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#Especial8M | El poder de las brujas en la dramaturgia. Entrevista con Sayuri Navarro
Conversamos con la dramaturga sobre el poder de la resiliencia y la alquimia de sucumbir a la venganza
Por: Luis Antonio Martínez
Las artes escénicas son un espacio que permite a sus creadoras, creadores, actrices y actores expresar y representar sentimientos, personas y situaciones alejadas su cotidianidad; para muchas personas esa forma de experimentar otras vidas, les permite explorar posibilidades, valores y perspectivas que nunca habían considerado, por ello se vuelve un modo de empoderamiento. La Orquesta conversó sobre este tema, pero también sobre su obra con Sayuri Navarro una de las directoras, actrices, dramaturgas, performers y productoras potosinas más relevantes de la actualidad.
Navarro, quien forma parte del Programa Internacional de Dramaturgia: Royal Court Theatre + Anglo Arts en la UNAM, y dirige el proyecto “IYARI, teatro de la vida”, dijo que en sus obras buscan rescatar “el poder mágico” que las mujeres tienen, “el ser brujas”, como detalla la escritora Silvia Federici; agregó que el poder trabajar con mujeres reales le ha permitido darles los personajes más importantes, en los que resalta su fuerza:
“También la capacidad de resiliencia y de amor, para mí son características muy importante en la construcción de los personajes femeninos. Mi trabajo habla sobre no sucumbir a la venganza, sino a la justicia, de no formar parte de un círculo de violencia y construir otro más de amor, más habitable, para eso creo que ocupamos resiliencia y eso es magia, porque la resiliencia tiene la capacidad de transformar un evento traumático en algo enriquecedor, que te cambie la vida para bien, eso es alquimia pura”.
La creadora dijo que sus obras son un medio para que las mujeres “se apropien de lo que son en la realidad”, un trabajo que empezó con “Señoras”, una obra que fue protagonizada por su madre y sus amigas, quienes no son actrices, sino amas de casa y trabajadoras, con quienes exploró formas de abordar la teatralidad y la escena. Añadió que el proyecto le permitió hacer hallazgos para cambiar su vida:
“Ellas tenía muy presente el meme de ‘ya siéntese señora’, que era una tendencia que minimizaba e invalidaba a las mujeres que tienen cierta edad, son madres o amas de casa…, pues las utilizaba como referente para marginar o invalidar opiniones; a mí me parecía muy falso, porque en realidad ellas tienen muchísima sabiduría, pero el sistema capitalista patriarcal lo que hace es pensar que solamente hasta cierta edad la mujer es útil, pero con “Señoras” ellas mismas empezaron a trabajar en cosas que les gustaban, en cumplir sus sueños y contar sus vidas”.
La relevancia de “Señoras” para exhibir la importancia de la vida cotidiana y sus matices, llevó a Sayuri, a su madre y a estas mujeres a presentarse en el Teatro Polivalente del Centro de las Artes: “era toda esta idea de que ella se sentían tan lejanas a esos estándares, justamente la idea era profanar este sistema y que ellas pudieran entrar y decir nosotras también merecemos ser vistas en este teatro”.
Sayuri Navarro relató que la exploración de tu propia persona, a través del espejo que representa el trabajo realizado con tu madre en “Señoras”, fue una gran oportunidad de generar un extrañamiento, es decir, algo que le permitió observarla desde lejos, no solo como su madre, por lo que se permitió conocer su sensualidad, su libertad, su gozo, su diversión y que ella junto con las actrices se olvidaran, por un momento, de ser madres.
“Yo tuve ese distanciamiento para poder verla más allá de mi propia construcción como hija y el la solo como mi madre. La pude ver como mujer en toda la extensión de palabra y después pasó un acercamiento más profundo, porque al pasar por todo, yo la coloqué en el lugar de madre que siempre soñé y ella en el que siempre soñó de hija. Necesitábamos este distanciamiento y el teatro nos ayudó a poder vernos como éramos realmente”.
La dramaturga expresó que el problema que suelen enfrentar las mujeres dentro del teatro es el síndrome de la impostora, es decir, creer que no son suficiente; no obstante, los problemas más complejos se encuentran en la falta de reconocimiento como directoras o como actrices y, por otro lado, la vulnerabilidad de sus cuerpos al estar en un escenario:
“A mí me tocó que te pueden poner a hacer ejercicios muy sexuales, que te piden estas cosas que no están dentro del proceso, pero que nos han enseñado a romantizar tanto el teatro y a hacer cosas por amor a él, que hay personas que han adueñado de eso y lo aprovechan para su perversión”.
Navarro comentó que el biodrama es otro aspecto importante a rescatar en el teatro que ella realiza, pues le permite contar historias que se van construyendo en el mundo en el que vivimos, para apoderarse de la misma representación en las microhistorias personales.
La artista apuntó que su trabajo le ha dado la posibilidad de decir algo que cree que puede cambiar las cosas, de ahí la magia del performatividad, que es el acto del habla que tiene la posibilidad de cambiar la historia o el estado de las cosas radicalmente “como un hechizo”.
“En la Muestra Nacional de Teatro del año pasado me tocó trabajar con otra amiga y empezamos a escribir sobre mujeres que no están y yo le dije ‘yo quiero escribir que de esa tierra donde están esos huesos van a surgir flores, porque van a surgir todas y ya no va a faltar nadie’ y ella me decía ‘es que no podemos escribir eso porque no es cierto’ y yo le dije ‘ahorita no es cierto, pero por eso lo vamos a escribir porque creemos que va a suceder y vamos a hacer todo lo que sea para que suceda’”.
Sayuri Navarro es una potosina de 31 años de edad, estudió Teatro en el Centro de las Artes de San Luis Potosí. Participó en el Encuentro Internacional de Escena Contemporánea Transversales y formó parte de los Seminarios de Teatralidades y Ciudadanías en el Centro de las Artes de San Luis Potosí. Dirige a la décima generación de la Licenciatura en teatro de la Universidad de las Artes en Aguascalientes con el texto de su autoría Equilibristas (entre el aquí y el ahora). Es cocreadora del proyecto Descoser la Ficción: una mirada propia. Entre sus obras se encuentra “Shift y suprimir”, “Señoras”, entre otros.
Durante dos años perteneció al Laboratorio Caja Negra/CANTE como creadora, docente y coordinadora del área de investigación. Es becaria del PECDA – SLP 2014 dentro de la categoría de Jóvenes Creadores. Seleccionada en el Festival de Joven Dramaturgia 2015 con el texto “Shift y Suprimir”. Finalista del Premio Nacional de Dramaturgia Joven Gerardo Mancebo del Castillo 2016 con el texto “Antígona”. Becaria del programa Jóvenes Creadores del FONCA 2017-2018 en la especialidad de dirección escénica con el proyecto “Señoras”.
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Una vida sin reflectores: la historia de Coco, ama de casa y sostén de familia
Cuidó a su hijo hasta el final, sacó adelante a los demás y hoy es parte del corazón detrás de los famosos duritos de Don Pancho
Por: Ana G Silva
En una ciudad donde muchas historias pasan desapercibidas, la de María del Socorro Saldívar Cabrera, mejor conocida como “Coco”, se construye desde lo invisible: barrer, trapear, cocinar, cuidar, acompañar… y nunca rendirse. Una vida sin reflectores, pero llena de decisiones que sostienen familias enteras.
Porque ser ama de casa no ha sido para ella una rutina, sino una forma de resistencia diaria. Una elección que, en su caso, también estuvo marcada por el amor… y por la pérdida.
A sus 61 años, Coco describió su día con sencillez: levantarse temprano, hacer el quehacer, preparar los alimentos y estar pendiente de lo que haga falta en casa. También apoya a su esposo, Francisco Silva, conocido en la zona como “Don Pancho” o “El Chino”, un vendedor ambulante de tostadas y ceviche, en la preparación de salsas y alimentos.
“Lo que yo pueda hacer, eso hago”, dijo. Y en esa frase cabe una vida entera.
Aunque durante décadas su trabajo ha estado dentro del hogar, Coco no siempre pensó quedarse ahí. Hubo un momento en el que intentó trabajar en un restaurante-bar, un empleo que —recordó— le gustaba mucho. Sin embargo, su vida cambió por completo cuando su hijo mayor, Óscar, enfermó.
Durante cuatro años, Coco se dedicó a cuidarlo. Pasó gran parte de ese tiempo en el hospital, acompañándolo en sus tratamientos de hemodiálisis, dejando de lado cualquier otra cosa. Su prioridad era él.
No fue una decisión sencilla, pero sí una que muchas madres entienden sin necesidad de explicaciones: cuando un hijo necesita, todo lo demás deja de importar.
Óscar falleció en 2007, a los 20 años. En ese entonces, sus otros dos hijos apenas tenían 10 y 8 años. “Yo me movía, pedía auxilio, hacía lo que podía… lo hice hasta donde pude”, recordó. Esa experiencia marcó su vida, pero también definió su camino: seguir adelante por su familia.
Hoy, uno de sus mayores orgullos es precisamente ese: sus hijos. Su hija, de 29 años, es licenciada; su hijo, de 27, formó su propia familia y es padre de dos niños. Para Coco, verlos crecer, salir adelante y formar sus propios hogares es la mayor recompensa.
“Mi orgullo son mis muchachitos”, dijo con firmeza.
Más que un oficio, el trabajo de Coco ha sido un acto constante de amor: formar una familia, sacarla adelante y estar presente, incluso cuando la vida exigía partirse en dos.
A pesar de los sacrificios, nunca se ha sentido menos por dedicarse al hogar. Al contrario, habla de ello con orgullo: “Hasta la fecha, yo me creo muy orgullosa por lo que soy”, afirmó.
En su casa, además, hay algo que no falta: la hospitalidad. Coco no solo cocina para sus hijos, sino para quien llegue: “Si vienen, les digo: ‘vengan, échense un taco’… yo invito a todos”, contó.
Su historia también rompe con la idea de que el trabajo doméstico es exclusivo de las mujeres. Aunque reconoce que aún falta mucho, señala que los hombres también pueden y deben involucrarse.
Más allá de etiquetas, Coco representa a miles de mujeres cuya labor no siempre es reconocida, pero que sostiene hogares, forma personas y construye comunidad desde lo cotidiano.
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Deportes
El futbol más allá de la cancha: Entrevista con Juan Villoro
A menos de tres meses de la Copa del Mundo, el escritor reflexiona sobre los males del balompié mexicano, la desconexión de la afición con la Selección y la irrupción del futbol femenil
Por: Carlos Ruíz
Es viernes por la mañana. Se acabó el frío excesivo, pero la primavera todavía no trae los calores intensos que inevitablemente llegarán en abril. Nuestro escenario es el Edificio Central de la UASLP, donde en el marco de la Feria del Libro universitaria, tenemos la oportunidad única de entrevistar en exclusiva a Juan Villoro, una de las plumas más reconocidas de México.
Tras unos cuantos minutos de retraso en donde nuestra amiga de la Editorial Planeta casi pierde la cabeza, nuestro protagonista llega con una distintiva elegancia, y después de mostrarse muy apenado por la demora hasta cierto punto común en esta clase de contextos, nos sentamos en el patio principal para comenzar la charla.
Con más de cincuenta publicaciones a su nombre, y habiendo obtenido premios en Chile, España, Colombia y Argentina, uno pensaría que la obra que presentaría en la feria sería, quizás, una novela de ficción. A lo mejor un ensayo político. En una de esas, un libro científico o filosófico.
Pero no, o al menos no del todo. El maestro trae como novedad “Los Héroes Numerados”, un escrito acerca de algo que muchos consideran como la cosa más banal y ridícula del mundo, un mero distractor social al que Borges catalogó como “popular solo porque lo estúpido es popular”: el futbol.
Resulta que dentro de su amplia bibliografía, el tema del balompié suele ser muy recurrente en los textos de Villoro, pero no nos confundamos, no se va a poner a explicar sistemas de juego y esquemas tácticos, lo que lo hace diferente, es su modo de entender todo el fenómeno social, cultural y político que rodea al balón.
Y es que el futbol no es un simple deporte. Es toda una maquinaria multidisciplinaria capaz de tener influencia más allá del campo de juego. Es un fenómeno que se ve asociado con las principales cúpulas del poder mundial, con la corrupción, con la manipulación mediática y hasta con la división de clases.
Por eso decía que este no “es del todo” un libro político, científico, filosófico o de ficción, porque aunque no se le describa como tal, estos temas no son ajenos a la redonda, y mucho menos a la visión que se presenta de ella en “Los Héroes Numerados”.
No es ningún accidente que esta obra sea lanzada justo ahora. A tres meses de la Copa del Mundo, su autor reconoce que “el clima propicio para sacar este libro era este. Antes del Mundial siempre nos preguntamos qué significa el futbol, qué cosas ya detestamos y estamos hartos respecto al futbol, y al mismo tiempo qué cosas amamos, qué esperamos“.
Dentro de esta reflexión previa al verano, es imposible omitir a los protagonistas del espectáculo. El escritor le dedica páginas a los jugadores, los comentaristas y a los árbitros que fungen como villanos, pero el énfasis está en el personaje más importante: la afición.
El hincha que, según relata, “delega sus ilusiones en un equipo o en una selección, creando una pasión que cambia la vida de las familias y rompe amistades, pero también, y eso es una de las cosas en las que tenemos que reflexionar, cuando se vuelve excesiva, procura aniquilar al contrario“.
Esa última frase es fulminante, y comenta que en ningún otro lugar se vuelve realidad como en Argentina, donde está la afición más extrema de todas, y cuyas barras han sido infiltradas por el crimen organizado, generando que de ser aficionados, hayan pasado a ser vándalos.
Aquí, Villoro saca una anécdota que vivió en El Monumental de River Plate, donde tras reconocer su acento mexicano, un hincha del millonario le preguntó si era cierto que en México el equivalente a un hincha de River se podía sentar al lado del equivalente a un hincha de Boca.
Cuando él le dijo que sí, su nuevo amigo exclamó “!¿y no se matan?!”. Resulta que lo que parecía un elogio era un realidad una crítica, pues el che remató con un contundente “uh, pero qué degenerados”, reflejando cómo a este argentino le parecía que el verdadero futbol es “ir contra la piel del enemigo”.
En México seremos un poco más tranquilos que en tierras albicelestes, pero tenemos nuestra propia versión del Super Clásico, y muy similar en algo crucial (además de en los colores). Así como en Buenos Aires, River es el equipo de los “millonarios” (he ahí su apodo) y Boca es el del pueblo, en nuestro país pasa algo casi idéntico.
Mientras las Chivas “son las más queridas” e impulsan los valores nacionalistas al jugar con puro mexicano, el América fue diseñado por Televisa para ser “el malo de la novela”, una contraparte con dinero y los mejores extranjeros para ir contra lo que representa el Guadalajara.
El literato resalta la importancia del vínculo que se generó entre los azulcremas y un producto muy novedoso en aquel entonces como era la televisión, con lo que se posicionó en primer plano al equipo y se creó una afición que no existía a tal escala.
Podríamos hablar con Juan Villoro durante horas de estos clásicos, pero retomemos el tema principal. Los Héroes Numerados se publica en el contexto de la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá, probablemente, el certamen con más carga política en la historia.
El escritor describe a este Mundial como uno, para empezar, muy complejo en el tema logístico, ya que el recorrido que muchos equipos van a tener que hacer será muy duro, y además de las distancias, tendrán que enfrentar condiciones climatológicas extremadamente diversas.
Del lado político, tampoco se muestra muy positivo. Considera una situación crítica el hecho de que se celebre el certamen mientras Donald Trump está en contra de los migrantes y en plena guerra con Irán, un país que no solo está clasificado, sino programado para jugar sus tres partidos de fase de grupos en Estados Unidos.
Todo esto, transparenta una cosa para el autor: “a la FIFA lo único que le interesa es el dinero. Es una organización teóricamente no lucrativa, pero que es multimillonaria. Estamos en una situación totalmente controlada por la FIFA y donde el gran negocio depende de ellos”.
Recuerda que para esta Copa del Mundo, en el Estadio Azteca (o Banorte como le quieren decir ahora) los propietarios de palcos y plateas estuvieron rodeados de incertidumbre después de que el organismo se apoderara de los estadios y pusiera en jaque el derecho que obtuvieron al adquirir sus lugares para poder ver todos los eventos que se realizaran en el recinto.
Finalmente, Grupo Ollamani, propietario del recinto, tuvo que pagarle a la Federación para que los palcohabientes pudieran tener acceso a los cinco partidos que se disputarán en el Azteca, dos de ellos, de la Selección Mexicana, aunque con la posibilidad de que también jueguen ahí sus duelos de dieciseisavos y octavos en caso de pasar líder de grupo.
Villoro no es tan optimista con el tricolor. “Es muy cierto que en este Mundial creo que es cuando ha habido menor expectativa hacia la selección nacional. En otras ocasiones, a pesar de que nuestro rendimiento no sea muy alto, la expectativa, la ilusión ha sido grande”, señala.
Profundiza en este tema, y cataloga que el combinado nacional tiene un “prestigio neumático”, explicando que “se desinfla con gran facilidad y generalmente antes de los Mundiales se infla, pero en este caso veo a la gente muy escéptica“.
Para el escritor, la razón de este escepticismo es lógica. “Tenemos una liga que ha machacado y destruido la competitividad deportiva”, asegura. Añade que la desaparición del ascenso y descenso, sumada al alto número de futbolistas extranjeros, han acabado con un semillero de talento, generando que se tenga que recurrir a la naturalización de jugadores como Julián Quiñones y Álvaro Fidalgo.
¿Cómo corregir esta situación? No es nada fácil, porque define a nuestra liga como “un éxito comercial, pero un fracaso deportivo”. Al final de cuentas, si el dinero sigue ingresando, ¿por qué habría que invertir y esforzarse para mejorar el lado estrictamente futbolístico?
Recuerda entonces un caso que, si bien puede parecer hasta chistoso, refleja la priorización de lo comercial: el de Jesús Corona. Cuando debutó el jugador de Rayados, el equipo era patrocinado por Cervecería Cuahtémoc a través de su marca Tecate, por lo que para evitar mencionar a la cerveza que es su competencia directa, se desechó el apellido en favor del apodo ‘Tecatito’.
“¿Qué se puede decir de un país en donde un jugador ni siquiera tiene derecho a usar su apellido?“, cuestiona Villoro.
Ya en la recta final de la entrevista, vamos dejando de lado el tema mundialista, ya que dentro del libro hay un tópico que el polígrafo destaca poderosamente: el futbol femenil.
Y es que lo que hace diez años no era más que un sueño, hoy se ha convertido en toda una realidad con una liga ya bien establecida en México, además de grandes equipos a nivel mundial como Barcelona, Real Madrid y Chelsea que cada vez voltean a ver más al futbol femenino.
Sin embargo, no es necesariamente algo nuevo en nuestro país. ya que hasta la fecha, el partido de mujeres con más espectadores de la historia sigue siendo un México vs Dinamarca de 1971 en el Estadio Azteca, donde se disputó la final de la Copa Mundial Femenil, que en aquel entonces, todavía no era organizada por la FIFA.
“Yo estuve ahí. Fue un una fiesta extraordinaria y demostró que el futbol femenino podía concitar la atención de muchísimas personas, cientos de miles. Se transmitió por televisión. Fue una fiesta con globos, palomas, en fin, realmente extraordinaria”, recuerda.
Pero si tal fue el éxito de un torneo femenil hace más de cincuenta años… ¿por qué tuvimos que esperar décadas para que se magnificara a las escalas de hoy en día? Villoro tiene muy clara la respuesta y, de nueva cuenta, apunta a las oficinas de Suiza.
“Ahí ya se señalaba que el futbol femenino tenía un futuro comercial muy grande, pero la FIFA que ha sido una mafia, porque no hay otra palabra, siniestra, lo vetó durante mucho tiempo“, asegura.
Va muchos años atrás en comparativa del varonil, pero para el autor, esto no es necesariamente una desventaja, sino una de sus principales fortalezas, ya que afirma que “es la gran transformación del juego porque nos remite a cómo era el futbol varonil cuando no había tanta trampa, cuando no había tanta especulación“.
“Yo creo que era importante que este libro terminara con lo más significativo del futbol a nivel mundial, que es la otra parte de la población, la otra mitad ya está dentro del juego“, remata.
Todavía quedan muchos temas que habría sido importante abarcar, pero en esta clase de eventos, el tiempo apremia. Agradecemos al maestro por dedicarnos un espacio de su apretada agenda, y nos levantamos de nuestros lugares en el patio central.
Villoro se disculpa por tener que retirarse con apremio, pero explica que tiene varios actos que atender con premura. Eso sí, antes de irse, no pierde la oportunidad de exaltar a su Necaxa, “el equipo de la década” como le llama. Los seguidores de los ‘rayos’ parecen estar en peligro de extinción, pero el autor no pierde oportunidad para resaltarse como uno de ellos.
Y es que si uno revisa la descripción de “Los Héroes Numerados”, leerá: “Los héroes de las canchas llevan números en la espalda. El 10 de Pelé, Maradona o Messi; el 14 de Johan Cruyff; el 7 de Cristiano Ronaldo o Álex Aguinaga“. Aguinaga habrá sido un jugadorazo, pero solo a un necaxista se le hubiera ocurrido ponerlo ahí. Es parte del encanto de Juan Villoro. Si se le antoja enaltecer al ídolo del Necaxa de los 90’s, lo va a hacer, sin importar que lo ponga a la altura de Messi y Cristiano.
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Fiscalía de SLP alerta por fraudes en viajes durante Semana Santa
Los fraudes se dan principalmente en plataformas digitales; autoridades pidieron verificar agencias autorizadas
Por: Redacción
De cara al próximo periodo vacacional de Semana Santa, la titular de la Fiscalía General del Estado, María Manuela García Cázares, llamó a la ciudadanía a extremar precauciones al momento de contratar viajes, ante el riesgo de fraudes a través de plataformas digitales.
La fiscal recordó que durante el año pasado se recibieron diversas denuncias relacionadas con la venta de paquetes turísticos falsos, una modalidad que suele incrementarse en temporadas vacacionales.
Ante este panorama, subrayó que la principal medida de prevención es verificar la autenticidad de las agencias o servicios contratados, evitando realizar pagos a intermediarios o sitios no oficiales.
“Le pedimos a la gente que al momento de comprar un viaje, pues se verifique que sea una agencia de viajes autorizada o un sitio en especial, que sea el hotel donde hagan la reservación directamente”, indicó.
García Cázares puntualizó que la Fiscalía mantendrá sus operaciones de manera normal durante el periodo vacacional, con el fin de atender cualquier denuncia que pudiera presentarse.
No obstante, insistió en que la prevención es clave para evitar ser víctima de este tipo de delitos, especialmente en una temporada donde aumenta la demanda de viajes y hospedaje tanto dentro como fuera del estado.
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