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Una carta con crayolas para el alma | Apuntes de Jorge Saldaña
APUNTES
Hace poco menos de veinte años, cuando la vida todavía tenía forma de casa compartida y de futuro en plural, aprendí una de esas lecciones que no se anuncian, no se presumen y casi nunca se cuentan. Me la dejó quien fue mi compañera excepcional —la persona que me acompañaba en la vida— junto con una década de recuerdos, una despedida sin rencores y una enseñanza que hoy, por primera vez, me atrevo a escribir.
Nunca he hablado de esto. No por falsa modestia, sino por una creencia muy firme: ayudar en silencio es la única forma honesta de ayudar. No quiero que esto suene a presunción ni a chantaje emocional. Es una crónica pero también un cuento verdadero, una anécdota que se quedó años esperando turno y que hoy les comparto a Ustedes mi Culto Público.
En los primeros años de nuestro matrimonio, una Navidad, el DIF Estatal la llamó —o ella llamó, no lo recuerdo bien— para preguntarle si quería hacerse cargo de una “cartita navideña” de un niño o niña de alguno de los albergues de San Luis Potosí. Dijo que sí. Me involucró de inmediato. Yo también dije que sí (Así funcionan las cosas cuando uno comparte la vida con alguien que tiene brújula moral)
La dinámica era sencilla: los niños escriben su carta; tú compras los regalos; alguien más se encarga de entregarlos.
Durante años fuimos el Santa Claus de infancias invisibles. Nadie lo sabía, nadie lo contaba. Los regalos solicitados eran modestos: muñecas, colores, carritos, tenis, peluches. A veces —con otra letra, más adulta— aparecían tallas de ropa o números de calzado. Las maestras metían mano, porque los niños no piden sudaderas o zapatos… pero las necesitan.
Y entonces llegó esa carta: Una hoja doblada a la mitad con un dibujo torcido que pretendía ser un arbolito de Navidad, y una frase que aún hoy me hace un nudo en la garganta:
“Me llamo Ana (no es su nombre)… tengo cinco años y en esta navidad quiero una bolsa de papitas…para mí sola.”
(Lo juro: cada vez que lo escribo, algo se me rompe un poco por dentro).
Aquí no hay sorpresa solamente.Hay culpa.Hay coraje.Hay rabia contra todos pero sobre todo contra uno mismo.Hay tristeza. Hay un espejo que desnuda.
Porque ante una niña que no ha podido tener en toda su vida una bolsa de frituras para ella sola, cualquier cosa es despilfarro.
Pensar en cualquier cuenta de restaurante, todos los excesos a los que luego uno se da el gusto. cualquier viaje innecesario o cualquier fanfarronería, pensar en todo lo que se tiene y andar ocupado como si eso fuera símbolo de éxito, mientras hay alguien que deposita su esperanza navideña en algo tan sencillo…
Ninguno de esos años conocimos a los niños. La institución se encargaba de entregar los regalos. Nos explicaron por qué: evitar vínculos. Muchos de esos niños cargan una herida de abandono. (Creo que esa herida es el requisito número uno para estar en un albergue…) Por lo tanto, conocer a alguien externo, generoso, tierno, y luego volver a perderlo, puede ser delicado, es decir el que llega… también se va.
Han pasado los años.Los agostos después de los julios. Los diciembres antes de los eneros.
No tuve crisis de cuarentón sin hijos (guiño, guiño), pero sí una crisis conmigo mismo: preguntas, silencios largos, rompecabezas sin imagen en la tapa. Los caminos de aquella mujer excepcional y los míos se separaron sin estruendo, sin terceros, sin odio. Un adiós que luego trajo muchas bienvenidas, unas largas, otras no tanto.
Pero la tradición siguió. Estoy seguro de que también del otro lado.
Solo, entre comillas, invité a otras familias: la de sangre y la otra, la del trabajo que con el tiempo se vuelve casa. Desde entonces nunca ha sobrado una cartita. Siempre hay más manos que papel.
Recuerdo que hubo una excepción triste: La de un amigo, de esos del chat de toda la vida, que estalló cuando le llevé la carta:
—Jorge, no tengo tiempo ni para mis hijos. No voy a ir a comprar una sudadera de “Lady Bug” para una niña que ni conozco. Diles que vengan a una de mis tiendas y que agarren lo que quieran.
Pensé, con tristeza: qué pobre es mi amigo.
Con todo lo que tiene, no le alcanza para regalar treinta minutos a una niña que no tiene nada… salvo un deseo dibujado con crayola. El que verdaderamente no tiene nada es él y de verdad me conduelo hasta la fecha.
Pero este año algo cambió: Por primera vez nos avisaron que nosotros (los “cartahabientes”) llevaríamos los regalos en persona . Pregunté por el tema de los vínculos. Me explicaron que las nuevas terapias permiten visitas cuidadas. Los niños no se apegan por un regalo.
—A diferencia de muchos adultos —pensé— que sí se venden por uno.
Llegamos y había 19 niñas y niños sentados en hilera sobre un escalón, esperando turno para romper la piñata.Tan pequeños.Tan vivos. Tuvimos todos que desempolvar de la garganta el “dale, dale, dale, no pierdas el tino”.
Antes, casi al entrar y verlos lo entendí de golpe: Mientras escuchaba el jalón de mocos o la voz entre cortada de alguno de mis compañeros, me di cuenta que los de la hilera en el escalón no estaban tristes…simplemente porque no saben que deberían estarlo.
Ellos no cargan su historia.La historia la cargamos nosotros, los de enfrente. Los extranjeros llenos de culpas.
Los que esperan turno por romper un jarrón que promete dulces, son las 19 almas más puras y energéticas de toda la colonia, quizá de toda la ciudad.
Y entonces nos incorporamos. Vi a Toño arrullar a un bebé dormido. A Charlie jugar a darle de comer a una muñeca. A Fermín repartir paletas y prender un pingüino bailarín.A Ana abrir un celular de juguete. A Adriana contar cuentos.
A mí me tocó jugar a las princesas… con una princesa. Una niña de cara luminosa que tenía la boca pintada de azul por una paleta enorme de esas mucho más grandes que sus pequeños dientes. Le pregunté su nombre varias veces. Nunca le entendí.
Entre otras cosas, me tocó llevar un cuento. Llevé tres de Oliver Jeffers: Cómo encontrar una estrella, Perdido y encontrado y De vuelta a casa. Historias simples que dicen lo que a los adultos nos cuesta décadas entender: que a veces nada está perdido; que volver a casa no siempre es regresar y que las estrellas no se esconden, solo que uno deja de mirar.
Mientras leía, entendí algo brutalmente sencillo: las respuestas que mis noches oscuras no me dieron durante años, estaban ahí, sentadas en un albergue.
El sentido de la vida no era una señal divina. Era un niño que vuelve a casa. Era levantar la vista. Era salir de casa, o de la cárcel interna, para dar un vistazo a los demás. En eso estábamos cuando una adulta nos interrumpió:
—¿Ya te dijo cómo se llama? —preguntó una maestra.
—Sí, pero no le entendí.
Se inclinó y me susurró:
—Se llama Flor… pero ella dice que se llama Flor del Campo.
Flor del Campo. Claro.
No era un nombre. Era una respuesta.
Los perdidos no están ahí. Estamos afuera. Las estrellas no están escondidas.
Y los que tenemos que volver a casa… somos nosotros. Entonces caí en cuenta que este año tuve la mejor cosecha: una Flor del Campo que me sanó el alma.
Gracias, Bárbara.
Gracias, Ximena.
Gracias a todos.
Jorge Saldaña.
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Enfrentamientos armados en Tanquián; mencionan a grupo ligado a Sánchez Zumaya
La Guardia Civil Estatal reportó un presunto agresor muerto, dos hombres detenidos y cuatro vehículos asegurados
Por: Redacción
Una serie de enfrentamientos armados registrados la noche del sábado 17 de octubre en Tanquián de Escobedo dejó como saldo un presunto agresor muerto, dos hombres detenidos —uno de ellos lesionado— y cuatro vehículos asegurados, de acuerdo con información atribuida a la Guardia Civil Estatal (GCE).
Los hechos ocurrieron después de reportes sobre la presencia de personas armadas en el municipio. Habitantes señalaron haber escuchado detonaciones durante la noche, particularmente en la zona de la colonia Terraplén, lo que generó temor entre la población.
De acuerdo con una versión publicada por el medio regional Emsavalles, un convoy de aproximadamente 10 camionetas, presuntamente procedente de Tempoal, Veracruz, habría ingresado a Tanquián con la intención de atacar al alcalde Pablo Jonguitud. L a publicación sostiene que personas identificadas como simpatizantes del grupo político de Gerardo Sánchez Zumaya respondieron a la agresión.
Según la información difundida sobre el operativo Escudo Huasteco, elementos estatales intervinieron ante los reportes de personas armadas y repelieron agresiones. El saldo informado fue de dos hombres detenidos, uno de ellos herido, un presunto agresor muerto y cuatro vehículos asegurados, además de armas y otros objetos.
También se reportó que otros dos hombres huyeron hacia una zona de monte. Las autoridades mantienen las investigaciones para esclarecer lo ocurrido y determinar la identidad y participación de las personas involucradas.
Por ahora, las circunstancias del enfrentamiento y su posible relación con el alcalde de Tanquián permanecen bajo investigación.
También lee: López Beltrán, Amilcar Olán y Sánchez Zumaya: La pinza en el saqueo del siglo
Ciudad
HS Hyosung invertirá más de mil 100 mdp en planta automotriz en Villa de Pozos
La empresa surcoreana instalará una fábrica de alfombras para vehículos en el Parque Industrial Colinas, con arranque previsto para 2027
Por: Redacción
La empresa surcoreana HS Hyosung contempla invertir más de mil 100 millones de pesos en una planta para fabricar alfombras automotrices en el Parque Industrial Colinas, en Villa de Pozos. El proyecto se desarrollará en tres etapas y tiene previsto iniciar operaciones en 2027, de acuerdo con información del Gobierno Municipal.
La presidenta concejal de Villa de Pozos, Paty Aradillas Aradillas, sostuvo un primer encuentro con representantes del conglomerado industrial para establecer posibles acuerdos de colaboración entre la empresa y el Ayuntamiento.
Según la información municipal, el acercamiento busca facilitar la coordinación entre ambas partes y contribuir al desarrollo industrial y económico del municipio.
El proyecto representa una nueva inversión industrial prevista para la zona; sin embargo, el comunicado no precisa cuántos empleos generaría la planta ni el calendario de construcción de sus tres etapas.
El Gobierno Municipal señaló que continuará promoviendo vínculos con la iniciativa privada para atraer inversiones y ampliar las oportunidades laborales en Villa de Pozos.
También lee: Lluvias elevan riesgo de accidentes en motocicleta; Villa de Pozos pide extremar precauciones
Destacadas
Fraude en Las Lomas: Padre e hijo presuntamente defraudan a familias por 50 mdp
Una de las personas afectadas refiere denuncias por inversiones sin devolución, presunta doble venta de terrenos y reclamos que superarían los 50 millones de pesos
Por: Ana G Silva
Luis Alberto “N” y su padre, Rodolfo “N”, permanecen detenidos en la Fiscalía General del Estado, luego de ser aprehendidos el viernes 16 de octubre en la zona de Lomas Cuarta Sección, en San Luis Potosí. De acuerdo con la información proporcionada por una de las personas afectadas, el caso estaría relacionado con una investigación por el presunto robo con violencia de más de 100 mil pesos a un familiar.
Sin embargo, los señalamientos contra Luis Alberto “N” también incluyen presuntas operaciones de inversión en las que varias personas habrían entregado dinero con la expectativa de obtener rendimientos, así como la supuesta venta de terrenos que ya habrían sido comercializados a otros compradores.
Según el testimonio compartido con este medio, las detenciones ocurrieron alrededor de las 10:00 horas del viernes. Luis Alberto “N” habría sido interceptado por agentes ministeriales cuando circulaba en una camioneta Volkswagen blanca con placas de Texas, en las inmediaciones de Cordillera Arakan y Sierra Gamón. Su padre habría sido detenido poco después de salir de su domicilio.
La fuente confirmó que ambos se encuentran detenidos en instalaciones de la Fiscalía.
Un robo denunciado desde 2020
Uno de los casos referidos se remonta al 8 de abril de 2020, cuando Alejandro “P”, primo de Luis Alberto “N” y sobrino de Rodolfo “N”, presuntamente fue víctima de un robo con violencia por una cantidad superior a los 100 mil pesos.
En los señalamientos también aparece Lilia Araceli “N”, madre de Luis Alberto y esposa de Rodolfo. Sin embargo, no se cuenta con información verificada sobre su situación jurídica ni sobre una posible participación acreditada en los hechos.
De acuerdo con la persona denunciante, la investigación por este presunto robo estaría relacionada con las detenciones de padre e hijo.
Inversiones sin devolución y terrenos presuntamente vendidos dos veces
Además del caso de robo, la fuente señaló que varias personas habrían entregado dinero a Luis Alberto “N” para participar en inversiones que ofrecían rendimientos. Según los testimonios referidos, algunos afectados no habrían recuperado el capital que entregaron ni las ganancias que presuntamente se les prometieron.
Otros señalamientos están relacionados con operaciones inmobiliarias. Las personas afectadas sostienen que compraron terrenos que, presuntamente, ya habían sido vendidos con anterioridad a otros compradores, situación que habría generado conflictos por la propiedad de los predios y pérdidas económicas.
De acuerdo con el recuento proporcionado por la fuente, las reclamaciones económicas superarían los 50 millones de pesos y estarían vinculadas con ocho carpetas de investigación.
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