El presidente de Estados Unidos anunció una coalición militar hemisférica de 13 países para combatir a los cárteles, de la cual México fue excluido
Por: Roberto Mendoza
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la creación de la “Coalición de las Américas contra los Cárteles” durante la Cumbre del Escudo de las Américas, celebrada el 7 de marzo de 2026 en Doral, Florida. Durante este encuentro, el mandatario estadounidense oficializó la conformación de un bloque multinacional enfocado en implementar tácticas castrenses para erradicar las organizaciones de tráfico de drogas en el continente.
La medida operativa central de esta coalición es la aplicación de fuerza militar letal contra líderes delictivos y su infraestructura logística. El grupo está integrado por mandatarios y representantes de al menos 12 naciones latinoamericanas, entre ellos Javier Milei de Argentina, Nayib Bukele de El Salvador, Daniel Noboa de Ecuador, Rodrigo Chaves de Costa Rica y José Raúl Mulino de Panamá. Las representaciones diplomáticas y ejecutivas de México, Colombia y Brasil no participaron en el acuerdo.
Durante el anuncio, Trump expuso los motivos y el enfoque territorial de las futuras operaciones bélicas de la alianza. El ejecutivo estadounidense declaró que “el epicentro de la violencia de los cárteles es México” y aseguró que “los cárteles gobiernan México. No podemos permitir eso”. Asimismo, detalló un intercambio directo con la jefa de Estado de México para solicitar el ingreso de fuerzas estadounidenses: “Le he dicho: ‘Déjenme erradicar los cárteles’, y ella dice: ‘No, no, no, por favor, presidente'”. Tras relatar la negativa, el mandatario estadounidense insistió ante la coalición: “Yo digo que tenemos que erradicarlos. Tenemos que acabar con ellos”. Sobre estas aseveraciones, no se localiza declaración pública oficial sobre este punto por parte de la Presidencia de la República de México.
La justificación oficial de la Casa Blanca para instrumentar este pacto armado recae en el argumento de que “los cárteles mexicanos están alimentando y orquestando gran parte del derramamiento de sangre y el caos en este hemisferio”.
Esta política exterior materializa los anuncios previos del Ejecutivo estadounidense sobre el empleo de tecnología militar, como misiles, fuera de su jurisdicción territorial. La consecuencia administrativa inmediata de la cumbre es la instauración de una estructura militar compartida por 13 países americanos que operará bajo la dirección de Washington.