se hacen a partir de que alguien más la administra?
- ¿Quién administra la UniTienda?
Con el convenio Federación-Estado para 2026 hasta este domingo detenido en firmas (y redacción según dicen) ¿hasta cuándo aguantará el préstamo que les hizo favor gobierno de pedir para la Uni?
En fin, ya me extendí. Yo quiero escribir de la tensión cubana, Ucrania, Venezuela, y Groenlandia (son piezas moviéndose para un “jaque mate” global)
También quería escribir sobre la valiente posición de la nueva titular de la Facultad de Derecho ante las “sugerencias” rectoriles, de la construcción de narrativas de Morena, de la renuncia de Adán Augusto, y la hamaca del Verde nacional, pero pues será para la próxima (si es que no escribo otro cuento, que ya le voy agarrando gusto).
Los abrazo y saludo a todos y todas.
Jorge Saldaña.
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