mayo 22, 2022

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#4 Tiempos

El primer periódico científico en San Luis Potosí | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

 

Con el triunfo de la República se intensificó el proceso de institucionalización primaria de la ciencia, en ese periodo comenzaron a construirse las primeras asociaciones de científicos, con sus respectivas publicaciones, esto en el área de la medicina, que era la que contaba con un número importante de especialistas. San Luis Potosí no fue la excepción, se creó la Sociedad Médica de San Luis Potosí que contaba con su publicación llamada La Fraternidad el periódico de la Sociedad, en donde, como era la costumbre en el país, se publicaban artículos de todas las áreas científicas del conocimiento. La Sociedad Médica de San Luis Potosí se fundó el 16 de junio de 1871, estando constituida por socios fundadores, socios titulares, socios honorarios y socios corresponsales. En 1874, año en que se realizara la primera entrega de La Fraternidad, estaba constituida por 70 miembros, entre los que se encontraban los científicos más representativos del país. Los artículos que aparecían en el periódico iban acompañados de un dictamen, así que incluía las llamadas evaluaciones entre pares, mismas que eran públicas.

En realidad, tres años antes se había formado, para el 30 de marzo de 1868, una asociación por varios profesores de medicina y cirugía de San Luis Potosí, la Academia de Medicina y Socorros Mutuos, que tenía por objeto principal, estudiar reunidos los casos difíciles de su práctica, y hacer y promover cuanto redunde en bien de la humanidad, con relación a su profesión.

Es de esperar que sus miembros hayan sido los mismos que formaron la Sociedad Médica, y que de cierta forma evolucionó a una sociedad más amplia, que además de los temas propios de la profesión, como indicaba en sus objetivos la academia de medicina y socorros mutuos, se enfocará a temas de ciencia un tanto más amplia y que propiciara que los socios corresponsales que conformarían la nueva Sociedad Médica de San Luis, que cultivaban áreas como la historia natural, entre otras, desplegaran sus estudios en La Fraternidad.

De esta forma La Fraternidad se convertía en un órgano de difusión dirigida a un público amplio interesado en los avances de la medicina y otras áreas relacionadas con ella, era un periódico científico y puede decirse que sería el primero especializado en ciencias en San Luis Potosí. Por lo anterior era de esperar que en dicho periódico se publicaran mediciones meteorológicas, de interés para la población, pero que de igual forma reflejaba el interés por parte de sus miembros en este tipo de mediciones como queda registrado por los antecedentes de la creación de un observatorio meteorológico impulsado por la Junta Auxiliar de la Sociedad de Geografía y Estadística, donde sus miembros, como Florencio Cabrera y Gregorio Barroeta

, ahora socios fundadores de la Sociedad Médica, manipularan y realizaran años antes mediciones meteorológicas. 

La entrega número uno de La Fraternidad aparecería en enero de 1874, impresa en la tipología de Dávalos que se encontraba en la calle de San Francisco número 3.

Como era costumbre en las publicaciones públicas, los ejemplares de La Fraternidad se enviaban a los redactores de publicaciones científicas, políticas y literarias. La Fraternidad apareció en una época en que, al decir de los redactores en la introducción de su primer número, seguía ese gran movimiento científico y literario que se observaba en la República, entrando al terreno de la prensa, en esa publicación dirigida al público, aspirando a estimular el estudio de las ciencias médicas manteniendo y consolidando los vínculos que deben unir a los miembros de una misma sociedad. El nombre del periódico es más que elocuente con lo antes expresado.

La mesa directiva de la Sociedad al aparecer La Fraternidad estaba compuesta por Ignacio Gama como presidente, Joaquín López Hermosa como vice-presidente, el secretario era Cayetano Legorreta, el pro-secretario Flaviano Romero, tesorero Florencio Cabrera y Gregorio Barroeta como bibliotecario.

El papel de divulgación que jugó La Fraternidad era evidente, en el periódico, la población podía enterarse de primera mano de los trabajos y estudios que realizaba la comunidad médica, en esa disciplina y otras que eran de interés y cubrían los miembros de la Sociedad. Gregorio Barroeta y Esteban Olmedo practicaron las primeras ligaduras, en México, de la temporal superficial, con anestesia clorofórmica. Ambos realizaron también, hacia 1873, una operación de meningocele cervical. Las descripciones de ambos trabajos fueron publicadas en La Fraternidad. De esta forma el público seguía de cerca el escenario de trabajo y la forma en que se incorporaba el nuevo conocimiento de disciplinas científicas y la forma y procesos en que estos eran aceptados y eventualmente avalados por las comunidades científicas, en este sentido el periódico tuvo la función de medio de divulgación científica.

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#4 Tiempos

De solo cuatro | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO

El torneo anochece y las semifinales se encienden. Mientras algunos equipos ya han comenzado con sus pretemporadas y otros siguen acelerando el paso para cerrar fichajes, los cuatro semifinalistas aún sueñan con campeonar.

Atlas es el campeón vigente y después del partido de ida, da razones para que sus aficionados piensen en una nueva final, hoy ser del Rojinegro en Jalisco está de moda, mientras que el otrora todo poderoso Guadalajara lo seguirá viendo por tv.

Tigres parece herido de muerte, sin embargo su poderosa ofensiva puede anotar sin problema esos tres goles que necesitan para recuperar la ventaja, se ve complicado pero nunca imposible para esos Tigres que con Herrera saben golear. La moneda parece decidida para Guadalajara, pero Monterrey puede meter su mano.

Del otro lado América deslumbra después de un torneo donde fueron último general, desde allá vienen las Águilas levantando el vuelo y ahora con la posibilidad de darle vuelta en Pachuca, un empate que los dejaría fuera, pero que al menos los mantiene en la pelea.

Pero enfrente está el exitoso y superlíder Pachuca, rival sumamente incomodo según la historia azulcrema, ese Pachuca que al principio del torneo parecía uno más y que terminó conquistando la liga

, ahora falta su liguilla. Ojo, que el problema de Pachuca hoy, está en la banca: Almada es un increíble técnico, desgraciadamente no ha podido consolidarse en las finales, eso ya parece una losa individual, esa que hay que saber cargarla para por fin levantar el título; esperemos, tal vez Almada ya aprendió.

Gran torneo y extraordinaria fase final, con aún 90 minutos por disputarse en cada una de las llaves en este fin de semana. Me atrevo a dar mi pronóstico: no se cuánto queden en sus encuentros, pero creo que me inclinaré por una nueva final de vuelta en el Jalisco, casi puedo apostar que Atlas y América serán los últimos que se irán de vacaciones.

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#4 Tiempos

Hijos de mi brújula desatinada | Apuntes de viernes de Jorge Saldaña

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APUNTES

 

Amigos del “no soy de aquí ni soy de allá”, hijos de mi falta de edad y porvenir: en este viernes de apuntes hago pública y extensiva mi invitación a la mudanza, al éxodo masivo e inmediato con rumbo al altiplano potosino.

Sí señores, allá en Cedral, en Vanegas, en Villa de la Paz, en Real de Catorce y otros municipios de la zona, puede uno encontrar todo el tiempo para ver las estrellas, allá se puede vivir con tranquilidad, en paz, se pueden dejar las puertas y ventanas abiertas, rondar sin angustias por sus calles y callejuelas, allá simple y sencillamente no hay inseguridad al grado que no hay ni necesidad de policías.

Nuestro altiplano es una utopía, un paraíso, un mar en calma. Y es que de acuerdo a sus presidentes municipales y sus jefes de seguridad, la vida allá es ligera y absolutamente segura, un oasis libre de delincuencia, de levantones, de balaceras, de grupos criminales, de secuestros, de drogas y hasta de migrantes. Todo está en paz.

Allá de vez en cuando alguien choca su auto y se arregla amistosamente con la contraparte. Muy pocas veces se comete alguna falta administrativa menor y algún sábado muy esporádico, se detiene a algún borrachín sin mayores aspavientos.

Ante semejante maravilla de información, le confieso Culto Público que yo mismo había preparado ya mis maletas cual Lupita Dalessio en Mudanzas y mi mayor dilema era escoger qué municipio, de entre los mencionados, escoger para continuar desde allá mi vida dispuesto a disfrutar de un alto cielo azul.

“Pero la de malas se nos vino” hijos de mis “nada me sale bien”. Ayer jueves en la mesa de seguridad que se llevó a cabo en Matehuala, mis esperanzas se rompieron como pantalla de celular contra una dura banqueta.

Mis ilusiones quedaron hechas pedazos cuando el general de la 12ª Zona Militar, Crisóforo Martínez Parra, intervino para exhibir la cantidad de mentiras y omisiones de los rabones reportes de incidencia que los alcaldes y jefes policiacos “altiplanenses” presentaron en la mesa de seguridad.

Gracias solo a Dios Misericordioso yo no estuve presente, pero tuve la oportunidad de conocer de primera mano la tremenda, altisonante, merecida y manoteada regañada marca diablo que el general les puso a los bribones presidentes municipales y sus jefes policiacos que se quisieron pasar de listos.

“Si aquí no pasa nada, entonces ¿qué hacemos aquí?”, les dijo Martínez Parra con sarcasmo militar (que es más castrense que el sarcasmo regular).

La exhibida fue memorable, a cada municipio les sacó sus trapitos al sol y de tantos, los dejó chiquitos y encuerados.

El general de la 12ª Zona enumeró las acciones que el ejercito y el gobierno del estado han llevado a cabo en cada municipio y se contaron detenciones de objetivos importantes, desarticulación de células criminales, decomisos de drogas de todos los tipos, ubicación y desmantelamiento de talleres de “blindaje” clandestinos y otra media docena de intervenciones que “misteriosamente” no estaban apuntadas en los reportes municipales.

Del amable “o nos dejamos de hacer tontos (no estoy seguro si usó esa palabra o la otra que es mi favorita) o no vamos a llegar a ningún lado”, les dijo.

No pues toma chango tu banana, los presidentes ya no sabían ni qué decir y sus policías pues menos.

¿A quién protegen y por qué se callan las autoridades de esa zona respecto a la realidad de la inseguridad de sus municipios? Esa pregunta está re fácil.

Lo difícil será que a partir de ahora los alcaldes entren en cintura y valga la pena la descobijada que les dio el general del ejercito.

Como datos adicionales a la realidad del altiplano: Real de 14 solo tiene una patrulla y 30 elementos policíacos. En Cedral no hay más de una docena de policías y ninguno, pero ninguno, tiene siquiera permiso para portar armas porque no están acreditados dentro de las licencias colectivas, ya de las pruebas de control y confianza mejor ni hablamos.

Entonces, sabiendo la verdad, a los que son de aquí mejor aquí quédense y a los que son de allá exijan a sus autoridades no ser tan mentirosas e invertirle dinero y estrategia al tema de la seguridad.

En otros asuntos, amigos de los caminos del sur, hijos de mi “vámonos para Guerrero porque le falta un lucero” les comparto que San Luis Potosí no asistirá al tianguis turístico de Acapulco y será el único estado de todo el país que estará ausente.

El costo-beneficio, de acuerdo a lo que pude platicar con la titular de turismo, Paty Veliz, hizo inviable la participación potosina y en este momento, me dijo, se tienen otras prioridades.

Ni modo, no habrá venta de destinos ni acuerdos con operadoras para SLP en esta ocasión. Los casi 2 millones de pesos que hubiera costado el piso y montaje del stand allá cerca de las playas de Caleta y Caletilla, parecieron excesivos al presupuesto estatal y se usarán en otras causas turísticas de mayor beneficio para el estado.

Por cierto: ¿Cuánto costaría el evento “Mexicana Universal” operado por la Secretaría de Cultura y cuántos beneficios atraería a la entidad? Nada más es una duda.

En fin, no todo son malas noticias, para el próximo 24 de mayo se tienen altas expectativas para que SLP sea premiado en varias categorías en el certamen “México Desconocido”, ojalá nos vaya bien porque en materia de turismo nos hace falta un lucero, y ese lucero eres tú.

Ya para rematar el tema, el ayuntamiento capitalino si acudirá al tianguis acapulqueño, ya tienen todo listo e igual y hasta un llaverito les traen de recuerdo a los de la secretaría estatal.

Por cierto los que hicieron ayer muy buenos acuerdos y recuerdos fueron los New Orange, los MC locales que estuvieron de manteles largos y recibieron a figuras nacionales como al muy joven encargado de la estrategia política nacional de ese partido y al titular nacional de las juventudes naranjas.

Tuvieron una jornada productiva, en la mañana hicieron reta de futbol con los jóvenes, al medio día tuvieron un “conversatorio” y por la tarde en el Teatro de la Paz entregaron un par de reconocimientos a dos profesionales de la salud que se distinguieron por su destacada labor en el combate al Covid.

Esperen… ¿En el Teatro de la Paz? Pues sí, efectivamente.

A la dupla Antonio de Rabinal Gamboa y Liz Torres, secretario de cultura de facto y secretaria de cultura de hecho, respectivamente, se les hizo de lo más generoso y políticamente correcto prestar el recinto de Villerías para un evento de un partido político.

Bendita ignorancia o maldito dolo, cualquiera de las dos reprobable.

¿No sabrán que prestar un recinto público a un partido político es un desvío de recursos?

¿Qué sigue? Seguramente la próxima asamblea de Conciencia Popular será en el Museo Francisco Cossio.

La próxima convención del PRI pues puede ser en el Teatro de la Ciudad.

Cuando el PAN así lo quiera, pues puede llevar a cabo su reunión de Consejo Político en la Cineteca o en Bellas Artes.

Al partido de Tecmoloco, pues seguro le prestan el Museo de la Máscara

Total, a la Secretaría de Cultura le importa un comino la legalidad.

Mañana seguramente sacarán de la manga un recibo y dirán que fue rentado pero créame, no fue así y aunque lo fuera… ¿Con qué criterios se están rentando los museos y espacios culturales? ¿Con qué tarifas? ¿Con qué tabulador?

Les digo que ni el peor ebrio de la peor cantina de la peor colonia, tomaría decisiones tan embriagadas de ignorancia como las que toman la dupla Rabi-Liz.

Así como van, esos no llegan al informe.

Hasta la próxima hijos de mi alma musical y disfruten su viernes.

Atentamente,

Jorge Saldaña.

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#4 Tiempos

Meditación sobre el infierno | Columna de Juan Jesús Priego

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LETRAS minúsculas

 

¿Existe el infierno? Así lo cree el cristianismo. Pero, ¿cómo conciliar este lugar de tortura, esta eternidad de sufrimiento, con la existencia de un Dios apacible, bueno y misericordioso? ¿Pudo Dios haber creado un lugar de dolor infinito para castigo de sus hijos descarriados? La idea se nos antoja repugnante. Dios e infierno parecen ser términos que se oponen, que se rechazan entre sí.

Los teólogos más abiertos (por llamarlos de algún modo) dicen que el infierno es un mito de otro tiempo que nada tiene que ver con nuestra actual concepción de Dios; los menos abiertos, pero acaso más fieles a las enseñanzas de la tradición, se lanzan a hacer negociaciones con el dogma, diciendo:

-Bueno, es verdad que el infierno existe, pero acaso esté vacío. La Iglesia, que al canonizar reconoce la salvación de unos, nada se atreve a afirmar acerca de la condenación de otros: ni de Judas, el traidor, se ha atrevido a hacer la Santa Madre una condenación categórica. ¿Está Judas en el infierno? No lo sabemos…

Y, sí, tienen razón al decir esto último: nadie conoce la anchura y la profundidad del amor de Dios, pero, ¿habría que deducir por eso que el infierno está vacío?

A Dios gracias, ya pasaron los tiempos en que los predicadores se regodeaban describiendo las penas de los condenados, cual si les diera mucho gusto que estuvieran allí y sufrieran tanto; ya no insisten en hacernos oler la pestilencia de las aguas sulfurosas ni en obligarnos a escuchar, aunque sólo sea imaginariamente, el torrente brutal de sus blasfemias. Predicadores como el que aparece en el Ulises de James Joyce están ya, por fortuna, en franca decadencia, pero eso no quita que alguna vez, aunque sea en las grandes solemnidades de la vida,  se deban abordar estos asuntos.  Pero, ¿cómo?, ¿con qué palabras?

En efecto, las palabras Dios e infierno parecen contradecirse entre sí. Y, sin embargo, no por decir eso se resuelve el problema. ¿Qué ganamos con sólo enunciar la contradicción? Pero, pensemos: si el infierno no existe, entonces muchos crímenes horrendos quedarán sin castigar. Y si no hay castigo después de esta vida, ¿quién vengará a los mártires de la tierra? Este era el punto que más preocupaba a Max Horkheimer (1895-1973), un gran filósofo de nuestro tiempo, quien, aunque ateo, llegó a afirmar: «Hoy ya no podemos admitir que los seres vivientes que pululan en el universo tengan un alma inmortal y que, por lo mismo, después de su muerte, vayan a ser premiados y castigados por sus insignificantes acciones. Y sin embargo, pese a estas consideraciones, existe el profundo lamento de que no exista esa justicia de que hablan y siguen hablando la religión y la teología; en último análisis, esto es un motivo de tristeza. Todo hombre que lo sea verdaderamente no puede no sentir dolor al pensar que todos los horrores acaecidos en la tierra y que siguen acaeciendo aún hoy no hallen una compensación en eso que la religión llama eternidad».

Horkheimer no creía en la inmortalidad del alma; le parecía absurdo que ese animalito insignificante que es el hombre fuera a ser llamado a rendir cuentas tras su pequeña muerte. Y, sin embargo, que no fuera juzgado ni después ni nunca le parecía algo todavía mucho más absurdo. ¿Y las víctimas? ¿Y los asesinos? ¿Quién castigaría entonces a Hitler y a los demás? ¿Quién a los asesinos de todas las épocas y latitudes? ¿Los absolvería, pues, el olvido?

Para la teología católica, la existencia del infierno significa que Dios no es indiferente a lo bueno y a lo malo, que no le dan lo mismo las malas acciones que las buenas, pues si así fuera, ¿qué clase de Dios sería?

Cuando un delincuente se atreve a agredirnos (robándonos nuestro auto, por ejemplo, o secuestrándonos, o qué sé yo) nosotros esperamos, con toda razón, que la policía se ponga en movimiento y dé su merecido al malhechor; esperamos, para decirlo ya, que una instancia superior nos haga justicia. Pero si esta instancia se limita a cruzarse de brazos (porque está en complicidad con los bandidos, o por simple y pura incompetencia), ¿de qué respeto podría gozar entre los ciudadanos? Poco a poco la sociedad, minada por la impunidad, se vendría abajo.

Ahora bien, ¿qué diríamos de un Dios que, como muchas de nuestras policías latinoamericanas, tampoco hiciera nada? ¿No le faltaría algo a este Dios? Si al final de los tiempos abrazara a San Francisco de Asís con el mismo amor que al secuestrador más peligroso y que al narcotraficante más temido, ¿no diríamos que algo anda mal en la administración celestial de la justicia?

¿Y no es verdad, también, que cuando hemos sido ultrajados u ofendidos, con mucha frecuencia renunciamos a la venganza, diciendo: «Se lo dejo a Dios: que él dé a cada uno según sus obras»? Pero si Dios no venga ni castiga nada porque es sumamente misericordioso, ¿qué puedo entonces hacer yo?, ¿procurarme la justicia con mi propia mano?

El dilema no es nada sencillo: si, por un lado, digo que el infierno existe, me arriesgo a poner en entredicho la infinita misericordia de Dios; pero si digo que un espejismo, caigo en el peligro opuesto, es decir, convierto a Dios –como dirían los españoles- en un pasota moral.

Durante mucho tiempo –en mis años de estudiante de teología-, yo también llegué a pensar que acaso el infierno estaría vacío; disfrutaba hablando y oyendo hablar de la misericordia divina. Pero los años pasan y la vida le hace conocer a uno de cerca los meandros del corazón humano, sus abismos profundísimos. Y hoy, cuando he visto sufrir a muchos hombres y mujeres violencias y maldades indecibles e inimaginables, ya no estoy para nada seguro de que la misericordia y el amor se rechacen mutuamente, ni que la ternura excluya la justicia.

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