#4 Tiempos
G. K. Chesterton, revisitado | Columna de Julián de la Canal
La ironía del voluminoso G. K. Chesterton es un clásico del siglo XX. Su literatura no es únicamente andamiaje al servicio de la ironía, sino postura frente a la realidad y la historia que se transforma en ironía antes incluso de disponer repeticiones léxicas y sintácticas sobre el papel en blanco. La ironía es actitud y no estilo literario aunque se resuelva en estilo. Esos juegos de palabras y paralelismos no se detienen en exclusiva en el uso retórico de la reiteración para dotar de ritmo a su brillante prosa, sino que procuran conquistar nuevos espacios de sentido. La repetición no opera como estrategia para subrayar determinado significado, sino que abre ese significante como signo reconocible de un nuevo ámbito significativo que si bien precisa y matiza no pocas veces contradice el referente inmediato. Juegos de palabras antes que repeticiones, casi nunca gratuitos. En todo caso, presididos por un travieso temperamento deslumbrado ante las posibilidades de la paradoja como instrumento privilegiado de la ironía para iluminar esos espacios de sentido siempre huidizos pero siempre susceptibles de asedio. La sorpresa irrumpe como objeto de esta escritura, el descubrimiento de un significado impensado pero no imprevisto para la imaginación del inglés. La escritura al servicio de la indagación y la búsqueda. El abigarramiento retórico es una vestidura cuya finalidad es cortejar al lector para una voluntad programática que no solo dice lo que dice sino que además sabe cómo decirlo.
Chesterton prefiere seducir a convencer, doméstico de una prosa por momentos semejante a un rito amoroso. No se sabe muy bien si esta prosa está al servicio del autor o el autor al servicio de esta prosa. En cualquier caso, una servidumbre recíproca. Sin embargo, esa parafernalia no se limita a vehicular una idea o un conjunto de ideas, sino que envuelve una firme convicción. El autor nos dice que el pensamiento es paradójico, incluso relativo, pero que la paradoja y el relativismo son también relativos, ordenados a una verdad que transciende el pasado, la tradición y lo inmediato ; propone que esa verdad es reacia a la intransigencia de un explícito apriorismo; formula que no es dogmática a no ser que lo sea la consecuencia de su develamiento; opta por la naturalidad de la verdad como medio para expandirse a contrapelo de la imposición y la consigna. Chesterton no sólo es un escritor católico, sino que profesa un fervor militante. Tal circunstancia lo vuelve más interesante puesto que su discurso rehúye lugares comunes para aportar insospechados elementos teológicos. En un sentido, es un ensayista apologético, pero no se trata de rancia apología doctrinal sino otra emplazada frente a la profusión de lo real. Reiteraciones, repeticiones, retruécanos, calambures, paronomasias y juegos de palabras ensombrecen de inicio la argumentación, sin ahogarla; más bien irrumpe apretada e incluso violenta después de idas y venidas, avances y retrocesos, asaltos y retiradas. El estilo de Chesterton es deliberadamente polémico, en que lucha de ideas e idearios acapara la atención, en donde también se sabe de antemano el triunfador a condición de ignorar sus tácticas de combate. De manera que la atracción que genera no reside en exclusiva en la centralidad de los argumentos, ni siquiera en sus resueltas conclusiones, sino en sorpresas en ocasiones extravagantes que se agregan inverosímilmente a esa directriz irrenunciable.
Esta prosa demorada sorprende en su estratégica movilidad encaminada a ese hallazgo premeditadamente pospuesto que reditúa el oficio del curioso. Ingenio y galanura, conocimiento y erudición, ingredientes infaltables que contribuyen a justificar parcialmente el plan de cualquiera de sus ensayos: Herejes (1905), Ortodoxia (1908), La época victoriana en la literatura (1913). Chesterton no pierde vigencia. Su obra siempre abierta rebosa bizarras experiencias para todo lector exigente.
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El Cronopio
El incansable escrutador del cielo, Enrique Chavira Navarrete | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
El 5 de junio de 1925 nace en la Ciudad de México Enrique Chavira Navarrete, el incasable escrutador del cielo; personaje que representa el renacer de la astronomía mexicana moderna. Heredero de los pioneros mexicanos de la astronomía que formaron los establecimientos para el estudio de la disciplina, entre ellos los potosinos Valentín Gama y Rodolfo Jurado y, muy especialmente de Joaquín Gallo quien le enseñó a observar y dar seguimiento a cuerpos celestes en el Observatorio de Tacubaya donde ingresó Chavira a trabajar, para luego pasar, al entonces naciente, Observatorio Nacional de Tonantzintla en Puebla, siendo de los astrónomos que iniciaron actividades en aquel lugar en 1943.
Su labor sería pionera al llevar a la astronomía observacional y a explicar que sucede en los fenómenos celestes que fue un paso significativo de la astronomía para usos prácticos que se realizaba en México a la astronomía moderna en el país, con el uso de nuevos instrumentos con los que contaría el Observatorio de Tonantzintla, como la cámara Schmidt, convirtiéndose en uno de los grandes observadores del cielo. El Observatorio de Tonantzintla se convertiría en uno d ellos principales centros de astronomía a nivel mundial, donde se descubrieron una buena cantidad de objetos celestes, participando en ello Enrique Chavira.
En los setenta, cuando yo estudiaba física en San Luis, visitamos el INAOE que había asumido ese nombre a principios de los setenta al extenderse el observatorio de Tonantzintla a las áreas de electrónica y óptica que se agregaban a la de astrofísica, el Instituto Nacional de Astrofísica Óptica y Electrónica, conocimos a Enrique Chavira quien nos mostraba parte de la instrumentación telescópica que contaba esa institución, posteriormente al ir a continuar mis estudios a Puebla, fui compañero de la maestría en física de su hija Elsa Chavira, de quien ya hemos comentado en esta sección, y visité varias veces su casa además de encontrarlo seguido en el INAOE; entre las visitas a su casa, una de ellas de varios días pues estaba convaleciente y la familia de Elsa me albergó, descubrí que Enrique Chavira era un estudioso de las arqueología, y que había recopilado una buena colección de objetos prehispánicos propios de la región cholulteca donde estaba alojado el INAOE , mismos que estudiaba con ahínco.
Enrique Chavira es uno de los pilares de la astronomía observacional en México, que lo llevo a ser integrado como investigador en 1952 del Observatorio Astrofísico Nacional de Tonantzintla (OANTon), destacando en la identificación y clasificación de galaxias y estrellas azules gracias a su preparación en análisis espectral.
Entre sus descubrimientos observacionales se encuentran, el de una supernova en la región de Sagitario, el registro del quasar Ton256, que en el nombre lleva las siglas del observatorio de Tonantzintla, el objeto extragaláctico más lejano observado por la Cámara Schmidt de Tonantzintla y del Cometa Haro-Chavira en 1954 en la región del Toro. No es de extrañar que aparezca en el par de novelas de Elena Poniatowska que le dedicó la escritora al Observatorio de Tonantzintla donde trabajaba su esposo Guillermo Haro, compañero de Enrique Chavira.
A lo largo de más de cincuenta años contribuyó a la colección de más de 15 mil placas astrofotográficas del INAOE, sucesor del OANTON. La colección de placas astrofotográficas de la Cámara Schmidt de Tonantzintla que fue reconocida oficialmente en 2015 en el programa Memoria del Mundo de la UNESCO, cuestión que ya no pudo ser testigo Enrique Chavira Navarrete, pues su muerte ocurrió el 23 de noviembre del año 2000 en la Ciudad de Puebla donde radicó en todo ese tiempo.
Sus grandes descubrimientos y la intensa labor en pro de la astronomía mexicana le valieron diversas distinciones, diplomas, cédulas reales, medallas al mérito académico y el nombramiento de Investigador Emérito en el INAOE.
Enrique Chavira, el gran astrónomo observacional, pasa a la historia como uno de los pilares de la astronomía mexicana moderna.
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#4 Tiempos
Gallardo manejó, Claudia le leyó el mapa | Apuntes de Jorge Saldaña
APUNTES
Culto Público, hijos de la forma y el fondo:
Les traigo la primicia. Hace unas horas estuvo aquí en la capital la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Así. Sin aviso previo. Sin discurso. Rompiendo por completo — y si no me equivoco, por primera vez en su mandato — la forma de acudir a sus giras de fin de semana.
Los eventos a los que vino son, por donde se vea, guiños tiernos: premiar a un equipo de fut femenil en la Politécnica e inaugurar una cancha de futbol en Santa María del Río. Nada que ver con el estilo de sus giras. Y eso dice mucho.
La presidenta comenzó a visitar gobernadores. Y que el primero haya sido el potosino habla de la importancia que le da la mandataria a este estado de cara a la próxima contienda.
No dio discurso — seguramente algunas palabras a las premiadas y a los usuarios de la cancha —, pero su sola presencia dijo mucho más que cualquier micrófono encendido.
En los traslados estuvieron solo ella y el gobernador. Ni siquiera hubo chofer: manejó Gallardo. Y yo les apuesto, sin haberlo visto, que no hablaron del clima ni del partido México contra Corea.
Temas que sí tocaron, a mí juicio: la llamada Ley Serrano, la narrativa nacional construida sin contexto sobre la persecución a “voces críticas” — por fin la presidenta supo la calaña de personas a las que organismos internacionales defendieron con tanto ardor — y la realidad de fondo de ese asunto. Si hubo regaños, que bueno. Si se puso cada cosa en su lugar y en justa dimensión pues qué mejor.
En lo político les dejo dato para que ustedes le den mejor interpretación:
Nadie de Morena ni de Bienestar fue enterado. En Santa María del Río ni despertaron a la presidenta municipal — que es de Morena — y se enteró de la visita de Sheinbaum cuando apenas se andaba haciendo un huevito para el desayuno. Memo Morales y Rita tampoco estuvieron enterados, hasta donde se sabe.
Esos no son descuidos. Eso es mensaje.
Preguntas que dejo en el aire, porque yo no sé nada y ustedes sabrán leer mejor:
¿Comenzó la presidenta a hacer acuerdos rumbo al 27?
Si es así, se le aplaude que los haga en persona. Los mensajes encriptados y los “te mando decir con gestos” caen gordos.
¿Vino a conceder la “Excepción Ruth” estatutaria para amarrar la alianza Verde-Morena de cara a la gubernatura?
¿Vino a decirle al gobernador — no a preguntarle, ojo— cómo se va a llamar el candidato?
¿O ya quedaron en jugar a las venciditas uno contra el otro y buena suerte?
Yo por mi parte no sé nada. Yo apenas estaba echando baño para ir a misa de una en Tequis.
Buen domingo a todos y todas.
Yo soy Jorge Saldaña.
#4 Tiempos
Aún quedan 102 | Columna de Arturo Mena “Nefrox”
TESTEANDO
Comenzó la fiesta, la bola rodó en CDMX y Guadalajara, México y Corea pegaron primero y se llevaron los primeros puntos, se gritaron los primeros goles y la primera voltereta se dio en Jalisco. Así se cierra el primer día de actividades en tierra azteca. La pelota ahora va a Canadá y Estados Unidos.
En CDMX México ganó pero dejó dudas, un 2-0 que debió ser mucho más contundente, un equipo que no resolvió y un arquero sudafricano que salió inspirado fueron una constante en los 90, México con nerviosismo pudo romper la estadística de nunca haber triunfado en un partido inaugural después de 7 anteriores, lo hizo bien a secas y con una tarjeta roja que aunque cuestionable se sanciona y deja a la selección con una ausencia importante para el siguiente partido.
Más tarde en Guadalajara, el estadio de las Chivas fue testigo de un insípido primer tiempo que terminó 0-0
, partido nada digno de una justa tan importante, para la segunda parte los asiáticos comenzaron perdiendo, un tremendo saque de banda que fue catapultado emulando a un tiro de esquina consigue llevar un remate de cabeza impresionante, de ahí, Corea se levanta para terminar ganando 2-1 y sacar los tres puntos muy importantes para colocarse en segundo del grupo, solo por diferencia de goles detrás de México.Buen arranque de la fiesta aunque el fútbol de nivel sigue y probablemente seguirá ausente en esta primera ronda, el estallido de la copa se verá a partir del fin de semana, cuando arranquen hasta 4 partidos diarios. Justo ahí la fiesta se habrá puesto completamente buena.
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