CiudadDestacadas

Al Interapas le tomaría 5 años recuperar solo la mitad de su cartera vencida

Los usuarios domésticos son quienes encabezan la lista de deudores de Interapas; los despachos a quienes han contratado cobrarían el 25 por ciento del dinero recaudado

Por: Redacción

Ricardo Fermín Purata, titular del Interapas, declaró que tomaría alrededor cinco años cobrar solamente la mitad de los casi 780 millones de pesos que los usuarios morosos adeudan al Interapas.

Purata Espinoza estimó que las oficinas externas contratadas por el Interapas para el cobro de la cartera vencida podrían avanzar a un ritmo de 70 millones de pesos por año y puntualizó que del total de la cartera vencida, el 50% corresponde a usuarios que adeudan el servicio desde hace más de 5 años, razón por la que se consideran cuentas difíciles de saldar.

“En realidad vamos por una cartera real de cobro de unos trescientos millones aproximadamente”, indicó Purata y abundó que el otro 50% de la cartera vencida corresponde a usuarios que no han pagado su recibo en un lapso menor a 5 años pero mayor a un año.

Dijo también, que del total de la cartera vencida, casi 90 millones corresponden al sector público, por lo que no se les considera prioritarios para gestionar el pago; caso contrario a los usuarios domésticos, quienes encabezan la lista prioritaria y constituyen la mayor parte del déficit por pago.

Purata también reconoció que entre desarrolladores, constructores y empresas del sector inmobiliario, adeudan un total de cincuenta millones de pesos, parte de los cuales, incluso, son deudas que superan los cinco años de antigüedad.

Los despachos externos que el Interapas ha contratado para recuperar la cartera vencidad del organismo estarían cobrando un 25% del total del recurso que recuperen, aseguró el titular del Interapas, una vez que el dinero ingrese formalmente a las arcas municipales.

Robaron computadoras y ventiladores del PAN Municipal en SLP

Nota Anterior

Lady Skandalous: vivir el sexo underground y el BDSM en SLP

Siguiente Nota

Envidia | Columna de Juan Jesús Priego