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Agua que no has de beber | Apuntes de Jorge Saldaña
APUNTES
Culto Público, hijos de la llave que no sabes si abrir o persignarte:
La UASLP, a través de su Grupo Universitario del Agua, presentó el lunes —con bata blanca, microscopio moral y tono de Moisés dictando las tablas de la Alianza— sus avances de la agenda hídrica 2025. Muy bien.
Dentro de los hallazgos de estos avances y actualizaciones científicas de sus estudios, alertaron que en al menos el 13% de más de 300 pozos que analizaron hay arsénico, fluoruro y hasta Uranio. (Sí, Uranio)
Treinta y nueve pozos. Traducido al español de a pie: hay zonas donde abrir la llave es jugarse la vida.
¿En cuáles zonas y en cuáles pozos? (No dijeron y al rato vuelvo al asunto)
El dato es grave. Gravísimo, y nadie aquí le regatea un milímetro a la ciencia ni a los académicos universitarios quienes la producen.
Pero la ciencia no opera en el vacío y la forma en que esto se da a conocer también es un mensaje, y este mensaje está envuelto en un paquete muy particular:
¿Quién fue el público receptor de semejantes y tan relevantes resultados?
Por mi cuenta, pregunté a la autoridad municipal de la capital si fue invitada y no, no fue invitada.
Pregunté al alcalde de Soledad, tampoco. Pregunté a la delegación de CONAGUA. Nada. Pregunté al titular de la CEA. Menos. Pregunté a la Comisión de Agua del poder legislativo, cero. Tampoco a los regidores. Es decir, ni un alma de las que podrían —al menos en teoría— hacer algo con esa relevante información.
¿Entonces? Una presentación cerrada, de élite académica o casi de logia masónica, pero con efecto y eco mediático calculado para que el mensaje explotara afuera como granada de fragmentación: “El agua de San Luis está envenenada”. (A los medios sí nos invitaron)
¿Qué hacer? Yo no sé Culto Público si llamar a los bomberos o a la Haya para presentar cargos por delitos de lesa humanidad contra todas las autoridades involucradas.
Claro, me contuve porque noté que los resultados se los entregaron entre ellos mismos, como quien se da su propio premio Nobel de la Paz.
A ver y ¿cuándo lo presentaron? Un día después del Día Mundial del Agua —correcto, la foto de calendario no falla— pero cuatro meses después de que cualquier autoridad pudiera haber empatado esos datos con sus presupuestos de egresos y proyectos.
Los presupuestos se aprueban en diciembre, no en marzo, y esto es como si el cardiólogo te diagnosticara el infarto… pero te diera la receta cuando las farmacias ya cerraron. (Aunque hay versiones que si hubo reuniones previas con la autoridad local)
En la misma presentación se supo que, para los universitarios, la norma mexicana vigente que usa la Secretaría de Salud federal para medir niveles seguros de agua potable, y que usa el Interapas, no es suficiente —y quizá tengan razón— pero tampoco han propuesto formalmente a esa dependencia que la modifique. Es decir: la norma no sirve, pero tampoco hacemos nada por cambiarla. Solo lo exhibimos.
Entonces la pregunta se aleja del campo científico y entra a la cancha política:
¿A quién beneficia un diagnóstico tan alarmante que sin embargo no se articula con quien puede recetar el tratamiento?
Porque el estudio golpea mediáticamente a INTERAPAS, que es el responsable directo del agua que llega a nuestras casas.
Golpea al alcalde Enrique Galindo, que carga con la operación cotidiana del sistema. Y —más silenciosamente, como quien mueve alfil sin hacer ruido— golpea al tablero electoral del 2027.
Esto no ocurre en el vacío ni sin antecedentes. Ocurre después de meses de fricción de la Universidad con el Congreso, de desencuentros con el gobierno del estado por recursos, de desplantes y comparecencias negadas.
Ocurre en el marco de una universidad que reclama autonomía pero que no rehúye al protagonismo inquisitorial cuando le conviene, de señalar a todos los que “lo hacen mal” —o en traducción sin filtros: a todos aquellos que no lo hacen como el águila manda.
Y en medio de todo, un dato que no es menor: el gobernador Ricardo Gallardo no solo cumplió con los adeudos del año pasado con la uni, sino que para 2026 elevó la aportación estatal a la institución por encima de lo aprobado originalmente y eso en la práctica política, son gestos que rara vez son gratuitos.
Mientras el estudio desgasta al municipio (porque parece que para eso estuvo diseñada la presentación) extrañamente el gobierno del estado sale ileso de la narrativa.
(El enemigo de mi enemigo —máxima más vieja que el agua misma— es mi amigo)
Mientras tanto, el rector Alejandro Zermeño juega su propia partida: a ratos víctima, a ratos confrontador, a ratos académico impecable y a ratos —cada vez más— intenta subir al ring político con sotana de científico y sin querer ser golpeado.
Porque exhibir no es lo mismo que solucionar. Alertar no es lo mismo que articular. Y tener razón no es lo mismo que tener responsabilidad.
¿A qué voy? Muy fácil: Si la UASLP sabe que hay pozos envenenados, ¿por qué no lo comunica directamente a CONAGUA –que es la autoridad competente- para que revise concesiones de los pozos y los cancele?
Y aquí vuelvo: ¿Por qué no dicen exactamente cuaáles pozos son los 39 que tienen agua tóxica? ¿Qué tal que son los que darán agua al DinoOasis Aqua Park? ¿También van a revisar esa agua? Digo porque yo ya me vi en la alberca de olas pero no quiero andar nadando en Uranio.
Otra cosa: ¿A quién beneficia que en una circunstancia hídrica como la que vive la Zona Metropolitana se clausuren 39 pozos? ¿A quién le va exigir agua la población?
¿Por qué no articular con los tres niveles de gobierno la situación antes de publicar resultados alarmistas en tono de nota roja para que los recoja la prensa?
¿Por qué la doctora Gabriela Palestino aseguró en un comunicado universitario que será “en el mediano plazo” que se articularán sus estudios con las autoridades de los tres niveles y harán mesas de trabajo? ¿No sería mejor hacerlas antes?
Porque así como se hizo, huele a política o más bien a grilla, y en la grilla, ya lo sabemos, se privilegia a quien defiende mejor su verdad en lugar de usar esa verdad para aportar en cambiar las cosas.
¿De qué nos sirve el dato alarmante, aceptado o no por las autoridades, si los estudios no trascienden a la Secretaría de Salud, Conagua, Cea, Interapas, San Luis, Soledad, Cerro de San Pedro y Pozos?
De qué sirve compartir el conocimiento encontrado entre los que lo encontraron…
Mire, Culto Público, algo no me cuadra y yo no voy lo a afirmar todavía, pero lo dejo sobre la mesa ¿Está buscando el rector algo más que incidir en la agenda hídrica? (Como por ejemplo desgastar a los enemigos de tu nuevo amigo)
¿No estará Zermeño Guerra buscando boleta?
Me atrevo a decirlo porque al menos dos personas me han soltado la versión de una reunión hace unas semanas en la que se le “deslizó” al oftalmólogo esa posibilidad.
Si encuentro mayores datos, se los “deslizo” el lunes.
Mientras tanto, me pregunto e imagino cuál sería el slogan de campaña a la capital por parte del doctor Zermeño.
A mí no se me ocurre nada, pero seguro a alguna creativa estudiante de medicina se le podría ocurrir alguna variante de aquella famosa cartulina que lo mismo defendió que hundió al rector en los tiempos de crisis. ¿Si saben cuál, verdad?
De remate un par de apuntes que no quiero dejar en el tintero:
Ignorante como soy, no sabía que para opinar sobre la UASLP hacía falta ser egresado de la misma y además presentar acta de nacimiento potosina. (Bendito sea Dios yo tengo ambas)
Pero lo menciono porque eso fue exactamente lo que sugirió el rector al referirse al diputado Héctor Serrano, quien —ojo al dato— ni siquiera afirmó que la universidad debería recortar las pensiones millonarias de los ex rectores y funcionarios.
Lo que declaró fue que al menos las dieran a conocer, junto con los sueldos actuales de los altos mandos. Es decir, pidió transparencia, no recortes.
La respuesta del rector a través de una reportera, fue querer darle cátedra con guante blanco al legislador sobre la no retroactividad de la ley y demeritar su opinión (“hay que tomarlo de quien viene”) porque Serrano -según dijo Zermeño- no es egresado de la Universidad y tampoco es potosino. Tómala.
En lugar de verse elegante, el rector se vio reactivo y herido —como quien se defiende de algo de lo que nadie le atacó.
Y aquí va el bonus, Culto Público, porque a mí las ideas no me las detiene ni el punto final.
Es cierto: Zermeño no puede legalmente recortar ni un peso a las pensiones de ex rectores, ex funcionarios y hasta ex acosadores que no dan una sola clase, pero siguen cobrando como si dictaran cátedra desde la impunidad y la desvergüenza.
La ley no es retroactiva y eso no está a discusión.
Pero lo que sí puede hacer —y nadie se lo impide— es convocar a los ex rectores vivos y proponerles un acuerdo solidario: que por amor a la UASLP y en congruencia con la crisis financiera que todos conocen, renuncien voluntariamente a sus pensiones de privilegio y las ajusten a la realidad de las finanzas universitarias. Un gesto de grandeza institucional. Un acto de decencia magnánimo que no necesita reforma legal, solo voluntad.
Claro… para eso tendría que poder sentarlos en la misma mesa. Y es que según tengo entendido, el rector solo se habla con Jaime Valle. Con los demás ex rectores ya rompió lanzas, puentes y hasta el saludo… igual que con prácticamente todas las autoridades de los tres niveles.
Allá ellos. Y allá todos, porque Todos Somos la Uni…dicen.
Buen fin de semana y abran a la llave con fe.
Yo soy Jorge Saldaña.
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Acento Ajeno
Las murallas de Chapultepec | Columna de Haniel Valdés
Acento ajeno
Por: Haniel Valdés Velázquez
La ciudad de las piscinas a desnivel, los puentes verdes y las licencias gratuitas, tiene un nuevo debate público, que lo mismo puede parecer ataque político vestido de periodismo ciudadano.
Resulta que a muchos cochistas les molestan los nuevos topes de la Avenida Chapultepec, porque autos volaron sobre ellos en su primera noche. Los quejosos voladores aducen a través de reportes, que aún los topes no estaba bien señalados; lo cierto es que quien va a la velocidad permitida, no sale volando.
Por primera vez una obra vial a nivel de la calle ocupa portadas y titulares en los medios, porque para los ingenieros viales o expertos de turno la solución siempre es que el peatón suba y baje 200 escalones de horribles estructuras de hierro o que los autos sigan a 100 km/h sobre un puente o paso a desnivel.
No soy un experto en ingeniería urbana, por lo que no pretendo entrar en detalles técnicos de si está bien o mal hecho, por eso me centro en los debates que quieren forzar las páginas de Facebook que se llaman medios de prensa.
Pocas veces he visto medios cuestionar la constante construcción de estructura cochista que lejos de mejorar la movilidad, como dicen los boletines oficiales, tienden solamente a favorecer la velocidad.
¿Quién se acuerda de los peatones? ¿Quién piensa en el que quiere cruzar la calle sin tener que subirse a un gigante de hierro de más de 6 metros de altura? Antes de que lo invada un pensamiento clasista, whitexican o retrógrado y termine llamando “pobre” al que camina, tómese los 30 minutos que tarda en cada semáforo para respirar y léame con la mente un poco menos cerrada.
Las primeras quejas llegaron porque no había señalética para avisarle a los conductores que había una barda en medio de la calle, pero la mayoría de los que piden la señal con el aviso son los mismos que, a propósito, no ven las que sí están, esas que indican un máximo en la velocidad, o ser cortés con los peatones que intentan cruzar.
Señales faltan más, como una que indique para qué o quién es el carril central de Chapultepec, que en realidad nadie lo sabe a ciencia cierta, otras en toda la ciudad, las que avisen que la ciclovía no es para que se estacionen autos de los negocios de Carranza o Himno Nacional.
La Avenida Chapultepec tiene varias señales que indican que el límite de velocidad es de 50 km/h, algunas casi borradas -ahí te encargo, Ayuntamiento- pero en los videos que circularon de autos voladores, en ninguno de los casos, la velocidad del vehículo estaba por debajo del límite permitido .
Sí hubo un fallo grande por parte de las autoridades viales municipales que no anunciaron a tiempo el tope y no colocaron la señal hasta que ya estaba listo el muro de los tormentos.
Sigue existiendo tardanza por parte de estas mismas autoridades para repintar o rescatar las señales que no solo ahí, sino en toda la ciudad, están mal pintadas, opacas, mal colocadas o tapadas por árboles.
Los medios que compartieron videos, que criticaron al gobierno municipal, que incitaron al odio de conductores hacia peatones (como si eso no fuera pan de cada día), ¿por qué no acompañaron sus post con un “circule con cuidado”, “cumpla con lo establecido”, “respete al peatón”?
A mis colegas de los medios: falta para el 2027, no empecemos desde ya a querer caerle mejor al que todavía no saben si va a seguir en el poder, hagamos periodismo útil, no crítica en busca de likes.
Conductores: respeten al peatón. Peatones: no usen el móvil mientras cruzan las calles, ni intenten ganarle al semáforo. Ciclistas: hay solo 3 ciclovías, pero usémoslas correctamente.
Autoridades: hagan su trabajo, pero háganlo bien, y no descuiden lo que hicieron antes por centrarse solo en obras nuevas.
Gobierno estatal: la obra municipal es para que las personas se sientan más seguras entrando a un parque bajo su cuidado, para evitar accidentes en una calle, de una ciudad que también es parte del estado.
Gobierno municipal: no se apresuren por hacer cosas solo de cara a la contienda electoral, échenle ganas y háganlas bien, respeten los tiempos, informen oportunamente a los usuarios de las vialidades.
Ya aprovechando, revisen las señales de tránsito de la zona, que necesitan mantenimiento, y luego dense una vuelta por la ciudad: hay banquetas que son estacionamientos, hay ciclovías intransitables, hay peatones en riesgo porque los conductores no siguen el reglamento.
En pocas palabras, bajemos todos la velocidad… en todo, hay topes.
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SEGE da por concluido el caso Universidad Potosina, pero Fiscalía sigue
La secretaria Deisy López afirmó que el trámite administrativo ante la SEGE ya concluyó, aunque la Fiscalía mantiene abiertas más de veinte carpetas
Por: Redacción
Deisy Maribel López Sierra, secretaria de Educación de Gobierno del Estado (SEGE), afirmó que el trámite administrativo del caso de la Universidad Potosina ante su dependencia “ya quedó concluido”.
El caso se originó por la denuncia de 48 exalumnos de la carrera de Medicina de la Universidad Potosina, en Carranza, quienes acusaron a la institución de operar sin el Registro de Validez Oficial de Estudios (REVOE), lo que les impidió obtener título profesional o realizar prácticas clínicas. La Fiscalía General del Estado (FGE) documentó al menos 31 denuncias contra la institución y su entonces rector, Arturo Segoviano García.
Pese al cierre administrativo que reporta la SEGE, la vía penal permanece activa: para julio de 2026 existían al menos 23 carpetas de investigación abiertas desde junio de 2024, y los denunciantes se preparaban para promover un amparo por la lentitud en el avance de las audiencias, de acuerdo con reportes de Astrolabio Diario Digital
.El abogado de los exalumnos, Jaime Soria Osornio, ha acusado además una posible colusión entre funcionarios de la propia SEGE y el exrector Segoviano, a quien atribuye una protección institucional que, según él, rebasa la competencia estatal del caso.
La actual administración de la Universidad Potosina se deslindó formalmente de la gestión de Segoviano y opera bajo otra razón social, en un domicilio distinto al plantel señalado por la falta de registro.
También lee: 341 millones en remesas: el banco paralelo de la Huasteca potosina
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341 millones en remesas: el banco paralelo de la Huasteca potosina
En 2025, los migrantes de la Huasteca potosina enviaron cuatro veces el dinero que el gobierno federal destinó a infraestructura en la región, en El Naranjo, la brecha llega a 27 a uno
Por: Carlos Ruíz
La Huasteca potosina opera con un presupuesto paralelo que ningún instrumento de gobierno controla: en 2025, sus migrantes enviaron 341 millones de dólares desde Estados Unidos, cuatro veces el dinero federal destinado a infraestructura social en la región ese mismo año.
El Fondo de Infraestructura Social Municipal (FISM), principal mecanismo del gobierno federal para obra en municipios de alta marginación— distribuyó 1,555 millones de pesos entre los 20 municipios de la Huasteca en 2024.
Las remesas del mismo período equivalen a aproximadamente 6,550 millones de pesos al tipo de cambio promedio de 2025. Por cada peso del FISM, los migrantes mandaron 4.2. Los datos provienen del Banco de México (serie CE166) y del Periódico Oficial del Estado.
El extremo más pronunciado es El Naranjo. El municipio serrano tiene el segundo índice de intensidad migratoria más alto de la región, pues el 11.44% de sus hogares recibe remesas, según el Consejo Nacional de Población (CONAPO), y aun así recibe el FISM más bajo de toda la Huasteca: 23 millones de pesos al año. En 2025, sus migrantes enviaron el equivalente a 626 millones de pesos. 27 veces el monto del FISM.
La brecha no es homogénea. En los municipios del norte y centro de la región: Ciudad Valles, El Naranjo, Tamuín, Xilitla, Tanquián de Escobedo, Tamasopo, las remesas superan al FISM en proporciones de entre 5 y 27 a uno. En el sur: Aquismón, Matlapa, Coxcatlán, la relación se invierte: el presupuesto federal supera a las remesas. Aquismón, con el mayor FISM de la Huasteca (212 millones de pesos), recibe 93 millones en remesas.
El flujo va en aumento. En el primer trimestre de 2026, la Huasteca recibió 73.8 millones de dólares —el dato trimestral más alto desde que existen registros desagregados por municipio, y el 16% del total estatal, la mayor participación histórica. La tendencia coincide con los debates sobre un posible impuesto de 3.5% a las remesas en Estados Unidos propuesto por la administración de Donald Trump. Si esa medida se aplicara, la Huasteca perdería alrededor de 12 millones de dólares al año, más de lo que el FISM asigna a tres de sus municipios juntos.
El FISM calcula sus asignaciones con base en índices de pobreza y rezago social, no en flujos migratorios. En El Naranjo (donde el dinero de los migrantes supera 27 veces al presupuesto federal), la asignación fue la mínima de toda la Huasteca.
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