#4 Tiempos
Breve anecdotario de Felipe Calderón 3 | Columna de Enrique Domínguez
Cuentas claras
Indicadores mañosos, sesgo e información falsa.
A través de gráficas el empleo sesgado y manipulado es una constante, sobretodo, cuando se trata de desinformar y favorecer a quien se empeña en querer seducir mediante engaños y establecer una falsa realidad, para ello se valen de:
- Buscar un momento de cifras alentadoras
- Hacer el comparativo según convenga: por semana, días, años, periodos, etc.
- Usar rangos ventajosos con métricas apretadas, por ejemplo, unidades en lugar de decenas, cientos por miles, etc., y viceversa
- Alzas o bajas (picos) pronunciados
Aunado a lo anterior se establece una estructura bien organizada que consiste en sacar a la luz información que de antemano se conoce por su sesgo sin importar la reacción, Felipe Calderón posee un séquito malvado para hacer explotar de manera magnánima cualquier comentario fuera de contexto, engañoso, frívolo y malicioso con tal de generar encono y odio por parte de la población que concibe sus ideas como necesarias para el desarrollo sin precedente de México.
Una horda de periodistas, bandidos y empresarios como Javier Lozano, Mariana Gómez del Campo, Gilberto Lozano, Juan E. Pardinas, Pascal Beltrán del Rio, Ciro Gómez Leyva, Fernando Belaunzarán, Carlos Loret de Mola, Sergio Sarmiento, Leo Zuckermann, Joaquín López Dóriga, Claudio X. González, Gustavo de Hoyos y un largo etcétera, difunden con beneplácito cualquier situación que sea perjudicial al actual gobierno, acto seguido se congrega, se convoca y se estimula a las audiencias que mediante pagos funcionan como francos provocadores, emplean #hashtags y falsean la información haciendo creer a la audiencia orgánica que las tendencias son reales, si a esto se le agrega el empleo de bots, que son mecanismos automatizados, sin vida y con la clara intención de perfilar imágenes o seguidores reales a quien implementa métodos poco ortodoxos para hacerse notar. Es de señalar que hay personajes encumbrados por seguidores como sería el caso de periodistas que su cantidad de seguidores no es proporcional a las respuestas, difícil entender a alguien que tiene cientos de miles o millones de seguidores, solo obtengan una diezmilésima parte de respuesta.
Dentro de la estructuración de manejo en las redes siempre se utiliza un tema que se mantenga acorde a la situación, por poner ejemplos hablaríamos de campañas como: “No al ecocidio”, “protección al jaguar” refiriéndose al Tren Maya y a la refinería de Dos Bocas, o “yo prefiero el cerro”, en el caso del Aeropuerto en construcción Felipe Ángeles, el caso de los feminicidios campañas como: “ni una más”, “nos están matando”, etc.
Con la complicidad de un grueso sector de la prensa tradicional establecen gráficas que son atemporales, anacrónicas y falsas determinan e intentan influir en la opinión pública.
En el caso de un hecho deplorable como los feminicidios se ejemplifica lo siguiente:
- Hasta el 2012 el feminicidio se tipificó como delito
- La Jurisprudencia de este delito fue completamente aprobada hasta finales de 2017
- Los datos empleados con antelación eran relacionados con:
- Violencia doméstica
- Víctimas por arma de fuego
- Víctimas por violencia de crimen organizado
- Víctimas por violencia sexual
- A lo anterior, de acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hubo 52,210 muertes de mujeres con presunción de homicidio, es decir fueron asesinatos cometidos contra mujeres presuntamente por el hecho de ser mujeres.
- En México se reconocen 14 tipos de feminicidios de acuerdo a la recopilación que hace Patricia Olamendi:
- Íntimo
- No Íntimo
- Infantil
- Familiar
- Por conexión: Muerte de una mujer por línea de fuego
- Sexual sistémico desorganizado
- Sexual sistémico organizado
- Prostitución u ocupaciones estigmatizadas
- Por trata
- Por tráfico
- Transfóbico
- Lesbofóbicos
- Racista
- Mutilación genital femenina
Ante ello la concepción de un feminicidio establece una cantidad de variantes que se tendrían que contemplar y no se hizo en la gestión de Felipe Calderón, eso evidencia la trampa para poder influir en cifras benéficas.
La siguiente gráfica es un acumulado de defunciones femeninas con presunción de homicidio de 1985 a 2016.

Pronto, en la gestión del presidente Andrés Manuel López Obrador empezaron a circular gráficas sesgadas, manipuladas y falseadas como se muestra a continuación:


Como se podrá observar la cantidad de feminicidios es muy diferente a lo que establece la primera gráfica cuya fuente es: Inmujeres, ONU mujeres y SEGOB a partir de los datos obtenidos de INEGI, estadísticas vitales de mortalidad, CONAPO y demás proyecciones.
Las letras “chiquitas” también cuentan:

Catalogar o establecer un antecedente que pueda ser tomado en cuenta resultaría irrelevante, en todo caso habría que determinar que 976 víctimas por feminicidio en 2019, representa el 35% del pico máximo del sexenio de Felipe Calderón con 2769 feminicidios en 2012.
También lee: Breve anecdotario de Felipe Calderón 2 | Columna de Enrique Domínguez
Acento Ajeno
La alcancía sin fondo de Margarito | Columna de Haniel Valdés
ACENTO AJENO
Por: Haniel Valdés Velázquez
Dice Shakira, “tiene nombre de persona buena, claramente no es como suena”. Nombre de flor, pero actuar de mala hierba. Mientras el Estado amplía las rutas gratuitas y de calidad, para los potosinos, las empresas que operan el otro, el caro y de pésima calidad, dicen que no les alcanza y necesitan duplicar el precio del pasaje.
Margarito Terán, representante del sector camionero, que nunca ha usado el transporte público para moverse, solo para llenar sus bolsillos, por eso no sabe el pésimo servicio que prestan, pide tarifa récord y dinero público sin explicar qué pasó con el aumento de este año ni con los camiones nuevos que el Estado ya entregó al sector.
En enero, Margarito Terán pidió subir el pasaje de 12.50 a 15 pesos. El Estado le autorizó 13.50. Nueve meses después vuelve con una cifra que ya no es petición sino ultimátum: 23 pesos por viaje, 2,797 millones del erario y la amenaza de que el sistema “va a colapsar por inercia”.
Veintitrés pesos son 70% más que la tarifa vigente y 53% más que los 15 que el propio Terán decía indispensables hace diez meses. Si 15 eran la salvación en enero, ¿qué cambió para que ahora cueste ocho pesos más?
Hay un dato que Terán omite. Ese mismo enero, el 12, el gobernador Ricardo Gallardo entregó 100 camiones nuevos con una inversión de 266 millones de pesos en financiamientos. Son 2.66 millones por unidad. Al ritmo de ese precio, renovar las 768 unidades de la iniciativa costaría unos 2,043 millones. Faltarían casi 750 millones para llegar a los 2,797 que piden. El resto cubriría déficits de operación, un margen de 15% de utilidad para los concesionarios y las pérdidas de la pandemia. Es decir: dinero público para garantizarles ganancia.
Tampoco está claro qué pasó con los camiones ya entregados. El Gobierno presumió 100 en enero; en octubre, la SCT habló ante el Congreso de “más de 70 unidades urbanas” renovadas. Nadie ha dicho cuántos circulan, en qué rutas ni quién paga el financiamiento. Antes de pedir más, habría que rendir cuentas de lo que ya se dio.
Yo, usuario del transporte público de la capital, debo ser un desafortunado, solo una vez subí a una unidad de las nuevas, al parecer las rutas 53, 21, 30, 27, 10 y 5, que son las que utilizo con frecuencia, no recibieron la dicha de contar con los nuevos camiones, porque he conocido autos clásicos más modernos que los camiones que suelen llevarme por la ciudad.
La flota vieja no es una sorpresa. Terán dice que 882 unidades
ya debieron salir de circulación. La Ley de Transporte Público no permite camiones de más de 10 años, y renovarlos es obligación de quien tiene la concesión, no del usuario. En 2015 el padrón registraba mil 174 unidades; hoy hay mil 203. Once años después, el parque casi no creció, y tampoco se renovó. Y en mayo, el propio Terán reconoció que de mil 200 unidades autorizadas solo circulaban unas 800.Hay una concentración que pesa. Cuatro empresas controlan 36% del padrón y diez, 61%. El dinero público llegaría sobre todo a quienes ya tienen más peso. Una de ellas, Tangamanga, enfrenta una denuncia de Ciudadanos Observando por mantener suspendidas tres rutas de su concesión.
El diputado Héctor Serrano lo dijo claro: las concesiones “son potestad del Estado, no propiedad de los concesionarios”. Quien explota un bien público no puede presentarse a pedir rescate cuando el negocio le sale mal.
Terán tiene razón en algo: los costos de operar suben. Pero una industria que pide más tarifa, más subsidio y más tiempo, sin ofrecer metas, plazos ni auditoría, no pide apoyo: pide un cheque en blanco.
Los costos suben, pero el respeto a la vialidad, la buena educación y atención por los conductores de las unidades, la limpieza de las mismas y el respeto a sus horarios y paradas, disminuyen.
La SCT debería preocuparse más por velar que las unidades de transporte urbano cumplan con aquello por lo que reciben dinero público, ofrecer un transporte de calidad. Pero primero y más fácil, cerrarle la boca y pararle los pies a este señor que ya parece alcancía, solo pidiendo dinero para guardar y no para emplear en lo que se necesita. O mínimo, salir con urgencia a desmentir sus falacias y exigirle resultados.
Lo mínimo que el usuario merece antes de pagar un peso más es saber cuántos de los 100 camiones nuevos circulan, un plan de renovación con fechas, rutas que realmente operen y cuentas abiertas sobre qué se hizo con el aumento de este año. Sin eso, los 23 pesos no son un precio. Son una factura sin desglose.
También lee: Gallardo renueva transporte público urbano
El Cronopio
Carlos Villatoro, el actor de corazón potosino | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
Los inicios del cine mexicano están marcados por la participación de actores y actrices de San Luis Potosí; algunos personajes han sido tratados en esta columna. Desde la época del cine mudo hasta los albores del cine sonoro en México, aparecen estas contribuciones potosinas que se extienden a lo largo de toda la historia del cine mexicano.
Entre los personajes que inician su actividad actoral en el cine mudo se encuentra Carlos Villatoro, que si bien se registra su lugar de nacimiento en Comitán, Chiapas, en 1903, siempre subrayó su sello de potosino en virtud que sus hermanos mayores habían nacido en San Luis Potosí y su familia radicaba en la ciudad potosina al finalizar el siglo XIX.

Uno de dichos hermanos era Héctor Villatoro que a principios de la década de los veinte se encontraba como cónsul en Canadá, y con quien fue enviado Carlos Villatoro por su padre. Este periplo marcaría su primera relación con el mundo del cine, pues al quedar varado en Nueva York por una huelga que imposibilitó su viaje a Canadá, conoció a quienes iniciarían la dirección de películas en México, Gabriel García Moreno y Manuel Ojeda, en ese momento se acercaba a la actividad actoral en Nueva York. Como consecuencia, en 1925 García Moreno le propuso el papel estelar de la película El Buitre, y una serie de películas que se filmaron en Orizaba, Veracruz, de 1925 a 1927, entre ellas el Puño de Hierro de 1927 que se considera la primera película que trata el mundo de las drogas.
Como pionero del cine mudo mexicano Carlos Villatoro se convierte en uno de los mejores actores del cine mudo mexicano y de los primeros años del cine sonoro, al protagonizar películas sonoras desde 1934, entre ellas la película de Juan Bustillo Oro, Dos Monjes, donde participa también la actriz potosina Emma Roldán, en el papel de Gertrudis la madre de Javier, protagonizado por Carlos Villatoro; en esa película participa también en realización de Dos Monjes, el matehualense Juan José Ortega García, de quien trataremos en futuras entregas de esta columna.
Carlos Villatoro conoce a Juan Bustillo Oro cuando estudiaban en la Escuela Nacional Preparatoria, lo que fue otro encuentro que le marcaría su destino a la actuación en cine, donde también se formaría como guionista y director, dirigiendo a principios de los cuarenta los cortometrajes: Viaje a Jalapa, Canciones y Danzas Mexicanas, Compositores Mexicanos y Juan Diego. Escribió el argumento de la famosa y exitosa película Quinto Patio, dirigida por Rafael Sevilla en 1950.
Después de su participación en el cine mudo en México donde actuó en cinco películas en la década de los veinte, inicia su participación en el cine sonoro en 1934 en la película Águilas de América dirigida por Manuel Ojeda, participando en alrededor de veinte películas en el lapso de diez años, terminando su actuación en 1943 en la película La Mujer sin Alma de Fernando de Fuentes en 1943, al lado de María Félix.
A partir de 1944 se desempeña como anotador y asistente de director hasta 1963, año de su muerte. En esta actividad trabaja en numerosas producciones norteamericanas filmadas en México, teniendo apariciones incidentales.
También tuvo participación en la radio en México, siendo locutor en varias estaciones desde 1929. En la XEW tuvo el programa en 1951 “El rincón bohemio de Carlos Villatoro”.
Carlos Villatoro Escobedo el actor pionero del cine mexicano y baluarte en su desarrollo, quien se consideró un potosino de corazón, es uno de los fervientes hacedores del cine en México, quien consideraba que “la vida no era de película, pero hacer cine era su vida”.
Lee también: Leticia Almazán de la Garza, compositora potosina
El Cronopio
Leticia Almazán de la Garza, compositora potosina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
San Luis Potosí ha sido tierra de compositores, donde la música de concierto y las canciones de concierto han sobresalido. Algunos de estos personajes los hemos tratado en esta sección, aunque entre ellos han escaseado las mujeres, en cuanto a composiciones se refiere. Los tiempos cambian al abrirse oportunidades a las damas y, afortunadamente, en este siglo veintiuno podemos contar con algunas compositoras potosinas. Como muestra está el concierto que ofreciera la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí en el mes de marzo pasado donde interpretó, en el marco del Día Internacional de la Mujer, composiciones de autoras potosinas. Entre las compositoras potosinas programadas en el concierto se encontraba Leticia Almazán de la Garza.
Leticia Almazán, al menos fue mencionada en esta columna cuando tratamos el caso de la pianista potosina Malkhut Zavala, quien tiene entre su repertorio obras de Leticia Almazán, quien actualmente es encargada de las Escuelas de Iniciación Artística Asociadas que están asociadas al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, que a pesar del esfuerzo de sus integrantes ha sido difícil su continuación, como suele suceder con el cambio de administraciones. Leticia Almazán se desempeña como Directora Académica del CEART San Luis.
Entre sus composiciones se encuentra La Noche, obra basada en los poemas de Manuel José Othón, obra con la que obtuvo el premio 20 de noviembre “Julián Carrillo”; la obra se estrenó en 2006, y ha sido poco interpretada, hasta que se armó el concierto de marzo.
A cien años de la muerte de Othón se compone esta obra musical, que da concreción a la obra inconclusa que contemplaran Othón y Carrillo, su conjunción lírica que habían titulado Tetralogía. Una pieza para celebrar el centenario de la Independencia de México que estaría dividida en cuatro partes: Descubrimiento de América, Conquista, Virreinato e Independencia. Así sería una obra que recorrería la historia hispana de México y la construcción de un nuevo país. La muerte sorprendió al poeta y la obra quedó en suspenso; colaboración entre dos grandes figuras potosinas del arte, cuestión ya tratada en muy anterior entrega de esta sección de El Cronopio.
Ahora Leticia Almazán, se basa en la poesía de Othón para crear su obra musical La Noche. Una forma de apreciar el nuevo arte musical potosino de la mano de Leticia Almazán y la poesía del máximo poeta potosino. Por desgracia, es música que no se encuentra grabada por lo que dificulta su difusión, de por sí escasa, en aquellas obras de que se disponen grabaciones.
Leticia Almazán surge, así como una de las mujeres que abren camino en el campo de la composición en San Luis Potosí. Su incursión en esta línea de la composición es alentadora, pues puede sumarse a la escasa pero existente lista de compositoras mexicanas que incursionaron en la música clásica, entre ellas, María Grever, Sofía Cancino de Cuevas, Rosa Guraieb, Consuelo Velázquez, Ángela Peralta, María Teresa Prieto, Alicia Urreta, Guadalupe Olmedo, y ahora la joven compositora potosina Galya Cisneros, por citar algunas.
Leticia Almazán se tituló en la Licenciatura en Composición en la Escuela Estatal de Música en el año 2015, y realizó una Maestría en Administración Pública en la Universidad Latinoamericana.
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