enero 8, 2026

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Tekmol… ¿de Canto de Sal a La Pila?

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No se sabe nada del exdiputado del PRI, quien ha permanecido en silencio pese a que las autoridades han congelado sus cuentas y realizado operativos en un hotel de su propiedad

Por: La Orquesta

 

El panorama de José Luis Romero Calzada luce cada vez más oscuro. Ayer, autoridades federales de realizaron tareas dentro del Hotel Canto de Sal, propiedad del exdiputado local, quien desde hace semanas es investigado por presuntamente operar una red de robo de combustible en la región.

Aunque la Fiscalía General de la República no ha emitido un comunicado oficial sobre el operativo, los servicios que ofrecía el Canto de Sal han quedado interrumpidos. Sin embargo, aunque las puertas del recinto se encuentran cerradas, no cuentan con sellos de suspensión ni hay elementos policiales vigilando la propiedad.

Hasta el momento se desconocen los alcances de la visita de las autoridades federales al Hotel Canto de Sal; sin embargo, ha trascendido que este podría haber sido incautado, junto con vehículos y otros activos del patrimonio de Romero Calzada.

Versiones periodísticas apuntan a que el proceso legal ha llegado a instancias cruciales, por lo que es posible que en las próximas horas se gire una orden para evitar su fuga.

El episodio se suma a una serie de tropiezos que el político, conocido popularmente como Tekmol, ha sufrido en las últimos meses luego de que el presidente Andrés Manuel López Obrador puso a la lucha contra la corrupción y el huachicoleo como uno de los objetivos más importantes de su sexenio.

¿EN DÓNDE ESTÁ TEKMOL?

Hasta el momento el exdiputado ha dejado de participar en la vida pública y política del estado desde que trascendió la acusación en su contra. Incluso, su página en Facebook ha sido eliminada, junto con un contenido en video donde manifestó no estar involucrado en el robo de combustible.

Adicion almente, Romero Calzada dejó de estar disponible en el número telefónico que usaba antes de que su enredo legal empezara a formalizarse. Tampoco ha vuelto a salir en defensa de sus empresas ni tampoco hay constancias fehacientes de su paradero. El silencio es especialmente llamativo toda vez que a lo largo de su trayectoria política destacó por su proclividad al desparpajo y a una voluntad sostenida por llamar la atención.

Su trayectoria tirada al humor y a cierto descaro pareció apagarse hace unas semanas cuando se dio a conocer que estaba siendo investigado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público por su presunta responsabilidad en el comercio de combustible robado.

Incluso, las cuentas bancarias ligadas a Tekmol de México SA de CV, Grupo Gasolinero RomCal, y las registradas a nombre del propio José Luis Romero, fueron congeladas por órdenes de la Unidad de Inteligencia Financiera adscrita a la SHCP; un movimiento que, por cierto, fue apelado por el político y empresario a través de un amparo.

UNA INTRIGA DE LARGO ALIENTO

El rumbo se empezó a torcer para Romero Calzada justo hace un año. En enero de 2018 La Orquesta dio a conocer que sobre él pesaba una denuncia por huachicoleo y lavado de dinero, la cual se encontraba dentro de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO).

En el documento se establecía que el diputado «se dedica a negociar con los denominado “huachicoleros”, ya que se dedica a la actividad ilegal de robo y venta de combustible (gasolina o diésel)».

El priista reaccionó de forma virulenta cuando se dio a conocer la existencia de tal documento y aunque se respetó su presunción de inocencia, un año después, ya por otro tipo de investigación, Romero Calzado ha vuelto al ojo del huracán, esta vez por elementos más contundentes que distan de ser una sola denuncia y que forman parte más bien de una estrategia de de alto calado que viene desde el ejecutivo federal.

Las próximas horas resultarán cruciales para el controvertido personaje que pasó del baile y los alaridos a un silencio sepulcral.

También lea: El lujoso hotel de Tekmol en Salinas cerró reservaciones tras visita de la PGR

#4 Tiempos

SLP no es grande… pero su problema de transporte sí | Columna de Ana G Silva

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Corredor Humanitario

 

Ya no es molestia. Ya no es inconformidad. Es hartazgo puro.

Y no, no voy a buscar una palabra más bonita, porque no la hay para describir lo denigrante que resulta usar el transporte público en San Luis Potosí.

Los camiones potosinos son, sin exagerar, de los más caros del Bajío. Hoy el pasaje cuesta 12.50 pesos y, aun así, el servicio es lento, viejo, sucio, impredecible y profundamente irrespetuoso con el usuario.

En Guadalajara, una de las ciudades más importantes del país, el transporte cuesta 8 pesos. En Querétaro, sí, puede llegar a 12 pesos, pero ahí el transporte sí sirve: pasa seguido, es relativamente puntual y no te condena a perder media vida esperando.

Aquí no.

En San Luis Potosí hay personas que esperan 20, 40 minutos o hasta una hora para que pase un camión. Una hora. Solo para subir. Eso no es un “detalle operativo”. Eso es trato indigno.

Aquí mismo, los potosinos repiten que atravesar la ciudad en coche toma 15 o 20 minutos. Pero gracias a un sistema de transporte público miserable, ese mismo trayecto se convierte en una hora con veinte, de los cuales 60 minutos son solo de espera.

En la Ciudad de México, con tráfico brutal y distancias enormes, puedes tardar dos horas en un traslado, sí, pero no esperas. El metro, el pesero, la combi pasan cada 4 o 5 minutos. La ciudad será un caos, pero el transporte no te abandona.

Aquí el usuario espera como si pidiera limosna.

Y por si fuera poco, muchas rutas dejan de operar a las 8 de la noche. Entonces la pregunta es obligada: ¿qué diablos pasa con quienes salen a las 8, 9 o 10 de la noche de trabajar?

Antes, el transporte público funcionaba al menos hasta las 10:30 pm. Hoy ya no. ¿La solución? Que el usuario pague Uber o taxi. Y eso no es ocasional: Es diario, es de lunes a viernes, de lunes a sábado. Para quien gana el salario mínimo —o apenas un poco más— esto es un golpe directo a la cartera.

Y aun así, todavía se atreven… Margarito Terán, líder de los transportistas, dice que 12.50 pesos no les alcanza, que no les “presta” para dar un buen servicio y que necesitan subir el pasaje a 15 pesos (aunque de todos modos se la pelan, porque legalmente no pueden aumentar la tarifa más allá de lo que marca el Índice Nacional de Precios al Consumidor, INPC)

.

Seamos serios. La Secretaría de Comunicaciones y Transportes les ha señalado, año tras año, que circulan unidades con más de 10 años de antigüedad, algo que no debería permitirse en la zona metropolitana. Esto no empezó ayer. Pasó con Ricardo Gallardo, pasó con Juan Manuel Carreras y pasó antes.

Han sido omisos profesionales.

Prometen arreglar camiones. Prometen capacitar choferes. Prometen mejorar rutas. Y lo único constante es el mal servicio.

¿Quién no ha sufrido a un chofer grosero? ¿Quién no ha visto a uno hablando por teléfono, con la música a todo volumen, prepotente, echando carreritas con otro camión? ¿Quién no ha vivido eso de que se juntan dos unidades y una avanza a paso de tortuga, importándole poco o nada si el usuario lleva prisa?

Y luego está el clásico: acortar la ruta, aunque no sea su recorrido, porque “ya van tarde”. Y el usuario que se joda: se baja antes, camina, llega tarde, pierde tiempo y pierde dinero.

Eso no es transporte público. Eso es desprecio sistemático al usuario.

Por eso lo digo sin rodeos: si no pueden prestar un servicio digno, háganse a un lado.

Permitan que el Gobierno del Estado busque otra concesionaria que sí pueda, que sí quiera y que sí le alcance. Porque en otros estados ya quedó demostrado que con menos dinero se puede ofrecer un servicio muchísimo mejor.

Y ya ni siquiera es por el precio. Es por el tiempo robado, el maltrato, las unidades decrépitas, la falta total de respeto.

Basta de tratar al usuario como ciudadano de segunda.

Y ojalá —de verdad ojalá— que la secretaria Araceli Martínez Acosta se suba una semana, solo una, al transporte público para ir a trabajar. Que espere, que se desespere, que llegue tarde. A ver si así entiende la indignación diaria de miles de potosinos.

Porque el transporte público no es un favor. Es un derecho. Y en San Luis Potosí, hoy, ese derecho está secuestrado por la mediocridad.

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Ciudad

¿Será removido el lirio de la presa San José en 2026?

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Mientras el Ipicyt mostró la posibilidad de emplear el lirio en El Realito, la CEA insiste en removerlo totalmente del embalse

Por: Redacción

Pascual Martínez Sánchez, titular de la Comisión Estatal del Agua (CEA), informó que se continúa trabajando en el saneamiento del río que va desde la cortina de la presa El Peaje hasta San José y en el retiro definitivo del lirio de esta última.

Según Martínez Sánchez la primera parte del proyecto, de conjunto con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) consiste en el entubamiento de un porcentaje del agua de El Peaje para que sea utilizada en el área metropolitana, la siguiente fase incluiría un saneamiento integral de la zona y los drenajes que pudieran estar obstruidos o dañados.

La segunda parte de este proyecto planea la remoción completa del lirio de agua de la presa San José, a pesar del llamado del alcalde municipal, Enrique Galindo, al cultivo controlado

de estas plantas.

Un estudio realizado por el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (Ipicyt) encontró metales pesados en las raíces de los lirios, si bien dichos metales contribuyen a la limpieza del agua, no deberían ser tratados como un desecho simple.

La propuesta del Ipicyt mostró la posibilidad de emplear el lirio también en El Realito como controlador natural de la limpieza de la misma, mientras que la CEA insiste en removerlo totalmente.

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SLP apunta a erradicar el analfabetismo en 2026: SEGE

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El titular de la dependencia dijo que la entidad ocupa el primer lugar en alfabetización a nivel nacional

Por: Redacción

El 2026 podría ser un año histórico para San Luis Potosí, pues Juan Carlos Torres Cedillo, titular de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado (SEGE), señaló que este año el Estado podría erradicar el analfabetismo entre la población.

El secretario apuntó que San Luis Potosí actualmente ocupa el primer lugar nacional en alfabetización, y se están redob lando esfuerzos en la educación para adultos, en donde además de la primaria y la secundaria, se está buscando que también puedan completar la preparatoria

.

Torres Cedillo comentó que ya se encuentran en conversaciones con Armando Contreras Castillo, titular del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), con el fin de firmar un convenio que certifique a San Luis como uno de los estados que elimina el analfabetismo.

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