junio 12, 2024

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#4 Tiempos

Crisis del agua: caso Aguas del Poniente | Apuntes de Jorge Saldaña

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Texto galardonado con una mención honorífica en el Premio Estatal de Periodismo 2023, dentro de la categoría Artículo de Fondo o Comentario: Francisco Martínez de la Vega.

Este año, La Orquesta ha sido honrada con 4 galardones del Premio Estatal de Periodismo, para celebrarlo, publicaremos de nueva cuenta esos trabajos que fueron reconocidos por nuestros y nuestras colegas del medio. Esperamos que los disfruten.

 

APUNTES

Culto Público, hijos de mis viernes de Dolores, los saludo luego de comer sirena en el desayuno.

Como ya lo sabemos, viene para San Luis y la Zona Metropolitana un golpe seco, una “crisis del agua”, y un verano peligroso.

Si nuestra ciudad fuera una vecindad la situación sería la siguiente: se vació el aljibe, se descompuso la bomba, no hay agua en el tinaco, se rompió la tubería y los vecinos con más billete no han pagado su recibo. No hay de otra… a agarrar cubetas y acarrearla. Tal cual.

El problema que estamos enfrentando es complejo, y se fue formando como la corona, espina por espina.

Una de esas espinas, para entrar en materia y desdoblar el asunto entre lo jurídico, histórico, legal, económico, político, y sobre todo, social que significa, se llama “Aguas del Poniente”.

Desde aquella caliente, caldeada y empujona sesión de cabildo de diciembre del 2008, un grupo desarrollador logró con 12 de 15 votos, obtener una concesión para conectar, distribuir y cobrar el agua potable en un extenso polígono de la zona poniente de la ciudad.

Aquí les dejo el mapa para que nos demos una mejor idea:

Desde entonces, Aguas del Poniente es el “casi algo” de todos los que viven en toda esa zona.

El principal beneficiario de aquella polémica y espinosa decisión edilicia, como todos lo sabemos, es hasta la fecha el ingeniero Carlos López Medina, el buen “Chato López” (yo ya casi no le digo “dueño de media Ciudad Peluche” porque no está bien andar de chistoso y de grosero).

¿Pero por qué digo eso de que Aguas del Poniente es un “casi algo”?

Lo digo porque así como mi ex (jaja es ejemplo no lo tomen literal), Aguas del Poniente tiene todos los privilegios de ser, todas las libertades de no ser y además… paga mal.

Les explico un poco más fácil: aunque Chato López es el que parte, comparte, salpica, contrata, cobra y trata todo lo que tenga que ver con el líquido vital en esa zona, es fecha que no tiene concesión. Es, pero no es.

Es decir que si fuera taxi, Aguas del Poniente andaría circulando sin papeles, pero cobrando los viajes.

Si fuera estación de radio, estaría transmitiendo y cobrando los comerciales pero sin título que lo avale.

Si fuera doctor, andaría operando sin título.

Basta darse una vuelta en la página de la empresa para que usted verifique que no existe el título de concesión y que en su lugar se ha publicado el acta de cabildo de aquel lejano 2008.

Pero viene la contraparte ¿El Chato entonces además de cobrarle a usted, no le paga ni un peso al Interapas?

No, y no porque no quiera sino porque no puede. Ninguna autoridad municipal, desde Victoria Labastida, Mario García, Ricardo Gallardo Juárez, Xavier Nava… previeron en su ley de ingresos, el poder cobrar la parte de la contraprestación que debió ingresar al ayuntamiento desde que Aguas del Poniente “disfruta” de su concesión (que no le han dado…).

Por eso le digo que es un “casi algo” y muy paradójico: Si cobra pero no puede pagar, si es la empresa operadora en la práctica, pero no tiene el título jurídica y técnicamente.

Sobre las cifras que se deben, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí hace unos años realizó un estudio al respecto resultando que Aguas del Poniente ha tenido un impacto en contra del Interapas de unos 290 millones de pesos. No obstante hay algunas interpretaciones que nadie se ha molestado en tomar en consideración, y hay otras voces, incluidas las del propio Chato López, que hablan de un adeudo de apenas unos 6 o 7 millones de pesos y nada más.

Ni ese gato tiene tres pies, ni el olmo da peras, ni lo que es parejo es chipotudo:

Si las autoridades municipales no han querido cobrar a Aguas del Poniente, es por “prudencias” y tamices políticos y no necesariamente con el empresario López Medina, sino con los habitantes de su fraccionamiento.

¿Alguien quiere un pleito con ellos al dejarlos sin agua de la noche a la mañana?

¿El propio Interapas, tiene la capacidad para en un parpadeo, cambiar las tomas de toda la plaza, todo el fraccionamiento y todo el polígono para hacerse cargo del servicio?

-Si el Chato no ha pagado no es porque no quiera, es porque simplemente el “limbo” jurídico se lo permite

-Si para Aguas del Poniente, la deuda es tan poca, el agua no es negocio y le ha dado tantos problemas, pues que se desista de su concesión y listo.

En diciembre se vence técnicamente el término de la misma, aunque se dice que jurídicamente se puede pelear un año y medio extra porque no se disfrutó por completo durante los 15 años establecidos… insisto: si da tantos problemas y no es negocio, pues como para qué pelearse para sostenerla (entre comillas).

Aquí, una observación importante: Aguas del Poniente no es el único deudor ni el único concesionario.

En próxima entrega le podré contar por ejemplo, de la concesión que disfruta el Club Campestre de Golf, que desde 1994 no paga un solo centavo de agua ni tiene por qué hacerlo gracias a los privilegios que les otorgó en su momento el alcalde Mario Leal Campos.

Los vecinos del Campestre pagan a la asociación de colonos y san se acabó. Para ellos nada de sufrir por agua y ni quien se atreva a verificar si su planta tratadora efectivamente siga funcionando y cómo.

También es tiempo de que analicemos el tema de los fraccionamientos como Villa Magna, que se vendieron con la promesa de “agua gratis” (literal en el contrato) y hasta hace apenas muy poco se quieren regularizar en condiciones ventajosas para los desarrolladores y en contra de los intereses de los vecinos que compraron de buena fe.

El fraccionamiento La Vista tampoco reporta un peso, usa su propio pozo y cobra su propia agua.

La mega plaza comercial The Park en periférico sur, que está a unos meses de inaugurarse, tiene la autorización (gracias Xavi Nava) para una sola toma para cientos de locales y viviendas… una sola toma.

En fin (jaja me sentí Armando Acosta pero brincos diera yo) la lista negra del Interapas, el nombre de todos los creadores de los más de mil 190 millones de pesos de deuda, estará pronto en mis generosas y hábiles manos.

El alcalde Galindo hasta la fecha, ha sido muy cortés para revelar con nombres y apellidos a las personas y empresas que han generado durante años un hueco profundo en las finanzas del organismo, sin embargo el que esto escribe no se distingue por ser necesariamente prudente ni discreto y tarde que temprano la solicitud de información al respecto tendrá que estar en mi par de manos favoritas.

Por último, ¿El dinero resolverá la crisis del “golpe seco” que se avecina? No, y lo he dicho en varios formatos: el dinero no produce agua, pero exigir a los privilegiados que no pagan por un servicio que sí tienen, por lo menos genera justicia para los no privilegiados que sí pagamos, pero no tenemos.

A los hijos de mis orientes, nortes y sures de todas las colonias y barrios, es decir al “infelizaje” (Serrato Dixit)

¿Nos perdonan un solo peso, tengamos o no tengamos agua? A nosotros ni una concesión chiquita…

No se vale, todos vivimos en la misma vecindad.

Hasta aquí en apuntes de viernes mi querido y Culto Público, debo ir a ensayar la coreografía de la canción “Soldado del Amor” porque la voy a bailar como desenfrenado mañana en el concierto de Mijares con el que se inaugura el Festival San Luis en Primavera en Fundadores.

Atentamente,

Jorge Saldaña.

BEMOLES

ESTAMOS DE MODA

Me cuentan que en el Tianguis Turístico de la CDMX, San Luis Potosí destacó fuerte. El stand del gobierno estatal atendido por la secretaria Aurora Mancilla, fue uno de los mas socorridos y se hicieron por lo menos 20 acuerdos con estados y con operadores. El stand de la capital llamó mucho la atención por llevar una muestra de la Procesión del Silencio, acto que generó buenos resultados y expectativas. #BuenosVientos

AMD

Con mucho profesionalismo, apertura y madurez, por fin en SLP se conformó una asociación de dueños y directores de medios de comunicación. Celebro y agradezco la iniciativa y sus objetivos. No hay intervención editorial entre sus miembros sino respeto, no hay cables cruzados ni mezquindades. No hay correas, hay oportunidades de dignificar y modernizar al siempre generoso y audaz gremio. #LargaVida

#4 Tiempos

¿Qué sucedió la noche del viernes? | Columna de Luis Miguel Dorador

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Un fin de semana sin celular

 

En varias de las columnas publicadas en La Orquesta he hecho referencia a la vida nocturna y la diversión de las nuevas generaciones que se encuentran en el estreno de las salidas con amig@s a divertirse al antro. Cada época y cada ciudad tiene su lugar de salir para conocer más gente y convivir. Las costumbres y la forma en que nos organizamos tod@s depende en gran parte de lo que vivimos en casa y la formación que el ejemplo bueno o malo se tiene en cada hogar, en cada familia. De ahí se establecen las formas de todo, y me refiero a que si los jóvenes se van en grupo y algún papá o mamá los lleva al antro y otro los trae de regreso. Sin embargo, cada vez es más la libertad que se da a las nuevas generaciones y mientras que en unos casos les permiten que se lleven el coche con distintas condiciones de que si solamente pasas por fulanit@ o si el permiso es hasta tal hora, algunos papás y mamás incluso “trackean” los movimientos del celular de sus hijos para asegurarse de saber su geolocalización para sentirnos más seguros. Cada casa y cada familia se organiza a su manera…

El uso de un vehículo siempre va acompañado de las responsabilidades que implica el correcto manejo del mismo, el consumo de bebidas, etcétera. Sin embargo, el control de la tecnología no limita el comportamiento de quien la utiliza ni las consecuencias del propio comportamiento.

El éxito de muchos lugares de vida nocturna se basa en su popularidad y consecuentemente en sus ventas y eso nos hace entender que si la condicionante para acceder a estos lugares depende de un consumo mínimo por mesa o persona más el “cover” encontramos que el negocio funciona muy bien porque asegura sus ventas. El tema aquí, es que permitir el acceso a menores de edad aumenta el número de entradas porque todo el mundo tiene una especial predilección por lo que no está permitido. Eso hace a algunas generaciones “sentirse grandes” porque pueden hacer lo que los de su edad no, etcétera…

Cuando el desarrollo del organismo de un adolescente no ha concluido, el consumo de alcohol hace combinaciones peligrosas y los factores de riesgo se hacen mucho más altos y en ocasiones con consecuencias fatales.

Las circunstancias del contexto pueden disminuir los riesgos o, por el contrario, acrecentarlos cuando algo se sale de la regulación.

Un evento que logra la venta total y boletos agotados debe mantenerse en la capacidad de aforo que permita a los asistentes contar con un nivel de seguridad como lo establecen las regulaciones de Protección Civil. La logística para realizar un espectáculo diferente al de lo común, requiere de mayor organización y control para evitar situaciones complicadas.

La tragedia que se sufre el día de hoy, luego de la dramática experiencia vivida en Sierra Leona a la media noche de este viernes pasado, es una muestra clara de varios factores que se conjugaron y entonces algo salió mal… La baranda de cristal con acero de la balconería, del inmueble en donde se llevaría a cabo la presentación de una personalidad de gran fama, no soportó la presión de tantos jóvenes que ahí se daban cita para presenciar el espectáculo que terminó con el desplome de varios de ell@s desde un tercer nivel, lo que ocasionó la lesión de much@s y la pérdida de vidas humanas de otr@s.

Lamento profundamente lo ocurrido y me conduelo con las familias afectadas porque la manera de evitar que estas situaciones se repitan dependen de tod@s, papás, mamás, hij@s, empresarios, autoridades y en general de tod@s porque cercanos o no, a tod@s nos afecta y esto nos afectó.

También lee: Congresos, Graduaciones y Final de Liguilla…. ¿Qué más? | Columna de Luis Miguel Dorador

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#4 Tiempos

La difusora de los poetas campesinos del Potosí | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

 

No podemos dejar de lado el rendirle un homenaje, a una vigorosa mujer, que difundió una rica tradición campesina de nuestro estado, el son arribeño acompañado de décimas glosadas y valonas: Doña Socorro Perea.

Doña Socorro Perea se dio a la tarea de difundir la música del son y huapango arribeño, y la poesía de grandes trovadores de la región, a fin de darla a conocer a la población citadina, labor que entre otros atributos, permite preservarla. Para ello formó su grupo Los Cantores de la Sierra, que tocaban las obras de nuestros poetas campesinos, transgrediendo la propia regla del trovador de la región, no tocar ni decir poesía de otros, sino trovar la propia.

Incansable fue su labor, que debe de reconocérsele, y estas líneas están dedicadas a su loable labor cultural y de preservación de tan rica tradición campesina. Socorro Perea, además estuvo ligada a la ciencia, fue Química Farmacobióloga egresada de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y trabajó y colaboró para formar el primer banco de sangre que hubo en el Hospital Central de San Luis Potosí, Tomás Calvillo en la presentación del libro “Décimas y valonas de San Luis Potosí” compilado por Socorro Perea y editado por el Archivo Histórico del Estado y la Casa de la Cultura de San Luis Potosí en 1989, nos dice, en voz de Socorro Perea que su labor comenzó en 1965 en La Lagunita ranchería cercana a Armadillo de los Infante. “Ahí en 1965, escuché por primera vez las décimas y valonas tocadas por campesinos y me impresionó mucho y pensé que era algo hermoso que se debía de dar a conocer”.

A partir de ese instante comenzó una incansable labor de rescate y difusión de estas obras populares, que gracias a Socorro Perea han quedado registradas, tanto en sus discos grabados desde 1978, como en el libro que hacemos referencia editado en 1989 y editado en una segunda versión en 2005 por Yvette Jiménez de Báez para El Colegio de México y la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

La propia Socorrito contaba sus experiencias. “Me cautivó esa sencillez y espontaneidad en sus poesías, y me propuse darlas a conocer aquí en la ciudad de San Luis Potosí. Empecé a escribir las que cantaban los músicos, que eran muchas, pues en todos esos lugares nos recibían con música. Como de Armadillo ya tenía bastantes poesías, me dirigí a Río Verde, zona media del estado, donde supe que en todos los ranchos de ese municipio se tocaba y bailaba las décimas y valonas. Fui a ver al padre Juvenal, que estaba entonces de señor cura; le conté mi deseo de recoger esa poesía campesina y que me orientara dónde la podía escuchar. Me dijo que sabía que en una huerta, los domingos, asistía gente venida de diferentes ranchos a gustar esa música. Yo iba con una amiga, pero el padre no quiso que fuéramos solas y nos mandó con el sacristán.

Allí empecé a conocer a varios músicos y sus poesías, a recogerlas en una grabadora que llevaba. Les pregunté en qué lugares se oía esa música y en qué ocasiones. Me nombraron muchos ranchos y me dijeron que se tocaban en bodas, bautizos, santos y aún en acompañamientos de muertitos. Les pedí me invitaran a sus fiestas y se admiraron de que yo, siendo de la ciudad, me gustara eso, pues me di cuenta de que en Río Verde los despreciaban, porque, al preguntarle a una amiga de allí dónde había músicos de valonas, me dijo -”Eso es de gente vulgar e inculta”. Que tristeza me dio escuchar eso.

Me gusta asistir a las topadas; estas son desafíos o encuentros de poetas de aporreón, o sea que se aporrean con versos; encuentros en los que invitan al conjunto de un lugar contra otro de otro rancho y el público es el juez y grita y aplaude al que no se deja ganar”.

Doña Socorro Perea realizó una intensa e importante tarea de difusión de una rica tradición potosina, que si bien tiene su propia dinámica en las diversas poblaciones de la zona media y altiplano de San Luis Potosí, su difusión en tiempos pasado era tarea complicada y transgrediendo las propias reglas de los poetas campesinos, utilizaba sus poesías para dar a conocer a la población que no tenía acceso a estas manifestaciones lo que es el son arribeño y registrando las poesías que registró en los libros que editó y que dan a conocer a esos viejos sabios poetas campesinos del potosí, que han dejado de existir.

También lee: Hace casi cien años un par de mujeres ganaban una elección por primera vez en México | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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#4 Tiempos

“Sobreviviendo a mis XV” o cómo hacer una película que no diga absolutamente nada | Columna de Guille Carregha

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CRITICACIONES

 

Desde el año pasado se decía en varias esquinas de la red de redes que el cine mexicano finalmente había regresado. O sea, no es que hubiéramos dejado de producir películas. Ahí están todas esas comedias horribles de los 2010s que intentan hacernos creer que el humor de Hoy o Viva La Alegría se deben ser disfrutados en una pantalla grande, y que solo sirven para que todo el staff pueda pagar las cuentas de los próximos dos o tres meses. Eso o es algún Derbéz quitándole fondos al IMCINE para mantener la relevancia y poder seguir pagando su vida en Los Ángeles.

                  Pero, de pronto, un montón de personas decían que uno ya podía volver a ver buen cine mexicano en el cine. Incontables memardos y referencias a Mads Mikkelsen fumando arrasaron con los timelines de mis redes sociales. Lo que sí es que, en general, se hacía énfasis en el “buen”. Rara vez decían que era excelente o buenísimo. Solo “bueno”. Lo cual habla mucho acerca de nuestra historia cinematográfica moderna y las expectativas tan bajas a las que nos han acostumbrado a nivel mainstream.

                  Y, por un momento, quise creerles. Se hablaba mucho de Señora Influencer, Sobreviviendo A Mis XV, y Huesera entre otras. Desafortunadamente, decidí recuperar mi interés por el cine comercial mexicano viendo la última y, pues nada. Película fea, película cutre. Se ve bonita. La fotografía está a todo lo que da, y la actriz principal le echa muchas ganas. Pero es una película horrible en todos los demás aspectos del proceso cinematográfico. Tan rápido como llegaron, mis ganas de ver más cine mexicano moderno se fueron.

                  Pero, hace poco, un buen amigo, me recomendó en persona Sobreviviendo A Mis XV. Aclaró que estaba “buena, solo buena” en un claro intento de no elevar las expectativas de nadie y sólo aclarar que es posible pasar un buen momento viendo dicha película. Viendo que estaba disponible en la cuenta de ViX que me regala mi proveedor de internet para convencerme de seguirle pagando (futa, ¡qué ofertón!), me puse a verla.

                  Después de leer el título de la película y ver el póster, puedo asegurar que la película es mucho mejor de lo que podría parecer. Pero, eso, está buena. De ese “buena” que dices con un tono de voz más agudo cuando platicas para que no parezca que le das tu certificado de aprobación, pero que indica que tampoco consideras que es una pérdida de tiempo.

                  Está “buena”, con una expresión de “no sé” esbozada en tu cara y unos hombros levantados. Está “buena” nivel lo comentas en la comida familiar, dices “está cotorra” o un “te la pasas bien”, y luego todos pasan a hablar acerca de algo más interesante como, no sé, el precio de los útiles escolares de ese año o cómo alguien cayó en un bache en la mañana. No se preocupen, el coche apenas y se raspó.

                  La película se trata de una familia que, poco antes de celebrar la fiesta de XV años de su hija, se convierten en nuevos ricos y cambian de domicilio a un residencial de gente acomodada. Y entonces a la niña le dan penas las tradiciones “populares” de sus papás para encajar con su nuevo entorno y tener amigas güeras. Hijinks ensue.

                  Afortunadamente, los guionistas se tomaron la molestia de no irse por el camin o que cualquier otra película mexicana hubiera tomado en aras de ahorrar tiempo de preproducción y poder convencer a Omar Chaparro de ser el papá o vestirse de niño el mejor amigo de la protagonista. La historia no va por el clásico “intenté ser alguien que no era y mi vida se volvió difícil; perdí a mis amigos y me perdí a mi misma”. Bueno, o sea, sí, si va de eso, pero al menos no de la forma esperada. O sea, no es un “la niña pobre que pretende no ser de clase trabajadora y que se da cuenta de que eso está mal – todos bailan contentos una cumbia con la gente del barrio y la vida es excelente.”

                  O sea, también pasa eso. Pero, o sea, hay algunos plot twists piteros ahí en medio para que no se vea tan genérico. Como que sí quisieron trabajar en un guion del que se pudieran sentir medio orgullosos, que no fuera nomás un cheque.

                  Y, es verdad, la película está cotorra. Me la pasé bien. Pero es más hueca que el nuevo plan de estudios que presentó la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UASLP en 2022.

                  Al final del día, la película no se trata de nada. Claro, tiene una premisa, tiene personajes que medio crecen al final de todo, y pasan cosas en pantalla todo el tiempo; pero la cosa esta no tiene absolutamente nada que decir. NADA.

                  En un principio parece que va a tomar el camino de burlarse de lo kitsch que pueden ser algunas ideas, decoraciones o modos de pensar de las personas de la clase trabajadora. Pero como que se asusta de hacer enojar a su público meta y se detiene. Ni siquiera se toma la molestia de presentar un artículo de colección nivel el cuadro de holograma de Jesús que abre los ojitos de Rudo Y Cursi. A lo más que llega es una oración de agradecimiento del pan impresa en cuero.

                  Entonces, piensas que la cosa va más por el “miren nomás qué cagado es cuando las distintas clases sociales conviven entre sí juasjuasjuas”. Pero, no, nada de eso. Lo más cercano es cuando ponen una cumbia a todo volumen al llegar a su nueva casa… pero nadie reacciona.

                  Ah, ¿entonces es acerca de lo clasistas que son los de la clase alta? Pues a lo largo de la película, TODOS los personajes que portan el color corporativo en su piel se empeñan en tratar exageradamente bien a la protagonista. Hay una throwaway line de que lo hacen por verse incluyentes en redes sociales, pero tampoco es como que tenga más peso. De hecho, parece que la película quiere reivindicar que la gente adinerada es buena gente y hay que quererles.

                  Hay un dejo de crítica a las personas que compran a sus amistades para sentirse parte de un grupo, pero se menciona una vez y no tiene peso alguno. Se menciona algo de lo extrañamente patriarcales que son las fiestas de XV años pero, también, se menciona una vez, y no volvemos a tocar el tema.

                  En verdad que la película no tiene absolutamente nada que decir, no tiene posición alguna ante la vida – solo existe por existir.

                  Y ni siquiera está tan bien en el apartado visual, porque se supone que tenemos que sentir que la protagonista se está volviendo loca con todo lo que pasa en su fiesta – pero todo está filmado como video musical genérico de banda local de norteña en donde nomás está la banda tocando en un escenario y hay gente feliz bailando.

                  Much estrés.

                  Such horror.

                  Y, aún con todo y todo, está “buena”. Está entretenida, aunque su mensaje de ser tú misma está aplicado con curita al final de la película en una escena que a cualquier película de Disney Channel del 2006 le daría pena enseñar. La salvan las actuaciones de la mayoría del cast, que de verdad vieron que su guión era hueco, pero se empeñaron en hacerlo lo mejor posible.

                  Es un esqueleto vacío, pero uno agradable y medianamente bien construido.

                  Miren, podría ser mucho peor, es del mismo director de Mirreyes Vs Godínez, así que lo que se llama expectativas, no había.

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Opinión