Deportes
Oscar “El Conejo” Pérez: de cuando me invitó a cenar | Columna de Joel Hernández
Colaboración invitada
Al Conejo Pérez lo conocí por ahí del 2012, en su paso como portero del San Luis. Por ese entonces estaba el equipo en primera división y con él también estaba en la delantera mi amigo de infancia Emmanuel Cerda. Él me lo presentó. Con Emmanuel tengo grandes recuerdos, un enorme aprecio y la tristeza de extrañarlo.
En ese tiempo era común moverme por las entrañas de los pasillos del estadio y los vestidores. En varias ocasiones pegué la oreja por fuera de la puerta en los medios tiempos y escuché al Conejo hablando voz en cuello a sus compañeros. Daba instrucciones, palabras de aliento, regañaba, pedía a tal y a cual un poco más de esfuerzo: “¡Vamos!” les gritaba aplaudiendo. Desde afuera imaginaba la escena. Sonaba elocuente y sus palabras parecían calculadas. No era vulgar, en lo absoluto.
Al terminar los partidos caminaba a su auto, momento en el que el hombre parecía tener integrado un imán para los niños. Aquella cosa era un griterío de chiquillos que repetían una y otra vez con tono agudo: “¡Conejo, Conejo!”.
Lo rodeaban, brincoteaban, lo tocaban. La escena era un espectácu lo en sí misma. Todos le pedían sus guantes. No era posible complacerlos… pero: para todos había foto. Se iban con la carita iluminada en sonrisa.
Alguna vez le pregunté qué le provocaba todo ello. Me respondió que él tenía hijos de esa edad, que de entre sus logros profesionales el que más le había costado trabajo (y el que más le celebraron en casa) fue actuar en un capítulo de la caricatura Phineas y Ferb; no sabía actuar y al grabar se habla con personajes imaginarios que después se añaden digitalmente. La recompensa fue enorme; cuando sus hijos lo vieron (por sorpresa) en televisión no podían contener el asombro . Le preguntaron dónde vivían, cómo eran, desde cuándo se conocían y si podían invitarlos a dormir a la casa.
En 2013, vimos juntos la final de ida entre Cruz Azul y América. Compartimos la mesa con otro personaje gigantesco y de quien (sin duda) después escribiré. José Antonio “Gringo” Castro.
El Gringo y Conejo habían sido campeones por última vez con sus respectivos equipos; el primero con Águilas y el segundo con La Máquina. Era divertidísimo ver los partidos así; era como tener narradores en la mesa que analizaban los movimientos, contaban anécdotas y explicaban todo cuanto pasaba. Oscar usaba un iPhone grandísimo que sacaba de vez en vez para calmar su afición por el jueguito aquel de Candy Crush.
En lo animado del partido desfiló comida por la mesa. Platos fueron, platos vinieron; comida fusión asiática al centro. Conejo veía la carta, volteaba y me preguntaba si ya había probado tal o cual cosa, no esperaba la respuesta y lo pedía. Llegaban los platillos y después me preguntaba “¿Verdad que está bueno?”. Cuando llegó la cuenta me hizo un ademán y con discreción se encargó del tema.
Ese era, ese es: Oscar, El Conejo, Pérez Rojas.
Un abrazo.
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Columna de Nefrox
San Luis vs Pachuca: el partido fuera de la cancha | Columna de Arturo Mena “Nefrox”
TESTEANDO
El encuentro entre San Luis y Pachuca llega en un momento delicado para el equipo potosino. No solo por lo futbolístico, sino por el ambiente que se ha ido formando alrededor del proyecto. Cuando un equipo atraviesa resultados irregulares, la tensión suele trasladarse de la cancha a la tribuna, y eso es precisamente lo que hoy vive San Luis.
La relación entre la afición y el técnico Guillermo Abascal no atraviesa su mejor momento. Las dudas sobre su manejo del equipo, los constantes cambios en las alineaciones y ciertos resultados que no terminaron de convencer han ido generando un clima de escepticismo. Este es ya un rechazo absoluto, un reclamo generalizado a la directiva, el aficionado siente, piensa y exige que el cambio en el banquillo tenga que venir sin importar el resultado frente a Pachuca.
Esa tensión volvió a hacerse visible en la última rueda de prensa previa al partido, donde Abascal compareció acompañado por João Pedro. Más que un acto protocolario, la conferencia dejó entrever el momento que vive el equipo. El técnico insistió en que el proyecto sigue una línea clara de trabajo, defendió la necesidad de los ajustes tácticos y dejó claro que las decisiones se toman pensando en el rendimiento colectivo, aunque no siempre sean comprendidas desde fuera.
João Pedro, por su parte, asumió un tono más conciliador. Habló del compromiso del plantel, de la responsabilidad que sienten con la afición y de la importancia de recuperar resultados que devuelvan tranquilidad al entorno. Fue un mensaje directo: el vestidor sabe que el apoyo de la grada es fundamental, pero también entiende que ese respaldo se gana con actuaciones convincentes.
En ese contexto aparece Pachuca, un rival que rara vez concede partidos cómodos. El equipo hidalguense suele competir con orden, paciencia y una lectura inteligente de los momentos del juego. No necesita dominar largos tramos para resultar peligroso y suele castigar cuando el adversario se precipita. Ante un San Luis que llega con presión ambiental, esa característica puede convertirse en un factor determinante.
Por eso, el partido no será únicamente una cuestión táctica. También será un examen emocional. San Luis deberá demostrar que puede aislarse del ruido externo y concentrarse en el funcionamiento dentro del campo. Pachuca, en cambio, buscará aprovechar cualquier signo de ansiedad o desorden.
El Alfonso Lastras o Libertad Financiera será testigo de algo más que un simple enfrentamiento de liga. Será un escenario donde el equipo tendrá la oportunidad de reconstruir puentes con su afición o, en el peor de los casos, ampliar una distancia que ya empieza a sentirse.
En el fútbol, las relaciones entre entrenadores y tribunas suelen ser frágiles. Un buen resultado puede cambiar el ánimo en cuestión de minutos; una derrota puede profundizar las dudas. Frente a Pachuca, San Luis no solo se juega puntos, se juega también la posibilidad de reconciliar discurso, resultados y confianza. Porque cuando esas tres cosas caminan juntas, los proyectos suelen encontrar estabilidad. Cuando no, la tormenta aparece más pronto que tarde.
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Deportes
Confirma Gallardo presencia de Rafa Márquez en la Copa Potosí
El gobernador aseguró que ‘El Káiser’ formará parte tanto de la presentación como de la inauguración y la final del certamen
Por: Redacción
Ricardo Gallardo Cardona, gobernador de San Luis Potosí, confirmó que Rafael Márquez estará en tierras potosinas como invitado especial a la edición 2026 de la Copa Potosí.
Gallardo confirmó que la presencia de Márquez no se limitará únicamente a la presentación de este viernes, sino que también formará parte tanto de la inauguración como de la final del evento.
El gobernador resaltó la importancia de contar con la presencia de una figura internacional del calibre del ex-futbolista mexicano en el certamen, destacando su papel como una inspiración para los jóvenes.
Rafa Márquez está considerado como uno de los mejores jugadores mexicanos de todos los tiempos, disputando cinco Copas del Mundo como capitán de México , y siendo parte importante del Barcelona desde 2003 hasta 2010, donde ganó dos Champions.
Tras retirarse en 2018, tuvo una breve etapa como directivo del Atlas, antes de emigrar a España para dirigir al Barcelona Atlétic, y en 2024, se convirtió en el asistente de Javier Aguirre en la Selección Mexicana, cargo que sigue ocupando de cara al Mundial.
El ‘Káiser’ no será el primer invitado de este estilo a la Copa Potosí, pues anteriormente se contó con la presencia de ex-jugadores como Cuauhtémoc Blanco, Braulio Luna y el ‘Matador’ Hernández.
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Ciudad
Diana Batres impone doble récord Guinness en el Teatro de la Paz
La artista potosina sostuvo 187.5 kilogramos con el cabello durante 25 segundos y se consolida como la cabellera más fuerte del mundo
Por: Redacción
En el escenario del Teatro de la Paz, la artista potosina Diana Batres estableció un nuevo hito al conquistar dos títulos de Guinness World Records, tras sostener con el cabello un peso de 187.5 kilogramos durante 25 segundos.
El logro, resultado de más de dos décadas de disciplina y entrenamiento en artes escénicas y técnicas de fuerza capilar, se concretó ante un público que siguió en silencio cada segundo del intento, hasta la confirmación oficial del récord.
De acuerdo con lo observado durante la prueba, el desafío implicó no solo resistencia física, sino control técnico y fortaleza mental, elementos que la artista ha perfeccionado a lo largo de su trayectoria.
Con esta marca, Batres se posiciona como la cabellera más fuerte del planeta y coloca a San Luis Potosí en el escenario internacional de los récords mundiales. El reconocimiento no solo celebra una proeza física, sino también una disciplina artística que convierte el cuerpo en herramienta de expresión y espectáculo.
El aplauso del público selló una jornada histórica para la artista y para la entidad, que suma un nuevo referente de talento local con proyección global.
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