julio 13, 2026

Conecta con nosotros

#4 Tiempos

Garantías judiciales e intimidaciones | Columna de Víctor Meade C.

Publicado hace

el

SIGAMOS DERECHO.

 

En el 2004, el señor Daniel Urrutia Labreaux se desempeñaba como Juez de Garantía en la ciudad de Ovalle, Chile.

Ese mismo año, la Corte Suprema de Justicia le autorizó asistir a un Diplomado en Derechos Humanos y Procesos de Democratización, organizado por la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile. Al término del programa, el juez Urrutia presentó ante la Corte Suprema los documentos que acreditaban la aprobación del mismo, así como el trabajo de investigación que realizó: un estudio crítico de las violaciones a derechos humanos que cometió la Corte Suprema durante la dictadura de Pinochet y una propuesta para que se terminara de materializar la transición a la democracia y la reparación del daño a las víctimas de dichas violaciones.

Ya usted podrá imaginar la bochornosa dirección que tomó esta crítica a la Corte Suprema: el tribunal se sintió profundamente ofendido y, acto seguido, le abrieron al juez Urrutia diversos procesos disciplinarios y le fueron aplicadas sendas medidas de apremio.

Durante el transcurso de los años, los problemas (más precisamente, sus superiores jerárquicos) siguieron persiguiendo al juez Urrutia, quien, por cierto, contaba con las más altas calificaciones para los cargos que desempeñó. Se le abrieron más de una docena de procesos disciplinarios de manera arbitraria y, al no encontrar justicia en su país, el caso de Daniel Urrutia llegó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH).

Defendido por una tercia de muy notables abogados mexicanos, el estado chileno fue condenado apenas el año pasado —más de 15 años después de que se abrió el primer proceso disciplinario contra Urrutia— por violar su derecho a la libertad de pensamiento, a las garantías judiciales y el principio de legalidad. De esta manera, la Corte IDH vinculó a Chile a suprimir de su legislación el artículo que fundamentó la persecución al juez Urrutia.

Vale la pena precisar que los problemas para Urrutia no han cesado aún después del fallo que emitió la Corte IDH. Al juez Urrutia le siguen persiguiendo administrativamente; le siguen revocando sus sentencias; le siguen abriendo procesos disciplinarios. ¿Cómo puede funcionar así un estado democrático y de derecho si las garantías judiciales no son respetadas? Pongo sobre la mesa el caso Urrutia Labreaux vs. Chile como un instrumento útil que nos guíe en la reflexión de lo acontecido la semana pasada.

López Obrador y Rocío Nahle se cargaron con bravuconadas en contra del Juez de Distrito que ordenó la suspensión provisional de los efectos de la Ley de la Industria Eléctrica (LIE), aprobada por el Congreso de la Unión el día anterior al fallo judicial. En la mañanera del pasado viernes 12, el presidente amenazó al juez diciendo que van a ir a la Suprema Corte y al Consejo de la Judicatura para solicitar que revisen su actuar, al tiempo que implicó que el juzgador está vendido a los intereses de la iniciativa privada. Más tarde, la titular de la Secretaría de Energía (Sener) salió a decir una serie de despropósitos en la radio: afirmó que el juez es visiblemente servicial a los intereses de alguien; que no tiene ni idea de lo que está haciendo; que es imposible que en 24 horas haya hecho análisis técnico o económico alguno; entre otras cosas. En fin. La paradoja es más que evidente; las aseveraciones de Nahle parecen ser más un reflejo que un reproche.

Más allá de la opinión que les merezca la validez de la LIE (aprobada en fast track, sin parlamento abierto y sin modificaciones), lo dicho por el presidente y la titular de la Sener tienen un par de implicaciones que hay que subrayar. Por una parte, llama la atención el grave desconocimiento jurídico que revelaron en sus respectivas intervenciones: el Juez de Distrito actuó con entera legalidad y de manera razonable, reconociendo el derecho de quienes tramitaron un amparo a que se detengan los efectos de la LIE hasta que se resuelva la controversia. Lo único que le resta a los inconformes es defenderse en tribunales y con argumentos jurídicos; no con vituperios.

Por otra parte, utilizar la tribuna de Palacio Nacional para intimidar y poner en vilo la imparcialidad de un juez no es cosa menor. Es cierto que es del interés de toda la sociedad saber si las decisiones de los y las juzgadoras se realizan sin presiones internas o externas, sin embargo, ¿no es la cacería de brujas del Ejecutivo, precisamente, una presión a la independencia judicial? La revisión del actuar de los jueces corresponde únicamente al propio Poder Judicial; al Ejecutivo, reitero, solo le toca defenderse con los recursos jurídicos previstos por la ley.

Ciertamente, el caso del juez Urrutia y lo acontecido la semana pasada tienen diferencias sustantivas: el primero consistió en una presión ejercida dentro del mismo Poder Judicial y por un tema de libertad de pensamiento; el segundo consiste en amenazas provenientes de otro de los poderes de la Unión. No obstante, en ambos casos podemos coincidir en que no es sostenible para un estado (que se dice) democrático y de derecho pretender que las y los jueces se alineen a los caprichos e intereses de otros.

Concluyo recordando algunos fragmentos de los votos particulares emitidos por los jueces Patricio Pazmiño Freire y Eugenio Raúl Zaffaroni en la sentencia de Urrutia Labreaux vs. Chile.

«Los jueces solo deben estar sometidos a la ley, y decidir con base a ella las cuestiones que se le presenten. (…) Es imperativo que los Estados no pierdan de vista que las garantías para evitar y contener las presiones externas (…) también implica una necesaria actuación proactiva desde la política pública y la legislación local.», reflexiona Pazmiño.

Zaffaroni, por su parte, considera: «Sabemos que hoy en toda la región los medios de comunicación tienden a una peligrosa hegemonía oligopólica y que, además, ejercen una poderosa influencia sobre la opinión [pública]. Estas falsas noticias suelen afectar a jueces, a quienes se estigmatiza de este modo en lo que algunos especialistas llaman linchamientos comunicacionales.»

También lee: Jacarandas de marzo | Columna de Daniela Rodríguez y Víctor Meade C.

#4 Tiempos

La potosina que escribió en letras de oro su nombre en el cine mexicano | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

 

En los albores del siglo XX potosino la familia Sepúlveda Camarillo daba vida escénica en las tablas de los teatros potosinos, el Alarcón y el de La Paz. Para 1915 ponían en escena las obras La Cara de Dios y San Miguel de los Espías; el matrimonio entre Amanda Camarillo y Alberto Sepúlveda habían procreado el 31 de marzo de 1910, en San Luis Potosí, a la pequeña Dolores Sepúlveda Camarillo que debutaría en teatro a los cinco años en las citadas obras.

Problemas de salud del padre de Alberto Sepúlveda orilló a la familia a trasladarse a España, donde la ya joven Dolores decide estudiar maquillaje, profesión que combinaría con la actuación, orientando el arte de los polvos y brochas al maquillaje de actuación. De regreso a México, continuaría con su vocación y aprovecha un apoyo para estudiar en la línea Max Factor en maquillaje para Hollywood lo que la llevaría a Estados Unidos a trabajar como maquillista cinematográfica.

En los inicios del cine sonoro mexicano, como adelantamos en entrega anterior de esta columna, arrancaría su carrera, tanto como maquillista como actoral, al parejo del desarrollo del cine en México. Actuando en las primeras películas sonoras mexicanas a principios de los treinta, donde conoce al que sería su esposo, el actor potosino Antonio Frausto de quien ya tratamos en entrega anterior y de cuya relación asumiría el mote de Fraustita, como fue conocida en el mundo del espectáculo. Dolores Camarillo, como también fue conocida, se convirtió en una de las más reconocidas actrices de reparto en toda la Época de Oro del Cine Mexicano, además en una de las mejores maquillistas de la industria del espectáculo. Entre los filmes que le dieron más proyección se encuentra su actuación en la película Ahí está el detalle, al lado de Mario Moreno Cantinflas y de su esposo Antonio R. Frausto.

En un buen número de películas en que participó, cumplió los roles de maquillista y de actriz. Se mantuvo vigente en ambas funciones desde 1932 hasta 1986, un par de años antes de su muerte.

Dolores Camarillo fue una de las pioneras de la televisión mexicana, donde participó también como actriz y maquillista. Toda su vida estuvo orientada al espectáculo jugando roles complicados de manera simultánea, entre maquillaje y actuación, con alto índice de calidad lo que la convierte en una de las principales figuras del cine y la televisión en México, aunque no ha tenido el reconocimiento que merece.

La muerte de Antonio R. Frausto en 1954 la lleva a estar envuelta en problemas legales al ser acusada de retirarle el oxígeno cuando se encontraba internado, de lo cual fue absuelta. Su muerte también estuvo envuelta en misterio, la que aconteció el 8 de febrero de 1988.

Una carrera de más de cincuenta años en el mundo del espectáculo, protagonizando alrededor de 120 películas como actriz de reparto y encargada de maquillaje en más de sesenta películas, así como primera actriz de la televisión mexicana, combinando de forma simultánea la actuación y el maquillaje, siendo representativa de la actuación cómica en buen número de películas, apuntando el deleite de espectadores, de aquellos años de oro del cine mexicano y de los actuales al difundirse esas viejas películas, que siguen haciendo reír y ser el delite de espectadores de todas las edades. 

Dolores Sepúlveda Camarillo, Fraustita, como aparecía en los créditos de las películas de la Época de Oro del Cine en México, ha escrito su nombre en letras de oro en la historia del cine, el teatro y la televisión mexicana.

También lee: La cultura es la infraestructura viva de un país: Ángel Blanco | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

#4 Tiempos

Soledad fortalece alianzas para impulsar inversión

Publicado hace

el

Como parte de esta agenda de colaboración, en próximas fechas el alcalde convocará al Consejo de CANACO Servytur a sesionar en Soledad

Por: Redacción

A fin de seguir impulsando el desarrollo económico y acercar más oportunidades a las familias, el Ayuntamiento de Soledad de Graciano Sánchez, a través de la Dirección de Desarrollo Económico, reforzó la coordinación con la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CANACO-Servytur), como parte de la estrategia impulsada por el Alcalde Juan Manuel Navarro Muñiz para consolidar un municipio más competitivo, con crecimiento ordenado y cercano a la población.

El director de Desarrollo Económico Municipal, Héctor Xavier Andrade Ovalle sostuvo una reunión de trabajo con el presidente de CANACO Serv ytur, Mauricio Mahbub Támez, en la que se revisaron proyectos clave que impactan directamente en la vida diaria de la ciudadanía, como la remodelación del Centro Histórico, el fortalecimiento del corredor comercial de la carretera a Matehuala del Distribuidor Juárez a Plaza Citadina, y el impulso del bulevar Valle de los Fantasmas como zona de crecimiento; estas acciones buscan detonar más inversión, fortalecer el comercio local y generar empleos formales que beneficien directamente a más jóvenes, trabajadores y familias.

Como parte de esta agenda de colaboración, en próximas fechas el alcalde convocará al Consejo de CANACO Servytur a sesionar en Soledad de Graciano Sánchez, donde se presentarán los proyectos estratégicos de inversión y turismo que forman parte de la siguiente etapa de crecimiento del municipio. Con este trabajo conjunto, el Gobierno Municipal reafirma su compromiso de mantenerse cerca de la ciudadanía y del sector productivo, impulsando el cambio que transforma, con resultados que se reflejan en la vida cotidiana de las familias.

Continuar leyendo

El Cronopio

La cultura es la infraestructura viva de un país: Ángel Blanco | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

Ángel Blanco, el músico méxico-canadiense de quien hemos tratado en varias ocasiones en esta columna; que se distingue por ser de los principales difusores de la música de Julián Carrillo, con énfasis en la de Sonido 13, intervino en la Casa de los Comunes del Parlamento Canadiense ante el Comité Permanente de Patrimonio Canadiense, bajo una invitación del mismo para disertar y proponer ideas para el desarrollo cultural de la región, enfatizando en su presentación que la cultura no es un elemento decorativo, sino la infraestructura viva de un país.

Blanco habló en el Parlamento desde la visión de los artistas que trabajan fuera de los grandes centros urbanos, donde existe talento, pero las oportunidades siguen siendo desiguales, en su calidad de artista independiente y en representación de la École de musique Alain-Caron, situada en Rivière-du-Loup, donde labora profesionalmente enseñando música; habló también desde la visión de un artista internacional que llva el nombre de Canadá al extranjero y de quien mantiene vivo el vínculo con sus raíces y herencias mexicana y estadounidense.

Sus planteamientos, dados en la Casa de los Comunes y dirigidos al contexto canadiense, son de aplicación general a nuestros pueblos latinoamericanos y en particular al mexicano, dado que subraya la infrarrepresentación de las tradiciones musicales indígenas en las instituciones educativas formales, la necesidad de integrar la innovación tecnológica en la educación musical, recordando que la tecnología no sustituye al arte; lo amplifica.

Su intervención nos hace reflexionar sobre el estado en México de la difusión y enseñanza de las tradiciones musicales autóctonas, mismas que no están integradas en la educación formal y que son también sistemas vivos de conocimiento que siguen evolucionando e influyendo en el presente. La música de los pueblos mesoamericanos estuvo muy desarrollada y se cultivaban formalmente y esas tradiciones no son solo el legado de esas grandes civilizaciones americanas. También nos hace reflexionar sobre las trascendentes contribuciones de músicos mexicanos y potosinos que suelen estar alejadas en los planes educativos nacionales.

La innovación a la que se refiere Ángel Blanco en su intervención, no sólo es tecnológica sino también conceptual, lo ejemplifica con modelos de integración entre tradición e innovación que ya se usan en algunos países han desarrollado políticas culturales que integran activamente las tradiciones locales en la educación, la creación contemporánea y la identidad nacional, demostrando que la tradición y la modernidad no son opuestas, sino profundamente interdependientes, como el caso de Burkina Faso.

En su intervención subraya que la música puede ser accesible, inclusiva y un motor de creatividad desde una edad temprana, incluso para las personas con discapacidad

. Ejemplifica con herramientas tecnológicas usadas en el Reino Unido que tienen su fuerte relación con la aportación del músico mexicano Raúl Pavón Sarrelangue que creara en 1960 el Ominifón, uno de los primeros sistemas de sintetizador didáctico, que anticipó la idea de la tecnología musical como herramienta educativa y creativa.

Resaltó la importancia de la música microtonal para ampliar los planes de estudios, diversificar las herramientas pedagógicas y profundizar en la comprensión del sonido, para lo cual puso en la palestra las contribuciones de los músicos mexicanos Augusto Novaro con su Sistema Natural de Música, y de quien tratamos en su oportunidad en esta columna, así como del potosino Julián Carrillo y su Teoría del Sonido 13 como campo coherente de experimentación sonora de donde surge una corriente que va más allá de la experimentación para convertirse en una auténtica línea de pensamiento musical.

Esta obra no debe considerarse una simple curiosidad aislada, sino una contribución significativa al lenguaje musical contemporáneo, con claras implicaciones para la educación, la investigación y la creación artística”.

Su intervención la remata recordando que el que el progreso colectivo no se mide únicamente bajo variables económicas. “Una sociedad fuerte no se sustenta únicamente en la economía sino también en la ciencia, el arte, el deporte y la filosofía: pilares esenciales de la formación humana. La próxima generación de artistas no solo necesita espacios; necesita un sistema conectado

Felicitamos a Ángel Blanco por tan distinguida invitación en el Parlamento Canadiense y en la oportunidad para resaltar uno de los puntos esenciales para el desarrollo cultural y su integración en la educación, en particular lo relacionado con el caso mexicano.

También lee: El incansable escrutador del cielo, Enrique Chavira Navarrete | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Av Cuauhtemoc 643 B
Col. Las Aguilas CP 78260
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados