marzo 20, 2026

Conecta con nosotros

Destacadas

Manuelito y la potosinidad | Columna de Jorge Saldaña

Publicado hace

el

TERCERA LLAMADA.

A Manuelito no se le mueve un pelo. Siempre bien peinadito va y regresa de la escuela con el uniforme limpio, él sí es obediente, él sí se come toda su sopita, hay dieces en su boleta y no pelea con su hermanita.

Quiere ser ingeniero como su papá. Acude a Tequis los domingos con los zapatos boleados, dice por favor y buenas tardes sin que se lo pida su mamá, asiste a un buen colegio en donde se hace de amiguitos iguales.

Estudió lo que se esperaba, hizo lo que se esperaba, se portó como se esperaba, se casó como se esperaba. Su vida ha sido vivida millones de veces. Pese a ello, cree que es un potosino  muy particular, y lo demuestra. Es de los que usa a conveniencia el que cree que es su mejor apellido, el que suena, el que lo incluye en los mejores círculos, por el que le gusta ser reconocido. Quiere pertenecer aunque sea desde el falso arraigo. Todo sirve. Hay que encajar. Es el potosino atrapado en vivir para siempre en los tiernos noventas. 

Desmiéntame si no, pululan por ahí los Manuelitos, esos espejos de una supuesta potosinidad tratada y desmenuzada por décadas por historiadores, poetas, arquitectos, estudiosos, periodistas, memes y chascarrillos.

Son esos que votan siempre por el PAN por puro status.  Los que no saludan aunque lo conozcan e incluso les causa resquemor pensar distinto y más allá, peor: que se enteren los demás que lo hacen. Imagínese.

Durante algún tiempo, bajo las circunstancias históricas, formaron una rebeldía local, cerrada, conservadora, almidonada, clasista, ñoña, hipocritona, amalgamada en una serie de rituales de buenas costumbres sentadas en poses, fundamentadas en “el qué dirán”. Fueron la rebeldía a lo que parecía distinto a su propia especie.

Manuelito se quedó a vivir para siempre en en esos años en los que no hay espacio para gays ni lesbianas (qué barbaridad) los embarazos en adolescentes se llaman “retiros” y el aborto, cuando se ocupa, es bien escondido, jamás admitido. Los pecados no se premian en el Baile de las Rosas del Deportivo Potosino. 

La potosinidad de Manuelito se respira. Huele a clase media aspiracional, a sala plástica burgués de los ochentas. A comparsas en el club, a lanceros en la Lonja. La potosinidad de Manuelito pretende sonar a plática sobre Baéz Lozano pero se tararea en la frivolidad de No controles con Flans. No controles porque a todo el mundo gusta, y si a todo el mundo gusta, es a donde hay que pertenecer. 

La potosinidad de Manuelito sabe a rompope Coronado, a gorditas de Morales, a tacos rojos de doña Juanita, a enchiladas potosinas. Aspira a la casa de los Rangel.

Por geografía o generación, sí, muchos tenemos algo de Manuelito, pero caray, no todos somos Manuelito. 

Luego de la inestabilidad política generada en el enfrentamiento buenos contra malos, navistas contra priistas, curros contra huastecos, ricos contra pobres, herederos contra depauperados, la ciudad emprendió su crecimiento y amplió sus horizontes. 

Llegaron nuevas familias a las que poco importan los buenos modales de Manuelito. Valoran nada los apellidos de abolengo potosinos, crecieron fortunas, se abrieron nuevos espacios, creció la ciudad, hubo nuevas escuelas, nuevos tiempos, nuevos códigos.

El perfume de la potosinidad se quedó corto a Carranza, Las Lomas, Tequis y Tangamanga. Se cruzaron las fronteras. Hoy vivimos en San Luis muchas más personas que las que quisiera aceptar la burbuja noventera de Manuelito.

El sabor del abolengo, de los bailes, de la fusión de los apellidos, de los círculos sociales apretados, nada tienen que ver con el San Luis del dos mil veintiuno.

En nada se parece el perfume de la señora con acción en Lomas con las miles  de mujeres que huelen a sudor y que trabajan doble turno en la Zona Industrial.

Las residencias de los emparentados distan mucho en todos los sentidos de las docenas y docenas de colonias en Pozos, de los centros comerciales del Oriente, de la vida sin poses, de la gente sin tiempo para quedar bien, de la gente que existe al exterior de las fronteras clasistas.

No son “niños bien” ni les interesa serlo. Les interesa “vivir bien” y también están formando su rebeldía.

La causa de Manuelito, la que dio sentido a su vida vivida millones de veces, ha dejado de tener sentido en una ciudad del tamaño de la nuestra.

Como en los noventas, como en los años del navismo y el frenteciviquismo auténtico, la rebeldía quiere combatir combatir a los caciques. Sí, hay que combatir a los que se han mantenido, transexenalmente en el poder y tras del mismo. Hay que enfrentarse al régimen, pero ¿Quién representa al régimen caciquil hoy en día?

Son los valerosos contra los poderosos. Los unos pocos de la burbuja contra los miles que no necesitan del status ni de la pose, sino de la justicia y de las oportunidades. Se quieren derechos y no privilegios.

La monarquía de los apellidos involucrados en política está cavando su tumba y su fin en San Luis Potosí. La arquitectura oligárquica conservadora se resiste, quiere seguir produciendo Manuelitos.

A los que despojan la tierra, pactan con el poder, se eternizan en los puestos, hacen negocios y se enriquecen vilmente, los combatió fuerte el navismo, aquel de los noventas.

Hoy los bandos están intercambiados, y hay una nueva rebelión enfrente. Nadie la quiere ver, pero respira, existe, se mueve, opina y vota.

¿A dónde irá a parar Manuelito? ¿Quiénes son los verdaderos caciques y quienes los verdaderos rebeldes?

La que viene, huele a una elección sin límites. A un choque de trenes generacional y al combate de dos narrativas: la de los que se dicen buenos contra los que los buenos les llaman malos. El San Luis conservador, cómplice de los auténticos caciques, contra la corriente de un nuevo esbozo de historia potosina. La mejor causa ya no está en el mismo bando.

El espacio para vivir en el pasado se vuelve más pequeño, poderoso, pero pequeño. Las ganas de recambio y de revolución generacional y de progreso ideológico se está ensanchando aunque no se quiera ver.

Hay más potosinos queriendo empleo, que fraccionando en el poniente privilegiado. Hay más clamando seguridad, que amigos de los de siempre haciendo negocios millonarios al cobijo de la autoridad. Hay más pidiendo una gota de agua, que desarrollos completos que no pagan ni un centavo por el líquido que llena sus albercas. Hay más potosinos sentados en una sala de hospital rogando atención, que los que esperan comprar una acción en clubes privados.

Viene una desgarradora polarización de dos verdades que a tambor batiente anuncia una ingobernabilidad desestabilizadora. Ojalá que me equivoque.

Esos de enfrente son los de siempre. ¿De qué lado está sentado usted? No hay no potosinidad, esa es imposible erradicarla del ADN citadino, pero está llegando el tiempo de su mutación y evolución.

Hasta la próxima, Culto Público, que le tengo muchos y muy buenos Bemoles.

@jfsh007

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: Señor Carretero le vengo a avisar | Columna de Jorge Saldaña

@

#4 Tiempos

Son Ruth y Galindo ¿Apuestan? | Apuntes de Jorge Saldaña

Publicado hace

el

APUNTES

 

Culto Público, “hijos los juegos malabares… para no amarte en exclusiva”.

¿Recuerdan la dinámica del patio de la primaria cuando se jugaba una “carrerita”? Nadie espera el “ya” y pocas veces se espera el “a la una, a las dos y a las tres”.

Todos arrancan al amago, al ruido, a la sospecha de que alguien más ya movió el pie primero, nadie se quiere quedar atrás, y menos ser el último convirtiéndose en “huevo podrido” -término muy usado en México-.

En eso, exactamente en eso está la política electoral mexicana en este momento: Ya sienten la carrera encima y todos quieren salir antes, madrugar para ver si les amanece más temprano o por lo menos no dormirse para que no se los lleve la corriente. ¿Y la Ley y los tiempos oficiales?… -Ja- no vivan en el pasado.

Lamentablemente lo de hoy en México lindo y querido, Culto Público, es torcer la Ley con un simple parafraseo creativo, la construcción de un sustantivo y una causa por encima de la legalidad.

Morena lo descubrió primero con las “corcholatas” ¿Se acuerdan? ponerle un nombre colectivo simpático —uno que lo diga todo sin decir nada— permite presentar candidatos… sin presentar a tus candidatos (Qué listos, ¿no?).

Así pues, con esas combinaciones gramaticales violatiempos, en esta semana, o un poco antes, supimos que Morena presentará pronto en todo lo larguiancho del país a los “Coordinadores de la Transformación”, ah, pero antes de que les ganen un paso en la carrerita, el PRI salió con sus “Defensores de México” ya con nombres y apellidos.

Para mañana el PAN aprovechará la escenografía porque no quieren ser los últimos en salir y le aseguro que para esta hora del sábado presentará su propia construcción gramatical con nombre inspirador.

Me imagino que saldrán con algo así como “Guardianes del bien común”, “Centinelas en Acción” o cualquier cosa que suene a título de caricatura de héroes contra villanos. (No son muy creativos con los nombres, hay que decirlo, pero el intento siempre se agradece.)

Por parte del Verde no se complicaron tanto y ayer Manuel Velasco soltó los nombres en entrevista “espontánea” (en la que de puritita casualidad ya traía su lista en la mano de los hombres y mujeres que podrían ir a “la encuesta”) -les podríamos decir los verdeencuestables- para las 17 gubernaturas en juego para el 27.

Por supuesto el tema potosino se cuece aparte como se cuece la pasta por separado de la salsa.

Y ahí está el nudo: el Verde en SLP no tiene plan B. Es Ruth o es nada. Manuel Velasco ya lo dijo con su diplomacia aterciopelada: podría ser la abanderada si ella lo decide, y si eso no cuadra con los estatutos de Morena, pues van solos. Traducción: van solos…

A partir de ahí, vamos a los malabares: de esos que canta Emmanuel “para no amarte en exclusiva” (en política la exclusividad es cosa rara, valiosa y cotizada en estos días).

Primero dejemos de lado el ruido de las declaraciones, los “tenemos muchos perfiles hombres y mujeres”, los “mi responsabilidad es la ciudad y no son tiempos de definiciones electorales”, los buscapiés al estilo “podría ser Guadalupe Torres o Ignacio Segura”, dejemos también detrás las filtraciones calculadas para despistar al enemigo, y entonces sí llamemos a las cosas por su nombre:

Por más cortinas de humo que se pongan, el escenario hoy más nítido de la elección potosina del 27 se dibuja so lo:

Serán Ruth González Silva por el Verde contra Enrique Galindo Ceballos. Punto.

Ambos, con circunstancias particulares pero con un elemento en común que aún no se ha decidido: lo mismo puede uno o el otro recibir el apoyo presidencial (abusados que no dije de Morena) por debajo de la mesa.

En pocas palabras, Ruth siendo candidata solo con el Verde (más adelante hablaré sobre la anunciada “gran alianza” que adelantó su esposo, el gobernador del estado) puede tener la bendición presidencial, lo que, junto a su reconocimiento y aprobación estatal, prácticamente le daría la gubernatura.

Por otro lado, ya sea con el PRI, el PAN o el PRIAN, Enrique Galindo es sin duda el único perfil competitivo de esos dos partidos y sí, también podría tener el apoyo presidencial por debajo de la mesa, una decisión que aún no se toma.

Todo depende y depende de algo muy simple:

No es secreto, a pesar de los tecleos e impresiones mal intencionadas, la relación entre Sheinbaum y Gallardo es sólida, se entienden y acuerdan. Ya lo han hecho antes.

Por lo tanto, la presidenta tiene una disyuntiva: si acuerda con el PVEM (con la cúpula y por supuesto con Gallardo) que SLP siga en el mismo rumbo, entonces Morena postulará a un candidato o candidata débil (en realidad no tienen ninguno fuerte) y como escribí líneas arriba, oficialmente no apoyarían a la senadora González Silva en público.. pero tampoco le pondrían obstáculos.

En el otro camino, si en la lectura racional de la presidenta, no se logran balancear los triunfos de su partido en el toma y daca de las 17 gubernaturas y lo más importante: los distritos federales, y toma como una afrenta que el Verde desprecie a Morena en SLP para jugar con la también esposa del mandatario, entonces tampoco pondría a un candidato o candidata fuerte en Morena (-insisto- por que no lo tienen, aunque si figuras de relevancia, pero esa es otra conversación) pero podría apoyar a la oposición, en este caso a Galindo, que no sería la primera vez que recibe el apoyo de

Morena para ganar aunque esté postulado por la oposición. Todo lo demás es ruido.

Al mismo tiempo, la posibilidad que se ha barajado en las mesas más influyentes de la política potosina, de que Enrique Galindo pueda ser el candidato oficial por encima de la mesa y a todas luces de Morena- se aleja de manera directamente proporcional a su cercanía con el PRI, que ya lo nombró Defensor de México, y a su cercanía con el PAN, que lo ha nombrado como “potencial candidato”.

¿Grandes coaliciones? Vamos oyendo dijo el sordo… (¿por qué siempre el ciego?)

Al respecto hay una ironía que me quema los dedos: el PRI es, en la narrativa gallardista de estos cuatro años, la “herencia maldita” en su esplendor. Es el sistema que había que sepultar con la llegada del cambio, en este caso con la llegada de Ricardo Gallardo a la gubernatura.

Por eso, el que el Partido Verde —responsable de la fortaleza de la 4T en San Luis— termine abrazando a la herencia maldita para armar su “gran alianza”, es un absurdo que ni el mejor escritor de telenovelas la hubiera imaginado: Verde con el PRI de Sara Rocha, y dejan fuera a Galindo.

Y es que esa “gran alianza” que anuncia Gallardo resulta, haciendo zoom al análisis, bastante pequeña. ¿Con quién exactamente se aliarían? Con el PRI sería contradictorio: el Verde defiende a la presidenta, el tricolor la combate.

Con el PAN, lo mismo. Con MC hay una distancia ideológica enorme, aunque la cercanía personal de Gallardo con Samuel García podría forzar a los naranjas a sumarse contra toda su lógica política.

El PT es opción que poco pesa. Y con Morena… solo si Ruth no es la candidata o la apoyan en secreto. Punto.

Galindo, mientras tanto, deshoja una margarita con espinas. ¿Va con el PRI y se queda con la estructura estatal alejándose de ser la carta tapada de Morena? ¿O espera al PAN y se arriesga a que la cúpula nacional “venda” o le venda su candidatura a cambio de lingotes de oro? (Que el PAN prefiera ganar perdiendo no es novedad… es casi tradición, y mi amiga Verónica Rodríguez poco puede hacer ante una instrucción, aunque sea producto de la ambición, de Jorge Romero y su master of puppets, Marko Cortés)

Entre todo este caos y escenarios posibles, aparece Gerardo Sánchez Zumaya: el huasteco de supuesto dinero abundante y granjas de bots contratadas a una empresa de la CDMX que generan una percepción de popularidad que no resiste un minuto de análisis real.

(Que paguen tuits, likes y comentarios de robots no es base social, es decorado, y el decorado se cae con el primer viento.)

Más importante: a sus vínculos con el huachicol, su cercanía y enriquecimiento de microondas con el cobijo de Adán Augusto López —el lastre de Sheinbaum— y a la posibilidad, que varias fuentes ya susurran con nombre y apellido, de que Sánchez Zumaya será detenido muy pronto por la justicia federal, lo van a desfondar antes de que cargue a los peregrinos.

Es cierto, aún desde la cárcel su dinero podría impulsar a alguien de su confianza a la alcaldía, como David Azuara del PAN (traicionando a Morena a la que se afilió) que hasta hoy no ha brillado ni ha dejado huella en San Lázaro.

Se habla también de otras figuras, frontales enemigos del gallardismo, con supuesto acceso ilimitado al dinero de su mecenas, sin embargo, para gobernar la capital potosina se necesitan más que en vivos plagados de adjetivos.

Se requiere sentarse en mesas serias, tener la confianza de las oligarquías locales y, sobre todo, no ser un monigote que a la gente seria le da risa. Al respecto hay que recordar que “Cuando un payaso entra a un castillo, el payaso no se convierte en rey. El castillo se convierte en circo”.

A todo lo anterior, debo decirlo, hay un antídoto: Si el gallardismo convence al PRI de abanderar a Sara Rocha, y al PAN de abanderar a Verónica Rodríguez, (el fin justifica los medios), pues entonces, será Ruth la próxima gobernadora. No hay más.

Para despedirme en este viernes pre primaveral, cierro con algunos apuntes sobre la reforma electoral desde mi muy humilde lectura:

El “Plan A” —el que votaron en contra todos menos Morena y algunas honrosas excepciones (eso sí fue una traición a la presidenta, lo digo y lo sostengo)— era una reforma estructural de fondo del sistema electoral mexicano. Sí cambiaba las reglas del juego.

En contraparte, el “Plan B” no tiene nada que ver con el A. Son tan distintos como un molusco y un camello, como un trasplante de corazón y un parche en el codo, o como construir un edificio y cambiar el foco de un pasillo.

Si el Plan A renovaba el estadio completo, el Plan B recorta el precio de los boletos y le baja el sueldo a los árbitros, no más.

Lo verdaderamente irónico —casi poético— es esto: La oposición bloqueó el Plan A celebrando… sin darse cuenta que con eso le dejó a Morena exactamente con lo que tiene hoy: más recursos, más pluris, más exposición y más poder. “Nombre unos genios” dirían los clásicos.

El plan “B” para SLP ni siquiera aplica. No mueve ni una hojita de diente de león.

Que pasen un buen viernes, sábado y domingo.

Hasta la próxima.

Jorge Saldaña.

También lee: La reforma que no quería pasar | Apuntes de Jorge Saldaña

Continuar leyendo

Deportes

El éxito puede ser circunstancial, pero nunca accidental: La historia en la duela y en el aula de Naomi Galeana

Publicado hace

el

Dicen por ahí que cuando se tiene la preparación necesaria, las cosas llegan aunque uno no las espere, y en este cuento eso se volvió realidad

Por: Carlos Ruíz

Era el día previo al debut de Santas del Potosí en la temporada 2026 de la LNBP Femenil. Amablemente, nos habían invitado al último entrenamiento de la pretemporada del equipo para grabar una edición más de estos especiales del Día Internacional de la Mujer.

Al mismo tiempo que el coach Luis Andrés García grita indicaciones en inglés, nos explican que prácticamente todo el roster es estadounidense, con una jamaiquina y una minoría de mexicanas, con tan solo dos jugadores oriundas de San Luis Potosí, y que vamos a tener la libertad de entrevistar a cualquiera de las basquetbolistas.

Mientras nos ponemos a ver el entrenamiento para decidir con quién queremos platicar, hay alguien que llama la atención. Una joven con cara de niña que debajo de la casaca lleva una distintiva playera roja.

Colocamos el ojo en esta jugadora. Aparentemente juega de base. Muestra una agilidad mayor a la de las demás. No es ni tan alta ni tan corpulenta como sus compañeras, pero lo compensa con otras cosas.

Le preguntamos al equipo sobre ella, y se resuelven las dudas. “Ah, esa es Naomi. Es de las dos potosinas, y es su primera vez que está con nosotros“. La decisión de con quién hablar está más que clara.

Realizadas las gestiones necesarias y terminado el entrenamiento, se dirige hacia nuestra posición estratégica en una esquina de la duela. No ha de llevar muchas entrevistas en su carrera, pero no denota mayor nerviosismo.

Efectuadas las presentaciones protocolarias, ponemos en marcha el equipo de grabación y va la pregunta de cajón: “¿cómo estas?”, a la que responde con un tímido: “muy bien, gracias ¿cómo estás tú?” que arranca la conversación.

Nacida hace 19 años en tierras potosinas, la historia de Naomi Galeana Alonso en la duela comienza relativamente tarde, pues no fue sino hasta la secundaria que comenzó a jugar basquetbol en el equipo del Colegio Manuel L. Lazcano, y en aquel entonces, era difícil imaginarse lo que pasaría en los próximos años.

Lo que comenzó en un mero conjunto escolar dio el salto al siguiente nivel con una simple pregunta de su papá: “¿Le vas a entrar?” Cuando la respuesta fue positiva, la vida de nuestra protagonista cambió para siempre.

Entrenamientos, partidos, preparación. Lo que era solo un juego se fue tornando cada vez más serio, hasta que llegando a la universidad, fue seleccionada como parte de las Águilas que estuvieron compitiendo en la Liga ABE, liderando a su equipo en puntos.

Por lo general, ahí es donde mueren las carreras deportivas. Si de por sí ya no son muchos los que siguen jugando con cierta seriedad en la etapa universitaria, son todavía menos los que logran trascender todavía más allá. El suyo es uno de esos casos extraordinarios y quizás, circunstancial, pero no por accidente.

Cuando Santas del Potosí anunció sus tryouts para la temporada 2026 de la LNBP Femenil, era difícil para Naomi pensar en que ese salto se podía hacer realidad. Iba a ir a las pruebas, sí, pero a consciencia de que era más para calarse en contra de otras jugadoras destacadas que para verdaderamente aspirar a llenar un lugar.

Sin embargo, dicen por ahí que cuando se tiene la preparación necesaria, las cosas llegan aunque uno no las espere, y en este cuento eso se volvió realidad. Tras las pruebas, el staff de coacheo tomó la decisión: Naomi Galeana había sido aceptada para formar parte de la quinteta celestial.

El sueño estaba a punto de hacerse realidad, pero entonces, llegó la hora de decidir. Apenas iniciando sus estudios en gestión de información archivística, nuestra protagonista tenía tres opciones de cara a su futuro profesional.

La primera era la “fácil”. La que la mayoría de los deportistas en México eligen. La que casi siempre se le critica a los futbolistas: dejar de lado totalmente los estudios, y enfocarse de lleno en su carrera de basquetbolista.

La segunda es el sueño de muchas mamás de la televisión: renunciar al sueño de ser deportista profesional y dedicarse exclusivamente a la universidad.

Finalmente, la tercera. La más complicada de todas. Para algunos, la ideal, pero a la vez, la más difícil de realizar: compaginar escuela y deporte, ya en las altas instancias de los dos.

Resuena entonces esa pregunta que hace varios años le hizo su papá: “¿Le vas a entrar?” La respu esta, tal como en aquel entonc es, es un contundente sí, y Naomi se va por el desafío más grande: jugar y estudiar al mismo tiempo.

La misión es complicada. Apenas va empezando la temporada y ya comenzaron los contratiempos, pues resulta que los entrenamientos y la mayoría de las clases coinciden en horas. Nadie dijo que iba a ser fácil.

La situación también es nueva en el Miguel Barragán. No es lo mismo jugar en la prepa o en la universidad que hacerlo ya en el más alto nivel de nuestro país y más cuando, para empezar, los entrenamientos son en inglés por el alto número de extranjeras.

Sin embargo, Naomi lo ve como una oportunidad: “Las demás ya están muy experimentadas, incluso en ligas de Europa. Me encantaría algún día llegar a tener esa experiencia, espero que de aquí pueda tener esas oportunidades de viajar como ellas a otros continentes“.

Toca un tema muy importante: el “¿de aquí a dónde?” El deporte femenil ha tenido un crecimiento enorme en los últimos años, sí, pero de eso a ya poder forjar todo un plan de vida en torno a él, parece que todavía hay un largo trecho.

En la WNBA, que es la liga de mujeres más importante de basquetbol a nivel mundial, es cotidiano escuchar a las jugadoras exigir mejores condiciones laborales. La mayoría no pide ganar lo mismo que sus equivalentes de la NBA, sino lo que “ellas valen”.

La temporada 2026 en Estados Unidos estuvo en serio riesgo de no disputarse debido a la negativa de la Asociación de Jugadoras a firmar un convenio colectivo que no consideraban justo, pero prácticamente sobre la hora, llegaron a un acuerdo.

El tope salarial de los equipos quedará en 12 millones de dólares y los salarios promedio rondarán los 600 mil anuales. Un salto importante, pero una cantidad insulsa comparada con los 154 millones que tiene la NBA de tope salarial, con el promedio individual alrededor de los 10 millones.

Si esa es la situación en Estados Unidos, donde los equipos tienen contratos multimillonarios de publicidad y grandes figuras como Caitlin Clark, A’ja Wilson y Angel Reese¿cómo estaremos en México donde la LNBP Femenil solo tiene cuatro años? ¿cuáles son en verdad las posibilidades de que una mujer se dedique al basquetbol a tiempo completo?

Naomi no es tan pesimista como nosotros. “Pues depende mucho, depende mucho de lo que quiera uno como tal en la vida. Oportunidades creo que las hay, y como se me vayan presentando las oportunidades, si se me dan de lleno en el profesionalismo, pues lo tomaré“, señala.

Sin embargo, deja claro que no puede ser su única opción, y asegura: “A mí me encanta el baloncesto, me encanta el deporte, pero también me encanta prepararme pues mentalmente, académicamente, pero como le digo, sí me gustaría equilibrar estos dos”.

Entrando a la recta final de nuestra charla, le preguntamos sobre sus expectativas para esta temporada de Santas. Al principio duda un poco, pero al final, saca la confianza y afirma: “Siento que vamos a poder llegar lejos, el objetivo son los Playoffs, definitivo“.

Nos despedimos de Naomi, y procedemos a recoger nuestros armatostes. Tras agradecer a las personas que hicieron posible la entrevista, volteamos una última vez a la duela antes de retirarnos del auditorio, para vislumbrar una escena que dice mucho de nuestra protagonista.

Mientras casi todas las jugadoras ya se fueron o están descansando, queda una sola dentro de la cancha tomando tiros: Naomi Galeana. No sabemos hasta dónde le va a alcanzar a la potosina en el mundo del basquetbol profesional, pero una cosa es segura: las oportunidades que le lleguen quizás sean circunstanciales, pero nunca, por accidente.

También lee: Balancear la fórmula: Gabriela Palestino, entre la terquedad y el éxito

Continuar leyendo

Ayuntamiento de SLP

Galindo apuesta por alianzas con Monterrey y Guadalajara

Publicado hace

el

El alcalde capitalino plantea convertir a la ciudad en punto clave para el Mundial 2026, busca atraer turismo para visitantes que se desplacen entre sedes mundialistas

Por: Haniel Valdés

Con la mira puesta en el flujo internacional que generará la Copa Mundial de la FIFA 2026, el alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, anunció una estrategia de vinculación con ciudades sede para atraer turismo a la capital potosina.

El edil confirmó que ya firmó un convenio con el alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, y adelantó que en los próximos días hará lo propio con autoridades de Guadalajara, con el objetivo de posicionar a San Luis Potosí como una escala clave para los visitantes

que se trasladen entre las distintas sedes mundialistas.

“El acuerdo es promocionar a San Luis Potosí… que de los millones de turistas que vienen a México, un porcentaje pueda estar aquí, pernoctar, ganar días y disfrutar la ciudad”, explicó.

La estrategia parte de una ventaja geográfica: San Luis Potosí se ubica en el centro del país, en una ruta natural entre ciudades como Monterrey, Guadalajara y Ciudad de México

, lo que permitiría captar parte del flujo turístico que viajará por vía terrestre durante el torneo.

En ese sentido, el alcalde planteó un esquema de colaboración recíproca: mientras Monterrey promoverá a San Luis como destino complementario, la capital potosina hará lo propio con la ciudad regiomontana, en un modelo que calificó como “ganar-ganar”.

Además del componente turístico, el convenio incluye coordinación en materia de seguridad y movilidad, dos factores clave ante la expectativa de traslado masivo de visitantes. “¿Cómo movemos al turismo de San Luis a Monterrey y viceversa de manera segura? Esa fue parte de la agenda”, detalló.

Galindo también señaló que la ciudad podría funcionar como sede de apoyo en caso de saturación hotelera en Monterrey, lo que abriría la puerta a recibir visitantes que busquen alternativas de hospedaje fuera de las sedes principales.

La administración municipal estima que el reto será lograr que los turistas no solo pasen por la ciudad, sino que permanezcan en ella durante varios días. “Nuestra intención es que ese turismo se quede tres, cuatro o cinco días, que pernocte y que encuentre condiciones para disfrutar San Luis Potosí”, apuntó.

Con estos acuerdos, el gobierno capitalino comienza a perfilar una estrategia de largo alcance que busca insertar a la ciudad en la dinámica internacional del Mundial, no como sede oficial, sino como un nodo complementario en la experiencia turística del evento.

Lee también: Gobierno de la Capital rescata fachada del Templo del Carmen

Continuar leyendo

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Av Cuauhtemoc 643 B
Col. Las Aguilas CP 78260
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados