#4 Tiempos
La escritora mexicana que acarició el Nobel de Literatura | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
Cristina Rivera Garza, escritora mexicana nacida en Matamoros, Tamaulipas, estuvo considerada como la favorita para obtener el Premio Nobel de Literatura 2025 con su libro ‘El invencible verano de Liliana’, texto que narra el feminicidio de su hermana en los años noventa y obra con la que ganó el Premio Pulitzer de 2024. Si bien el Premio Nobel finalmente fue otorgado al autor húngaro László Krasznahorkai, la mención de Cristina Rivera que fue considerada como la escritora a vencer, da brillo a las letras mexicanas.
Radicada en Estados Unidos desde 1989, la escritora y ensayista trabaja actualmente como profesora en la Universidad de Houston, institución donde obtuvo su doctorado en Historia Latinoamericana; estudió sociología en la UNAM y es directora del programa de posgrado en escritura creativa en español en la Universidad de Houston.
Una de sus novelas por la que es reconocida fue editada en 1999, nadie me verá llorar, una novela que el escritor mexicano Carlos Fuentes describió como “una de las obras de ficción más notables de la literatura no sólo mexicana, sino en castellano, de la vuelta de siglo“.
En esa novela histórica resalta el papel de la mujer que es sojuzgada a fin de maniatar su furia crítica. Novela histórica que se asoma a la vida de una interna contra su voluntad en el manicomio de La Castañeda que responde al nombre de Modesta Burgos quien estuvo internada por al menos treinta y cinco años desde la década de los veinte.
Modesta Burgos originaria de Papantla Veracruz, llegaría a la Ciudad de México a casa de su tío y deambularía por la ciudad entre fábricas y burdeles. Indagando en archivos de salud, Cristina Rivera reconstruye su vida y su peregrinar en la sociedad mexicana de principios del siglo XX.
Si bien, el libro en mención es una edición reciente, de octubre de 2024 de Random House, la novela fue publicada en 1999; la novedad de esta edición es que ahora se usa el nombre real del personaje en cuestión ya que en la anterior edición se utilizó el nombre de Matilda Burgos, por cuestión de protección de identidad de los internos del Manicomio General, hoy con la Ley de Transparencia de y Acceso a la Información y Protección de Datos personales del 2012, así como la nueva Ley General de Archivos del 2016, permiten poder revelar su nombre.
Nadie me vera llorar nos relata la experiencia de Modesta Burgos, una mujer que, a pesar de haber sido internada a la fuerza en el manicomio La Castañeda a inicios del siglo XX, en la Ciudad de México, siempre conservó su furia crítica , una inconfundible voz propia y su libertad. Modesta parece tener dificultad para fijar su atención en los objetos del mundo, pero por donde quiera que camina lleva toda la luz del manicomio sobre la cabeza.
Entre los archivos y obras consultadas por Cristina Rivera para recrear la historia de Modesta Burgos, se encuentra la obra del padre Rafael Montejano sobre Real de Catorce, que ahora ha sido reeditada por la UASLP dentro de su magro trabajo editorial. La consulta responde a la construcción de parte de la historia de Modesta Burgos por su paso por diez años en Real de Catorce en compañía de Paul Kamáck, historia que se sitúa a principios del siglo XX cuando la bonanza de Catorce comenzaba a decrecer y como consecuencia se suicidaría Paul y Modesta quemaría su casa, despertando en un hospital de San Luis Potosí, antes de ingresar a La Castañeda.
En la novela podemos leer: “En el vagón del tren, Pablo habla del Valle de Matehuala como si le perteneciera. Su querencia. A través de la ventanilla le señala la fila zigzagueante de la gobernadora, las flores de las biznagas, amarillas, rojas; las espinas del garambullo. Hay cactos largos como sacerdotes y árboles de nopal justo como los que pintó José María Velazco, Pitayas y Guayule.
…. Su nombre le produce la primera ternura real de su vida. Lo único que él le pide justo antes de entrar a las callecitas entrecortadas de Real es que nunca le de un hijo. Modesta acepta.
El amor es una tonadilla, apenas una canción.
El mineral de Catorce
es digno de compasión
pues que ahora se encuentra
en tan fatal situación.
Al pasar por Potrero
me preguntan dónde vas,
me voy a buscar trabajo
al mineral de la Paz.
Cristina Rivera Garza inició su serie de premios en San Luis Potosí al ganar con su libro de cuentos La guerra no importa el Premio Bellas Artes de Cuento Amparo Dávila en 1987.
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#4 Tiempos
El pionero de la música electrónica en América Latina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
Uno de los trascendentes desarrollos artísticos y científicos potosinos lo son los pianos metamorfoseados desarrollados por Julián Carrillo, únicos en el mundo y que abriera la puerta a un nuevo universo musical. Los pianos, diseñados dando importancia al esquema práctico del propio piano, o sea sin cambiar la disposición de las teclas, fueron diseñados para poder tocar en tercios, cuartos, hasta dieciseisavos de tono, conformando así una serie de quince pianos que fueron presentados en la Feria Internacional de Bruselas en 1958 donde obtuvieron la medalla de oro.
Previamente Carrillo había diseñado y transformado un piano comercial de alta calidad a piano de tercios de tono, cambiando por completo el cuerpo del piano, el arpa que daba paso a tener un piano en tercios de tono, lo cual fue desarrollado a finales de la década de los cuarenta del siglo XX.
En este importante diseño del piano de tercios de tono, participó un joven que se haría camino en el mundo de la música y de la tecnología, Raúl Pavón Sarrelangue que pasa a la historia de la música mexicana como el pionero en la música electrónica en América Latina.
Por el lado musical, Raúl Pavón estudiaría guitarra con el célebre guitarrista Andrés Segovia y en Milán, Italia y en Colonia, Alemania, música electroacústica. Posterior a su participación el piano de tercios de tono, continuó su trabajo en nuevos diseños y construcción de guitarras y sintetizadores.
En el ámbito de la ingeniería y tecnología Raúl Pavón se formaría en el Instituto Politécnico Nacional egresando de la licenciatura en ingeniería en electrónica y comunicaciones en 1954, graduándose como ingeniero en radiocomunicación y electrónica con un diplomado en computación, continuando sus estudios superiores en electrónica en Milán, Colonia y París.
Su formación, así, estuvo ori entada a la música y la ingeniería lo que le permitiría unir esas disciplinas en sus futuras contribuciones en la música electroacústica de la que sería pionero en América Latina destacando además como compositor e investigador.
En 1964 construyó el primer sintetizador hecho en México, el Ominifón, uno de los primeros sistemas de sintetizador didáctico, que anticipó la idea de la tecnología musical como herramienta educativa y creativa.
En el Conservatorio Nacional de México fundaría en 1970 el Laboratorio de Música Electrónica junto a Héctor Quintanar, con quien colaboró en los primeros conciertos de música electrónica y electroacústica realizados en México. En 1976 dedicándose por completo a la música electrónica y al desarrollo del Icofón, instrumento de imagen y sonido electrónicos para el cual compuso las obras Suite icofónica (1983), Fantasía creacionista (1985), Una antifantasía (1986), Fantasía de la muerte (1987), Fantasía abstracta (1989) y Fantasía cósmica (1984), algunas de las cuales pueden escucharse por Youtube.
Publicó el primer libro sobre el tema de la música electrónica en 1981, intitulado La electrónica en la música y en el arte, editado por el Centro de Investigación y Documentación Musical Carlos Chávez (CENIDIM).
Raúl Pavón Sarrelangue, que tuvo relación con una de las aportaciones potosinas al mundo, nació en 1928 y falleció en el 2008.
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Corredor Humanitario
Trump pausa ataque a Irán; Teherán niega acuerdo sobre Ormuz
El presidente de Estados Unidos aseguró que suspendió una ofensiva militar para dar espacio a un acuerdo, pero el gobierno iraní rechazó que exista cualquier pacto y advirtió que responderá si es atacado
Por: Redacción
El conflicto entre Estados Unidos e Irán entró el fin de semana en una nueva fase de incertidumbre, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara la suspensión de un ataque militar previsto contra Irán con el argumento de abrir una ventana para un acuerdo diplomático. Sin embargo, Teherán negó que exista cualquier negociación o pacto sobre la reapertura del estrecho de Ormuz.
Trump afirmó que decidió detener la ofensiva tras conversaciones con aliados de Medio Oriente y expresó su expectativa de alcanzar un acuerdo “rápido”. Entre las condiciones planteadas por Washington se encuentran la reapertura del estrecho de Ormuz y el abandono del programa nuclear iraní.
La respuesta iraní llegó pocas horas después. El gobierno de Teherán calificó de falsas las declaraciones del mandatario estadounidense y aseguró que no existe ningún acuerdo con Washington . Además, reiteró que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado mientras continúen las hostilidades de Estados Unidos.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, sostuvo que su país responderá a cualquier nueva agresión, mientras medios cercanos a la Guardia Revolucionaria respaldaron la postura oficial y descartaron cualquier negociación en curso.
La tensión en la región se mantiene elevada después de cinco meses de enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán, un conflicto que ha afectado el tránsito marítimo en el Golfo Pérsico, el mercado energético y la estabilidad de Medio Oriente.
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Acento Ajeno
Las murallas de Chapultepec | Columna de Haniel Valdés
Acento ajeno
Por: Haniel Valdés Velázquez
La ciudad de las piscinas a desnivel, los puentes verdes y las licencias gratuitas, tiene un nuevo debate público, que lo mismo puede parecer ataque político vestido de periodismo ciudadano.
Resulta que a muchos cochistas les molestan los nuevos topes de la Avenida Chapultepec, porque autos volaron sobre ellos en su primera noche. Los quejosos voladores aducen a través de reportes, que aún los topes no estaba bien señalados; lo cierto es que quien va a la velocidad permitida, no sale volando.
Por primera vez una obra vial a nivel de la calle ocupa portadas y titulares en los medios, porque para los ingenieros viales o expertos de turno la solución siempre es que el peatón suba y baje 200 escalones de horribles estructuras de hierro o que los autos sigan a 100 km/h sobre un puente o paso a desnivel.
No soy un experto en ingeniería urbana, por lo que no pretendo entrar en detalles técnicos de si está bien o mal hecho, por eso me centro en los debates que quieren forzar las páginas de Facebook que se llaman medios de prensa.
Pocas veces he visto medios cuestionar la constante construcción de estructura cochista que lejos de mejorar la movilidad, como dicen los boletines oficiales, tienden solamente a favorecer la velocidad.
¿Quién se acuerda de los peatones? ¿Quién piensa en el que quiere cruzar la calle sin tener que subirse a un gigante de hierro de más de 6 metros de altura? Antes de que lo invada un pensamiento clasista, whitexican o retrógrado y termine llamando “pobre” al que camina, tómese los 30 minutos que tarda en cada semáforo para respirar y léame con la mente un poco menos cerrada.
Las primeras quejas llegaron porque no había señalética para avisarle a los conductores que había una barda en medio de la calle, pero la mayoría de los que piden la señal con el aviso son los mismos que, a propósito, no ven las que sí están, esas que indican un máximo en la velocidad, o ser cortés con los peatones que intentan cruzar.
Señales faltan más, como una que indique para qué o quién es el carril central de Chapultepec, que en realidad nadie lo sabe a ciencia cierta, otras en toda la ciudad, las que avisen que la ciclovía no es para que se estacionen autos de los negocios de Carranza o Himno Nacional.
La Avenida Chapultepec tiene varias señales que indican que el límite de velocidad es de 50 km/h, algunas casi borradas -ahí te encargo, Ayuntamiento- pero en los videos que circularon de autos voladores, en ninguno de los casos, la velocidad del vehículo estaba por debajo del límite permitido .
Sí hubo un fallo grande por parte de las autoridades viales municipales que no anunciaron a tiempo el tope y no colocaron la señal hasta que ya estaba listo el muro de los tormentos.
Sigue existiendo tardanza por parte de estas mismas autoridades para repintar o rescatar las señales que no solo ahí, sino en toda la ciudad, están mal pintadas, opacas, mal colocadas o tapadas por árboles.
Los medios que compartieron videos, que criticaron al gobierno municipal, que incitaron al odio de conductores hacia peatones (como si eso no fuera pan de cada día), ¿por qué no acompañaron sus post con un “circule con cuidado”, “cumpla con lo establecido”, “respete al peatón”?
A mis colegas de los medios: falta para el 2027, no empecemos desde ya a querer caerle mejor al que todavía no saben si va a seguir en el poder, hagamos periodismo útil, no crítica en busca de likes.
Conductores: respeten al peatón. Peatones: no usen el móvil mientras cruzan las calles, ni intenten ganarle al semáforo. Ciclistas: hay solo 3 ciclovías, pero usémoslas correctamente.
Autoridades: hagan su trabajo, pero háganlo bien, y no descuiden lo que hicieron antes por centrarse solo en obras nuevas.
Gobierno estatal: la obra municipal es para que las personas se sientan más seguras entrando a un parque bajo su cuidado, para evitar accidentes en una calle, de una ciudad que también es parte del estado.
Gobierno municipal: no se apresuren por hacer cosas solo de cara a la contienda electoral, échenle ganas y háganlas bien, respeten los tiempos, informen oportunamente a los usuarios de las vialidades.
Ya aprovechando, revisen las señales de tránsito de la zona, que necesitan mantenimiento, y luego dense una vuelta por la ciudad: hay banquetas que son estacionamientos, hay ciclovías intransitables, hay peatones en riesgo porque los conductores no siguen el reglamento.
En pocas palabras, bajemos todos la velocidad… en todo, hay topes.
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