#4 Tiempos
Los misterios tras el caso Scanda vs. Maru Castro | Apuntes de Jorge Saldaña
APUNTES
A los de Rioverde nos gustan las Chancaquillas, las enchiladas, el revoltillo picoso, refrescarnos en los canalitos, Media Luna o los Antiojitos, echar “bironga” en el boulevard, las elotizas y vacilar con los amigos. Pero que quede muy claro que lo que no nos gusta nada, nadita, es que nos señalen injusta y nada más porque se puede, de mentirosos y embusteros.
Mucho menos nos gusta que se haya exhibido, juzgado públicamente y enviado a picota social a una mujer nacida en la tierra de Dios y María Santísima (los de Rioverde nacemos donde se nos pega la gana, parafraseando a mi tía Chavela Vargas…) comprando un montaje perverso que violentó honor, reputación, derechos políticos, y a su género.
Estoy hablando del penosamente sonado y circulado asunto de la denuncia que interpuso la señorita Scanda Guadalupe Aranda Escalante, en contra de su congénere (mujer contra mujer pero eso es una canción) María Eugenia Castro Anguiano.
Antes de continuar hay que tomar nota de los siguientes nombres : Yolanda Pedroza Reyes, Rigoberto Garza de Lira y Dennise Adriana Porras Guerrero. ¿Ellos qué tienen que ver? Ah, pues siga leyendo mi querido y Culto Público para saber sobre los intereses de este triduo de magistrados electorales, los vaivenes oscuros (por no decir enjuagues) que tienen veladamente con el Congreso del Estado y hasta el juego de “a ver quién parpadea primero” entre tres personajes del panismo local. ¿Todo eso tiene que ver con Maru y Scanda? Pues sí, y si me permite le platico.
Si en mis días de claustro con voto de silencio y castidad este planeta tuvo un salto espacio-temporal a la edad media pues ¡Avisen! , de otra forma no me explico cómo algunos medios de comunicación compramos un montaje complejo, fraguado en los más tupidos berenjenales de la “grilla” (porque no es política) local.
Qué vergüenza, nadie se dio a la tarea de buscar la otra versión, el otro lado de la moneda, la otra historia, o por lo menos escuchar a la contraparte.
Pero pongamos las cosas en orden y expliquemos con naranjas (de la mera Zona Media) el asunto:
El tribunal electoral hace unos días arrebató mediante sentencia a María Eugenia Castro su posición como segunda regidora de representación proporcional en la del próximo cabildo capitalino.
El motivo y fundamento para tal sentencia fue que, María Eugenia Castro supuestamente habría intentado inscribirse al mismo tiempo como integrante de la planilla pero en el municipio de Rioverde. Asunto absolutamente prohibido, incongruente y previsto por la Ley.
¡Qué bárbara! ¡Cómo se le ocurre! ¡Cuanta desvergüenza! ¡Se quiso pasar de lista! Que “dramática y tétrica historia”- dijo alguien- pero… ¿Fue cierto? ¿María Eugenia solicitó en ambos municipios constancia de residencia? ¿Les consta? ¿Se la dieron? ¿Cumplió con los requisitos en los dos municipios? ¿Se inscribió en la convocatoria panista de la capital y la tierra de Dios y María Santísima? ¿Es María Eugenia Castro Anguiano, profesionista, panista de estirpe, empresaria y políticamente informada por oficio lo suficientemente tonta para haberlo hecho?
A responder todas estas preguntas me aboque, Culto Público, en mis prolongados tiempos de sinquehacer y encontré respuestas.
Descubrí el otro lado de la historia y desmenucé la otra versión. Hablé personalmente con el secretario general de Rioverde, Rubén González Juárez, tengo a la vista la sentencia del tribunal, los testimonios y alegatos de los involucrados, los oficios al CEEPAC, la convocatoria panista para participar en las planillas municipales, la copia de los registros, las declaraciones de procedencia, y hasta comprobantes de servicios domiciliados en San Luis Potosí a nombre de María Eugenia, testimonios de compañeros de universidad que la conocen, su registro de su empleo ininterrumpido por 2 años 6 meses y 19 días en el Ayuntamiento capitalino confirmado por la Auditoría Superior del Estado y nada más me faltó hablar con un vecino de ella en la colonia Virreyes que no quiso abrirme la puerta (supongo que por mi descuidado y sucio aspecto).
Con todo lo anterior a la mano, es que puedo sostener que no hay evidencia, no existe, de que María Eugenia Castro Anguiano hubiera solicitado la constancia de residencia en Rioverde, ni solicitud de registro a los órganos panistas como integrante de alguna planilla para participar allá.
Si alguien, en su nombre lo solicitó con mala o buena fe, es irrelevante, el secretario general del Ayuntamiento rioverdense no expidió el documento, el original está en su escritorio bajo llave porque nadie fue a recogerlo y además se encuentra cancelado porque el o la solicitante no aportó ninguna documentación que hiciera posible comprobar su residencia de 2 años en aquel municipio.
Lo anterior consta en la declaración de González Juárez al Tribunal y en entrevista personal con éste aprendiz de reportero. ¿Cómo obtuvo Scanda Guadalupe y suplente en la planilla, dicho documento? ¿Tuvo acceso a la oficina del Secretario? ¿Un documento NO entregado y cancelado tiene validez? ¿Ya acepta el tribunal copias simples como pruebas contundentes? ¿Por qué se ignoró a la autoridad competente un asunto tan neurálgico como la cancelación y no expedición oficial del documento?
Es por demás extraño y misterioso, que la suplente de Maru Castro enterada de la situación desde el principio, no hubiera interpuesto recurso alguno en las fechas previstas por la autoridad para impugnar el registro de la planilla potosina y lo hiciera vencidos los tiempos, pasada la elección y arrancado primero el linchamiento mediático que el proceos jurídico.¿Se le pasó? ¿No sabía en donde radicaba su compañera de fórmula? ¿Se enojaron?
Si lo expuesto es extraño, prepárese para el siguiente: Existen dos documentos distintos de solicitud de registro a la comisión panista para integrar una planilla edilicia en Rioverde, uno original SIN firma de ella, y otro, que recibió el Tribunal en “copia simple” en el que aparece una rúbrica que, a todas luces falsificada o editada (ya decidirán los peritos) basta ver la diferencia entre la rúbrica “aparecida” y la firma de la credencial de elector de la hoy expuesta al escarnio.


Habría que preguntarse si de haber querido hacer “chapuza” y la maliciosa intención de registrarse en dos planillas ¿No lo hubiera firmado? Digo, si el original NO tiene firma, ¿Por qué acepta el tribunal una copia simple que pudo ser fácilmente editada como prueba incontrovertible?
Todavía hay mas: La convocatoria Panista señala puntualmente que los interesados en participar en las elecciones municipales lo debieron hacer en grupo, es decir, registrar a toda la planilla completa (11 titulares y 11 suplentes) en cada municipio.
Si María Eugenia quiso (suponiendo sin conceder) inscribirse en el sexto lugar de la planilla Rioverdense ¿En dónde están los otros 21 integrantes de la planilla? No existen.
En el caso de la tierra de las dulces naranjas, hubo una sola planilla registrada (anexo el documento de la comisión panista) y en esa planilla única NO aparece por ningún lado la multicitada y hoy sentenciada Maru Castro, como sí lo hace desde el 12 de febrero el la lista de la capital potosina.


Queda claro que la expuesta al escarnio y tachada de mentirosa, no estaba interesada en participar en ese municipio, simplemente por eso no se registró, no firmó, no solicitó constancia de residencia, no la recogió y no aparece en la planilla que inscribió su partido en el CEEPAC. ¿Entonces?¡
Al más ruin y sangriento narcotraficante, o la más boba fardera, se les respeta su identidad y su presunción de inocencia. A María Eugenia Castro, simplemente se le expuso al escarnio, con foto y toda la cosa, se fraguó un texto en un solo sentido cocinado con malicia y dicen que hasta una Cruz volteada. Se consumó el montaje. En serio que el caso está para ponernos a llorar “como la Verónica” (así decían las abuelitas). Le cayó la turba iracunda a la Rioverdense y el Tribunal le encajó la espada.
La hoy defenestrada (y exhibida de mentirosa que es lo que cala) se desempeña desde hace 2 años 6 meses y 19 días en la oficina de Comunicación Social del Ayuntamiento Capitalino, pero viviendo allá (como asume el tribunal) ¿Cómo le hizo para ir y venir de Rioverde a SLP y checar todos los días a las 8 de la mañana?
Consta en la UASLP que Castro Anguiano cursó la carrera de Ciencias de la Comunicación de 2013 al 2017, realizó su servicio social en 2018 y enseguida se integró al campo laboral en el gobierno municipal. ¿También iba y venía todos los días a pernoctar en Rioverde y estudiar en San Luis? ¿Para qué vivir entonces un domicilio con servicios a su nombre desde el 2013 en la colonia Virreyes?
Si cualquier hijo de vecino (sin nombre ni rostro) va y solicita una constancia de residencia de su servidor en Ciudad Juárez, y la elaboran, ¿quiere decir, sin lugar a dudas, que yo tengo intenciones de participar políticamente en la tierra del desaparecido Noa Noa?
Por el otro lado, Scanda Guadalupe, trabaja en el Partido Acción Nacional desde hace algunos años, primero como auxiliar administrativa y actualmente con un cargo ratificado como “secretaria de promoción política de la mujer” (vaya ironías) ¿No pudo tener acceso a documentos enviados al archivo muerto por la comisión auxiliar de elecciones de planillas no registradas o documentación de primera mano de miles de afiliados panistas? ¿Quién se beneficia con un puesto de regidora al tribunal inhabilitar a Castro Anguiano?
A los panistas les gusta eso de pertenecer a “manadas”, María Eugenia Castro está identificada por ejemplo con Xavier Azuara, Scanda Guadalupe Aranda por su parte, se le reconoce de pertenecer al grupo de Juan Francisco Aguilar. ¿De verdad se van a pelear estos dos personajes por una regiduría más? ¿Vale la pena semejante escándalo por una posición más?. Creo que no va por ahí.
¿Recuerda los nombres de los magistrados que le mencioné en el cuarto párrafo de éste texto? Bueno, pues esos tres magistrados podrán repetir en su cargo o retirarse del mismo en los próximos meses, y eso se define a través de una votación en el Congreso del Estado.
Tener votos en el legislativo, significa permanencia y buen destino en el poder judicial y para los diputados, tener un favor que cobrar a los encargados de impartir justicia resulta una ficha muy valiosa.
¿Ya me entendió? Esto no es asunto de una regiduría, ni de un pleito mezquino panista, sino en de una recolección de activos para intercambiar en el futuro. Es comprar barato para vender caro. Unos le dicen tráfico de influencias, yo no, porque no soy abogado.
Lo que son las casualidades bien chistosas: el abogado de Scanda Guadalupe de nombre, Manuel Velázquez, es el mismo abogado del actual diputado local, diputado electo y próximo diputado local, Rubén Guajardo.
Entre hoy miércoles o mañana jueves, el CEEPAC tendrá que tomar un acuerdo para determinar si se le asigna la regiduría en cuestión a la suplente de María Eugenia, o determina que sea el partido quien designe el nombre de quien ocupe dicho escaño.
Mientras tanto, ayer por la noche se ingresó una impugnación para la protección de los derechos político electorales de María Eugenia Castro ante el Tribunal electoral de San Luis Potosí.
El asunto no está concluido por lo que no se puede uno fiar de cuanta mentira se circula por ahí.
Recuerde, Culto Público, que hasta la Biblia advierte sobre los falsos profetas, esos que hablan en nombre de Dios pero… bueno. Adiós porque ya casi se me cae la ceniza de mi cigarro.
Hasta la próxima
Jorge Saldaña
@laorquesta.mx
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El Cronopio
María Luisa Toranzo, pionera del cuento mexicano | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
Por: J.R. Martínez/Dr. Flash
En la antología de Liliana Pedroza sobre el cuento mexicano, A Golpe de Linternas, que en su tomo I dedica a las pioneras, se encuentra entre las antologadas la potosina María Luisa Toranzo, que dedicó parte de su vida a la escritura y que fuera figura cultural mexicana. Madre y abuela del filósofo Luis Villoro y el escritor Juan Villoro, respectivamente.
Parte de su obra literaria se recoge en libros como: Azahares, espinas y rosas; Meditaciones, Suegras; Esbozos; Tres Chiquillas; Cuadros de una exposición; Páginas viejas; Charlas con mi hija; Átomos tontos, entre otros. Libros que reflejan su formación en el campo potosino y la época que le tocó vivir, donde impera el existencialismo y la fenomenología, campos que experimentaría posteriormente su hijo Luis Villoro. En su libro de ensayos: Esbozos, que lleva como ensayo central: El dominio de sí mismo, Sophrosyne vs la Hybris, “el dominio de sí mismo” no es una negación de la vida o de los impulsos, sino la condición necesaria para la auténtica libertad. Sin el gobierno de uno mismo, el ser humano queda a merced de fuerzas externas o de impulsos ciegos, perdiendo su autonomía.
María Luisa Toranzo Jordana nació en San Luis Potosí el 13 de marzo de 1890, perteneciente a familia de hacendados, vivió su infancia en la Hacienda de Cerro Prieto en el altiplano potosino, rumbo a Zacatecas, fue hija natural y creció entre libros, estudiando idiomas y cultivando la música tocando el arpa y la mandolina. El movimiento revolucionario le llevó en la adolescencia a radicar en la Ciudad de México, donde la vida placentera se trastocaba y la famosa banda del automóvil gris hacía de las suyas, y que quedó registrada en una de las primeras películas realizadas en México, llamada justo La banda del automóvil gris de 1919 de Enrique Rosas, filmada en los lugares donde pertrecharan sus ataques. En la película aparece la casa Toranzo donde vivió María Luisa en México y donde aparece en escena acechada en el asalto a su casa por tan peculiar banda.
Los acechos no pararon para María Luisa y fue pretendida por un general revolucionario del que logró escapar partiendo a España e instalándose en Barcelona donde se casaría con el médico barcelonés Miguel Villoro Villoro, procreando a tres hijos, entre ellos al filósofo Luis Villoro. Quedaría viuda y al iniciar la guerra civil española regresa a México huyendo de nuevo de la violencia. Se instala por un tiempo en la Hacienda de Cerro Prieto y parte a la Ciudad de México para que sus hijos continuaran sus estudios de formación.
Su familia potosina de abolengo le propició una considerable fortuna que le permitió ir a Barcelona, su abuela paterna Genoveva Peña Santacruz que casó en segundas nupcias con Casimiro Toranzo Ortiz, había sido esposa de Pantaleón Ipiña Eguía, siendo madre de José Encarnación Ipiña Peña.
Su pensamiento que de cierta forma influyera en su hijo Luis Villoro lo destaca en su libro Esbozos: “El dominio de sí mismo sobre la soberbia debe de consistir, no sólo en dominarse ‘delante de la gente’ y en vuestras ‘relaciones sociales’ para que los demás ‘vean’ que sois humildes o sencillos, sino que este dominio sobre vosotros mismos y sobre vuestra soberbia debe ser de tal modo profundo, que no sea un dominio efímero, originado únicamente por el bien parecer; tampoco debe ser un dominio de autosugestión, que sin serlo, os haga creer que ya sois humildes; sino que este dominio de vosotros mismos sobre la soberbia, debe ser una especie de ‘cura’ si queréis lenta y suave, pero sí honda, minuciosa y profunda. El dominio de vosotros mismos debe ser como un cauterio que tienda a curar, aunque sea quemando; a cauterizar, aunque sea con dolor, la llaga de vuestra soberbia, el cáncer de vuestro orgullo”
María Luisa Toranzo fue una mujer de una cultura vasta que participó activamente en la vida intelectual mexicana, aportando una sensibilidad ética que complementaba el rigor lógico de la época. Su enfoque en el “dominio de sí” suele leerse como un puente entre la virtud antigua, la psicología moderna y la abierta espiritualidad. Su nieto Juan Villoro la describe como una mujer que intentaba descifrar los secretos de la convivencia humana.
María Luisa Toranzo Jordana murió en la Ciudad de México a los 78 años de edad, el 2 de abril de 1968.
También lee: El influyente divulgador de la ciencia, Luis González de Alba | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
Acento Ajeno
Maestría en derechos humanos y la incómoda pregunta | Columna de Haniel Valdés
Por: Haniel Valdés
La comunidad cubana en el exilio, en Estados Unidos y en México, ha escrito en estos días cartas y mensajes dirigidos a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP). Cuestionan que Gabriela Fernández Álvarez, presentadora del programa oficialista “Con Filo”, haya sido admitida en la Maestría en Derechos Humanos de la UASLP y que hoy esté cursándola en esta ciudad.
Los hechos conocidos son pocos. Su nombre aparece en la lista de la generación 2026-2028. Está en San Luis Potosí. En 2025, durante una gira por España, sostuvo que en Cuba no hay presos políticos. Todo lo demás es una discusión de fondo, y es más incómoda de lo que parece.
“Con Filo” nació en 2021, tras las protestas del 11 de julio, como respuesta de la televisión estatal cubana. Sus defensores dicen que desmiente falsedades. Sus críticos, que en algún punto dejó de desmentir y empezó a ridiculizar a la oposición, dentro y fuera de la isla, y a señalar como “vendepatrias” a quien se fue. Muchos exiliados lo viven como algo personal, porque vieron su rostro en pantalla como blanco de burla por opinar distinto. Esa es la versión de ellos, y es la que han hecho llegar a la UASLP.
Hay una ironía que ellos señalan y que no puedo dejar pasar. Quien llamó traidor al que salió de Cuba pudo salir, viajar y dar charlas en Europa. Pocos cubanos tienen ese privilegio.
La pregunta para México
Aquí es donde el caso deja de ser solo cubano. La universidad pública mexicana, ¿puede negar un lugar por lo que una persona ha dicho en público? Mi respuesta es que no debería. Una maestría en derechos humanos que excluya por opinión traicionaría la materia que enseña. La libertad de expresión protege también a quien piensa lo contrario de lo que a uno le gustaría.
Pero esa respuesta no cierra el tema. Un posgrado no es una tribuna. El objetivo del programa es formar profesionistas críticos y comprometidos con la solución de problemas de derechos humanos, en lo local, en lo nacional y en lo internacional. Y de eso sí podemos preguntar, porque no es lo mismo defender el derecho de alguien a estudiar que ignorar lo que esa persona dijo en pantalla durante años.
Y en México la materia no es teórica. Este es un país con miles de personas desaparecidas, periodistas asesinados y presos que esperan sentencia durante años. Un aula de derechos humanos en San Luis Potosí no es un espacio neutro. Se habla de casos reales, con familias reales.
Lo que corresponde
A la UASLP le corresponde explicar cómo se evalúa a quien aspira a este posgrado y qué responde a las cartas que recibió. Hasta ahora no hay una postura pública de la universidad, y el silencio solo alimenta la sospecha. También corresponde buscar la versión de la estudiante, que no ha respondido a los señalamientos. A ella le corresponde algo más difícil: sentarse en una clase donde se discute lo que defendió negar y escuchar.
Defiendo que se quede. Si la maestría sirve para algo, es para que esas ideas se confronten con argumentos, casos y compañeros que vivieron lo que ella calificó de mentira. Pero defender su derecho a estar no me obliga a fingir que la pregunta no existe.
También lee: Las murallas de Chapultepec | Columna de Haniel Valdés
El Cronopio
El influyente divulgador de la ciencia, Luis González de Alba | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
Uno de los importantes divulgadores científicos de México fue el charquense Luis González de Alba, que emergió como un personaje famoso por su participación en el Comité Nacional de Huelga en el movimiento estudiantil de 1968; compromiso que asumió justo al egresar de la carrera de psicología en la UNAM. Fue aprehendido y recluido en la cárcel de Lecumberri donde inicia su labor literaria al escribir la novela Los Días y los Años. Lo narrado en esta novela fue usado por Elena Poniatowska lo que derivó en un conflicto entre González de Alba y la Poniatowska lo que la llevó a corregir lo dicho en su libro de La Noche de Tlatelolco.
Este lamentable episodio en la historia del México moderno, en el cual tuvo un protagonismo Luis González de Alba, marcó su derrotero profesional, participando en el periodismo y la política, siendo colaborador de los medios de comunicación: Grupo Milenio, Excélsior, Punto, Punto de Partida, Revista de Revistas, Siempre, Unomásuno y Nexos. Participó en la creación del diario La Jornada, de donde sería expulsado en 1997 tras la polémica con Elena Poniatowska.
En La Jornada, iniciaría su aventura como escritor científico en la columna “La Ciencia en la Calle” que atendió durante una década. Continuó su labor como divulgador de la ciencia en una nueva columna en Milenio Diario, que llamó “Se descubrió que…” donde escribía sobre ciencia y temas nacionales. Estas columnas marcan un momento especial en la historia de la divulgación de la ciencia en México, pues entrelazan los temas científicos, que era una de sus pasiones, con los históricos y sociales lo que enriquece el contenido tratado de manera clara y amena.
Esta labor lo llevó a escribir, además de novelas, poesía, ensayos y cuentos, libros de divulgación de la ciencia como La Ciencia, La Calle y Otras Mentiras; El Burro de Sancho y El Gato de Schrödinger: un paseo al trote por cien años de física cuántica y su inesperada relación con la conciencia, donde muestra la relación entre física y sociedad a través de la historia, libros publicados en 1989 y 2001, respectivamente.
Escribió además los libros de divulgación científica: Bases biológicas de la bisexualidad, (1985); La orientación sexual: reflexiones sobre la bisexualidad originaria y la homosexualidad, (2003); Niño o niña. Las diferencias sexuales, (2006), donde refleja y explica las bases científicas sobre la homosexualidad, manifestando su labor como activista gay . Publica además los libros: Maravillas y misterios de la física cuántica: un paseo por la física del siglo XX y su inesperada relación con la conciencia, (2010) y Teoría de los grafos en las ciencias sociales, (1984).
Luis González de Alba nació en Charcas, San Luis Potosí, el 6 de marzo de 1944, donde realizó sus primeros estudios. Del pueblo minero, su familia se traslada a Guadalajara y González de Alba va luego a la Ciudad de México a continuar sus estudios profesionales de psicología en la Universidad Nacional Autónoma de México.
Entre sus actividades destacan la política, el activismo, la literatura y de manera especial su labor como divulgador científico pues se convirtió en uno de los divulgadores más influyentes e importantes del país, sumándose a la lista de divulgadores potosinos que forman parte de lo que llamo la tradición mexicana en divulgación de la ciencia donde se privilegia el compromiso social de la ciencia y su enfoque cultural. Fue un apasionado de los temas de física moderna y del cerebro humano, relación que marca una nueva etapa de estudio para entender la conciencia y la función del hombre en el universo con el desarrollo de la mente.
Luis González de Alba se suicidó el 2 de octubre de 2016, fecha de la conmemoración del 48 aniversario de la masacre de Tlatelolco.

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