agosto 19, 2026

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#4 Tiempos

Montaje gubernamental ridículo con esculturitas | Columna de Jorge Ramírez

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ENREDARTE.

Sin anuncio ni convocatoria a la ciudadanía; con ingreso a una zarzuela, no por la puerta del día, sino por una ventana posterior; al amparo de la noche, como si de asaltantes se tratara, el pasado viernes 18 por la noche, en el Jardín de Tequis de la capital potosina, se inauguró una exposición con piezas de gran formato.

Por si se le puede sacar rajada pre-electorera en favor de su sobrino Xavier Nava, el ex gobernador Horacio Sánchez Unzueta -responsable del acto, en tanto promovido por el Consejo del Centro Histórico (CCHSLP) a su cargo-, consiguió incluir en el evento de formato peña/calderonista (a distancia del público; en este caso sin él), al gobernador del Estado Juan Manuel Carreras, a su sobrino Xavier, desde luego, a Miguel Torruco Marqués, secretario federal de turismo y a Christofer Landau, embajador de Estados Unidos en México

Vale reiterar, al amparo de la noche y sin público. ¿A qué o a quién le temen? Es cierto, numerosos creativos potosinos de diversas disciplinas artísticas están molestos y hasta circuló un desplegado con firmas de rechazo.

Si la comitiva también degustó chocolates Costanzo (acaso cenó enchiladas potosinas y bebió mezcal quitapenas) es anécdota desaprovechada por las secciones de “frivolité” en impresos habituados a publicar boletines en formato de noticia de auto aplauso; ah, pero el evento era a la sorda.

Se consignó, en cambio sin gran relieve, la visita al día siguiente a Real de Catorce del grueso de los foráneos incluidos en la comitiva, acompañados por el gobernador Carreras y su esposa. Este acto sí a plena luz del día y motivo principal para ellos de su estancia en territorio potosino. A la francachela sí asistió, congruente a su costumbre, en calidad –también habitual- de florero, el sobreasalariado secretario de Cultura Armando Herrera.

El evento “cultural” de la noche precedente fue un margallate: “hazme el paro de ir a conocer el Jardín de Tequis –te meto en la foto- y te picho la cena”. Chamaqueados fueron rentados sin su consentimiento para avalar un descompasado acto con tufo politcursi electorero.

El autor de estas líneas, hizo indagatorias en días pasado y publicó lo siguiente:

 

Al estilo carlosalinista: ni los veo ni los oigo

  • La página oficial del CCHSLP no dedica algún reglón o imagen al tema. Tal parece que no fuera de su competencia o lo quiere disimular.
  • Tampoco se sabe, si es parte del cursi lema “Carranza se pone guapa”, competencia de su sobrino el munícipe Xavier Nava. ¿De parte de y para quién, a qué costo, con cuál propósito se importa la fiebre escultórica?
  • Agregado: Xavier es ya visto como el delfín, ya muy visto, sancochado y ventajoso del gobernador actual, con el soporte del ex gobernador, tío aludido.
  • Se trata, según informó Juan Antonio Segovia, integrante del grupo en Foro social de IHSLP, y estudiante de conservación y restauración en UASLP, no de una sino de varias exposiciones temporales, de las cuales Camorlinga es el único escultor amateur; quienes vendrán, sí tienen trayectoria.
  • La comunidad artística potosina no fue tomada en cuenta para opinar ni se incluye a destacados escultores locales para adquirir o, al menos, exhibir su trabajo.
  • La muestra inaugurada se titula “Homus”; conformada por 4 piezas realizadas por el escultor aficionado (con estudios de arquitectura) David Camorlinga Tagle, de 37 años de edad, nacido en la ciudad de México.
  • Agregado: hay otras dos piezas de mucha mejor factura sin cédula de identificación; una en la esquina sur-oriente del jardín con lenguaje imitativo al de Leonora Carrignton; la otra, ubicada en la esquina del templo de Tequis, puede ser la habitualmente exhibida en un entrepiso del Teatro de la Paz o una igual o similar, de Jorge Marín.
  • El trabajo de Camorlinga, predominante en otros sitios, es de volúmenes de pequeño y mediano formato para galería; es decorativo y carente de la carga conceptual y/o creativa requerida por el arte contemporáneo.
  • Por excepción, el arquitecto y escultor empírico aludido, tiene una producción imitativa más artesanal que artística. Hasta el momento, ha expuesto en galerías, recintos académicos y en un solo museo de Toluca. Hasta hoy en ningún museo importante de arte moderno o contemporáneo del país.
  • Ninguno potosino de menos ni más de 37 años, ni aun teniendo formación como escultor y trayectoria consolidada, está incluido en ese no informado programa, cuyo costo también se desconoce.

 

 

“Sale el peine”

Durante el fin de semana, sin desmentido posterior, circularon comentarios de Roberto Naif, vocero durante el mando del ex gobernador Fernando Toranzo:

Naif afirma que las cuatro piezas del escultor aficionado Camorlinga (las otras dos, las buenas, lucen fuera del trato) son objetos donados o prestados (ah desinformación, atole de cultivo para la especulación) por Industrial Minera México (IMMSA); empresa en la localidad instalada en el conurbado poblado minero de Morales y es una de las cortesías en agradecimiento al no consultado municipio porque su abogado, el ex gobernador Unzueta, medió ante el alcalde Xavier (Nava) –su sobrino político- para fraccionar –sin remediar la contaminación de lugar- una enorme extensión de sus antiguos espacios para procesamientos mineros. “Cómo es posible, afirma Kuri, que el @JMCarrerasGob(ernador) permita que el controvertido ex gobernador Horacio Sánchez Unzueta, use el membrete del Centro Histórico y lo convierta en una oficina de relaciones públicas (para) una minera que ha contaminado a la ciudad por décadas. ¿Y los ecologistas dónde están? ¡Callados o encubiertos!”. El objetico, agrega, es fraccionar un área contaminada, como es la antigua Asarco.

Cabe agregar: IMMSA, empresa de Germán Larrea tercer hombre más acaudalado de México, es la misma causante –por probada negligencia- del accidente en febrero de 2006 que costó la vida en Pasta de Conchos a 65 mineros; misma empresa que contaminó una zona agrícola en territorio yaqui, al derramar 40 millones de litros de sulfato de cobre al afluente del río Bacanuchi y el río Sonora contaminó 5 mil 573 hectáreas de cultivo, afectó 72 mil 755 cabezas de ganado y provocó daños en la piel, vías respiratorias, riñones y aparato digestivo al menos a 381 sonorenses. Empresa IMMSA, también con reclamos en Perú y la India por excesos similares.

Ah, pero aquí contribuye IMMSA a lavar procesos preelectorales con un performance con visos artísticos. Y… la secretaría de ¿Cultura?

Aún no inicia campaña Xavier y en colusión con el tío, ya le impone a la capital potosina cuotas de sacrificio en beneficio de unos cuantos de la clase social privilegiada de donde procede y para cuyos intereses parece servir de manera prioritaria. Más lo que se acumule si nos despojan también de la Sierra de San Miguelito.

 

Más contexto

Roberto Naif, además, rememora una nota periodística de Martín Rodríguez publicada por el diario Pulso a principios el 31 de enero de este 2020. Estos son algunos de sus párrafos referidos al caso:

Un valor aproximado total de mil 500 millones de dólares de inversión en los próximos diez años es el calculado para el mega desarrollo habitacional, comercial, de calles abiertas y parques planteado para el desarrollo inmobiliario “Plan San Luis”, creado por Grupo México, en sus terrenos desocupados de las plantas de cobre y arsénico, informó Vidal Muhech Dip, responsable del proyecto de construcción.

El proceso de remediación, hasta ahora ha costado 60 millones de dólares y la inversión inicial por aportación directa de Grupo México está calculada para un costo de 50 millones de dólares.

El predio está delimitado por la Avenida Hernán Cortés, el Arroyo de las Vírgenes, los límites con el parque de Morales y el Anillo Periférico poniente, hasta Capulines.

 

La nota incluye las consabidas y habituales promesas forestadoras y límpidas para conseguir acuerdos, mientras, bajo la mesa, con argucias leguleyas (o de abogansters y contadores a modo) todo queda en letra incumplida.

 

Despedida

Acá en Puebloquieto potosino, inducido a la mustiedad desde las pretensiones aristocratizantes de élite/petate; acá uno quisiera admirar y querer a su gobernanza y ex; pero ella no nos quiere ni se quiere; se engaña cuando nos engaña.

Numerosos territorios del país y sus mandantes buscan salir del enlodadero. Acá, al contrario, se maquilla con despropósitos pragmáticos.

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#4 Tiempos

El filósofo de Lo Mexicano, Luis Villoro Toranzo | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

En 1950 El Colegio de México publicaba la obra: Los grandes momentos del indigenismo en México, escrita por Luis Villoro Toranzo, que iniciaba su trayectoria filosófica en México, después de graduarse en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde se doctoró en filosofía.

Bajo la influencia del filósofo español desterrado y que fuera Rector de la Universidad de Madrid, José Gaos, emprendió en el grupo filosófico Hiperion, el estudio del Ser del Mexicano y la producción de la filosofía de Lo Mexicano desde corrientes como el existencialismo, el historicismo y la fenomenología.

Aunque el interés en el tema del indigenismo al parecer tuvo sus raíces en las experiencias de juventud en el altiplano potosino, en la Hacienda de Cierro Prieto al noroeste de la ciudad de San Luis Potosí, donde la familia de su madre tenía sus raíces y donde viviría por un tiempo, antes de trasladarse a la Ciudad de México a estudiar filosofía en la UNAM.

En dicha hacienda, al decir de su hijo el escritor Juan Villoro en su libro sobre su padre: la figura del mundo, le marcaría la escena de un campesino que al encontrarlo le saluda besándole la mano y refiriéndose a su persona como “patroncito”.

Luis Villoro nació el 3 de noviembre de 1922 en Barcelona, España; su padre un médico barcelonés y su madre una rica hacendada potosina. Tras el conflicto de la guerra civil española, su familia regresa a México y se instala en primera instancia en San Luis Potosí a fines de la década de los treinta.

La trayectoria intelectual de Luis Villoro, siempre estuvo en torno al tema de lo mexicano lo que lo llevó a estar de cerca y apoyar el movimiento zapatista en Chiapas al parejo de su vida académica en la UNAM.

En su pensamiento se subraya la convivencia social bajo el respeto entre culturas, exige reconocer al otro y construir comunidades que incluyan la diversidad, sin sacrificar la autonomía de las personas ni de los pueblos. Lo que le llevo a proponer enfoques para una democracia que reconozca la pluralidad de identidades.

Profesor de la UNAM desde 1954 en la Facultad de Filosofía y Letras de donde egresó, fue también investigador del Instituto de Investigaciones Filosóficas desde 1971 y

en el cual es nombrado Investigador Emérito en 1989, mismo año en que recibe el Premio Universidad Nacional en Investigación en Humanidades. En 1998 es nombrado Investigador Nacional Emérito de la UNAM.

En la creación de instituciones también tuvo participación, fue profesor fundador de la Facultad de Filosofía de Guadalajara y de la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Iztapalapa haciéndose cargo de la dirección de la División de Ciencias Sociales y Humanidades. En 1978 ingresa a El Colegio Nacional y en 1986 recibe el Premio Nacional de Ciencias Sociales, Historia y Filosofía.

La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo le otorgó el Doctorado Honoris Causa en el 2002, y en el 2004 se lo otorga la Universidad Autónoma Metropolitana. Finalizando el año de 2007 es nombrado Miembro Honorario de la Academia Mexicana de la Lengua.

Respecto a su obra filosófica, el Centro de Estudios de Filosofía Mexicana la reseña: “La obra de Villoro no es posible clasificarla en una sola línea de investigación, pues su producción filosófica se desarrolló en varias vertientes a lo largo de su vida intelectual, por ejemplo: el campo de la historia de las ideas y de la filosofía de la cultura, la filosofía de la historia, la filosofía política, la teoría del conocimiento, la analítica, la ética, entre otras”.

Luis Villoro Toranzo, que se nutrió de la vida mexicana en el altiplano potosino es considerado uno de los más destacados representantes de la filosofía mexicana, siendo su obra una parte indispensable de la filosofía. Villoro murió en la Ciudad de México el 5 de marzo del 2014.

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Historias de valor | Columna de Juan Jesús Priego

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LETRAS minúsculas

 

Una vez, un famoso orador se presentó ante un auditorio muy numeroso para disertar acerca de La dignidad humana y sus fundamentos teóricos (así tituló su conferencia). ¡Pero, ay, tan largamente habló de estos asuntos que muchos asistentes empezaron a bostezar y otros francamente se durmieron! Entonces decidió cambiar de táctica y sacó de su cartera un billete de quinientos pesos, lo agitó en el aire y preguntó con voz tonante:

¿Alguien quiere este billete?

Los que estaban despiertos levantaron la mano, y los que en ese momento dormían también la levantaron, e incluso más firmemente que los otros, un poco así como los diputados y los senadores la levantan en la Cámara a la hora de las votaciones. ¿Sobre qué van a votar? Sólo Dios lo sabe, pero ellos de todas maneras, para fingir que viven, dan muestras de asentimiento. Pero sigamos con nuestra historia. Era claro que todos querían participar en el dichoso concurso, pero ¿qué tenían que hacer para ganarse esos quinientos pesos?

El orador adoptó un aire misterioso, tiró al billete al suelo, lo pisoteó una, dos y cien veces, cual si bailara sobre él el jarabe tapatío, lo levantó del suelo y volvió a decir:

-El billete ha quedado un poco maltratado, como ustedes pueden ver. Pero si alguien lo sigue queriendo, que me lo diga.

Por demás está decir el revuelo que se armó. ¿A quién le importaba que estuviera maltratado? ¡Todos seguían queriendo aquel billete!

Luego el orador escupió sobre él, lo dobló, hizo con él una bola del tamaño de una pelota de golf y lo enseñó otra vez a su auditorio.

-Quien en tales condiciones siga queriendo este billete no tiene más que decírmelo y se lo daré.

Y he aquí que todos volvieron a levantar la mano.

-Bien –dijo entonces el orador-. Ahora ya están en mejor condiciones de saber qué es la dignidad humana. Cuando el billete estaba liso y crujiente, todos lo querían, pues valía lo que dice en cada uno de sus cuatro ángulos, es decir, quinientos pesos. Cuando lo pisoteé no una, sino varias veces, y quedó manchado con el lodo de mis zapatos, ustedes quisieron tenerlo aún, pues seguía valiendo quinientos pesos: mis golpes, como quiera que sea, no le hicieron perder nada de su valor. Luego lo escupí, pero no por eso ustedes le hicieron ascos. Pues así sucede con el hombre, señores y señoras. El hombre puede ser pisoteado, escupido, humillado; pero, pase lo que pase con él y le hagan lo que le hagan, nunca perderá su valor ni su dignidad.

El auditorio esbozó una sonrisa de comprensión y amabilidad, y el orador prosiguió de esta manera:

-Suceda lo que suceda, ante Dios siempre seremos valiosos e importantes: infinitamente más valiosos que este billete que, por lo demás, sólo vale quinientos pesos. ¿Ahora han comprendido ya en qué consiste la dignidad humana?

Y así acabó aquella conferencia. Espero que, por su bien, el orador haya sorteado entre el auditorio aquel billete, pues, de lo contrario…

Cuando leí esta historia en un libro de cuyo título no puedo acordarme, también yo sonreí. Pero no por el ingenio de este orador, sino porque ya había leído yo en un libro de la antigüedad cristiana una historia parecida.

Una vez –así comienza esta otra historia, mucho más antigua que la primera-, un peregrino fue en busca de un anacoreta para pedirle ayuda y un consejo. Estaba muy afligido por sus pecados pasados y no estaba seguro de que Dios fuera a perdonárselos. “No he sido bueno –gemía, desconsolado-; no he sido trigo limpio. ¿Tendrá Dios compasión de mí?”.

El anacoreta le habló largamente de la misericordia divina, le contó la historia de David y otras muchas tomadas de la Biblia; lo amonestó con graves palabras para que confiara más en la misericordia divina, pero el pobre peregrino seguía mostrándose al borde de la desesperación.

Entonces el santo hombre de Dios le hizo esta pregunta:

-Dime, si tu túnica se rasgara, ¿la tirarías?

-No. Esta túnica es la única que tengo; si se rasgara, la remendaría y volvería a usarla.

-Entonces, fíjate bien –respondió el anacoreta-: si tú cuidas así tus vestidos, que no son más que paño, ¿crees que Dios no va a tener misericordia de uno que ha sido creado a su imagen y semejanza?

El peregrino sonrió lleno de gozo, luego lloró durante unos instantes, emocionado, y por último besó la mano del santo anacoreta: había comprendido la lección. ¡Ahora ya sabía cuál es el valor de la vida humana! Y, dándole las más sinceras gracias, reemprendió su camino…

¿No es ésta una historia bella y profundamente humana? En realidad, me gusta mucho más que la anterior. ¿Crees que, por lo que has hecho, Dios se va a deshacer de ti echándote en el olvido? ¿Crees que Dios se deshace de este modo de sus criaturas? Sí así lo crees, si esto es lo que piensas de Él, déjame decírtelo: aún no lo conoces. Como el billete del conferencista, el hombre puede estar sucio; como la túnica del peregrino, su corazón puede estar roto, pero no por eso a sus ojos vale menos. Tal es, en pocas palabras, el fundamento de la dignidad humana. Y quien quiera fundamentarla de otra manera y con otros argumentos construye sencillamente en el vacío.

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El Cronopio

El artista, narrador, periodista e ingeniero, Alberto Sustaita | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

J.R. Martínez/Dr. Flash

En la lista de los grandes literatos potosinos del siglo XIX y principios del siglo XX se encuentra Miguel Alberto Sustaita Zavala que combinó su actividad profesional entre el periodismo, la literatura, el dibujo y la música. Esta última exponiendo la vena musical familiar pues su abuelo fue el músico potosino de reconocimiento internacional León Zavala, cuyo nombre perduró en el imaginario potosino al preservarse la orquesta con su nombre, en la cual, por cierto, iniciaría sus actividades musicales Julián Carrillo.

Su nombre se suma a la lista de personajes que combinan su vocación entre las ciencias e ingeniería con las letras. Alberto Sustaita ingresaría a estudiar ingeniería en el Colegio Militar de México, después de terminar sus estudios de preparatoria en el Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí, mismos que abandonaría para dedicarse a la escritura iniciando actividades de literatura y periodismo, en San Luis Potosí.

Miguel Alberto Sustaita Zavala nació en San Luis Potosí el 10 de mayo de 1863, su primera infancia la vivió bajo la ocupación francesa en San Luis. Si bien su obra literaria no es del todo conocida, sus composiciones musicales lo son menos, las cuales fueron influenciadas por el ambiente familiar en el cual varios de sus tíos ejercían su vocación musical heredada de su abuelo.

En sus primeros años como escritor se distinguiría por su trabajo periodístico, donde luego usaba la poesía como forma de expresión. Sus contribuciones en los periódicos locales de la época, como El Estandarte y El Correo de San Luis, usaba el seudónimo de P.K. Dor, el que luego también usaría en su obra literaria. Fue director del periódico potosino El Contemporáneo.

Su obra literaria incluye teatro, cuento, drama y novela

, la cual produjo desde fines del siglo XIX hasta su muerte que ocurrió el 29 de junio de 1909.

En 1892 publicó Siete Pecados, libro de narraciones editado por la imprenta Vélez e hijos, donde Manuel José Othón hizo la presentación; presentación donde Othón lamentaba “porque en San Luis nadie lee” (¿qué tanto ha cambiado esta apreciación?).

Iniciando el siglo XX llevaría a la imprenta varias de sus obras, entre las que se encuentran la realizada en la Imprenta Popular en 1906 intitulada Las Bolado. En la Tipografía de la Escuela Militar de San Luis Potosí, editaría las obras: Nita. Drama en un prólogo y tres actos, en 1904; El crimen del Pullman en 1907; Mortales y veniales en 1907; El padre Adrián. Drama en tres, también en 1907; Mutilado en 1909, poco antes de su muerte.

En 2010 el Ayuntamiento de San Luis Potosí publicó la obra Cuentos Potosinos donde se incluyeron los escritos por Alberto Sustaita y en 1998 El Colegio de San Luis, en su colección Literatura Potosina 1850 – 1950 coordinada por Ignacio Betancourt, publicó los cuentos Un Truchiman, Doña Juanita y el Tren de Balastre.

Alberto Sustaita procreó cinco hijos en su matrimonio el 7 de mayo de 1898 con María Emilia Muñoz López realizado en San Luis Potosí.

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