enero 28, 2026

Conecta con nosotros

#4 Tiempos

Deportistas – científicas en los Juegos Olímpicos París 2024 | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

 

Terminaron los juegos olímpicos y, entre los aspectos que dejaron se encuentra una característica que llamó la atención. La preparación de las mujeres combinando la preparación deportiva de alto nivel, de alto rendimiento, con la preparación profesional en área científicas, destacando en ambas líneas. Lo anterior está conectado de cierta forma con el ambiente que han vivido las mujeres para poder desarrollarse en un mundo “hostil” para su desarrollo que originaba que se llevaran preparaciones paralelas en su formación, el de interés y el de convención social, al que fueron sometidas muchas mujeres a principios del siglo XX. Varios casos los hemos tratado en esta columna al repasar la vida y obra de mujeres mexicanas y en especial de potosinas.

Quienes, han seguido esta columna podrán haber advertido que las entregas de este año se han ocupado exclusivamente de mujeres, por lo que este tema de actualidad por la proyección que tuvieron los Juegos Olímpicos de Paris 2024, merecen recalcar estos casos de mujeres deportista que se desarrollan al parejo en áreas muy demandantes como las científicas.

Estos casos que mencionaremos a continuación y que fueron proyectados por los juegos olímpicos de Paris 2024, hablan de mujeres exitosas en el mundo deportivo y en el mundo científico. Casos dignos de estudiar y tomar como ejemplos y guías para las mujeres que tratan de destacar en las sociedades actuales, en especial la mexicana. Mujeres, por cierto, que en su mayoría figuraron como medallistas olímpicas y que corresponden a diferentes nacionalidades.

Anna Kiesenhofer doctora en matemáticas y ciclista. Anna es una ciclista austriaca que combina su carrera deportiva con una destacada trayectoria académica en el campo de las matemáticas. Anna Kiesenhofer es una académica sobresaliente en el campo de las matemáticas. Obtuvo su doctorado en matemáticas aplicadas en la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) en Barcelona. Su investigación se ha centrado en ecuaciones diferenciales parciales y en la teoría de sistemas dinámicos.

Gabrielle Thomas, también conocida como Gabby Thomas, es una velocista especializada en los 200 metros. Gabby Thomas se graduó de la Universidad de Harvard con un título en neurobiología y una secundaria en salud global y política de atención médica. Su interés por la neurobiología se centra en cómo los estímulos externos afectan el cerebro y el comportamiento. Actualmente, está cursando una maestría en epidemiología en la Universidad de Texas.

Louise Shanahan es una especialista en medio fondo, particularmente en los 800 metros. Louise Shanahan no solo se destaca en la pista, sino también en el ámbito académico. Está cursando un doctorado en Física en el Trinity College de la Universidad de Cambridge. Su investigación se centra en el uso de nanocristales de diamante para medir las propiedades de células individuales en organismos vivos, un enfoque que combina la física y la biología para avanzar en la comprensión de procesos biológicos a nivel celular.

Charlotte Hym, patinadora profesional francesa y neurocientífica. Charlotte Hym comenzó sus estudios en ciencias de la actividad física y del deporte, para posteriormente especializarse en neurociencias. En 2019, antes de los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, depositó su tesis, la cual se centra en el impacto de las voces maternas en el neurodesarrollo de los bebés recién nacidos. Esta investigación destaca su interés por comprender cómo los estímulos auditivos tempranos pueden influir en el desarrollo cerebral de los infantes, combinando su pasión por la ciencia con su dedicación al deporte.

La Dra. Emily Carter es una bioquímica destacada cuyo trabajo se centra en la investigación de los mecanismos metabólicos en el deporte. Además de su carrera en el laboratorio, Carter es una atleta de élite en pruebas de velocidad y resistencia. Su investigación sobre la mejora del rendimiento físico a nivel celular no solo ha avanzado en su campo académico, sino que también ha sido aplicada en su propio entrenamiento. Carter utiliza su conocimiento científico para desarrollar estrategias de nutrición y recuperación personalizadas que optimizan su rendimiento en la pista. Su dualidad como científica y atleta no solo enriquece su carrera, sino que también aporta un valor único al conocimiento científico sobre el deporte y la fisiología.

La Dra. Ana Fernández es ingeniera en materiales, especializada en el desarrollo de compuestos avanzados para aplicaciones deportivas. Su investigación en el diseño de trajes de baño de alta tecnología ha sido fundamental para mejorar la eficiencia en el agua. Fernández, quien compite en natación a nivel olímpico, aplica sus conocimientos para seleccionar y diseñar el equipo que usa en sus competiciones. Su capacidad para integrar los avances científicos en su propio equipo deportivo le proporciona una ventaja competitiva, demostrando cómo la ciencia y el deporte pueden converger para lograr el éxito. Su presencia en los Juegos Olímpicos de París 2024 es un testimonio de la influencia directa que la investigación científica puede tener en el rendimiento deportivo.

La Dra. Sienna Moore es fisioterapeuta con una especialización en la rehabilitación deportiva. Su trabajo le ha permitido desarrollar técnicas avanzadas para la recuperación y prevención de lesiones en atletas. Además de su carrera profesional, Moore es una ciclista profesional que compite en eventos de ruta. Su conocimiento profundo sobre el cuerpo humano y la recuperación le ofrece una perspectiva valiosa para optimizar su entrenamiento y mejorar su rendimiento en la bicicleta. En París 2024, Moore no solo competirá como ciclista, sino que también ejemplifica cómo la comprensión científica del cuerpo humano puede influir en la preparación y el éxito en el deporte.

La Dra. Aisha Khan es matemática aplicada con un enfoque en modelado y simulación de sistemas complejos. Su trabajo le ha permitido desarrollar modelos predictivos que son útiles en una variedad de campos, incluyendo el análisis de rendimiento deportivo. Khan, quien compite en deportes de equipo como el balonmano, usa su habilidad para analizar datos y optimizar estrategias de juego. Su capacidad para aplicar modelos matemáticos al análisis de partidos y estrategias le ofrece una ventaja táctica en el campo. Su doble carrera como científica y atleta ilustra la poderosa combinación de habilidades analíticas y físicas.

También lee: La legendaria maestra de idiomas en San Luis | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

El Cronopio

El padre Peñaloza al rescate de la obra de Francisco González Bocanegra | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

 

En las décadas de los cuarenta y cincuenta del siglo pasado hubo un importante movimiento editorial en San Luis Potosí dirigido por un selecto grupo de intelectuales preocupados por la cultura potosina; así aparecieron revistas como Estilo, Letras Potosinas, Cuadrante, Jueves Literarios, Revista de la Facultad de Humanidades, Archivos de Historia Potosina, entre otros, que recogieron importantes escritos culturales y que dieron vida a libros de importancia histórica local, como la memoria de Francisco Estrada padre, titulada Recuerdos de mi Vida y el libro conmemorativo por el centenario del Himno Nacional, publicados en los cincuenta a través de la UASLP.

En 1954 se publicaría el libro Vida y Obra de Francisco González Bocanegra con motivo del centenario del Himno Nacional, de la pluma del padre Dr. Joaquín Antonio Peñaloza, que participaba en algunas de las revistas y publicaciones mencionadas. En 1998 se editaría la segunda edición de este libro, ahora dentro del marco de festejos por el setenta y cinco aniversario de la autonomía universitaria, edición que estuvo a cargo de Jesús Rivera Espinosa y del propio padre Peñaloza. Esta edición agregaba otros poemas inéditos recopilados en ese periodo entre los cincuenta y los noventa.

El libro mencionado es uno de los mejores esfuerzos por difundir la obra de González Bocanegra y aún puede conseguirse en la Librería Universitaria de la UASLP a costo bajo, pues debe de andar en la friolera de ochenta y cinco pesos. Una buena forma de conocer a este personaje y disfrutar sus poemas y escritos realizados principalmente en la década de los cincuenta decimonónicos.

González Bocanegra vivió treinta y siete años, muriendo en 1861 sobreviviéndole su esposa y dos de sus hijas, una de ellas tomaría los hábitos y otra se casaría dejando descendencia del insigne poeta. En el libro el padre Peñaloza repasa la vida del poeta desde su nacimiento en San Luis Potosí, el destierro voluntario de su familia a Cádiz en España debida a la expulsión de españoles del país al formarse la República, su regreso a San Luis y su partida a la ciudad de México donde comenzaría su obra literaria. El padre Peñaloza divide su vida de acuerdo con sus aportaciones literarias, así nos habla de su faceta de poeta, de orador, de dramaturgo, de funcionario público, de narrador

, entre otros; además de su etapa de vida en San Luis Potosí.

El libro recoge, además, la recopilación de su obra, con sus poemas, sus escritos, sus ensayos, sus reportes como censor de obra de teatro. De esta forma es una buena forma de conocer la obra de este potosino que trasciende en el mundo de las letras al ser el autor de la letra del Himno Nacional, uno de los mejores poemas cívicos creados a nivel mundial.

Su estatua, retirada de la glorieta que lleva o llevaba su nombre, ya no sé, ha quedado relegada a un costado de la glorieta un tanto perdida, como ahora es la obra de González Bocanegra que es poco a nada conocida, al igual que la relegación de la estatua a Manuel José Othón otros de los importantes hombres de letras que colocan a San Luis en la historia de las letras mexicanas.

Así que, hágase de este libro, si no lo ve en las estanterías, solicítelo a ver si lo sacan de las bodegas de la librería universitaria.

Ante la ausencia de homenajes en los aniversarios de su nacimiento, como sucedió hace dos años que se cumplieron doscientos años de su natalicio el 8 de enero, el mejor homenaje que podemos hacer a este ilustre potosino es mantener su obra viva a través de la lectura.

También lee: Pedro Miramontes Vidal y su faceta de escritor científico | Columna de J. R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

#4 Tiempos

La batalla del segundo café | Columna de Carlos López Medrano

Publicado hace

el

Mejor dormir

 

Sé que un día se ha estropeado cuando, antes de que empiece la faena, no tengo tiempo de tomar un café y tontear un poco. Desayunar sin prisa, leer una nota ligera del periódico, observar a un paseador de perros, pensar fugazmente en un viejo amor. Ese paréntesis previo al trabajo es la última línea de defensa entre el espíritu libre y el triste destino de convertirse en un engranaje más de una máquina fría. Conviene protegerlo como se protege una playa al amanecer, atrincherado frente al desembarco de la urgencia, para que no arrase con lo más valioso de uno mismo.

Hay seres poseídos por ánimos totalizadores que han logrado convencernos de la necesidad de la prisa. No ya llegar a tiempo, sino llegar antes, hacer acto de presencia, simular que la puntualidad es la forma más alta de la responsabilidad. Son los que clavan la bandera en la luna: lunáticos del ansia, sometidos a un espacio donde ya no son ellos, sino el sometimiento mismo, el hilo carcomido del proceso. Embusteros que, al final del día, cambian muy poco el mundo.

En cambio, quienes pelean por otro sorbo de café, por caminar una cuadra más, por detenerse en la esquina siguiente y descubrir una calle nueva, llevan una insignia que convendría reivindicar en tiempos de métricas, rendimiento y KPIs —a qué punto hemos llegado, Dios mío—. Son los verdaderos justicieros: la resistencia suave que consiste en tomarse el ritmo a la ligera y escuchar otra canción.

Cumplir, sí. Llegar a tiempo. Hacer lo tuyo. Pero sin renunciar a la parte del pastel que te pertenece: ese tiempo libre que, sin venir a cuento, cedemos a las dinámicas de la preocupación y la rutina. El gran engaño de la jornada laboral de ocho horas, que siempre acaba siendo más larga por los minutos regalados al transporte, a la anticipación, a la congoja, minutos que podrían devolverte una sonrisa que no encontrarás en ningún otro sitio.

Sobre la importancia del aquí y el ahora, del tiempo libre como una variante del oro, aprendí de mi amigo Karim, abogado poblano, un mediodía en el Bar Mascota del Centro Histórico de la Ciudad de México. Estábamos de vacaciones, aunque incluso en esos territorios se filtra la ponzoña del oficio. Entre risas y anécdotas sonó su teléfono. Alguien quería hacerle una consulta, pedirle algo. Karim escuchó con atención, sin perder el aplomo ni olvidar que estaba pasándola bien con los presentes. Entonces soltó una frase memorable que aún guardo en el anecdotario: «Si es urgente, márcame en media hora». Y siguió en la cháchara, sin agobiarse.

Nadie es recordado por su fervor a la rutina, por renunciar a una escena de cine para sentarse veinte minutos antes frente a un escritorio. Quienes gozan de su tiempo cargan con un descrédito inmerecido. Hay más que aprender del hombre que fuma un cigarrillo y mira el horizonte que del que corre ansioso a apretar una máquina checadora.

Algo parecido ocurre por la noche: saber cuándo marcharse. Entender las responsabilidades como el oleaje: nunca desaparecerá, y mal hacen quienes pretenden domarlo. La sabiduría consiste, más bien, en surfearlo, pulir un poco las piedras, volver a casa y al día siguiente repetir el gesto. El trabajo nunca se acaba; la disponibilidad perpetua solo sirve para avivar el fuego y descubrir nuevos rincones que limpiar.

Languidecer no es el destino de los viernes. Un viernes es para detenerse y saludar a la vendedora de la esquina, mirar una vitrina de pan dulce, probarse un suéter que no se comprará, hojear el menú de un restaurante al que invitarás a alguien. Beber el licor suave de no hacer nada. La rutina es un ladrón de guante blanco: te roba historias y momentos si no te resistes, si no das la batalla cada mañana.

Hay que ponerse en modo guerrilla para defender la propia subsistencia antes de convertirse en una versión disminuida de lo que ya hace mejor un robot sin agallas o la mentada IA, incapaz de atender al olor de una naranja recién cortada o de entender el valor de un atardecer: la belleza de quedarse embobado, de no tener respuestas, de esperar un poco.

Sal del arroyo de las tonterías. Todo pasa.

«La noche fue hecha para amar», decía Lord Byron. Bien podría decirse lo mismo de la vida entera.

 

Contacto:
Correo: yomiss[arroba]gmail.com
Twitter: @Bigmaud

Lee también: Otro año de mi vida | Columna de Carlos López Medrano

Continuar leyendo

#4 Tiempos

Pedro Miramontes Vidal y su faceta de escritor científico | Columna de J. R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

 

Manuel Martínez Morales, uno de los creadores de El Cronopio, hablaba de la responsabilidad del investigador en el quehacer de la divulgación de la ciencia. Su corriente de trabajo basado en la socialización del conocimiento científico, exigía de cierta forma, exponer una opinión ante los temas tratados. Su obra de divulgación abordaba artículos y ensayos donde la historia, el arte, la filosofía y la ciencia eran recurrentes en el abordaje de sus temas. 

Un buen tiempo tenía sin encontrar artículos con esta característica, hasta que la buena voluntad de Pedro Miramontes me tendió un libro suyo intitulado Mares de Tiempo y Agua, de las ediciones del Instituto de Física de la UASLP que encabeza Jesús Urías; si bien, el libro no está exento de errores editoriales viene a enriquecer los títulos que el Instituto de Física ha editado a lo largo de su corta existencia y que ha venido a refrescar el árido mundo de las ediciones potosinas y, sobre todo, las universitarias. 

Formados como físicos por la misma época y su deambulación por las matemáticas, así como el estilo de escribir artículos de corte científico dirigidos a un amplio público, son los factores que caracterizan a Manuel Martínez y Pedro Miramontes quien en mares de tiempo y agua nos recorre la historia del pensamiento que formó el estudio de los sistemas complejos y nos descubre un mundo multifactorial para su explicación. Los detalles históricos, muchos de ellos dejados de lado en la historia oficial del pensamiento científico y su relación con la construcción de las ideas sobre nuestro universo desde la antigüedad y que ha moldeado la filosofía de la ciencia, son recurrentes en los capítulos que corresponden a artículos y ensayos escritos en su mayoría al despuntar el siglo XXI para la revista Ciencias de la Facultad de Ciencias de la UNAM, una de las revistas de divulgación de gran prestigio en el país, y que ahora es dirigida, precisamente, por Pedro Miramontes que realiza una estancia académica en la Facultad de Ciencias de la UASLP.

La complejidad de los sistemas naturales que conforman nuestro mundo, lo manifiesta en sus propios escritos pues la visión holística con que los aborda, nos permite transitar desde diferentes enfoques en el entendimiento de tales sistemas, ya sea a través del arte y por supuesto, desde la ciencia en su gran abanico de disciplinas, donde las matemáticas sintetizan las posibles explicaciones. A través de la selección que realiza Miramontes podemos enterarnos de conceptos sobre el caos, la geometría fractal

, sin desligarnos de aspectos sociales y educativos. Sus escritos responden al requerimiento filosófico de Ortega y Gasset donde critica la especialización y sus inconvenientes en asuntos de carácter complejo, como es el mundo donde nos desenvolvemos y del que queremos entender a cabalidad para mejorarlo y construir sociedades más justas y de feliz convivencia.  

En todos ellos, hay una opinión, y una socialización del conocimiento formado a lo largo de siglos para la contribución del desarrollo científico y social. Pues el carácter utilitario de la ciencia es un factor que requiere reflexión por parte de los constructores de dicho conocimiento para contribuir al desarrollo social. Nuestro país, no es ajeno a este requerimiento y esa carencia que suele suceder sobre reflexión de nuestra labor como científicos, la señala Miramontes, como un recordatorio de nuestro papel como miembros de una sociedad con múltiples problemas y de los cuales podemos contribuir. 

Si tienen oportunidad, no dejen de leer ese libro es ampliamente recomendado y, en especial para quienes quieren adentrarse en la divulgación escrita, es un buen ejemplo de cómo realizarlo, para lo cual se requiere mucha preparación en el ámbito cultural.

Pedro Miramontes estudió física en la UNAM y se doctoró en la propia UNAM en Matemáticas, combina sus investigaciones en áreas interdisciplinares como computación, biología, física, matemáticas, genómica, entre otras. Es profesor titular del Departamento de Matemáticas de la Facultad de Ciencias de la UNAM, ha participado desde hace años como profesor e investigador visitante en la Facultad de Ciencias de la UASLP. Su trabajo docente y de investigación lo combina con la divulgación del conocimiento científico, participa activamente como disertador en el ciclo de charlas La Ciencia en el Bar, actualmente dirige la revista de Divulgación Ciencias de la Facultad de Ciencias de la UNAM una de las más importantes revistas de alta divulgación científica en el país.

Lee también: Autonomía de la UASLP sobre senda de espinas | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Miguel de Cervantes Saavedra 140
Col. Polanco CP 78220
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados