marzo 23, 2026

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#4 Tiempos

Hacer al comunismo despreciable de nuevo | Columna de Carlos López Medrano

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Luces de variedad

 

“Nos engañaríamos a nosotros mismos y al pueblo si ocultáramos a las masas la necesidad de una guerra desesperada y sangrienta de exterminio, como la tarea inmediata de la acción revolucionaria venidera”.

—Vladímir Ilich Uliánov ‘Lenin’, “Lecciones del levantamiento de Moscú” (1906).

 

“Por lo que a nosotros se refiere, nunca hemos perdido el tiempo en las charlatanerías de los pastores kautskistas y de los cuáqueros vegetarianos acerca del «carácter sagrado» de la vida humana. Éramos revolucionarios en la oposición, ahora lo seguimos siendo en el poder. Para que la personalidad humana llegue a ser sagrada es necesario destruir primero el régimen social que la oprime. Y esta obra no puede realizarse más que a sangre y fuego”.

—León Trotski, “Terrorismo y Comunismo” (1920).

“El odio como factor de lucha, el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una eficaz, violenta, selectiva y fría máquina de matar. Nuestros soldados tienen que ser así: un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal. Hay que llevar la guerra hasta donde el enemigo la lleve: a su casa, a sus lugares de diversión; hacerla total. Hay que impedirle tener un minuto de tranquilidad, un minuto de sosiego fuera de sus cuarteles, y aun dentro de los mismos: atacarlo dondequiera que se encuentre; hacerlo sentir una fiera acosada por cada lugar que transite. Entonces su moral irá decayendo.

—Ernesto ‘Che’ Guevara, mensaje a la “Organización de Solidaridad con los Pueblos de Asia, África y América latina (1967).


En diversos espacios de la actualidad es frecuente ver a personas que enarbolan al comunismo como una alternativa política viable y hasta deseada. Deambulan en redes sociales luciendo a la hoz y martillo como un estandarte y comparten memes marxistas-leninistas sin ningún pudor. También hacen apología de ideas que han sido rebasadas por la historia debido a su probada correlación con el fracaso. La frivolización y el negacionismo son su norma.

Algunos de ellos son individuos sin mala leche. Gente joven, que acaso en su idealismo y lejanía con acontecimientos claves de la historia acaban por ver en el ideario comunista un opción que podría tomarse en consideración debido a las insatisfacciones que viven en su vida diaria. Como nunca han sufrido en carne propia la miseria y la depredación que están intrínsecamente ligados a tal doctrina, es posible que se vean seducidos por la lectura adulterada que muchos manipuladores les han dado de los hechos.

Sin embargo, igual existe una ralea ya entrada en años que sabiendas de que el comunismo ha derivado en dictaduras, millones de muertes y abusos, se mantienen empecinados y negados ante la evidencia. No se ponen del lado las víctimas: prefieren mirar a otro lado ante las atrocidades que se han cometido para imponer la superstición que tienen como sueño.

Estos personajes manosean la realidad a su antojo con la intención de mover su agenda. Despotrican contra “el capital” e incentivan el caos y el alarmismo para erigir en torno a ello la fantasía de que la solución yace en ese sistema, el comunista, que más bien ha supuesto un desastre en dondequiera que se ha implantado.

De la Unión Soviética a Corea del Norte, pasando por la China de Mao, los Jemeres rojos en Camboya, la Rumanía de Ceaușescu y la Cuba castrista, el comunismo ha tendido a sostenerse por la fuerza, aniquilando de una u otra forma a los disidentes y coaccionando a los individuos para convertirlos en una especie de masa clientelar que trabaja y vive expensas de un líder que se ostenta como la encarnación del pueblo.

En nombre del comunismo y el espejismo de la “revolución”, se han creado campos de concentración, se han realizado ejecuciones sumarias, se ha robado, se han levantado muros y separado familias, se ha cortado la libertad de expresión (entre tantas otras libertades)… y sin embargo el movimiento sigue gozando de relativa buena prensa, a diferencia de otras ideologías totalitarias como el nazismo y el fascismo que afortunadamente hemos logrado encasillar como lo que son, tiranías que van contra el sentido común y que atentan contra los principios elementales a los que aspiramos como especie.

El que el comunismo se mantenga como una opción  en el debate es uno de los grandes misterios de la sociología. La planificación de la economía y la supresión de la propiedad privada han llevado crisis, migraciones masivas, escasez y hambre a pueblos enteros, una cuadro ya de por sí lamentable al que hay que añadir la violencia de extracción bolchevique que se ha vuelto la única manera de conservar un cuento que evidentemente no funciona.

La permanencia del comunismo como ente válido en algunos círculos quizás radique en que sus simpatizantes han logrado instalar la idea de que detrás de ellos se encuentra una agenda del bien, una utopía que llevada a las últimas consecuencias acabará por traer un paraíso idílico que en realidad nunca llega y que más bien trae un infierno sobre el camino. Ante las fallas recurrentes la excusa sempiterna es que el credo no fue implantado correctamente. Lo que no dicen es que entre más aplican sus medidas peor sale el resultado.

Los promotores del marxismo-leninismo son, además, especialistas en crear encono y dividir, así como linchar mediáticamente a sus adversarios. En este mundo al revés, quien critica al comunismo se vuelve en automático en un facha, un ignorante, un cerdo enajenado por el imperialismo yanqui, entre otros epítetos que lanzan para anular a las voces críticas.

Pero son precisamente los comunistas los que celebran un sistema terrorista y ruin. Y no solo eso, alguno de ellos portan muy campantes las imágenes de líderes sanguinarios como Lenin, Stalin y Mao, o el que quizás sea el favorito de todos, el Che Guevara, un pobre diablo que se vio consumido por una ideología cuasi religiosa que lo hizo deambular entre el disparate, el estrépito y la barbarie.

Francis Fukuyama se equivocó en 1992 cuando lanzó el famoso libro “El fin de la Historia y el último hombre”. En él, estipulaba que la caída de la Unión Soviética, que sellaba casi un siglo de horrores y fracasos comunistas, daba cierre a la lucha ideológica. En ese entonces quedaba claro que la democracia liberal, con todo y sus imperfecciones, había ganado la partida, mostrándose como la opción más sensata de todas las disponibles.

El paso de los años ha mostrado que esa batalla no ha concluido. La lucha y defensa de la libertad deberá continuar mientras sigan existiendo brotes de deshonestidad intelectual que busquen barrer con todo lo que hemos creado como sociedad, para así levantar, una vez más, las fórmulas que tanto daño han hecho dentro los países que se han dejado seducir y vencer por una fuerza corrosiva que no admite nunca sus errores y que no tiene piedad a la hora de llegar al poder.

De algún modo los comunistas se las han arreglado para distorsionar el ambiente. Así se posicionan como lo que no son. Montados en un peldaño rojo, hablan con una pestilente superioridad moral que no les corresponde. Su presencia es habitual en las universidades, donde profesores adoctrinan a sus estudiantes para renovar la cadena del mesianismo.

Es a esos muchachos a los que hay que dirigirse. No se dejen engañar ni crear la primera versión que les cuenten sobre ningún tema. Indaguen, cuestionen, investiguen. Mantenga siempre  su sentido crítico respecto a cualquier activo de la política. Duden.

Fue el comunismo el que dio paso al muro de Berlín, el que produjo las masivas hambrunas del periodo maoísta, el que permitió la masacre de Tiananmén. Fue el comunismo el que llevó al Terror Rojo, a la Gran Purga soviética a finales de los años treinta. El de el Gulag, el de las UMAP. El que produjo el tan discutido genocidio ucraniano. El que sistematizó a las policías represivas. Cientos de miles de asesinatos se hallan detrás del telón  de acero.  Sus simpatizantes no están para dar lecciones ni señalar a nadie. Tampoco para burlarse de la memoria de quienes padecieron esa charlatanería. Conviene desmontar los mitos que han conformado y recordar su lamentable legado en su justa dimensión. En definitiva, hacer al comunismo despreciable de nuevo.

 

 

@Bigmaud

Contacto: [email protected]

 

También lea: La mezquindad de algunos mexicanos con Venezuela | Columna de Carlos López Medrano

#4 Tiempos

Son Ruth y Galindo ¿Apuestan? | Apuntes de Jorge Saldaña

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APUNTES

 

Culto Público, “hijos los juegos malabares… para no amarte en exclusiva”.

¿Recuerdan la dinámica del patio de la primaria cuando se jugaba una “carrerita”? Nadie espera el “ya” y pocas veces se espera el “a la una, a las dos y a las tres”.

Todos arrancan al amago, al ruido, a la sospecha de que alguien más ya movió el pie primero, nadie se quiere quedar atrás, y menos ser el último convirtiéndose en “huevo podrido” -término muy usado en México-.

En eso, exactamente en eso está la política electoral mexicana en este momento: Ya sienten la carrera encima y todos quieren salir antes, madrugar para ver si les amanece más temprano o por lo menos no dormirse para que no se los lleve la corriente. ¿Y la Ley y los tiempos oficiales?… -Ja- no vivan en el pasado.

Lamentablemente lo de hoy en México lindo y querido, Culto Público, es torcer la Ley con un simple parafraseo creativo, la construcción de un sustantivo y una causa por encima de la legalidad.

Morena lo descubrió primero con las “corcholatas” ¿Se acuerdan? ponerle un nombre colectivo simpático —uno que lo diga todo sin decir nada— permite presentar candidatos… sin presentar a tus candidatos (Qué listos, ¿no?).

Así pues, con esas combinaciones gramaticales violatiempos, en esta semana, o un poco antes, supimos que Morena presentará pronto en todo lo larguiancho del país a los “Coordinadores de la Transformación”, ah, pero antes de que les ganen un paso en la carrerita, el PRI salió con sus “Defensores de México” ya con nombres y apellidos.

Para mañana el PAN aprovechará la escenografía porque no quieren ser los últimos en salir y le aseguro que para esta hora del sábado presentará su propia construcción gramatical con nombre inspirador.

Me imagino que saldrán con algo así como “Guardianes del bien común”, “Centinelas en Acción” o cualquier cosa que suene a título de caricatura de héroes contra villanos. (No son muy creativos con los nombres, hay que decirlo, pero el intento siempre se agradece.)

Por parte del Verde no se complicaron tanto y ayer Manuel Velasco soltó los nombres en entrevista “espontánea” (en la que de puritita casualidad ya traía su lista en la mano de los hombres y mujeres que podrían ir a “la encuesta”) -les podríamos decir los verdeencuestables- para las 17 gubernaturas en juego para el 27.

Por supuesto el tema potosino se cuece aparte como se cuece la pasta por separado de la salsa.

Y ahí está el nudo: el Verde en SLP no tiene plan B. Es Ruth o es nada. Manuel Velasco ya lo dijo con su diplomacia aterciopelada: podría ser la abanderada si ella lo decide, y si eso no cuadra con los estatutos de Morena, pues van solos. Traducción: van solos…

A partir de ahí, vamos a los malabares: de esos que canta Emmanuel “para no amarte en exclusiva” (en política la exclusividad es cosa rara, valiosa y cotizada en estos días).

Primero dejemos de lado el ruido de las declaraciones, los “tenemos muchos perfiles hombres y mujeres”, los “mi responsabilidad es la ciudad y no son tiempos de definiciones electorales”, los buscapiés al estilo “podría ser Guadalupe Torres o Ignacio Segura”, dejemos también detrás las filtraciones calculadas para despistar al enemigo, y entonces sí llamemos a las cosas por su nombre:

Por más cortinas de humo que se pongan, el escenario hoy más nítido de la elección potosina del 27 se dibuja so lo:

Serán Ruth González Silva por el Verde contra Enrique Galindo Ceballos. Punto.

Ambos, con circunstancias particulares pero con un elemento en común que aún no se ha decidido: lo mismo puede uno o el otro recibir el apoyo presidencial (abusados que no dije de Morena) por debajo de la mesa.

En pocas palabras, Ruth siendo candidata solo con el Verde (más adelante hablaré sobre la anunciada “gran alianza” que adelantó su esposo, el gobernador del estado) puede tener la bendición presidencial, lo que, junto a su reconocimiento y aprobación estatal, prácticamente le daría la gubernatura.

Por otro lado, ya sea con el PRI, el PAN o el PRIAN, Enrique Galindo es sin duda el único perfil competitivo de esos dos partidos y sí, también podría tener el apoyo presidencial por debajo de la mesa, una decisión que aún no se toma.

Todo depende y depende de algo muy simple:

No es secreto, a pesar de los tecleos e impresiones mal intencionadas, la relación entre Sheinbaum y Gallardo es sólida, se entienden y acuerdan. Ya lo han hecho antes.

Por lo tanto, la presidenta tiene una disyuntiva: si acuerda con el PVEM (con la cúpula y por supuesto con Gallardo) que SLP siga en el mismo rumbo, entonces Morena postulará a un candidato o candidata débil (en realidad no tienen ninguno fuerte) y como escribí líneas arriba, oficialmente no apoyarían a la senadora González Silva en público.. pero tampoco le pondrían obstáculos.

En el otro camino, si en la lectura racional de la presidenta, no se logran balancear los triunfos de su partido en el toma y daca de las 17 gubernaturas y lo más importante: los distritos federales, y toma como una afrenta que el Verde desprecie a Morena en SLP para jugar con la también esposa del mandatario, entonces tampoco pondría a un candidato o candidata fuerte en Morena (-insisto- por que no lo tienen, aunque si figuras de relevancia, pero esa es otra conversación) pero podría apoyar a la oposición, en este caso a Galindo, que no sería la primera vez que recibe el apoyo de

Morena para ganar aunque esté postulado por la oposición. Todo lo demás es ruido.

Al mismo tiempo, la posibilidad que se ha barajado en las mesas más influyentes de la política potosina, de que Enrique Galindo pueda ser el candidato oficial por encima de la mesa y a todas luces de Morena- se aleja de manera directamente proporcional a su cercanía con el PRI, que ya lo nombró Defensor de México, y a su cercanía con el PAN, que lo ha nombrado como “potencial candidato”.

¿Grandes coaliciones? Vamos oyendo dijo el sordo… (¿por qué siempre el ciego?)

Al respecto hay una ironía que me quema los dedos: el PRI es, en la narrativa gallardista de estos cuatro años, la “herencia maldita” en su esplendor. Es el sistema que había que sepultar con la llegada del cambio, en este caso con la llegada de Ricardo Gallardo a la gubernatura.

Por eso, el que el Partido Verde —responsable de la fortaleza de la 4T en San Luis— termine abrazando a la herencia maldita para armar su “gran alianza”, es un absurdo que ni el mejor escritor de telenovelas la hubiera imaginado: Verde con el PRI de Sara Rocha, y dejan fuera a Galindo.

Y es que esa “gran alianza” que anuncia Gallardo resulta, haciendo zoom al análisis, bastante pequeña. ¿Con quién exactamente se aliarían? Con el PRI sería contradictorio: el Verde defiende a la presidenta, el tricolor la combate.

Con el PAN, lo mismo. Con MC hay una distancia ideológica enorme, aunque la cercanía personal de Gallardo con Samuel García podría forzar a los naranjas a sumarse contra toda su lógica política.

El PT es opción que poco pesa. Y con Morena… solo si Ruth no es la candidata o la apoyan en secreto. Punto.

Galindo, mientras tanto, deshoja una margarita con espinas. ¿Va con el PRI y se queda con la estructura estatal alejándose de ser la carta tapada de Morena? ¿O espera al PAN y se arriesga a que la cúpula nacional “venda” o le venda su candidatura a cambio de lingotes de oro? (Que el PAN prefiera ganar perdiendo no es novedad… es casi tradición, y mi amiga Verónica Rodríguez poco puede hacer ante una instrucción, aunque sea producto de la ambición, de Jorge Romero y su master of puppets, Marko Cortés)

Entre todo este caos y escenarios posibles, aparece Gerardo Sánchez Zumaya: el huasteco de supuesto dinero abundante y granjas de bots contratadas a una empresa de la CDMX que generan una percepción de popularidad que no resiste un minuto de análisis real.

(Que paguen tuits, likes y comentarios de robots no es base social, es decorado, y el decorado se cae con el primer viento.)

Más importante: a sus vínculos con el huachicol, su cercanía y enriquecimiento de microondas con el cobijo de Adán Augusto López —el lastre de Sheinbaum— y a la posibilidad, que varias fuentes ya susurran con nombre y apellido, de que Sánchez Zumaya será detenido muy pronto por la justicia federal, lo van a desfondar antes de que cargue a los peregrinos.

Es cierto, aún desde la cárcel su dinero podría impulsar a alguien de su confianza a la alcaldía, como David Azuara del PAN (traicionando a Morena a la que se afilió) que hasta hoy no ha brillado ni ha dejado huella en San Lázaro.

Se habla también de otras figuras, frontales enemigos del gallardismo, con supuesto acceso ilimitado al dinero de su mecenas, sin embargo, para gobernar la capital potosina se necesitan más que en vivos plagados de adjetivos.

Se requiere sentarse en mesas serias, tener la confianza de las oligarquías locales y, sobre todo, no ser un monigote que a la gente seria le da risa. Al respecto hay que recordar que “Cuando un payaso entra a un castillo, el payaso no se convierte en rey. El castillo se convierte en circo”.

A todo lo anterior, debo decirlo, hay un antídoto: Si el gallardismo convence al PRI de abanderar a Sara Rocha, y al PAN de abanderar a Verónica Rodríguez, (el fin justifica los medios), pues entonces, será Ruth la próxima gobernadora. No hay más.

Para despedirme en este viernes pre primaveral, cierro con algunos apuntes sobre la reforma electoral desde mi muy humilde lectura:

El “Plan A” —el que votaron en contra todos menos Morena y algunas honrosas excepciones (eso sí fue una traición a la presidenta, lo digo y lo sostengo)— era una reforma estructural de fondo del sistema electoral mexicano. Sí cambiaba las reglas del juego.

En contraparte, el “Plan B” no tiene nada que ver con el A. Son tan distintos como un molusco y un camello, como un trasplante de corazón y un parche en el codo, o como construir un edificio y cambiar el foco de un pasillo.

Si el Plan A renovaba el estadio completo, el Plan B recorta el precio de los boletos y le baja el sueldo a los árbitros, no más.

Lo verdaderamente irónico —casi poético— es esto: La oposición bloqueó el Plan A celebrando… sin darse cuenta que con eso le dejó a Morena exactamente con lo que tiene hoy: más recursos, más pluris, más exposición y más poder. “Nombre unos genios” dirían los clásicos.

El plan “B” para SLP ni siquiera aplica. No mueve ni una hojita de diente de león.

Que pasen un buen viernes, sábado y domingo.

Hasta la próxima.

Jorge Saldaña.

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El Cronopio

Primera institución de investigación en México | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

Por: J.R. Martínez/Dr. Flash

Marco Moreno Corral investigador del Instituto de Astronomía, campus Ensenada de la UNAM me envío un libro que recoge la historia del Observatorio Astronómico Nacional, que escribió en coautoría con Marí Estela de Lara Andrade y Felipe de Jesús Montalvo Rocha, intitulado primeros años del Observatorio Astronómico Nacional de México a 140 años de iniciar su actividad científica, una historia gráfica.

El libro en sí es interesante en el sentido que rescata esas historias que luego son desconocidas y que en su momento vistieron de gloria a la ciencia y tecnología mexicana, además de que contiene fotografías de la época y registro gráfico de los instrumentos con los cuales los astrónomos mexicanos escudriñaron el cielo.

El libro fue escrito para conmemorar los 140 años de actividades que se cumplían en el 2018; sin embargo, el libro fue impreso en el 2023 por la editorial Porrúa y fue presentado en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara en diciembre del 2025.

Sobre Marco Moreno ya escribiremos en posteriores colaboraciones en La Orquesta, por lo pronto nos enfocamos en el libro que está relacionado con San Luis Potosí, pues varios potosinos han laborado en el mencionado Observatorio Astronómico, entre ellos Valentín Gama y Cruz que fue su director de 1910 a 1915, en plena lucha revolucionaria; además de Rodolfo Jurado Calvillo, ambos tíos de Gustavo del Castillo y Gama fundador de la Escuela e Instituto de Física de la UASLP y de quien ya hemos tratado en esta columna.

El Observatorio Astronómico Nacional fue fundado el 5 de mayo de 1878, año en que varias instituciones de ciencia y culturales fueron creadas en el país, después del arribo al poder de Porfirio Diaz con su revolución de Tuxtepec; por ejemplo en Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí, institución donde estudiara la preparatoria Valentín Gama, se fundó el Observatorio Meteorológico en comunicación con el Central Mexicano y que estuviera relacionado con el Observatorio Astronómico Nacional.

El libro presenta alrededor de 120 fotografías que registran la historia y los instrumentos del Observatorio en sus primeros años de funcionamiento. Este Observatorio fue incorporado a la UNAM en 1929 siendo el heredero de esta institución el actual Instituto de Astronomía de la UNAM que es un referente mundial en temas de astronomía y astrofísica.

El Observatorio Astronómico Nacional se considera la primera institución en el país creada para realizar labores de investigación en el campo de las ciencias exactas y en especial de la astronomía. En sus inicios el Observatorio estuvo ubicado en lo alto del Castillo de Chapultepec para posteriormente pasar a Tacubaya, y luego en la época de su incorporación a la UNAM en la sierra de San Pedro Mártir en Baja California.

La obra que encabeza Marco Moreno está dedicada a presentar información sobre aquellos primeros años de vida institucional para lo que los autores recurrieron al rico acervo fotográfico que guarda el Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México, heredero directo del Observatorio. La colección de placas fotográficas, contiene imágenes que ilustran sus primeros años, no solo muestra al público la génesis de la institución, también está pensado para darlo a conocer a quienes investigan el pasado científico del país y al público en general que podrá conocer a los principales personajes que le dieron vida al Observatorio y lustre a la ciencia y tecnología mexicana, al tiempo de contribuyeron al desarrollo cultural de la nación.

El acervo al que se refieren los autores, hemos tenido el privilegio de compartirlo en un par de obras relacionadas con el Observatorio Astronómico Nacional y con la historia de la ciencia potosina al tratar la vida y obra de Valentín Gama y Cruz, y la cobertura del campamento científico montado en Laguna Seca en Charcas para la observación del Eclipse Total de Sol de 1923. Fotografías que aparecen en este libro conmemorativo.

Los invitamos a acercarse a este brillante pedazo de la historia mexicana relacionado con el devenir de la ciencia y en especial la astronomía en México.

Lee también: Una pionera en el discurso feminista | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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El Cronopio

Una pionera en el discurso feminista | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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​​EL CRONOPIO

Por: J.R. Martínez/Dr. Flash

La literatura latinoamericana tuvo sus inicios en la segunda década del convulso siglo XIX, coincidiendo con los movimientos emancipativos de la América española. En México, Fernández de Lizardi inaugura la narrativa mexicana con El Periquillo Sarniento y el cubano Félix Varela la novela histórica con su obra Jicotencatl, así escrito, que sigo sin conseguirla. En esos tiempos, cuando la aventura colonial de España en América se reducía a Cuba y Puerto Rico, se agudizaba el debate patriótico de los criollos cubanos por su emancipación y entre tintes anexionistas e independentistas se configuraba su futuro como nación.

Félix Varela, que emigró a los Estados Unidos al condenársele a muerte por el reino español, por su postura como diputado en las cortes de Cádiz, daría inicio a ese largo periodo que llevaría a Cuba lograr su total independencia en la década de los cincuenta del siglo XX con su movimiento revolucionario, pasando por su vida independiente del yugo español, bajo la mira y nuevo yugo de los gringos que se agenciaban el movimiento iniciado por otra de las grandes plumas cubanas José Martí.

Su relación con México ha sido intensa y en el caso de las letras tienen estas coincidencias en la implementación de esa narrativa latinoamericana, pionera en la ilustración y critica a la vida social por la construcción de una nación justa y con iguales libertades para sus ciudadanos, incluyendo los esclavos y la posición de las mujeres. Si bien, el clima social era adverso a estas aspiraciones los hombres y mujeres de letras no cejaron en pintar en sus páginas la posibilidad de esas sociedades justas.

En 1838 salía a la luz una novela de una mujer cubana, que habiendo viajado a España a vivir una temporada, daba espacio a la ilustración de la vida en el campo cubano y los problemas que enfrentaba la negritud, con su vida de esclavitud, y de la vida de las mujeres que debían responder a condiciones sociales que la propia sociedad colonial les exigían y, que en la actualidad sigue siendo un asunto pendiente que es recordado cada 8 de marzo al hablarse de la situación de la mujer en nuestra sociedad, en el llamado día internacional de la mujer, que en muchas latitudes ha tomado tintas de violencia como medio para lograr su visibilidad. Más allá de los apropiado o no de tales medidas, el día luego queda en segundo plano, al centrarse en estos momentos álgidos de violencia durante las marchas que se han hecho comunes y poco se promueve la contribución que las mujeres han dado a nuestra civilización.

Gertrudis la magna, como bautizara la escritora española Fernán Caballero a nuestra recordada escritora cubana Gertrudis Gómez de Avellaneda nacida en Camagüey en 1814. La Avellaneda brilló en los salones literarios, contemporizó con lo mejor de la intelectualidad europea, obtuvo reconocimientos importantes, dialogó implícita y explícitamente con sus contemporáneos, fue víctima de tensiones y fracasos personales y hasta provocó escándalo en su entorno social.

Entre sus viajes entre Cuba y España, publicaba sus novelas que alcanzaron un importante reconocimiento, participando en el mundo de las letras junto a sus colegas varones. Su actividad y, principalmente su temática tratada en sus novelas la convierte en una de las primeras feministas latinoamericanas que siguió el camino de la cultura como forma de emancipación social

, tanto intelectual como física para, las colonias americanas que seguían bajo el influjo español y la condición inhumana de esclavos negros y las pocas posibilidades de progreso para aquellas mujeres que se aventuraban seguir caminos no aceptados socialmente para ellas.

La Avellaneda, posiblemente marchara de vivir en esta época, pero más que ello, abría caminos a través de la cultura exponiendo situaciones sociales y enfatizando la condición desprotegida de la mujer empeñosa en fincar su desarrollo.

Su primera novela dada a conocer en 1838 es Sab, donde presenciamos un acto de denuncia contra la discriminación hacia la mujer y el esclavo, contra el destino de la sumisión y servidumbre que a ambos aplica la sociedad en que vive Avellaneda. Una de sus primeras novelas también es Dos Mujeres, donde hace una crítica de la institución del matrimonio enmascarando ese contenido subversivo bajo el formato tradicional del folletín romántico

De esta manera contribuía a la literatura y al movimiento de emancipación de la mujer. Sus obras representan uno de los primeros discursos feministas en lengua castellana que ataca los convencionalismos sociales que discriminan y oprimen a la mujer, como podemos ver en el prólogo que escribe Cira Romero en el libro que por fortuna ha editado la serie letras cubanas y que conseguí prácticamente regalado, me costó catorce pesos cubanos que son la friolera de un peso cuarenta centavos mexicanos, así son los precios, en mi reciente visita a La Habana. El libro recopila tres de sus novelas entre las que se encuentran las mencionadas y que fue editado en el 2014 para festejar los doscientos años de su nacimiento.

Todo un ejemplo de cómo se puede participar en un movimiento feminista a través de la cultura y cómo contribuir a educar a la sociedad en un ámbito civilizatorio donde la igualdad en oportunidades para sus ciudadanos se manifieste de forma natural. Requisito indispensable en esta tercera ola de civilización por la que transitamos y en la que nos rezagamos en México, despreciando la cultura, la educación con acciones dictadas por los gobiernos en turno, de manera más crítica en este gobierno de nueva corrupción que padecemos, y la comunicación superficial que configura estos tiempos modernos y que apuntalan la violencia.

Posiblemente sea difícil conseguir alguna de sus novelas, como las referidas, pero si se encuentran con ellas no duden en darle lectura principalmente quienes se interesan en hacer visibles a las mujeres, con actos civilizatorios.

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