abril 24, 2026

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Tres heridas: La UASLP entre la muerte, el poder y los sueldazos | Apuntes de Jorge Saldaña

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APUNTES

La Universidad sangra por tres heridas: una que le dejó la violencia dentro de sus muros, otra que le abrió el poder producto de una disputa por el cumplimiento de convenios financieros que aún no se salda, y una más —la más cruel— que apareció la madrugada del sábado, cuando Jorge Dávila Ramírez, un brillante y querido pasante de estomatología fue asesinado a metros de su facultad por hombres encapuchados en circunstancias tan extrañas que rebasan el azar, un asalto en el que ni siquiera se llevaron su coche…solo su vida.

A la UASLP la acechan los fantasmas. Le llueve sobre mojado (aunque sea lugar común)

Sin entregarme al sospechosísmo ni a la perspicacia sin fundamento, desde mi muy humilde opinión, las circunstancias del homicidio hasta ahora son tan misteriosas e inconsistentes, que no parecer ser producto azar.

En el caso, no hubo pandillas, ni callejones oscuros, ni una “mala suerte” que pueda explicarse.

Se conoce que las calles de Río Papaloapan, Río Nazas y sus alrededores no son una colonia donde se concentren bandas, es incluso una de las colonias con menor incidencia delictiva, no hay “puntos” extraños y jamas se ha visto que en las esquinas, se reúnan delincuentes en potencia como en otras colonias. Todo lo contrario.

Si bien por las noches son calles solitarias, por lo general son zonas seguras y vigiladas.

Entonces, ¿Qué hacían al menos un par de delincuentes, preparados con capucha a esa hora y en ese lugar?

Hemos visto muchas veces (lamentablemente) los videos que circulan en redes sociales de casos cuando delincuentes roban vehículos con violencia:

Ninguno se cubre el rostro (poco les importa ser identificados porque en su mayoría son foráneos y pasajeros: llegan se roban determinado número de vehículos y abandonan el estado) y su objetivo de amenazar a mano armada es solo para someter a la víctima a un miedo mortal pero el objetivo es llevarse el vehículo, no matarlos.

Esos delincuentes roba carros “comunes”-digamos- no se parecen a los que atacaron a Jorge Dávila.

Los asesinos del pasante universitario cubrieron sus rostros; ¿sabían quién era su víctima y temían ser reconocidos? ¿o sabían que las cámaras los mirarían y podrían ser identificados porque son locales?

Por si fuera poco, en un giro de último momento —revelado hace apenas unas horas— la Fiscalía confirmó que el estudiante no estaba solo: lo acompañaba una mujer misteriosa que abandonó el lugar de los hechos y aún no comparece.

Ella es la testigo clave, la única que puede poner orden al rompecabezas sangriento.

La reacción universitaria el fin de semana fue casi automática: condolencias, solidaridad y un comunicado que, aunque bien intencionado, se apresuró a exigir resultados al Ayuntamiento y a las autoridades de seguridad.

Pero…el problema no es exigir justicia —el problema es desde dónde se exige-

Digo, creo que a nadie se le olvida que hace apenas unas semanas, una estudiante fue violada dentro de la Facultad de Derecho, (en sus narices) y todavía no se disipan del todo ni el dolor ni la vergüenza ni el agravio.

Es cierto, se tomaron medidas, se concilió con la comunidad, se tomaron y publicaron acuerdos, se arrancaron consultas para mejorar el protocolo y -hay que decirlo- de manera muy profesional, estratégica y astuta, la institución pudo rescatar el buque del naufragio y volteó la narrativa, pero eso no quita que todavía las paredes huelan a desconfianza.

Y ahora, tras el reprobable, triste y trágico asesinato, pretender subirse al púlpito moral y señalar con dedo flamígero a la autoridad municipal por un asesinato a metros de su territorio, raya en la hipocresía institucional.

El poder —diría Foucault— no se posee, se ejerce.El poder no es un trono desde donde se controla el mundo, sino una red donde todos miran y son mirados, donde cada quien tiene una cuota de vigilancia y de culpa.

El rector, como máxima autoridad, tiene responsabilidad institucional ante lo ocurrido aquel viernes, pero no puede vigilar cada aula ni cada puerta, como lo dijo en varias ocasiones, y tiene razón.

Con esa misma vara y al mismo tiempo, el alcalde, como autoridad municipal, tiene la obligación de prevenir y garantizar seguridad, pero no puede estar en cada esquina ni anticipar el pulso impredecible de la condición humana (tampoco el rector, tampoco el gobernador, tampoco la presidenta y para acabar tampoco nadie…)

Entonces, culpar directamente por los actos de otros es un consuelo inútil; exigirles el fin de la violencia es un acto de fe, no de gobierno.

Y es que si siguiéramos esa lógica punitiva hasta sus últimas consecuencias, entonces también deberíamos culpar a la presidenta por cada asesinato del país (como el de Carlos Manzo) por cada mujer desaparecida, por cada crimen que se multiplica sin permiso, etc. Las cosas simplemente no funcionan así.

La estructura social es materia, parte y producto del ejercicio del poder. Asunto mucho más complejo que simples señalamientos inquisitorios. El poder no es omnipresente, solo omniseñalado.

Y ese, al final, es su castigo: cargar con la culpa de lo que no controla.

(Es buena temporada para releer Crimen y Castigo)

Los sueldazos

Mientras tanto, mientras el dolor de la muerte se respira en el aire y la herida de una violación en territorio universitario apenas empieza muy lentamente a cicatrizar, las manecillas no perdonan.

Este viernes que viene vence el plazo de la palabra empeñada del gobernador para pagar los más de 200 millones de pesos que debe a la Universidad.

Pero justo una semana antes de que deba sonar la caja registradora, alguien decidió cambiar la música.


La publicación el viernes pasado sobre los “sueldazos” de la cúpula universitaria no fue una casualidad inoportuna. Fue un golpe asestado con precisión, fuerza y técnica.

De pronto, el deudor se volvió víctima y el acreedor, sospechoso.

La nota —metódicamente filtrada, viralizada y amplificada— cayó como veneno en la percepción pública, que sin pensarlo demasiado, seguramente generó reacciones como “con razón no les alcanza… con razón piden más dinero” y variantes de las mismas.

Mezquinos, mal intencionados, inoportunos, traicioneros y en parte imprecisos son los datos publicados, no obstante, no son del todo falsos.

El golpe fue quirúrgico y eficaz: de los 200 millones reclamados, casi el 15 por ciento iría a parar al bolsillo de un selecto grupo de poco más de 25 funcionarios privilegiados (no 40), con sueldos que rebasan los 100 mil pesos mensuales.

El cálculo no necesitó mayor propaganda: 25 personas, 30 millones de pesos.

Así, el discurso de sacrificio y asfixia se resquebrajó ante la aritmética.

El gobierno, que venía acorralado, respiró, y la universidad, que apenas había recuperado su imagen tras semanas de asedio, volvió a sangrar.

Pero el episodio de guerra todavía no termina y no se confíen los universitarios: el derechazo de los sueldazos casi los deja en la lona, y quizás deban esperar otro golpe, uno por mejilla diría Sabina, antes de que llegue el cheque prometido.

Pero toda crisis —como diría Arriaga— trae la oportunidad de volverse “ferozmente humana”.

Zermeño puede convertir el veneno en antídoto si se atreve a hacer lo que nadie antes: Cueste lo que cueste (laboral y jurídicamente) abrir y regular los tabuladores, transparentar los sueldos, redimensionar el poder económico interno y demostrar que el sacrificio no solo se exige, también se ejerce.

Es cierto, tienen un plan de austeridad estricto desde su llegada y fue el único en topar las pensiones a los ex rectores y a sí mismo, sin embargo parece que todo eso quedó corto y es que en este momento no se trata solo de administrar la institución, sino de reconciliarla consigo misma.

Si lo hace, pasará a la historia no como el rector que enfrentó y salvó una crisis, sino como el que además tuvo el valor de reformarse mientras el fuego seguía encendido y con las heridas abiertas.

De otra forma, el doctor será recordado como otro rector que heredó privilegios abusivos… y los dejó intactos.

Entrarle al tema de frente, siempre podrá ser una buena estrategia de reconstrucción tras el caos. (Claro, lo haga o no lo haga, siempre se le podrá cuestionar el por qué no lo hizo antes…ni modo, heridas de guerra)

No cabe duda: la UASLP sobrevivirá, como siempre. Pero entre violencia, muertos, encapuchados, sueldazos y simuladores, el poder en San Luis Potosí se está volviendo un lugar que por el momento nadie quiere mirarse.

Escribió Camus, “comprender es casi perdonar”,y aquí —todavía— nadie está listo para perdonar (ni creo que todos los actores estén comprendiendo la misma historia).

En otras ruinas del fin de semana…

La semana pasada el diputado Carlos Arreola se dio el lujo de presentar cuatro iniciativas que permitirían al estado y municipios tener la posibilidad de acceder a financiamientos millonarios (endeudarse pues).

Este fin, cuando el rechazo fue unánime —en su partido, en los medios y en la opinión pública—, echó pasito para atrás y con gesto de redentor dijo que las retiraba “para replantearlas”.

Qué nobleza la suya: se le olvida que no hay mérito en recoger el tiradero cuando uno mismo lo provocó.

Yo soy Jorge Saldaña.

Hasta la próxima.

Ciudad

Incendio en la Zona Industrial activa alerta por contaminación

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El investigador Fernando Díaz Barriga indicó que las autoridades no han precisado materiales en combustión y podrían liberarse partículas, gases y hollín

Por: Ana G Silva

El incendio registrado en la Industria Vidriera del Potosí, ubicada en el eje 132 de la Zona Industrial de San Luis Potosí, generó preocupación por sus posibles efectos en la calidad del aire, en medio de la falta de claridad sobre los materiales que se encuentran en combustión.

Fernando Díaz Barriga, investigador de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), advirtió que esta omisión complica la evaluación del riesgo ambiental y sanitario.

De acuerdo con el especialista, aunque se ha mencionado que el incendio involucra tarimas, no se ha especificado si son de madera o plástico, lo que representa una diferencia clave en los contaminantes generados.

“Si son de plástico, los tóxicos serían inmediatos: partículas pequeñas, gases y hollín”, explicó.

Díaz Barriga señaló que la afectación en la calidad del aire dependerá directamente de la cantidad de material que continúe en combustión, por lo que no es posible determinar con precisión cuánto tiempo persistirá la contaminación.

El investigador recomendó extremar precauciones, especialmente en zonas cercanas como el fraccionamiento Los Lagos y en las inmediaciones del municipio de Villa de Pozos.

Entre las principales medidas destacan:

  • Cerrar puertas y ventanas
  • Evitar la exposición al humo
  • Proteger a personas con enfermedades respiratorias o cardíacas
  • Mantener resguardados a niñas y niños

Por su parte, la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (Segam) emitió recomendaciones preventivas para reducir riesgos a la salud:

  • Reducir actividades al aire libre
  • Usar cubrebocas si es necesario salir
  • Evitar generar humo en interiores
  • Resguardar a población vulnerable

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Disculpe: ¿El 2027 para dónde queda? | Apuntes de Jorge Saldaña

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APUNTES

Por: Jorge Saldaña

Culto Público, hijos de mi GPS descompuesto:

Dicen que en las carreteras mexicanas hay tres peligros seguros: los baches, los tráileres y los que manejan con la confianza idiota del que jura que conoce el camino aunque vaya con los ojos medio cerrados. La sucesión de 2027 en San Luis Potosí, por ahora, es las tres cosas juntas.

Así que hoy les propongo un recorrido. No de esos que terminan en el mar con playlist y termo de café, sino de los otros: los que arrancan con tanque lleno, sonrisa de campaña y mapa nuevo, y a la primera caseta ya traen al copiloto discutiendo, al chofer acelerado y al motor oliendo a lumbre.

Abróchense. Aquí nadie viene manejando despacio.

Diciembre de 2025: el primer aviso

Hace meses, un hombre curtido en eso de leer la política como otros leen el pronóstico del tiempo, me soltó una pregunta que no parecía pregunta:
“¿Conoces a alguna mujer gobernadora en San Luis?
La dejé apuntada. Y como pasa con las frases que vienen cargadas, no tardó en encontrar su momento.

Porque desde ese edificio con forma de urna —donde a veces confunden la paridad con la carpintería electoral— salió la idea de que en 2027 solo las mujeres pudieran competir por la gubernatura. Así, con moño institucional y discurso solemne. Muy democrático todo, salvo por el pequeño detalle de excluir a medio padrón.

Le pusieron varios nombres: “Ley Esposa”, “Ley Ruth”, “Ley de Paridad”. El único que nunca le quedó fue el de consenso.

Y entonces habló Claudia Sheinbaum. No gritó. No manoteó. No hacía falta. Desde la mañanera dejó una frase que cayó en San Luis como cuchillo bien afilado:
paridad sí, imposición no.

Traducido al potosino: no me anden vistiendo de justicia lo que huele a sucesión con dedicatoria.

Gallardo vetó la iniciativa. Dijo que era inconstitucional. Y sí: dejar fuera al cincuenta por ciento de la población no es una política de igualdad; es organizar una carrera con la mitad de los corredores amarrados a la silla. Mal haría en no vetarla. Peor habría sido defenderla.

Febrero de 2026: cuando el copiloto quiso manejar

Luego vino Manuel Velasco, con esa manera tan suya de parecer espontáneo cuando todo trae cálculo, y le levantó la mano a Ruth González Silva. Señal de triunfo, de destape, de “ya está planchado”. Faltó nada más un detalle: que la aludida anduviera en ese mood.

La maniobra no gustó. No gustó en el gallardismo, no gustó en la propia Ruth y, según se alcanzó a ver entre líneas, tampoco gustó en Palacio Nacional. Porque una cosa es tener tiempos y otra muy distinta es que te los quieran soplar desde otro yate.

El Verde tiene músculo, tiene territorio y tiene una disciplina que ya quisieran varios partidos que presumen estructura y a la mera hora no juntan ni para el templete. Pero también tiene una verdad incómoda: en política no solo importa llegar, importa saber cuándo y con quién te ven llegar.

Marzo: promesas, portazos y cálculo

Marzo entró caliente. Como entra siempre San Luis cuando el aire ya trae polvo, rumor y tantita pólvora.

Alito Moreno colgó a Enrique Galindo el título de “Defensor de la Nación”, que políticamente sirve para dos cosas: para entusiasmar a los propios y para poner nerviosos a los aliados. El PAN, por ejemplo, no se veía precisamente feliz. Allá siguen con la idea de ir solos, como si la épica alcanzara para suplir los votos. Estrategia respetable. También suicida, pero respetable.

Mientras tanto, Rita Ozalia empezó a moverse con mayor claridad en Morena. Más disciplina con el centro, más mensaje de autonomía respecto al Verde, al menos en el discurso. Porque en política el “por ahora” dura lo mismo que duran los buenos propósitos en enero.

¿Y Morena? Morena en San Luis parece saber a dónde quiere llegar, pero todavía no decide con quién se sube al carro. Tiene brújula, pero le falta chofer

. Y en una elección así, eso no es detalle menor.

Por si fuera poco, la reforma electoral que venía en versión grande terminó encogida. Del Plan A quedó poco. Del B, menos. Y entre los daños colaterales se fue una pieza clave: no habrá revocación de mandato en 2027. Es decir, Claudia no estará en la boleta. Y eso cambia cálculos, nervios, alianzas y fantasías.

Abril: la carretera se pone seria

Abril ya nos dejó claro que esta ruta no viene pavimentada.

Primero, el episodio de Zumaya en la Huasteca: evento disfrazado de reunión social, acarreo de fondo y, cuando vino el señalamiento, la vieja táctica nacional de victimizarse. Clásico del repertorio: te cachan operando y tú acusas persecución. Nada nuevo bajo este sol.

Después vino el mensaje fuerte del Verde: hay estructura, hay perfiles y la alianza no es automática. O dicho sin crema: si quieren acuerdo, no va a ser por default.

En paralelo, Ruth dijo que no ha decidido. Y hace bien. En política, a veces el que más gana es el que menos se mueve… o el que mejor administra la incertidumbre.

Pero donde sí hubo nitidez fue en Morena. Citlalli Hernández dejó claro que en San Luis no ven con buenos ojos la postulación de la esposa del gobernador. Sin rodeos. Sin moñito. Sin la cortesía hipócrita del “todo se puede platicar”. No en eso.

Si uno junta las piezas, el recado lleva rato llegando con distintos remitentes y la misma redacción: así no. Lo dijo Sheinbaum. Lo repitieron liderazgos nacionales. Lo sostiene la dirigencia local. Y ahora quedó otra vez sobre la mesa.

La pregunta ya no es si el mensaje llegó. La pregunta es si en Palacio de Cantera lo leyeron… o si solo lo doblaron para usarlo de abanico.

Del otro lado, Galindo ya dejó ver que quiere jugar. Sabe que, si va, no será con la carretera despejada sino con topes, zanjas y más de uno queriéndole cerrar el paso. Pero también sabe algo que en política pesa: a veces el agraviado crece.

El PAN lo quiere, sí, pero sin PRI. Como quien te invita a la boda y te aclara desde la puerta que tu compadre no entra. ¿Y el PRI? El PRI anda cerca del Verde, cerca de Alito y lejos de sí mismo. Que ya también es una forma de extravío.

Así está el camino al 27: el Verde acelera, Morena mide, la oposición condiciona y el reloj hace lo único que sabe hacer: no esperar.

Apenas vamos en el primer tramo. Pero en esta carretera, el que parpadea se pierde. Así que, Culto Público, parece que estamos al día, pero no. Estamos en el día antes del mañana y en el mañana todo puede suceder. Estaremos, fecha a fecha, declaración por declaración y movimiento por (bis) marcando la batuta de la ruta electoral 2027.

Hasta la próxima.
Yo soy Jorge Saldaña.

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Ciudad

De paso seguro a estacionamiento: denuncian invasión de autos en Las Vías

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La invasión del espacio afecta directamente a peatones, corredores, ciclistas y personas que pasean con mascotas

Por: Ana G Silva

Lo que fue concebido como un espacio seguro para caminar, correr o pasear, hoy se ha convertido en un estacionamiento improvisado.

El corredor peatonal ubicado sobre la avenida Hernán Cortés, mejor conocido como Las Vías, una de las zonas más transitadas de la capital potosina, está siendo ocupado de manera constante por vehículos que bloquean el paso de peatones, sin que exista una intervención efectiva por parte de las autoridades.

Vecinos de la zona señalaron que esta problemática se ha agravado en los últimos meses, particularmente desde que una parte del corredor fue pavimentada, lo que facilitó que conductores comenzaran a utilizar el espacio como si fuera una extensión de la vialidad.

“Antes era ocasional, ahora ya es todos los días”, relatan habitantes del sector, quienes aseguran que la invasión del paso peatonal ocurre a cualquier hora, desde muy temprano por la mañana hasta altas horas de la noche.

El problema no solo representa una molestia, sino también un riesgo. Personas que utilizan el corredor —como corredores, ciclistas, familias con mascotas o parejas que salen a caminar

— se ven obligadas a esquivar los vehículos o incluso bajar hacia zonas no seguras para poder continuar su trayecto.

A pesar de tratarse de una avenida con alta presencia de elementos de la policía municipal, no se ha observado una disminución en esta práctica; por el contrario, los ciudadanos advierten que cada vez es más común.

Los vecinos consideran que la falta de vigilancia efectiva y sanciones ha permitido que la invasión del espacio público se normalice, afectando directamente a quienes hacen uso diario de este corredor.

Ante esta situación, hicieron un llamado a las autoridades para reforzar la supervisión y garantizar que este espacio recupere su función original: ser un paso seguro para peatones.

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