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365 días de recambio -no en la localidad- | Columna de Jorge Ramírez Pardo

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EL JOVEN MIGRANTE

Escribió AMLO: Nací el 13 de noviembre de 1953 en la comunidad de Tepetitán, municipio de Macuspana, Tabasco (…)  me gusta cuando canta Ana Belén “Yo también nací en el 53”, en especial el verso que dice: “Qué te puedo decir que tú no hayas vivido. Qué te puedo contar que tú no hayas soñado”.

Luego de sus primeros estudios, Andrés Manuel, con apoyo del gobierno tabasqueño, acudió a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPS) de la UNAM. Era entonces rector de esa, la Universidad Nacional, el pensador y politólogo Pablo González Casanova –autor de La democracia en México- y director de la facultad Víctor Flores Olea –fundador del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes -.

Solo habían transcurrido 5 años de la masacre estudiantil de 1968 y la comunidad de la UNAM sobrellevaba un tránsito difícil. Además de ultrajada por el gobierno diazordacista, las oposiciones derechistas de tinte fascista, la tildaban de comunista y consiguieron que buena parte del empresarial rechazara a sus egresados. El periódico de más peso en ese momento, Excélsior, publicaba anuncios para reclutamiento laboral con la leyenda “no se admiten egresados de la UNAM”.

 EL JOVEN POLITÓLOGO INMIGRADO

Cuando concluye estudios universitarios, López Obrador se incorpora en Tabasco a tareas de desarrollo social, particularmente con las comunidades indígenas chontales. Su principal mentor entonces es el denominado poeta de las Américas, Carlos Pellicer.

“Entonces vivimos en Nacajuca. En las comunidades indígenas me formé como luchador social. En la zona maya chontal tomé conciencia de lo que es trabajar desde abajo y con la gente pobre. 

En Tucta construimos los camellones chontales, algo parecido a las chinampas del Altiplano. Se ayudó mucho a la gente. Se adquirieron los mejores ranchos para entregarlos a quienes vivían refugiados en las zonas bajas o pantanosas. Se fundaron escuelas, se alfabetizó, se construyeron centros de salud, viviendas, se crearon cooperativas de producción y transporte, se otorgaron créditos a la palabra para la agricultura y la ganadería; inclusive, abrimos una radio comunitaria bilingüe, XENAC, La Voz de los Chontales”.

EL APASIONADO TABASQUEÑO REINVENTADO

Cuando naces tabasqueño, forjado junto a una naturaleza pródiga y feraz, entre espejos y flujos de aguas violentas a domeñar, la pasión está a flor de piel. No es fácil cohabitar con ladinos conductores de gobiernos fundados en la desigualdad, el fraude electoral y la corrupción institucionalizada.

El hablar pausado y reflexivo es fruto de afilar el colmillo, recomponer estrategias y no claudicar.

Luego del fraude electoral de estado pan/príista en favor del contendiente Felipe Calderón y el otro fraude pri/panista cibernético/magistralizado (dales a los jueces sueldo de 600 mil pesos al mes y los tienes a modo) en favor de Peña Nieto, fundó Morena y parecía una desafortunada utopía. Era difícil pensar que el Peje –“pero no lagarto”, según comenta- se levantara de la lona. Tenacidad y reinvención de carácter, pasión contenida, pero pasión al fin, consolidó el lema de su alma mater intelectual, la FCPS de la UNAM: “Zoon politicón”, el hombre es animal político,  

A UN AÑO

Hoy se cumple un año de la utopía hecha realidad, derrotar en lo electoral a la alianza pri/panista e intentar depurar el país de lo muy visible y controversial: corrupción impune, ausencia de ejercicio democrático; ello, almácigo de criminalidad, y ejercicio de des-constructivo como pueblo/nación.

Sin pri/panismo, ¿quién remedia 80 años de despolitización y abulia, de corporativismo corrompido/corruptor, de relación chayotera prensa/gobierno?

A decir de historiador James Cockcroft en su libro La esperanza de México, publicado hace cuatro lustros, “hoy día los indígenas y las mujeres de México siguen siendo decisivos para el éxito de cualquier transformación política”. 

El mismo autor, norteamericano por cierto, considera que en México, desde la Colonia, el enriquecimiento de unos pocos se sustenta en los bajos salarios y la sobreexplotación laboral. Mira la etapa neoliberal como un desarrollo mexicano, dependiente de economías fuertes.

Similar a la opinión de don Pablo González Casanova en La democracia en México, plantea Cockcroft: la esperanza de México está definida por la convicción de que hoy día las perspectivas más prometedoras del país descansan en las exigencia de justicia y democracia demandadas por los mexicanos más desfavorecidos.

Obrador no es monedita de oro, pero no hubo en décadas un político honrado ni tan cercano a la población empobrecida en un país rico. Terco o tenaz, son características a complementarse y contradecirse. La condición humana es de seres inacabados. El cambio urgente para el país requiere un líder, pero también cuerpo de acompañamiento, dejar egos, corruptelas y descalificaciones en la percha.

Cito Astillero de Julio Hernández, publicado el viernes pasado: El choque de posiciones forma parte de una realidad política vigente: el presidente (…) va haciendo lo que cree necesario ante el cuadro de desastre que heredó, bajo la consideración, ya expresada en ocasiones anteriores, de que la justicia está por encima de las leyes.

AQUÍ EN PUEBLO QUIETO/MUSTIO HAY COMÁS DE ESPERA

Ni en el mando estatal tampoco el capitalino potosino se entiende y ejerce el intento nacional de recambio de vectores. ¿Dos años más de castigo local para las mayorías? ¿26 meses más de un ejercicio decorativo rancio desde la denominada Secretaría de Cultura, sin impulso a las expresiones artísticas indagatorias, la experimentación y la excelencia? Exceso de directivos sobre-asalariados blandengues y rectoría carente de timón.

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