enero 19, 2026

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#4 Tiempos

No es Wrestlemania sin el “taquerito” | Columna de Emmanuel Gallegos D.

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Wrestlemania

Gambeta 

 

Qué difícil se me hace, mantenerme en este viaje… dice la canción que canta el trovador Nicho Hinojosa, y ayer que tuvo lugar Wrestlemania 35, es complicado no asociar el nombre del evento más importante del año para la WWE con el nombre de una de las estrellas más icónicas de la empresa y de la lucha norteamericana, The Undertaker (o “El Taquerito” para la banda pesada).

Como en años anteriores, las apariciones del nacido en el Valle de la Muerte, son contadas y únicamente para luchar en eventos especiales o PPV. Me siento afortunado de haber visto el “WWE Crown Jewel”, donde aparecieron, por última ocasión me imagino, al DX de Triple H y Shawn Michaels y a los Hermanos de la Destrucción, The Undertaker y Kane. Desafortunadamente para este evento, el enterrador brilló por su ausencia.

Aunque, por otro lado, también me siento bien en el sentido de que no se sobre explote la imagen de un deportista de 54 años, cuya condición física no es la óptima, en un evento que te exige dar el 200 por ciento y en la que hemos visto en los últimos 5 años que Undertaker ya no está para pelear en eventos de tal envergadura, únicamente para saciar el hambre de nosotros los aficionados y para levantar la credibilidad de luchadores que no se merecen ese honor.

Sin duda, el recuerdo de los anteriores Wrestlemanias previos a que se rompiera su récord de imbatibilidad, son los que me guardaré en la memoria. Verlo enfrentarse a superestrellas de la categoría de CM Punk, Triple H, Mark Henry, Edge, Shawn Michaels son memorias que se quedarán conmigo para siempre. Y no es que uno no re conozca la superioridad de Brock Lesnar, que fue quien le quitó el invicto, si no que las posteriores luchas realmente ya no tenían nada que demostrar y sus rivales no tenían la calidad para enfrentarse a él en un evento de peso mundial.

Su entrada con las campanas y los relámpagos eran presagio de lo que le esperaba al que se enfrentara en el ring contra él; sus lances sobre la tercera cuerda eran un sello de cada Wrestlemania; llevar a sus rivales a la vieja escuela mientras se paseaba sobre la tercera cuerda para luego castigarles el brazo; preparar el ascensor de la muerte para abrir el camino poco a poco a la victoria; lanzarlos a la esquina para luego correr hacia las cuerdas y recibirlos con una impresionante bota en la cara; en su momento el triángulo del diablo le dio varias victorias (luego fue prohibido por WWE); y finalmente el “Tombstone Piledriver

” o la tumba rompe-cuellos para sentenciar su victoria cubriendo el cuerpo de su rival mientras saca la lengua y pone los ojos en blanco, como si fuera poseído por un demonio que le diera la fuerza para llevarse la victoria.

El Undertaker ciertamente no ha sido el luchador más técnico que se ha subido a un ring de la WWE, pero el personaje oscuro y terrorífico será difícil de igualar. Ahora, lo que queda, es esperar cómo se dará el retiro del Undertaker de los encordados. Rivales puede haber muchos, pero alguien a quien pueda pasarle la estafeta y le dé la bendición para abrirse su camino en la empresa no cualquiera. Sin duda, Finn Bálor en su papel de Demon King sería una superestrella que podría cargar con esa responsabilidad bajo sus hombros. Su personaje se mantiene invicto, y sabiendo llevar al personaje puede llevar un récord importante en el entretenimiento conocido como WWE. Se retira una leyenda y comienza un invicto.

 

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#4 Tiempos

“Ya cállate, tenías razón” | Apuntes de Jorge Saldaña

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¡Ah culto público! Ya no hay hijos de mi “bienestar “ y todas esas esas cosas que decía.

Desde hoy solo serán compañeros de bienestar:

Luego de unos días por aquí y por allá, regresó dichoso de hablarles. ¿Andan en grillas? Sí, todos.

Empezaré por el señor gobernador que, es mi bendición y maldición enterarme de todo: una llamada lo hizo decidir. No, no va la Ley gobernadora. ¿Y para qué? Diría Napoleón con José José. 

Lo dije en privado y en público y eso me queda de satisfacción. La señora y senadora Ruth le puede ganar a todos y a todas. Esa ley iba a causarle nada más imposición. 

Qué bueno que lo pensaron bien. La llamada fue clara: ganas ahorita o te gano después. Punto. 

Morena equis. El gobernador Gallardo hasta un Ron Potosí le debió mandar a Gabino Morales. 

Pero que no se confíe del Verde de los de yate. Esos lo usan y ya. 

Para el 2027 se abren de nuevo todas las posibilidades y ¿qué mejor? 

Si alguien no lo pensó pues yo tampoco: el que tenga la estructura gallardista va a ganar y solo hay una condición: no abras los cajones.

El color es lo de menos. El triángulo dorado de Soledad., capital (ahí si con Ruth porque no es casualidad las fotos de Galindo y Ricardo ni los 800 millones para la capital) Pozos y Villa de Reyes, no son cualquier cosa.

¿Todo cambia? Sí. Todo. Pero no tanto. El Gallardismo solo tiene un hombre y nombre para la gubernatura (luego se los digo pero empieza con Juan) 

Mujeres tiene varias. Oposiciones pues Galindo y ya. (Con el que prefiere entenderse que con otros y otras) y si me apuran pues con onlanquebhqga contraste y punto. 

¿Y la familia? Bien gracias. Don Ricardo, feliz de que su nuera sea alcaldesa…y ya.

En estos días y como para cambiar de temas, y para no ser el “ya cállate, tenías razón” pues deje les cuento de crayolas mejor. 

Yo no tuve tiempo de colores, pero Holbox y León me enseñaron en tonos de grises y nada más. Por algo se empieza. Los arcoíris luego. 

¿La uni? Que weba… es la única rectoría pobre de pensamiento en años. Las dos promesas son las siguientes: Fabian no quiere 846 millones, le prometieron 84, mitad y mitad para la próxima rectora si es que se deja ganar. (No la menciono porque me da una flojera enorme responder sus solicitudes de réplica). 

El rector pues tiene “vicerrectoras” y sabelotodos y todas a su alrededor. ¿Para qué necesita más? 

Seguro tomarán la mejor decisión. Igual que Ricardo mañana. (Hoy)

¿INTERAPAS? Feliz. No hay cosa mejor que le pueda pasar que Soledad se vaya y Pozos también. ¿A quién le van a echar la culpa ahora?

Yo mientras, si usted me lo permite o no, “voyatrair” el pelo suelto. 

Hasta la próxima. (Ha por cierto que la próxima puede ser desde la Pila, pero mire que me van a caer de maravilla 30 días de escribirle a lápiz y papel una iniciativa que traigo sobre que los y las jueces también tomen en cuenta la voz del afectado en las órdenes de restricción cuando es el caballero el que jamás buscó a la dama) 

Yo soy Jorge Saldaña.

 

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La sabiduría de los antiguos | Columna de Juan Jesús Priego

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LETRAS minúsculas

 

Imagínese que llega usted al consultorio de un médico de reconocido prestigio y que éste, en vez de medirle la presión o de auscultarle el pecho, le preguntara: «¿Y cómo andan, estimado señor, sus relaciones con Dios? ¿No estará, por casualidad, enemistado con él?». Usted, sin duda, no sabría qué responder, y hasta es probable que dijera en su interior algo como esto: «¡Doctor entrometido! ¿Quién se cree que es? ¿Por qué debo confesarle cómo andan mis relaciones con Dios? ¿A él que le importa si creo en Dios o no creo? ¡Además, yo no he venido para que me confiese, sino para que me cure de este dolor de cabeza que no se me quita con nada!». 

Pues bien, según Robert Burton (véase, si no, su Anatomía de la melancolía, obra publicada por primera vez en 1621), tales son las primeras preguntas que todo médico digno de este nombre debería formular a sus pacientes. Extraño, ¿no? Pues no, ya que para él, como para muchos otros médicos de la antigüedad, la salud corporal estaba tan ligada a la salud del alma y del espíritu que, sin esta, aquella era simplemente imposible.

«Un francés sacrílego que intentó apoderarse de la imagen de San Juan, labrada en plata, que se encontraba en Birgburge –escribe Burton en su libro-, fue acometido súbitamente de rabia y empezó a arrancar pedazos de su propia carne. Según Girardo de Cambray, un señor de Rhadnos que por haber ido de caza regresó a altas horas de la noche y alojó sus sabuesos en la iglesia de San Avan, al despertar a la madrugada siguiente halló que los perros estaban atacados de hidrofobia y él mismo quedó repentinamente ciego… Tales relatos de poetas y escritores eclesiásticos parecen fabulosos, pero lo cierto es que existe el Dios vengador y son nuestros pecados los que atraen las enfermedades sobre nosotros». 

¿Es ésta una mentalidad que habría que considerar superada? ¿Es cierto que, como dice Burton, son nuestros pecados los que atraen las enfermedades sobre nosotros? En verdad, tales narraciones nos parecen realmente fabulosas, si no es que hasta inverosímiles; tomadas al pie de la letra, no dudo que hagan reír a más de uno, como me han hecho reír a mí. Sin embargo, para que se vea que lo que dice Burton no es, después de todo, tan descabellado, me permitiré contar a mi manera dos historias que me tocó ver de muy cerca. 

Un hombre empezó a sentir repentinos ataques de pánico. El primero de estos ataques hizo su aparición mientras cruzaba una gran avenida llena de autos que se movían en todas direcciones. Iba a mitad de la calle cuando, de pronto, sintió que las piernas ya no le respondían y que estaba a punto de desmayarse. ¡Aire, le faltaba aire: se asfixiaba! «Dios mío –gimió al llegar como pudo a la otra orilla-. ¿Qué me pasa». 

Por supuesto que tan pronto como pudo fue a consultar a un especialista. Éste le recetó una buena dosis de ansiolíticos que, por lo demás, no consiguieron que se sintiera mejor. «¡Estoy por morirme! –gritaba a su mujer-. ¡Estoy malo de los pulmones, quizá hasta tenga cáncer! ¿Por qué, si no, me falta tanto el aire?». 

Cuando me buscó para platicar conmigo, durante nuestra conversación salió a relucir, como de pasada, un dato que yo consideré de suma importancia: mi visitante, aprovechando diariamente las ausencias de su esposa, se internaba en el ciberespacio y mantenía una relación erótica, aunque virtual, con una mujer de la que ni siquiera podía estar seguro que no fuera otro hombre. 

Lo peor –me dijo- es que hasta había proporcionado a esa desconocida –o desconocido, quién lo sabe- una gran cantidad de datos personales, como por ejemplo su teléfono, su domicilio, etcétera. ¡Se sentía morir de pena! ¿Y si por culpa de este desliz que al principio él creyó inofensivo una banda de malhechores hacía algo a su esposa y a sus hijos? ¿Y si?…

-¿Y le platicó todo esto a su psicólogo? –le pregunté.

-Sí, pero no le dio importancia. Dijo que se trataba, en todo caso, de una relación que podía estar yo necesitando, de un escape inofensivo e inocente que no tenía por qué hacerme tanto daño; en fin, que no exagerara…

-Pues yo creo, con todo respeto, que allí justamente está el origen de su mal. ¿Por qué no hace usted un pequeño sacrificio y deja de una vez por todas esa relación culpable? ¿Por qué no suspende por un tiempo sus visitas a Internet?

El hombre siguió mi consejo y al cabo de unas semanas estaba mucho mejor. ¡Ahora sí le hacían bien los ansiolíticos, qué casualidad!

Otro caso. A un hombre que había abandonado a su esposa y a sus dos hijas por irse a vivir con otra mujer le fue diagnosticada una depresión severa. Como al hombre del ejemplo anterior, también a éste le fueron recetadas grandes dosis de antidepresivos con el mismo deprimente resultado. 

-¿Qué me pasa? –preguntaba el hombre.

-A mí, que no soy psicólogo, sino sacerdote, la cosa me parece muy clara: usted ha dejado a su mujer y a sus hijas abandonadas a su suerte, y esto, aunque a usted le cueste reconocerlo, es algo que le afecta enormemente. ¿Por qué no les pide perdón y vuelve con ellas? 

Así lo hizo, y debo decir que sólo hasta entonces los antidepresivos pudieron hacer lo suyo… 

¡Los problemas espirituales  no se curan con pastillas! «Por esta razón –sigue diciendo Burton en su Anatomía de la melancolía- Hipócrates quiere que el médico averigüe cuidadosamente si la enfermedad proviene de una causa sobrenatural y divina o sigue una evolución natural… Paracelso opina que las enfermedades del espíritu deben ser curadas espiritualmente y no por otro medio. En tal caso los tratamientos ordinarios son de poco provecho. 

¡Ah, no debemos desafiar las potencias supremas! Los médicos y los remedios pueden resultar del todo ineficaces y debemos confiarlos al gran poder de Dios, reconocer nuestras faltas e implorar su misericordia». 

¿Eran los médicos de la antigüedad tan ingenuos como a menudo se piensa? Yo termino ya, pues he agotado mi espacio; en todo caso, júzguelo el lector.

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#4 Tiempos

Dos partidos, tres puntos | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO

 

Buen inicio de San Luis en el torneo, un triunfo sobresaliente de visita ante América y una derrota a pesar de un buen partido en casa frente a Tigres. Tres puntos que dejan tranquila a la afición por ahora.

Pero vamos por partes.

El torneo arrancó con dos jornadas apresuradas, en la primera San Luis recibió a Tigres y cayó 1-2, un parado de 4-3-3 que sorprendió a lo mostrado en el torneo anterior, jugando con Benjamín Galindo (recién llegado) como uno de los centrales acompañado por el brasileño Bambu, dejando a Eduardo Águila en la banca, con Roman y Sanabria por los costados, en el centro Macías, García, Salles-Lamonge, adelante con la nueva incorporación de Duarte por izquierda, quien evitó el sacrificio a Juanma y que por cierto, tuvo buenos momentos sobre todo en el primer tiempo, por derecha, Galdames que dejó dudas y seguramente no se quedará de titular en ese puesto a lo largo del torneo y en el centro el siempre confiable Joao Pedro.

Con esa alineación el equipo se vio bien en la primera parte, donde debió tomar ventaja pero ni Joao ni Salles-Lamonge pudieron concretar las claras que tuvieron frente al marco. Para la segunda mitad, Tigres cumplió y con dos buenos goles terminó llevándose los puntos, pero dejando un buen partido para los potosinos.

El juego de media semana fue distinto. Línea de 5, regresando Águila a la titularidad así como Pérez Bouquet, con ambos para dejar un 5-4-1 un tanto engañoso que se puede desdoblar a un 3-4-3

en ofensiva, algo que ya habíamos visto el torneo anterior y que desgraciadamente no dio buenos resultados, sobre todo en los últimos minutos. Afortunadamente ante América, el resultado se dio y se ganó de visitante. Buen funcionamiento y una variante mostrada respecto al primer partido, cosa que no era muy común en el torneo anterior, donde casi nunca había posibilidad de maniobra.

En resumen, a pesar de que sigo pensando que San Luis no será contendiente a los primeros ocho lugares que estarán en la liguilla, estos dos partidos dan buena cara de lo que puede presentar el equipo a lo largo del torneo, un juego con plantel limitado pero con variantes según el rival. Al menos Abascal ya puede echar mano de ciertos planteamientos que le den amplitud de juego, cosa que hacía falta el torneo anterior.

Aún quedan dudas como algún delantero por derecha o saber si en algún momento se atreverá a jugar con dos centros delanteros tomando en cuenta la llegada de Flores y Muñoz, o solo serán cambios por Joao. En fin, cosas que solo Abascal nos mostrará con el tiempo, pero hoy, el profe, sigue teniendo mi confianza.

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