La presidenta cree que México debe abrir ese debate. Mientras tanto, la Unión Europea ya decidió que, a partir de 2026, ciertos contenidos generados con IA deberán estar claramente identificados
Por: Redacción
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, respaldó este miércoles la apertura de un debate nacional sobre la regulación de la inteligencia artificial (IA), particularmente para prevenir la manipulación de contenidos, la difusión de información falsa, los fraudes digitales y los efectos del uso intensivo de plataformas tecnológicas entre menores de edad.
Durante la Conferencia del Pueblo, la mandataria sostuvo que el país debe discutir los alcances y límites de estas herramientas, sin que ello implique frenar su desarrollo o impedir su aprovechamiento.
“No quiere decir que no se deba usar esta herramienta, que es importante, sino que se abra la discusión en el país y se tomen los mejores acuerdos”, señaló.
Sheinbaum reveló que recientemente se realizó un censo entre un millón 200 mil estudiantes universitarios y docentes, cuyos resultados mostraron un amplio consenso sobre la necesidad de abordar el tema de la regulación tecnológica.
La presidenta advirtió que el desarrollo acelerado de sistemas de inteligencia artificial plantea desafíos relacionados con la generación de contenidos sintéticos, la suplantación de identidad, la propagación masiva de desinformación y nuevas modalidades de fraude digital.
Asimismo, expresó preocupación por el uso excesivo de teléfonos celulares y plataformas digitales entre niñas, niños y adolescentes. Consideró necesario discutir el funcionamiento de los algoritmos diseñados para prolongar la permanencia de los usuarios en las aplicaciones, debido a sus posibles repercusiones en la salud mental, el desarrollo infantil y los procesos de socialización.
“Entre los jóvenes, usar la pantalla tanto tiempo genera ansiedad”, afirmó.
El planteamiento de la presidenta coincide con las tendencias regulatorias adoptadas en otras regiones del mundo. La Unión Europea publicó recientemente un Código de Buenas Prácticas sobre transparencia en contenidos generados o manipulados mediante inteligencia artificial, como parte de la implementación gradual del AI Act, considerado uno de los marcos regulatorios más avanzados en la materia.
Las disposiciones europeas comenzarán a ser obligatorias el 2 de agosto de 2026 y establecen que determinados contenidos deberán ser identificados cuando hayan sido elaborados o alterados mediante sistemas de inteligencia artificial.
Entre ellos se encuentran videos manipulados o deepfakes, audios clonados, imágenes sintéticas, textos automatizados relacionados con asuntos de interés público y sistemas conversacionales capaces de interactuar con usuarios simulando comportamientos humanos.
El objetivo de la regulación europea no es prohibir la inteligencia artificial, sino garantizar que las personas puedan distinguir cuándo interactúan con contenidos auténticos y cuándo lo hacen con materiales generados por algoritmos, fortaleciendo así la transparencia y reduciendo riesgos de engaño, manipulación política o afectaciones a la confianza pública.
El posicionamiento de Sheinbaum representa uno de los primeros respaldos explícitos desde la Presidencia de México a la construcción de un posible marco regulatorio nacional para la inteligencia artificial, en un contexto internacional donde gobiernos y organismos buscan equilibrar la innovación tecnológica con la protección de derechos, la integridad de la información y la seguridad digital de los ciudadanos.
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