octubre 18, 2026

Connect with us

#4 Tiempos

Abrir la Puerta | Columna de Germán Bautista

Published

on

HABLEMOS DE DERECHOS

 

A veces creo que lo único que tiene qué hacer la sociedad y el gobierno con las personas con discapacidad, simplemente es dejarnos entrar. Aplica para los entornos escolares, laborales, políticos, culturales, recreativos, en fin, lo que la Convención en su artículo 19 denomina “derecho a vivir en la comunidad”.

Este es quizá uno de los artículos más completos e integrales previstos en este Tratado Internacional, incluso algunas personas podríamos pensar que hasta redundante; porque se supone que en su más amplia dimensión, la Convención busca que “todas” las personas con discapacidad podamos ejercer nuestros derechos y participar activamente en sociedad sin discriminación con autonomía, independencia, e igualdad de oportunidades.

No obstante, y como ya lo hemos explicado, en un sentido metafórico las personas con discapacidad necesitamos puentes firmes por los cuales transitar hacia la realización de nuestros derechos para disfrutarlos al igual que el resto de las personas. A esos puentes, necesarios en todos los ámbitos de la vida en sociedad, lo hemos dicho ya, les llamamos “accesibilidad”.

Tenemos una omisión histórica en esta materia y hacen falta muchos esfuerzos unificados y bien articulados para asegurar la efectividad de la accesibilidad, y podríamos esperar a proponer una gama de acciones perfectamente concatenadas desde el sector público para que los puentes sean totalmente seguros y a prueba de fallos. Sin embargo, las personas con discapacidad llevamos mucho tiempo esperando a que suceda, y si bien celebramos lo que se ha logrado hasta hoy, expresamos categóricamente que es insuficiente.

Es insuficiente porque la mayoría de las veces, las acciones se planifican sin considerar al público para el que están dirigidas, lo que ocasiona que no satisfagan adecuadamente sus necesidades. Por ello la importancia de la “consulta”, de la que ya hemos hablado en otras líneas.

Uno de los ecosistemas más exitosos en normalizar la exclusión es el sistema financiero, no sólo en México, sino en la mayoría de los países del mundo, y si en algún momento llegamos a pensar que las barreras actitudinales son inocuas, en este esquema se convierten en franca discriminación, limitación de oportunidades y marginación.

El artículo 12 de la convención, que es la columna vertebral para el ejercicio de nuestros derechos, y que tiene qué ver con el “Reconocimiento de las personas con discapacidad como iguales ante la ley”, llama la atención sobre las prácticas excluyentes, lamentablemente frecuentes para muchas personas con discapacidad.

Los bancos, las financiadoras, las aseguradoras y muchas otras instituciones de crédito, son un ejemplo constante de discriminación. De manera activa, estas instituciones discriminan:

  1. Por condición visual: cuando niegan la apertura de cuentas a personas con discapacidad visual y piden que una persona sin discapacidad firme a su nombre, o cuando deseamos hacer uso de los cajeros automáticos y estos carecen de respuesta de voz. Vaya, ¡Si hasta las aplicaciones nos discriminan cuando piden como requisito nuestros datos biométricos o según ellas evolucionan!
  2. Por tener alguna condición física: cuando se intenta ingresar a alguna institución financiera y hay escaleras, la rampa de acceso está obstaculizada o mal construida, o las ventanillas de atención son demasiado altas, lo que también ocurre con algunos cajeros aún, entre muchas otras.
  3. Por ser persona Sorda: cuando la única forma de hacer un trámite financiero es vía telefónica y no existen opciones incluyentes; ya no hablemos de la atención en lengua de señas en ventanilla.
  4. Por ser personas con discapacidad intelectual o psicosocial: cuando simplemente por la condición, se niegan créditos, préstamos o apertura de cuenta, y tampoco existe información en formatos accesibles o de fácil comprensión.

Lo peor, es que esta exclusión constante está totalmente generalizada y como suele suceder, a veces ni siquiera las personas con discapacidad la detectamos como discriminación, incluso, llegamos a justificarla.

Hace aproximadamente once años, la Suprema Corte de Justicia de la Nación se pronunció en contra de la discriminación contra las personas con discapacidad por parte de las compañías aseguradoras a través del Amparo en Revisión 410/2012. Debido a su condición, no se ofrecían o no se permitía que las personas con discapacidad pudiesen contratar seguros, o bien, si se permitía, solía cobrarse una cuota de aseguramiento más alta que para cualquier otra persona en igual situación. De ahí que la SCJN prohibiera la denegación de seguros de todo tipo por motivos de discapacidad.

A pesar de esta determinación, a 2023, muchas compañías de seguros continúan con esta práctica, lo que muchas operadoras turísticas experimentan cuando intentan asegurar a personas con discapacidad que viajan, o bien, cuando como personas con discapacidad tenemos la necesidad de asegurarnos, se nos brinda una intrincada respuesta que concluye en la imposibilidad para que podamos hacerlo.

El 3 de mayo de este año, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores presentó el estudio “Inclusión financiera de las personas con discapacidad: retos y recomendaciones”. En él, se evidencian algunas de las cuestiones que he comentado brevemente en la presente columna. Meses después, la CNDH, dio a conocer el “Diagnóstico para la Inclusión Digital de las Personas Mayores en los Servicios Financieros”, que también reflexiona sobre las barreras que por cuestiones de edad, oponen las instituciones bancarias y crediticias, sobre todo en el acceso digital.

Lo cierto es que ambos grupos poblacionales compartimos características parecidas, y lo importante es que se está viendo la intención de llamar la atención sobre esta omisión desde el quehacer público. Suficiente por supuesto no lo es, y haría mal en adoptar una posición triunfalista al respecto. Como siempre, se abre tarde la puerta a las personas con discapacidad pero creo que mantenerla cerrada es todavía peor.

Es imperativo que todos los esfuerzos se realicen de la mano con las poblaciones beneficiarias desde el principio hasta el final; es indispensable que todo lo que se haga para las personas con discapacidad se realice con ellas y junto a ellas, sin excusas, sin dilaciones.

También lee: Cambiar los referentes | Columna de Germán Bautista

Continue Reading

Acento Ajeno

Ni Moisés dividió tanto el agua | Columna de Haniel Valdés

Published

on

Por: Haniel Valdés

Hoy escribo porque cometí un error. Fui de los periodistas que estuvimos en rueda de prensa con el alcalde de la capital, Enrique Galindo Ceballos, al terminar la Junta de Gobierno con Interapas. El miércoles pasado ofreció declaraciones a medios de prensa que sí acudimos a la cita nocturna y compartió los acuerdos tomados en dicha reunión.

Ahí está mi error: al parecer mis notas no fueron lo suficientemente claras. O quizás solo fue que varios medios salieron a llenar huecos que no había.

Lo interesante de ese encuentro es que se aprobó el plan de estímulos fiscales que se llevará al Congreso del Estado para su aprobación de cara a 2027, donde se aclaró además (y se insistió mucho en eso) que la tarifa de cobro del líquido se mantendría igual que en este año.

Al día siguiente muchos medios ya traían la nota de que aumentaría la tarifa y quién sabe cuántos inventos más de colegas que no estuvieron en la conferencia de prensa y que les pareció divertido el imaginar datos e informar a medias.

Pero lo que más me preocupa no es el ruido que generaron esas notas, sino la incoherencia que se vivió en dicha reunión por parte del síndico y el alcalde de Soledad, así como de Pascual Martínez.

Según informa Galindo, entre las decisiones tomadas, está la de revisar si es posible cumplir con la petición que hizo el gobernador de no cobrar el servicio a adultos mayores. Ni los participantes por Soledad, ni el titular de la CEA, votaron a favor de dicha propuesta. ¿No están de acuerdo con la idea de Gallardo? Es que la primera vez que el gobernador habló sobre el tema, fui muy cuidadoso y me fijé claramente que ambos, Pascual

y Navarro, estaban aplaudiendo esa iniciativa.

La CEA ya es habitual que no aporte a esas reuniones, según Galindo, el titular solo ha ido a tres y no votó en esta última, tampoco dio razones ni propuso algo. Sí, el organismo responsable de la política pública del agua en el Estado no tiene nada que aportar sobre el tema.

Según informó el presidente de la junta, Juan Manuel Navarro sí aportó algo, propuso un estímulo fiscal que también quedó dentro de los acuerdos que se enviaron al Congreso. Ahora, cuando tocó votar, Navarro se abstuvo de hacerlo, ¿no está de acuerdo con una idea que él mismo había planteado? ¿o algo lo hizo cambiar de opinión?

Lo cierto es que mientras la diputada Nancy Jeannine García, presidenta de la Comisión del Agua, llama a no politizar, todos lo continúan haciendo, lo hace el aquaman Gámez Macías, lo hace el alcalde capitalino, lo hace el gobernador del estado, lo hace el alcalde de Soledad y la CEA. Mientras hay cuentas sin pagar, tinacos sin llenar, conductoras sin reparar y rezos por hacer para que El Realito no vuelva a fallar.

“Entonces extendió Moisés su mano sobre el mar, y Jehová hizo que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas.” (Éxodo 14:21)

También lee: Maestría en derechos humanos y la incómoda pregunta | Columna de Haniel Valdés

Continue Reading

El Cronopio

María Luisa Toranzo, pionera del cuento mexicano | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Published

on

EL CRONOPIO

Por: J.R. Martínez/Dr. Flash

En la antología de Liliana Pedroza sobre el cuento mexicano, A Golpe de Linternas, que en su tomo I dedica a las pioneras, se encuentra entre las antologadas la potosina María Luisa Toranzo, que dedicó parte de su vida a la escritura y que fuera figura cultural mexicana. Madre y abuela del filósofo Luis Villoro y el escritor Juan Villoro, respectivamente.

Parte de su obra literaria se recoge en libros como: Azahares, espinas y rosas; Meditaciones, Suegras; Esbozos; Tres Chiquillas; Cuadros de una exposición; Páginas viejas; Charlas con mi hija; Átomos tontos, entre otros. Libros que reflejan su formación en el campo potosino y la época que le tocó vivir, donde impera el existencialismo y la fenomenología, campos que experimentaría posteriormente su hijo Luis Villoro. En su libro de ensayos: Esbozos, que lleva como ensayo central: El dominio de sí mismo, Sophrosyne vs la Hybris, “el dominio de sí mismo” no es una negación de la vida o de los impulsos, sino la condición necesaria para la auténtica libertad. Sin el gobierno de uno mismo, el ser humano queda a merced de fuerzas externas o de impulsos ciegos, perdiendo su autonomía.

María Luisa Toranzo Jordana nació en San Luis Potosí el 13 de marzo de 1890, perteneciente a familia de hacendados, vivió su infancia en la Hacienda de Cerro Prieto en el altiplano potosino, rumbo a Zacatecas, fue hija natural y creció entre libros, estudiando idiomas y cultivando la música tocando el arpa y la mandolina. El movimiento revolucionario le llevó en la adolescencia a radicar en la Ciudad de México, donde la vida placentera se trastocaba y la famosa banda del automóvil gris hacía de las suyas, y que quedó registrada en una de las primeras películas realizadas en México, llamada justo La banda del automóvil gris de 1919 de Enrique Rosas, filmada en los lugares donde pertrecharan sus ataques. En la película aparece la casa Toranzo donde vivió María Luisa en México y donde aparece en escena acechada en el asalto a su casa por tan peculiar banda.

Los acechos no pararon para María Luisa y fue pretendida por un general revolucionario del que logró escapar partiendo a España e instalándose en Barcelona donde se casaría con el médico barcelonés Miguel Villoro Villoro, procreando a tres hijos, entre ellos al filósofo Luis Villoro. Quedaría viuda y al iniciar la guerra civil española regresa a México huyendo de nuevo de la violencia. Se instala por un tiempo en la Hacienda de Cerro Prieto y parte a la Ciudad de México para que sus hijos continuaran sus estudios de formación.

Su familia potosina de abolengo le propició una considerable fortuna que le permitió ir a Barcelona, su abuela paterna Genoveva Peña Santacruz que casó en segundas nupcias con Casimiro Toranzo Ortiz, había sido esposa de Pantaleón Ipiña Eguía, siendo madre de José Encarnación Ipiña Peña.

Su pensamiento que de cierta forma influyera en su hijo Luis Villoro lo destaca en su libro Esbozos: “El dominio de sí mismo sobre la soberbia debe de consistir, no sólo en dominarse ‘delante de la gente’ y en vuestras ‘relaciones sociales’ para que los demás ‘vean’ que sois humildes o sencillos, sino que este dominio sobre vosotros mismos y sobre vuestra soberbia debe ser de tal modo profundo, que no sea un dominio efímero, originado únicamente por el bien parecer; tampoco debe ser un dominio de autosugestión, que sin serlo, os haga creer que ya sois humildes; sino que este dominio de vosotros mismos sobre la soberbia, debe ser una especie de ‘cura’ si queréis lenta y suave, pero sí honda, minuciosa y profunda. El dominio de vosotros mismos debe ser como un cauterio que tienda a curar, aunque sea quemando; a cauterizar, aunque sea con dolor, la llaga de vuestra soberbia, el cáncer de vuestro orgullo”

María Luisa Toranzo fue una mujer de una cultura vasta que participó activamente en la vida intelectual mexicana, aportando una sensibilidad ética que complementaba el rigor lógico de la época. Su enfoque en el “dominio de sí” suele leerse como un puente entre la virtud antigua, la psicología moderna y la abierta espiritualidad. Su nieto Juan Villoro la describe como una mujer que intentaba descifrar los secretos de la convivencia humana.

María Luisa Toranzo Jordana murió en la Ciudad de México a los 78 años de edad, el 2 de abril de 1968.

También lee: El influyente divulgador de la ciencia, Luis González de Alba | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continue Reading

Acento Ajeno

Maestría en derechos humanos y la incómoda pregunta | Columna de Haniel Valdés

Published

on

Por: Haniel Valdés

La comunidad cubana en el exilio, en Estados Unidos y en México, ha escrito en estos días cartas y mensajes dirigidos a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP). Cuestionan que Gabriela Fernández Álvarez, presentadora del programa oficialista “Con Filo”, haya sido admitida en la Maestría en Derechos Humanos de la UASLP y que hoy esté cursándola en esta ciudad.

Los hechos conocidos son pocos. Su nombre aparece en la lista de la generación 2026-2028. Está en San Luis Potosí. En 2025, durante una gira por España, sostuvo que en Cuba no hay presos políticos. Todo lo demás es una discusión de fondo, y es más incómoda de lo que parece.

“Con Filo” nació en 2021, tras las protestas del 11 de julio, como respuesta de la televisión estatal cubana. Sus defensores dicen que desmiente falsedades. Sus críticos, que en algún punto dejó de desmentir y empezó a ridiculizar a la oposición, dentro y fuera de la isla, y a señalar como “vendepatrias” a quien se fue. Muchos exiliados lo viven como algo personal, porque vieron su rostro en pantalla como blanco de burla por opinar distinto. Esa es la versión de ellos, y es la que han hecho llegar a la UASLP.

Hay una ironía que ellos señalan y que no puedo dejar pasar. Quien llamó traidor al que salió de Cuba pudo salir, viajar y dar charlas en Europa. Pocos cubanos tienen ese privilegio.

La pregunta para México

Aquí es donde el caso deja de ser solo cubano. La universidad pública mexicana, ¿puede negar un lugar por lo que una persona ha dicho en público? Mi respuesta es que no debería. Una maestría en derechos humanos que excluya por opinión traicionaría la materia que enseña. La libertad de expresión protege también a quien piensa lo contrario de lo que a uno le gustaría.

Pero esa respuesta no cierra el tema. Un posgrado no es una tribuna. El objetivo del programa es formar profesionistas críticos y comprometidos con la solución de problemas de derechos humanos, en lo local, en lo nacional y en lo internacional. Y de eso sí podemos preguntar, porque no es lo mismo defender el derecho de alguien a estudiar que ignorar lo que esa persona dijo en pantalla durante años.

Y en México la materia no es teórica. Este es un país con miles de personas desaparecidas, periodistas asesinados y presos que esperan sentencia durante años. Un aula de derechos humanos en San Luis Potosí no es un espacio neutro. Se habla de casos reales, con familias reales.

Lo que corresponde

A la UASLP le corresponde explicar cómo se evalúa a quien aspira a este posgrado y qué responde a las cartas que recibió. Hasta ahora no hay una postura pública de la universidad, y el silencio solo alimenta la sospecha. También corresponde buscar la versión de la estudiante, que no ha respondido a los señalamientos. A ella le corresponde algo más difícil: sentarse en una clase donde se discute lo que defendió negar y escuchar.

Defiendo que se quede. Si la maestría sirve para algo, es para que esas ideas se confronten con argumentos, casos y compañeros que vivieron lo que ella calificó de mentira. Pero defender su derecho a estar no me obliga a fingir que la pregunta no existe.

También lee: Las murallas de Chapultepec | Columna de Haniel Valdés

Continue Reading

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Av Cuauhtemoc 643 B
Col. Las Aguilas CP 78260
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados