septiembre 13, 2026

Conecta con nosotros

#4 Tiempos

Opinión pública | Columna de Juan Jesús Priego

Publicado hace

el

Letras minúsculas

 

Supongamos, aunque sólo sea por un momento, que en la calle donde usted vive tuvo lugar, ayer por la noche, un sangriento homicidio (cosa que, por lo demás, tal y como están las cosas en México no sería nada extraño).

Ahora bien, resulta que el único que vio al asesino sacar el arma de entre sus ropas, oprimir el gatillo tres veces consecutivas y echar a correr por un callejón oscuro, fue un joven llamado P. Nadie fuera de él vio ni oyó nada.

En el momento de hacer las declaraciones correspondientes ante la policía, el muchacho aseguró que el asesino era un ropavejero que pasaba todos los días por ahí solicitando cacharros inservibles y que en esto no podía equivocarse, ya que su rostro era inconfundible. Ahora bien, si cien mil personas aseguraran, contra el testimonio del joven, que el asesino no fue el ropavejero, sino una persona que responde al nombre de M, ¿a quién daría usted la razón en caso de ser el juez?

He aquí un ejemplo de cómo la verdad no es nunca democrática ni tampoco la suma de unas vagas opiniones desinformadas. Así sean cien mil o un millón los que vociferen, si nada saben, no podrán nunca tener razón contra este muchacho solitario que lo único que deseaba era llegar a su casa para tomarse un café y quitarse los zapatos.

Uno de los más graves errores de nuestra época no es solamente haber sustituido la verdad por las opiniones y la metafísica por los sondeos, sino en hacer que estas opiniones (que a menudo no son más que vaporosos impulsos de la emoción) gobiernen el mundo y sus vastas inmediaciones.

En los talk show, esos programas de los que ningún canal de televisión parece poder prescindir hoy, todos se sienten en el deber de opinar, de decir, de inducir. «¿Qué opina usted?» es la versión moderna de aquella otra pregunta que tanto angustió a un procurador romano el Viernes de Pasión: «Quid est veritas?»: «¿Qué es la verdad?».

Le preguntaron una vez a un ciudadano de a pie en uno de esos programas de bromas y cámaras escondidas que tanto abundan en la actualidad:

-«Perdone, ¿ya se hizo usted el papanicolau?».

El señor se quedó pensativo como tratando de recordar algo; por último, respondió:

-«No, todavía no me lo hago, ciertamente, pero si no me lo hago esta semana, me lo haré la que viene».

No sabía el pobre ni lo que se le estaban preguntando; así y todo, consideró que era un deber casi cívico no quedarse callado.

En cierta ocasión, John Steinbeck (1902-1968), el famoso escritor, premiado con el Nobel de literatura en 1962, decidió recorrer Norteamérica en compañía de su perro por el puro gusto de conocer su país. Pues bien, en un punto del trayecto un granjero le hizo esta pregunta embarazosa: «¿De qué vale una opinión si uno no sabe?». Este hombre, con toda su simplicidad, había hecho la pregunta de los sesenta y cuatro mil.

Una tarde, buscando algo que ver, caí en un canal televisivo que transmitía un debate acerca del sida y sus prevenciones. Cuando llegaron al momento de referirse a la transmisión sexual, el conductor del programa hizo a los invitados la siguiente pregunta:

-«En resumen, ¿qué es lo que hay que hacer, señores y señoras, para no contagiarse?».

Uno de los invitados, que era médico, se atrevió a responder diciendo que el método más eficaz seguía siendo hasta ahora la abstención de relaciones sexuales fuera del matrimonio, pues hasta el uso del condón, con mucha frecuencia, resultaba peligroso. No lo hubiera dicho. Abucheo general por parte de los espectadores. Unos lo tacharon de inhumano, otros de retrógrado, otros le preguntaron si no sería por casualidad el sacristán de su parroquia. Una señora del público se levantó indignada para decir que a ese tipo de personas no había que invitarlas a debates tan serios. Todos contra uno. Uno que, sin embargo, había respondido siguiendo los dictados de su experiencia profesional.

Cuenta Pitigrilli (1893-1975) en su Dizionario antiballistico cómo llegó a la conclusión de que no había que dar demasiado crédito a esas opiniones que los demás sueltan casi siempre al desgaire:

«Para liberarme de las opiniones ajenas –escribió- hice una vez el siguiente experimento: salí a la calle y pedí a gentes de distinta clase social que me indicaran dónde quedaba la Vía Ortelius. Un hombre me dijo: “Es la segunda a la derecha”. Otro más: “Es la tercera a la izquierda”. Un estudiante: “Es la cuarta perpendicular a ésta”. Un cargador: “Siga adelante y se topará con ella”. Un señor me dijo que se encontraba en la parte opuesta de la ciudad y hasta se ofreció a ir conmigo a buscarla. Me dijo otro, consultando la guía de la ciudad: “Esa calle no existe”. De los diez que me contestaron en tono de absoluta seguridad, nueve se equivocaron y el décimo debió ser un forastero. Entonces me dije: “Si sobre un dato de hecho en el que no cabe relatividad de juicio las opiniones son tan equívocas, ¿qué valor debo conceder a sus juicios, a sus pareceres, a sus apreciaciones? Cuando estoy a punto de dejarme influir por las opiniones de alguien, me digo a mí mismo: “¡Cuidado, acuérdate de la Vía Ortelius!”».

Desde que leí esta anécdota, cada vez que veo a hombres que vociferan y echan espumarajos por la boca diciendo esto y lo otro, también yo hago todo lo posible por no olvidarme de la Vía Ortelius. (Vía que, en mi estancia en Roma, nunca jamás recorrí porque no pude dar con ella. ¡Nadie sabía dónde estaba!).

También lea: La hora exacta | Columna de Juan Jesús Priego

El Cronopio

La joven promesa potosina del canto lírico, Jaqueline del Rocío | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

 

Una de las herederas de la tradición potosina del canto lírico, representadas por María Luisa Escobar, Ernestina Perea y Oralia Domínguez, tratadas con anterioridad en esta columna, es la joven soprano Jaqueline del Rocío Medina Pérez.

Jaqueline del Rocío Medina creció en un ambiente musical, su padre es el chelista Raymundo Medina, mismo que comenzó a formalizar desde los cuatro años con lecciones de música combinando el juego y lo que sería su vocación, la música, iniciándose en la práctica del violín para después destacar en el ámbito del canto.

Egresada de la Licenciatura en Canto de la Unidad Académica de Artes de la Universidad Autónoma de Zacatecas “Francisco García Salinas”, se ha convertido en una de las voces más destacadas de la lírica mexicana contemporánea. Inició sus estudios en la Escuela Estatal de Iniciación Musical Julián Carrillo, en donde también imparte clase. En otro recinto con ese nombre del músico potosino, obtuvo en el mes de agosto de 2026, un doble premio: el Primer Lugar Femenino, así como el prestigioso Premio Concurso María Callas en la décima edición del Concurso Internacional de Canto Linus Lerner.

El certamen es reconocido como una de las plataformas de mayor exigencia y proyección para jóvenes intérpretes de la música clásica y la ópera en México, cuya final se realizó en la sala Julián Carrillo de la UNAM. Donde se evalúa principalmente aspectos técnicos esenciales del canto lírico como la solidez vocal, el dominio del repertorio operístico, la interpretación interpretativa y el desenvolvimiento escénico en disciplinas que incluyen zarzuela, oratorio, lied y canción de concierto.

Este prestigioso premio se suma a los galardones en otros certámenes que ha obtenido Jaqueline del Rocío, como el premio obtenido en 2024, Primer Lugar del XLI Concurso Nacional de Canto Carlos Morelli con la interpretación del aria de Il corsaro: Non so le tetre immagini, así como el Premio del Público Pro Ópera en el mismo evento, premio concedido por voto directo del público, donde participaron, como cifra récord, 180 aspirantes; además obtuvo el Premio de Ópera de Bellas Artes, un recital con la Coordinación Nacional de Música y Ópera del Inbal, un recital con la Dirección de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México, la participación en un título de la temporada de la empresa Escena 77 Producciones y el Premio Ópera de San Miguel, la Orquesta Sinfónica del Estado de México le ofrece una actuación en su temporada de conciertos.

Los premios obtenidos en 2024 en Bellas Artes llevan el nombre del barítono italiano que realizó su carrera en México al llegar en 1938, a interpretar el papel titular en Rigoletto, de Verdi. A partir de entonces permaneció en nuestro país, hasta su deceso en 1970.

Jaqueline del Rocío ha formado parte de la Orquesta de Cámara de Zacatecas, y como solista en la Academia de Música Antigua de Zacatecas y la Camerata de San Luis Potosí. Otro premio digno de mención es el obtenido en el 2022, donde ganó el Premio del Público y Mención Honorífica en el Concurso de Canto Lírico de América Orfeo. Obtuvo el rol principal en las óperas Don Giovanni de Amadeus Mozart y La Boheme de Giacomo Puccini.

Lo anterior habla de una gran promesa en el canto lírico y que esperamos se puedan realizar conciertos locales donde el público potosino pueda apreciar su gran talento, como sucedió en el Festival de Ópera de San Luis Potosí, Linus Lerner, donde participó en La flauta mágica, de Mozart; y Hansel y Gretel, de E. Humperdinck. Tiene una importante carrera por delante, para la cual continúa en su preparación y perfeccionamiento redondeando su preparación en canto, expresión y actuación escénica.

Puede decirse que la vida de Jaqueline del Rocío ha transcurrido en la música y, que su futuro en el canto lírico dará mucho que hablar en los escenarios nacionales e internacionales, sumándose a pléyade de divas potosinas que han puesto en alto el nombre de San Luis Potosí en los grandes escenarios mundiales.

También lee: Juana María Alvarado, La Vida es Química | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

El Cronopio

Juana María Alvarado, La Vida es Química | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

Por: J.R. Martínez/Dr. Flash

Andrés Manuel del Río, el científico español naturalizado mexicano que desarrolló su carrera científica en México en el Seminario de Minería de México en los albores del siglo XIX y finales del XVIII se convirtió en una figura representativa de la química en México; se encargó de la cátedra de Mineralogía del también llamado Colegio de Minería y escribió el libro Elementos de Orictognosia que llevaría el potosino Mariano Jiménez, que sería su alumno.

De sus logros sobresalientes fue el descubrimiento del eritronio, un nuevo elemento químico que descubriera en 1801 en una muestra recolectada en Zimapán Hidalgo. La historia de este descubrimiento es una de las tristes historias de la ciencia mexicana, pues el descubrimiento de este elemento fue adjudicado años después a E. Wöhler que lo bautizó como vanadio. El elemento vanadio debe ser considerado como descubrimiento de Andrés Manuel del Río, quien también descubrió otros compuestos, como la plata azul o la aleación del rodio y el oro.

El nombre de Andrés Manuel del Río lo tiene asignado la Sociedad Química de México para denominar sus premios de química en México a destacados investigadores y docentes de la química en el país. Este año 2026 la profesora investigadora de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Juana María Alvarado Rodríguez se hizo merecedora al Premio Nacional de Química “Andrés Manuel del Río” 2026, por su actividad docente.

El Premio Nacional de Química se otorga desde 1964 y es otorgado en tres categorías: Docencia, Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico, tiene como finalidad hacer un reconocimiento público nacional a la labor realizada por profesionales de la Química que hayan contribuido de manera extraordinaria a elevar la calidad y el prestigio de la profesión Química en México.

Juana María Alvarado estudió en la licenciatura en la Facultad de Ciencias Químicas y realizó una maestría en hidrosistemas con opción en irrigación, en el 2006. Fue coordinadora de la licenciatura en química de la Facultad de Ciencias Químicas de la UASLP y ha desempeñado una destacada labor docente en dicha Facultad.

Juana María Alvarado ha incursionado en el área de divulgación de la ciencia en varias de sus facetas de comunicación, entre ellas y de manera importante en la radio. En 2008 inició la producción del programa La Vida es Química en Radio Universidad el cual ella misma conduce y en los que invita a participar a alumnos de química, lo que les ha permitido ser un factor más en su formación.

El amor y la pasión por la química que tiene la maestra Juanita, como se le conoce en el medio, la ha llevado a especializarse en comunicación social de la ciencia para lo que decide ir a España a Almería en particular a realizar el máster en Comunicación Social de la Ciencia en la Universidad de Almería realizando un trabajo comparativo de fin de máster entre dos jóvenes radios universitarias españolas, RadioUAL y RadioOlavide, y dos radios veteranas mexicanas, Radio UNAM y Radio UASLP.

La influencia que ha tenido, inyectando a su vez su pasión y amor por la química en sus estudiantes les ha permitido seguir con éxito sus carreras profesionales, algunos de los cuales se han convertido en sus colegas en el seno de la Facultad de Ciencias Químicas. Su interés por la historia de la química en San Luis se ha manifestado al difundir la labor de mujeres químicas pioneras en química y mantener la memoria del desarrollo de la química en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y compartirlo con el pueblo potosino, sin descartar a los niños y jóvenes con talleres de ciencia donde la química es la protagonista, entusiasmándolos para orientar su vocación a la química y mostrarles, como reza el título del que fuera su programa en Radio Universidad, que La Vida es Química. ¡Felicidades a la maestra Juanita!

También lee: Un pionero de la astrofísica en San Luis Potosí | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

El Cronopio

Un pionero de la astrofísica en San Luis Potosí | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

Por: J.R. Martínez/Dr. Flash

Uno de los dos primeros potosinos en estudiar formalmente astronomía y en realizar investigación en astrofísica son Joel Cisneros Parra oriundo de Salinas, San Luis Potosí, y de quien hemos tratado ya en esta columna, y Antonio Sarmiento Galán que se recibiera como físico y como matemático en la década de los setenta del siglo XX en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Antonio Sarmiento Galán comenzó a estudiar física en la entonces Escuela de Física de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, para interrumpir sus estudios y emigrar a la Ciudad de México donde ingresaría a la Facultad de Ciencias de la UNAM para estudiar simultáneamente la carrera de física y la carrera de matemáticas, mismas que concluiría en 1976. Estas líneas de formación regirían su vida académica y profesional, pues contribuiría a la investigación en física en el área de la astrofísica y posteriormente en el ámbito de las matemáticas, siendo actualmente investigador del Instituto de Matemáticas, Unidad Cuernavaca de la UNAM desde 1999; previamente había sido investigador del Instituto de Astronomía de la UNAM de 1981 a 1998.

Su formación primaria en astrofísica fue en el tema en el que coincidieron estos dos personajes potosinos, pioneros en el estudio de la astrofísica, sistemas binarios. Su tesis de licenciatura en física presentado en 1978 versó sobre Etapas Evolutivas Avanzadas en Sistemas Binarios. Realizó su maestría en ciencias en la propia Facultad de Ciencias de la UNAM y su doctorado en el Departamento de Matemáticas Aplicadas del Queen Mary College en la Universidad de Londres donde vuelve a combinar su interés en la física y la matemática, que no la física-matemática. Su tesis de doctorado en dicha universidad fue sobre Gravitación en el Sistema Solar que presentó en 1981.

Entre sus estudios de formación y, en especial en astrofísica se encuentran Estudios para la Localización de un Sitio Astronómico en la República Mexicana, en la Facultad de Ciencias de la UNAM en 1977 y 1978 y, Ph ysical Cosmology en Francia en la École d’Été de Physique Théorique. Université de Grenoble. Les Houches, Haute Savoie en julio de 1979.

Antonio Sarmi ento, como astrofísico ha hecho importantes aportaciones científicas teóricas en temas como la evolución química del Universo, la gran explosión, la gravitación en teoría general de la relatividad y el vacío en sistemas no inerciales.

Su contribución no se ha limitado al carácter de investigación pues ha tenido una intensa actividad en educación, no sólo impartiendo cursos de astrofísica, relatividad, física teórica y gravitación, sino que ha realizado una destacada participación en actividades de educación no formal, en especial en divulgación de la ciencia, donde ha escrito numerosos textos entre artículos y libros entre los que se encuentran libros técnicos y de divulgación, participando, además, con conferencias, videos y programas de radio para todo tipo de público con temas de física y astronomía.

Antonio Sarmiento ha contribuido al desarrollo de la educación y la investigación científica en su tierra de nacimiento apoyando programas de divulgación como Domingos en la Ciencia en San Luis Potosí, La Semana de Física y La Ciencia en el Bar, donde ha participado en varias sesiones. Como la charla Fractales que puede consultarse en la dirección: https://www.youtube.com/watch?v=AutyQCtnuI8

En una entrevista para la revista “¿Cómo Ves?”, de la UNAM, rechaza la idea de que la labor científica sea evaluada por premios, “Por fortuna hay muchos investigadores para quienes lo valioso es tener amor por la camiseta de la ciencia, o pasar horas en el laboratorio haciendo un experimento. Ellos se olvidan por completo de premios o publicidad en la radio o la televisión”.

Antonio Sarmiento Galán nació en San Luis Potosí el 23 de abril de 1954 y se convierte en el segundo potosino en formarse profesionalmente como astrofísico y contribuir al desarrollo de la ciencia y la educación científica, siendo además uno de los primeros matemáticos potosinos.

También lee: El filósofo de Lo Mexicano, Luis Villoro Toranzo | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Av Cuauhtemoc 643 B
Col. Las Aguilas CP 78260
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados