abril 20, 2026

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Antonio de Rabinal Gamboa, el ebrio Secretario de Cultura de San Luis | Apuntes de Jorge Saldaña

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APUNTES.

Amigos de las verdades, hijos de “al pan, pan y al vino vino” llamemos las cosas por su nombre en esta entrega de apuntes de viernes alegre y de botana: El verdadero secretario de Cultura en San Luis Potosí es Antonio de Rabinal Gamboa López, en los hechos es el que manda en la administración y políticas de la dependencia, pero además se da el lujo de ejecutar su función en absoluto estado de ebriedad.

Sí, Antonio de Rabinal Gamboa está ebrio de poder y vanidad desde que usa a Elizabeth Torres como su marioneta y fachada pública para ejercer como un necio desbocado, de manera voluntariosa y necia un encargo público que le permitió apoderarse de toda una secretaría solo para colocar en la nómina gubernamental a su hermano, a su hijo, a la novia de su hijo y una media docena de compadres y amigotes que poco tienen que hacer en encargos culturales, mucho menos saben, pero que al final de cuentas serán compañeros de la borrachera de despilfarros que “invita” el hijo de Doña Lila López y Raúl Gamboa.

Por si fuera poco, están entregados a hacer negocios y apropiarse, por dónde se pueda, del recurso público asignado a tan importante área.

“Yo invito a la francachela presupuestal del sexenio”, parece gritar a los cuatro vientos este personaje y cabe aquí la anotación de Charles Bukowski, que en alguna de sus obras sentenció que “en defensa del alcohol, he tomado peores decisiones sobrio”, lo mismo le ocurre al secretario tapado, al ventrílocuo de la marioneta llamada Elizabeth Torres, al poderoso, pero alicorado que se embrutece de pifias y canonjías escondido de las apariencias oficiales.

Es Rabinal, el intoxicado, el necio, el que manotea y pide a manos llenas, el que manda a Elizabeth por un “six” de funcionarios bien “helados” en capacidades, pero que le hacen falta para su larga fiesta.

Elizabeth no tiene más que obedecer y salir corriendo en su papel de servidumbre sumisa, para justificar su impericia, su falta de conocimiento y los ridículos del patrón.

Hay que tapar al borracho de Rabinal aunque eso implique usar calumnias contra periodistas, acusaciones de gente baja (que son las únicas que sabe usar), no les tiembla la mano (quién sabe si en las crudas) para usar amenazas y toda su reducida capacidad para conseguir ser escuchada por el primer mandatario.

“Todo está bien gobernador… todo lo hacemos bien, pero es que son los medios los que no nos quieren” y de ahí no la sacan, no se sabe de otra, su incapacidad llega a tal grado, que ni para poder asumir sus falacias encuentran salida ante el jefe del ejecutivo.

Nadie, que se conozca, tiene un asunto personal en contra del ahora bautizado como el “Catarrín de las decisiones Culturales”, Antonio de Rabinal, o su servil Torres, en cambio ese par, sí han hecho personales sus ataques, mentiras y diatribas.

Ya algo se dejaba ver cuando afirmé en este mismo espacio para ustedes, los hijos de mi alma, que nunca estuve seguro de si Liz Torres era demasiado mala administradora como para ser secretaria, o demasiado mala secretaria para decirse buena administradora.

Nada más como dulce aperitivo, les adelanto que por primera vez en décadas, ya no fue la asociación “Tradiciones Potosinas” la encargada del evento de la Procesión del Silencio, en específico de manejar el dinero de la renta de las sillas y los gastos de producción, no señor, ahora el “gran organizador” y jefe de la solemne tradición, fue ni más ni menos que Antonio de Rabinal Gamboa.

¿Renta de las sillas? Todo el recurso lo manejó Rabinal.

¿Convenio con la boletera? Pregunten a Rabinal.

¿Renta del equipo de la producción? El señor Rabinal fue el productor general y el decidió cuál de sus amigos se encargaría de realizar y facturar el evento.

¿Y la transparencia en el manejo del evento? Ahhhh, pues ahí si pregunten a Liz Torres, que para eso tiene que dar la cara y para eso la tiene contratada Catarrín de la Cultura.

Ya este medio ha solicitado el “santo y seña” de las cosas a través de transparencia, para que no salgan con la típica de que son cosas imaginarias de quien esto escribe.

Con los papeles en la mano, pudiendo confirmar la intromisión ventajosa de Rabinal, no habrá poder que lo sostenga en la silla de su cantina cultural y tendrá que regresar a su oficina de Canal 7 a curarse la cruda, o de plano a La Pila si es que cayó en la tentación (como todo parece indicar) de desviar los recursos de la tradición más arraigada en la capital potosina.

Pero no crean que ahí para la cosa hijos de mi “vamos a conectarla”: el señor en cuestión, el patrón de Liz, el escondidito y discreto borrachales de las políticas públicas culturales, no ha actuado solo (no le gustará ser ebrio de buró todavía) por lo que invita a sus más cercanos a la parranda del despilfarro y la desvergüenza:

Contrató a su hermano (y que el que diga que es nepotismo se lance por las siguientes chelas) Raúl Rafael Miguel Gamboa López como director de Vinculación de la Secretaría y cobra unos 34 mil pesos, mensuales según el tabulador gubernamental.

A su hijo, Antonio de Rabinal Gamboa Urías (hijo también de la “Herencia Maldita” porque cobró durante años en la administración de Juan Manuel Carreras) lo colocó en la subdirección del Instituto Potosino de Bellas Artes, ganando poco más de 27 mil pesos mensuales.

Seguramente el pequeño Gamboa Urías, se sintió muy solo, triste y aburrido en su labor, por lo que le pidió a “papá Rabi” que contratase a su novia, Laura Mitre,

que ¿por qué no? también fue funcionaria de la pasada administración en el área de Comunicación Social.

Para ellos no hubo cambio. Para ellos la “Herencia Maldita” fue buena porque les pagó bien, y el nuevo gobierno todavía es mejor porque gracias a Catarrín Gamboa y la familia Canal 7, pues ahora cobran hasta mejor.

En la Dirección de Programación Cultural, el auténtico secretario de Cultura, colocó a Alejandro Mendoza Villalón, que lo mandaron de patitas a la calle del Centro de las Artes en el anterior gobierno por plagiar proyectos, venderlos y tener la desfachatez de no terminarlos.

Aún hoy, el señor Mendoza Villalón presume en sus redes públicas que es el director del Ceart, cuando ya no es así, ya está en la Dirección de Programación y gana “muy apenas” unos 40 mil pesos, pobrecito.

En la Dirección de Patrimonio Cultural de todos los potosinos, el beodo del poder decidió a Óscar Rubén Hinojosa Villarreal, un buen hombre de edad que lo une a Rabinal ser un permanente colaborador de los programas “culturales” que producía en Canal 7, ahí mismo fue colocado el ex locutor romántico Carlos García, que en la misma televisora hacía especiales o hasta deportes. Ahora es el segundo de a bordo del patrimonio cultural del estado…

En la delegación de cultura en la Zona Altiplano se puso a Juan Carlos González Islas, ex colaborador de la “Herencia Maldita” y sin mayores logros que… sí, adivinó, ser conductor de los programas del Canal 7 (que de siete ya no tiene nada).

Jorge Valdivia es otro de los amigotes de la farra administrativa de Rabi, a él lo puso como director de planeación con sus 34 mil seguros cada mes y la incorporación más reciente a la “peda” de poder y vanidad es la de Lorena Azcona, que llegó a la Dirección de Festivales y es además una persona muy allegada a Cecilia Padrón, titular del área de cultura ni más ni menos que de Xavier Nava.

Con semejante borrachera pues… mínimo ¿que inviten no? Se están despachando con la cuchara grande, se están atascando, se le escurre lo engreído, lo fatuo y lo soberbio por las barbas, mientras beben a tragos grandes el futuro cultural de San Luis Potosí.

Dirá mi culto público que me morderé la legua (o en este caso las manos) al escribir tanto de los placeres de Baco, y tendrán razón, pero en defensa de quien esto escribe y todos mis amigos de los que somos “solo por hoy”, he de decir que ningún afecto a las bebidas espirituosas tiene porque dar explicaciones de sus hábitos o actos, y a diferencia de Rabinal Gamboa, los funcionarios públicos sí lo tienen que hacer, y que finalmente en mi licenciosa vida de excesos jamás había conocido a un ebrio que hiciera semejantes ridículos como los aquí expuestos, por alguien al frente de de una secretaría (en los hechos), ni había escuchado tanta imprudencia pública en los comentarios de un ahogado de soberbia como los que hace en gabinete Antonio de Rabinal Gamboa López.

Ya bájale hermano. Poco a poco se llega lejos, pero no exageres, esos pasitos para hacerte millonario de plano te traen muy “mareado” y el primer paso es reconocer.

¿O lo vas a negar? Te reto a que me contestes en programa en vivo en Canal 7 y, para tener audiencia, también en La Orquesta ¿cómo ves? ¡Salud!

Atentamente,

Jorge Saldaña.

 

BEMOLES

LOS SIETE DE NAVA.

Para el alcalde de penosa memoria para los potosinos, Xavier Nava Palacios, ha sido buena idea contratar a siete de sus ex empleados para ejecutar todo tipo de tareas bajunas, perversas y sinsentido. Son los mismos 7siete que se manifestaron en contra de la rodada nocturna en la que participaron miles de ciclistas pero que a ellos siete les molestó. Son los mismos que quisieron “tomar” la avenida Salvador Nava este viernes porque exigen la “reubicación” de aviadores, colaboradores de campaña y buenos para nada que fueron detectados en el nuevo gobierno y que resultaron despedidos. Son los mismos que se desgarran las vestiduras por “la defensa de los derechos indígenas”, son los mismos siete que dicen y comparten una cantidad de disparates en redes sociales. Son personajes (seguramente desempleados) que se ganan el pan de cada día pidiendo 200 pesos por “manifestación” a Xavier Nava, no importa el tema… ¿Creerán que los potosinos somos tontos? Se han vuelto cada vez más evidentes y la verdad causan mucha lastima. #Los7DeNava

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Claudia y los nueve minutos de México | Apuntes de Jorge Saldaña

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Por Jorge Saldaña

Sin mapas, sin ejércitos, sin carabelas y sin reproches, Claudia Sheinbaum desembarcó en España.

En un solo discurso dejó un estandarte, un ayate, un cuadro de Frida Khalo del 2026, una postura por la paz, una definición de democracia y una propuesta para sembrar vida.

En nueve minutos, la presidenta dibujó para el mundo el ADN mexicano, su milenaria historia, su basta y universal cultura, su profundo espíritu, su conocida diplomacia magnánima y su columna de valores con olor a copal.

Claudia recorrió miles de años en los nombres de los dioses que dieron y siguen dando significado a una raza de la que somos fruto, dioses vivos en nuestras lenguas, tradiciones y en nuestra forma de mirar el cielo.

Apellidos heroicos que nos dieron no solo independencia sino sentimientos a una nación.
Hombres que se levantaron en armas para darle sentido a un país, que exigía tierra y libertad, sufragio efectivo, no reelección y tierra para quien la trabaje.

Ni por encima ni después, los nombres de mujeres con apellido completo. Muchas aquellas a quienes la historia minimizó en sus renglones pero que llegaron junto a Claudia, y junto a todas en 2024.

Es sábado. Escuché el discurso de los nueve minutos al menos cinco veces, lo repetí a propósito mientras transitaba mi fin de semana.

Las palabras de la mandataria en Barcelona me resonaban con cada escena que estuvo a mi alcance.

El mismo sábado pude y me senté en una banca. No era cansancio, era esa cosa sin nombre que a veces te obliga a quedarte quieto cuando algo importante se está diciendo. Es como detener el auto, para atender una llamada.

Desde la banca me puse a ver: Vi al señor que espera el camión con la semana y la vida entera en los hombros. Vi a unos niños que juegan futbol sin saber que son la cosa más seria del mundo. Vi a una señora vendiendo nopales con la economía de un país en sus manos callosas.

Vi a unos uniformados que trabajan en sábado porque el descanso es un lujo que no les toca.

Vi a mis sobrinas crecer y a mis padres volverse más lentos.

Y me vi a mí, con mi historia cosida a retazos como la de cualquier mexicano que ha tenido que inventarse el camino mientras lo camina.

Porque México no es solo un país; es la fuente donde cada uno lanza la moneda de su historia. Es una herencia que se sangra y se canta.

Saboreé el discurso de la presidenta, que más que hablar, contó esa herencia a nombre de todos en la Cumbre por la Democracia en Barcelona.

Escuchándola me vino a la mente un collage de mi propia memoria. Con su voz me llevó a las imágenes que ahí están: el Calendario Azteca, el humo del copal, el sarape de Saltillo y la vastedad de un país que se desbordaba en palabras ante los líderes del mundo.

Ahí estaba la blancura de Mérida, el azul que solo pertenece al Caribe y los arcos de piedra que custodian el fin del mundo en Los Cabos.

Apareció la tierra de José Alfredo, el vértigo de los clavadistas en la Quebrada y ese puerto de Veracruz que también es canción y donde la historia siempre decide desembarcar.

Ahí estaban los mayas y los olmecas, los volcanes y las lenguas que ninguna conquista pudo borrar.
En ese podio, Claudia dejó de ser una figura política para volverse bandera, himno y escudo. Fue el sincretismo —esa mezcla imposible y perfecta que somos— sin contradicción y sin disculpa.

¿Cómo lo hizo? Con una sola herramienta: una palabra repetida como invocación, como el caracol prehispánico que anuncia y convoca.

Vengo.

En retórica se llama anáfora. Pero llamarla figura retórica es como llamar copal a un perfume: técnicamente correcto, esencialmente equivocado.

Lo que se construyó con cada repetición no fue gramática, fue una vela encendida sobre el altar de la memoria colectiva. Cada “vengo” sumaba una fuente de autoridad moral distinta; era un escalón milenario que no sostenía a una mujer, sino a una nación entera de pie.

“Vengo cubierta”, dijo en un momento. Y esa palabra, de metáfora se convirtió en rebozo. Era el peso físico y espiritual de todo lo que cargamos los mexicanos sin que nadie nos lo pida y sin que queramos soltarlo. Dieciocho veces la palabra. Dieciocho esca lones. Y al final, la Cumbre escuchando en silencio lo que llevamos cinco siglos queriendo decir.

De pronto pensé en Cortés y en su ignorancia involuntaria. Ese hombre que pisó Veracruz pensando que llegaba a civilizar…lo que ya estaba civilizado.

Pensé en lo trágico y triste de que haya muerto sin saber que el territorio que pisó era tan vasto que toda su España cabría en él casi cuatro veces. Sin saber que estaba ante civilizaciones que miraban las estrellas con una precisión que Europa apenas imaginaba.

Y quinientos años después, una mujer mexicana —hija de esa historia larga, dolorosa y magnífica— se paró allá de donde ellos partieron e hizo lo que la fuerza acá nunca pudo: mostrarle al mundo de qué está hecho realmente este territorio.

Claudia habló, en ese recorrido de nueve minutos, usó tres palabras que no solo describen, sino que dibujan y gobiernan: pueblo, dignidad, soberanía.

Pueblo no como estadística, sino como el filo que separa a los de abajo, de los que siempre han mirado desde arriba.

Dignidad como palabra que convierte la carencia en postura recordándonos que los desposeídos no necesitan lástima, sino reconocimiento.

Y soberanía como el escudo figurado de Juárez, rescatado para advertir que la paz sin autonomía es solo otro nombre para la sumisión.

Pero el movimiento más audaz fue una pregunta: ¿Cuál libertad? Tres palabras con interrogación que desarmaron una ideología entera sin disparar un solo dardo.

El discurso no atacó a nadie, no hubo estridencia, y sin embargo, nadie en esa sala pudo escucharla sin saber exactamente a quién se estaba refiriendo.

Más allá de las siglas o de la gestión que el tiempo habrá de juzgar, lo que se presenció fue un ejercicio de altura política. Fue “colmillo” envuelto en terciopelo discursivo. Mis respetos.

Regresé a la banca. A los mismos rostros. Al mismo sábado de una ciudad que no siempre sabe que es protagonista de su historia.

El discurso no solo me explicó y recordó a México; me lo devolvió silbando “La Bikina”.

Porque Claudia allá representó a nuestros abuelos que resistieron sin odiar y a generaciones que heredarán esta historia sin haberla pedido.

Claudia fue cada uno de nosotros, lanzando las monedas a la fuente.

No, no escribo desde la trinchera de un partido, ni defiendo una sola posición. Soy imparcial y objetivo frente a lo mucho que nos aqueja, lo mucho que nos falta, del miedo que sentimos y de los rumbos a veces inciertos que tomamos.

A lo que sí soy parcial es a la construcción de lo bien dicho, lo que produce emociones, y evoca la memoria simbólica, a un discurso de reconocimiento personalísimo de lo que me hicieron sentir que esos nueve minutos, tan bien estructurados, que para mi fueron en realidad, quinientos años.

Soy parcial por esa mujer que llegó a Barcelona a hacer sonar el caracol místico ante quienes quizás nunca habían escuchado ese sonido —y que, sin saberlo- lo llevábamos dentro.

Con el pueblo todo, sin el pueblo nada. Fue el cierre profético y cita fundacional.

Claudia cantó a México en Barcelona, sin el Cielito Lindo, sin el Son de la Negra, sin Jarabe Tapatío.

Allá, Claudia dejó su voz y la de todos para el registro histórico, y para la resignificación de la democracia en una cumbre por la defensa de la misma. No es poca cosa.

Mientras tanto, nosotros acá en la banca, en la calle, en el mercado, en el camión, en la casa, en el campo, en la ciudad o en la montaña, tarareábamos a distancia el futuro. Como siempre lo hemos hecho. Como México.

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SLP encabeza afectación por incendios forestales en 2026

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Un incendio en Santo Domingo concentró más del 70% del daño total, con más de 15 mil hectáreas consumidas

Por: Redacción

San Luis Potosí se mantiene como la entidad más afectada por incendios forestales a nivel nacional en lo que va de 2026, al registrar más de 21 mil 731 hectáreas dañadas y un total de 64 siniestros, informó el titular de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) en el estado, Teodoro Morales Organista.

El funcionario explicó que, aunque la cifra de incendios representa aproximadamente la mitad de los registrados durante todo 2025, la superficie afectada coloca a la entidad en el primer lugar nacional.

Detalló que la mayor parte de las áreas dañadas corresponde a matorrales y pastizales, lo que, si bien representa un impacto ambiental, reduce el riesgo en comparación con zonas boscosas.

Morales Organista señaló que un solo incendio, ocurrido en el municipio de Santo Domingo, ha sido determinante en la estadística estatal, ya que consumió alrededor de 15 mil 287 hectáreas tras tres días de intensas labores de combate.

Ese incendio representa más del 70 por ciento de la superficie afectada en el estado durante este año”, puntualizó.

El titular de Conafor advirtió que la temporada crítica de incendios aún no concluye y se prevé que se extienda hasta finales de junio, por lo que el riesgo se mantiene latente en las próximas semanas.

No obstante, destacó que los pronósticos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) son favorables, ya que anticipan la presencia de lluvias en los próximos meses, incluso durante mayo, periodo que suele registrar las temperaturas más elevadas.

Finalmente, subrayó que los incendios forestales son fenómenos impredecibles, por lo que será hasta el inicio de julio cuando se pueda considerar el cierre de la temporada y hacer un balance definitivo de los daños.

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Ayuntamiento de SLP

Anuncia Galindo 152 mdp de inversión en seguridad

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Esta inyección se suma a los más de 433 millones que se han destinado en los últimos tres años en fortalecimiento de la policía municipal

Por: Redacción

Enrique Galindo Ceballos, presidente municipal de San Luis Potosí, afirmó que su administración mantiene una estrategia firme en materia de seguridad, respaldada por una inversión sin precedentes para fortalecer a la Policía Municipal.

“No bajamos la guardia en seguridad; por el contrario, hemos hecho una inversión histórica para consolidar una corporación más fuerte, mejor equipada y más cercana a la gente“, señaló el alcalde.

Destacó que para 2026 se destinarán 152 millones de pesos a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, como parte de una política sostenida que suma más de 433 millones de pesos en los últimos tres años.

Galindo explicó que estos recursos se han enfocado en la profesionalización de los elementos, así como en la adquisición de patrullas, chalecos, uniformes, tecnología de radiocomunicación y herramientas como cámaras corporales.

Asimismo, resaltó que esta estrategia incluye certificaciones, estímulos económicos por desempeño y aumentos salariales desde el inicio de su administración, lo que ha ayudado a que se mejore la percepción de seguridad en la capital, alcanzado el mejor nivel desde 2013.

Finalmente, destacó que la incidencia delictiva también ha mostrado una tendencia a la baja. “En 2025 logramos reducir los delitos en más de 10 por ciento y seguimos avanzando; tan solo en enero de este año disminuyeron todos los tipos de robo, lo que confirma que vamos por el camino correcto”, concluyó.

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