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La confianza de las más pequeñas | Columna de Alma Barajas

Capitana #13

Aprendizaje más que nada, constante aprendizaje. De los errores se aprende más que de los éxitos, es una realidad, porque sí, qué chingón ganar, pero sin humildad serías el peor perdedor de la historia, por eso es bueno aprender de la derrota. Sinceramente sin derrotas la vida sería aburrida.

Es imposible ver la sonrisa de Paty y no sentir motivación eso también es ganar, impulsarte por tus compañeras, dar la mano a Cami y pensar “ha mejorado mucho”, ganas ahí también. En un lugar donde ocasionalmente el creer para ver antes del ver para creer es difícil de aplicar de forma individual, la inocencia salva.

Mientras la mente víctima de problemas rutinarios en la vida de un adulto juega malas pasadas, aparece como rayo fugaz la presencia de la inocencia, vaya que nos hace falta ¿no? Porque no podemos negar que aprendemos más de ellas que ellas de nosotras. Es inevitable no sonreír de oreja a oreja cuando en el deporte que decidieron practicar ellas atrapan un pase complicado, o detienen a la ofensa con un perfecto tacleo, y es que podrás traer la frustración encima pero los engaños de Cami en las corridas o los tacleos de Paty en la defensa, te alegran el día un poco más,  y sin darnos cuenta los aplausos y las sinceras felicitaciones para las más pequeñas nos une a todas, un equipo completo aplaude la hazaña de quien a pesar de su corta edad demuestra entrega, compromiso, unión pero sobre todo respeto.

Porque sí, niéguenlo Cowgirls, las más chiquillas nos unen, porque sus logros nos sacan sonrisas a todas parejo y muchas veces ni cuenta nos damos. A estas alturas es sorpresiva su capacidad de formar parte de algo como esto, porque no es fácil cargar peso en tus hombros con tan solo 14 y 13 años, porque sufrir una derrota contra los que te doblan la edad y seguir de pie, eso lo aplaudo. Porque respetar las indicaciones de tu coach sin importar cuales sean y aguantar y seguir respetando y jugar con lesiones con cansancio pero con la misma sonrisa y concentración llena de ese “mañana tengo examen de español” es para conmover aunque sea un poquito.

A lo mejor no se han dado cuenta, pero las más pequeñas de un equipo lleno de talento,  compromiso y visión, con un simple “gracias”, sonriendo y chocando esos cinco nos han entregado su confianza y su futuro, y por eso nos toca devolverles un poquito, cuidarlas, alentarlas, seguir aplaudiendo sus logros, y así como ellas lo hacen, también nos toca creer que su esfuerzo vale tanto como el de cada una de las integrantes de este equipo, nos toca estar unidas, y no por ellas solamente, si no por cada una, por todas las que han portado este jersey blanquiazul, que lleva una estrella en el pecho son Cowgirls.  

Se triunfa de diferentes maneras, cuando nace la vida, cuando amanece, cuando respetan tus derechos, cuando reconocen tu trabajo, cuando aprendes a ser humilde, cuando descubres el amor, cuando la tolerancia puede más que la discriminación, cuando ganas un partido, cuando das la mano a tu rival, cuando perdonas, cuando confías, cuando crees en la amistad, cuando ganas el corazón de quien has perseguido durante 10 o tal vez 30 años, o cuando aceptas que lo debes soltar para siempre, se triunfa de diferentes maneras, pero siempre antes de ganar aprendes, y con sinceridad expreso que de estas dos pequeñas saben aprender con paciencia y saben enseñarnos a nosotras (las que les doblamos la edad) que la paciencia es el primer paso para alcanzar el triunfo.

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