octubre 31, 2026

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#4 Tiempos

SLP con gobierno estatal pasmado y munícipe capitalino en campaña | Columna de Jorge Ramírez Pardo

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San Luis Potosí

Enred@rte

 

Uno quisiera, además de respetar, querer y admirar a los gobernantes locales, pero no dan motivo para ello. Nada tiene qué ver con el hecho de ser de provincia, sino el conducir el terruño como provincia de la provincia, según se comportan y la escasa consideración mostrada por ellos a la ciudadanía más allá de su entorno de privilegios.

El sector denominado cultura sin espasmo. En este espacio, cada tanto, se da la siguiente radiografía, nuca desmentida: la Secretaría de Cultura potosina es un cacicazgo grupal con 25 años de existencia, iniciado por un sobrino del exgobernador Fonseca (Eudoro hoy de reingreso, procedente de su natal Aguascalientes, e impuesto, mediante alteración de estatutos, para dirigir el privilegiado lugar, siempre sin rumbo, el Centro de las artes); cacicazgo afianzado por su discípulo y ex primer colaborador, otro sobrino de ex gobernador (Armando H. Silva).

El gobernador, como la mayoría de los que le han antecedido, poco sabe del tema denominado cultural; sin pandemia, permitió un ejercicio de derroche y planta directiva excedida y sobre asalariada. ¿Habrá cambios pandémicos o post pandemia? La respuesta lógica es no, pero la comunidad artística afectada puede marcar diferencia.

Los ¿gobernantes? del piso de arriba

A pesar de la relación diplomática mutua pre/pandémica entre Manueles, el presidente Andrés Manuel y el gobernador Juan Manuel, durante el momento de contingencia, la localidad luce desde los poderes, un ejercicio de contrapunto a la denominada 4T. Estos son algunos signos visibles:

  • San Luis Potosí es una de las entidades más desatentas a las recomendaciones sanitarias preventivas, y un territorio de eco generoso a la corriente de falsas noticias antigubernamentales que incluyen golpes al carismático médico Hugo López-Gatell.
  • En la localidad, la misma secretaría de salud Mónica Liliana Rangel Martínez, está atrapada en un conflicto de intereses encontrados; primero salió a negar y luego reconoció que los Servicios de Salud estatales a su cargo, realizaron contratos con empresas vinculadas al presidente del grupo Infinite, Gabriel Alan Salazar Soto, quien ha sido acusado por fraude de millones de pesos a través de la empresa Invercorp Capital financial.
  • La doctora Rangel, reconoció que hay 17 contratos celebrados con empresas donde interviene el empresario como proveedor o apoderado legal; pero esto no los hace responsable o los involucra en las denuncias que hay en contra del empresario, por lo que lamentó que haya personas que la están involucrando de manera dolosa con este señor.
  • “Los Servicios de Salud de San Luis Potosí, así como su titular, no tienen injerencia en asuntos entre particulares. Y los hechos a los que pretenden vincularme de forma dolosa, son infundados y totalmente reprobables”, declaró.
  • Como quien dice…, aquí no ha pasado nada. La doctora Mónica, consigue, con tan solo saliva, condición de intocada. Mientras, Gabriel Alan circula en la localidad como antihéroe villano astuto.
  • Manuel gobernador, calla; su secretario general patina.
  • Se hace tradición que los excesos gubernamentales en la localidad no se tocan (pernada para imponer al sucesor hasta ahora es ley). Es la federación quien, eventualmente, pone orden. Va un ejemplo. Marcelo de los Santos sigue intocado/exonerado por el auto-préstamo injustificado de 1500 millones de pesos para añohidalguear con exceso al final de su mandato; en cambio, fue reconvenido, despedido como director de la Casa de Moneda e inhabilitado como servidor público por la federación durante 20 años, luego de un largo litigio y amparos “la justicia federal falló en su contra en todas sus impugnaciones”.
  • Y… ¿la justicia local cuándo?, rendición de cuentas incluida.
  • Manuel gobernador ¿Por qué no busca rendición de cuentas de su antecesor en lugar de querer endeudar al estado? Vamos, hasta Walmart rectifica…
  • ¿A Manuel gobernador no le importa su futuro político ni un legado honorable?

La relación entre Manueles mandantes parece estar en riesgo. Mientras, el más visible candidato del Manuel local anda desatado.

Nervioso y en cristalería

Xavier (Nava), de genética política gallardista; no olvidar que incursionó como diputado de la mano de Gallardo Juárez y recargado en él que entonces tenía notable popularidad; Xavier dice haberle fincado once denuncias penales, pero, no solamente no lo toca, sino le toma como modelo para emular el desvío de recursos públicos para autopromoción; no importan los medios para un fin unipersonal inocultable.

  • Xavier ha espaciado sus apariciones en público con acercamientos superficiales populachero/caritativos, con lemas de campaña “sonar fuerte”, cuando obsequia despensas como si fuera un dádiva personal a costa del erario público.
  • Xavier ha incrementado las reuniones cupulares. Allá donde los votos valen más.
  • Es el mismo munícipe con sobre-representación propagandística en prensa afín. Sin embargo, qué ironía, en los propios editoriales de uno los periódicos que lo sobre-dimensiona, así opinan algunos editorialistas:
  • Esté sábado, comentó en Pulso Óscar G. Chávez “¿No vieron al gallardo polluelo y al arrogante currito (Xavier, desde luego) luchando por alcanzar los mayores índices de popularidad repartiendo despensas?
  • En el mismo diario, el ex diputado Alfredo Lujambio, de aquel viejo PAN honorable, pregunta: “¿Podrá el presidente municipal Xavier Nava Palacios moderar el gasto en comunicación social así como su frecuencia, para emplear esos recursos en mejorar algunos servicios municipales que tanta falta hacen?”
  • ¿Podrá quitar el sueño –cachavotos- al ciudadano de a pie o subempleado, o bolero o vendedor de las vías, ver anuncios durante semanas a costosísima plana completa en periódico de formato grande, acerca de la cuantiosa inversión en el Puente vehicular Rocha Cordero, o la Ampliación del Puente de Pemex?
  • ¿Será productivo/electorero festinar/derrochar, también a plena página multicolor, la instalación de 4,363 luminarias con lema de campaña política “en son de paz”, cuando la compra misma de las luminarias está cuestionada y no esclarecida; o autoaplaudir la Sanitización Covid-19, cuando la ciudad y el estado, figuran en estadísticas nacionales a causa de desobediencia a la recomendación de sana distancia?
  • Si la derrama en diarios filopripanistas es en pago cash o por intercambio en favor de terratenientes, constructores o mineros en privilegio –según lo pueden dictar sus asesores maquiavélicos-, en cualquiera de las dos opciones se compromete el futuro municipal.
  • Vamos, hasta el área denominada Cultura que, en cualquier administración municipal, lucía su bien rendido presupuesto en contraste con el siempre excesivo y gris de la secretaría estatal del sector, hoy palidece. De pronto espejea con eventos liados a agencias externas, pero sólo espejea. No hay sustancia, sí poses para foto en busca de finanzas.

La marcha de ayer

Como en varias ciudades de México, el sábado hubo marcha local para presionar al presidente López Obrador a renunciar. Las consignas y actitudes iban –como en Internet- de la ignorancia a la rabia: “No al comunismo”, “Los afores no se tocan”, “Renuncia AMLO” y “Vete AMLO”.

A una persona próxima, le escuche decir con vehemencia, pero sin idea: es para que se vaya “por todo lo que hace”. ¿Qué es “todo lo que hace”?

Esa es una tónica pregnante del momento. Pegar desde la ignorancia y el neo pontificado de la falsedad.

Al respecto, el siempre equilibrado y certero Jorge Zepeda Patterson, en su columna de ayer titulada “Adversarios: ¿quiénes son los enemigos de AMLO?”, inicia así:

“Quizá no son mayoría, pero cómo se notan. Según las encuestas alrededor de 60% de los mexicanos apoyan la gestión de Andrés Manuel López Obrador, lo cual dejaría en minoría a los que no lo quieren. Pero parecen legión. Los adversarios del presidente se las arreglan para llenar los espacios mediáticos, las charlas de sobremesa, las redes sociales, la conversación pública. A donde vayamos encontramos memes desdeñosos, criticas despiadadas, quejas desesperadas.

Luego pasa Zepeda a hacer una clasificación, no exenta de humor, de quienes descalifican al presidente. Estas son algunas de esas categorías.

Los Vergonzantes. Todos aquellos que sienten pena ajena por tener un presidente tan poco presentable en sociedad (es decir, en su sociedad). No habla inglés, se come las eses, se viste en Milano no en Milán, es provinciano y, peor aún, lo parece. No son los más politizados, ni necesitan serlo. Diez minutos de escuchar al mandatario es todo lo que requieren para odiarlo.

Los de closet. Una versión de la anterior, pero en el bando contrario. Trabajan en el gobierno o se benefician de alguna manera de la 4T pero en su fuero interno AMLO les provoca urticaria… se la aguantan: la panza es primero.

¿En dónde he visto un pinta gansos en nómina a quien “en su fuero interno AMLO le provoca urticaria…”? Ah pandémica desmemoria.

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Acento Ajeno

La alcancía sin fondo de Margarito | Columna de Haniel Valdés

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ACENTO AJENO

Por: Haniel Valdés Velázquez

Dice Shakira, “tiene nombre de persona buena, claramente no es como suena”. Nombre de flor, pero actuar de mala hierba. Mientras el Estado amplía las rutas gratuitas y de calidad, para los potosinos, las empresas que operan el otro, el caro y de pésima calidad, dicen que no les alcanza y necesitan duplicar el precio del pasaje.

Margarito Terán, representante del sector camionero, que nunca ha usado el transporte público para moverse, solo para llenar sus bolsillos, por eso no sabe el pésimo servicio que prestan, pide tarifa récord y dinero público sin explicar qué pasó con el aumento de este año ni con los camiones nuevos que el Estado ya entregó al sector.

En enero, Margarito Terán pidió subir el pasaje de 12.50 a 15 pesos. El Estado le autorizó 13.50. Nueve meses después vuelve con una cifra que ya no es petición sino ultimátum: 23 pesos por viaje, 2,797 millones del erario y la amenaza de que el sistema “va a colapsar por inercia”.

Veintitrés pesos son 70% más que la tarifa vigente y 53% más que los 15 que el propio Terán decía indispensables hace diez meses. Si 15 eran la salvación en enero, ¿qué cambió para que ahora cueste ocho pesos más?

Hay un dato que Terán omite. Ese mismo enero, el 12, el gobernador Ricardo Gallardo entregó 100 camiones nuevos con una inversión de 266 millones de pesos en financiamientos. Son 2.66 millones por unidad. Al ritmo de ese precio, renovar las 768 unidades de la iniciativa costaría unos 2,043 millones. Faltarían casi 750 millones para llegar a los 2,797 que piden. El resto cubriría déficits de operación, un margen de 15% de utilidad para los concesionarios y las pérdidas de la pandemia. Es decir: dinero público para garantizarles ganancia.

Tampoco está claro qué pasó con los camiones ya entregados. El Gobierno presumió 100 en enero; en octubre, la SCT habló ante el Congreso de “más de 70 unidades urbanas” renovadas. Nadie ha dicho cuántos circulan, en qué rutas ni quién paga el financiamiento. Antes de pedir más, habría que rendir cuentas de lo que ya se dio.

Yo, usuario del transporte público de la capital, debo ser un desafortunado, solo una vez subí a una unidad de las nuevas, al parecer las rutas 53, 21, 30, 27, 10 y 5, que son las que utilizo con frecuencia, no recibieron la dicha de contar con los nuevos camiones, porque he conocido autos clásicos más modernos que los camiones que suelen llevarme por la ciudad.

La flota vieja no es una sorpresa. Terán dice que 882 unidades

ya debieron salir de circulación. La Ley de Transporte Público no permite camiones de más de 10 años, y renovarlos es obligación de quien tiene la concesión, no del usuario. En 2015 el padrón registraba mil 174 unidades; hoy hay mil 203. Once años después, el parque casi no creció, y tampoco se renovó. Y en mayo, el propio Terán reconoció que de mil 200 unidades autorizadas solo circulaban unas 800.

Hay una concentración que pesa. Cuatro empresas controlan 36% del padrón y diez, 61%. El dinero público llegaría sobre todo a quienes ya tienen más peso. Una de ellas, Tangamanga, enfrenta una denuncia de Ciudadanos Observando por mantener suspendidas tres rutas de su concesión.

El diputado Héctor Serrano lo dijo claro: las concesiones “son potestad del Estado, no propiedad de los concesionarios”. Quien explota un bien público no puede presentarse a pedir rescate cuando el negocio le sale mal.

Terán tiene razón en algo: los costos de operar suben. Pero una industria que pide más tarifa, más subsidio y más tiempo, sin ofrecer metas, plazos ni auditoría, no pide apoyo: pide un cheque en blanco.

Los costos suben, pero el respeto a la vialidad, la buena educación y atención por los conductores de las unidades, la limpieza de las mismas y el respeto a sus horarios y paradas, disminuyen.

La SCT debería preocuparse más por velar que las unidades de transporte urbano cumplan con aquello por lo que reciben dinero público, ofrecer un transporte de calidad. Pero primero y más fácil, cerrarle la boca y pararle los pies a este señor que ya parece alcancía, solo pidiendo dinero para guardar y no para emplear en lo que se necesita. O mínimo, salir con urgencia a desmentir sus falacias y exigirle resultados.

Lo mínimo que el usuario merece antes de pagar un peso más es saber cuántos de los 100 camiones nuevos circulan, un plan de renovación con fechas, rutas que realmente operen y cuentas abiertas sobre qué se hizo con el aumento de este año. Sin eso, los 23 pesos no son un precio. Son una factura sin desglose.

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El Cronopio

Carlos Villatoro, el actor de corazón potosino | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

Los inicios del cine mexicano están marcados por la participación de actores y actrices de San Luis Potosí; algunos personajes han sido tratados en esta columna. Desde la época del cine mudo hasta los albores del cine sonoro en México, aparecen estas contribuciones potosinas que se extienden a lo largo de toda la historia del cine mexicano.

Entre los personajes que inician su actividad actoral en el cine mudo se encuentra Carlos Villatoro, que si bien se registra su lugar de nacimiento en Comitán, Chiapas, en 1903, siempre subrayó su sello de potosino en virtud que sus hermanos mayores habían nacido en San Luis Potosí y su familia radicaba en la ciudad potosina al finalizar el siglo XIX.

Carlos Villatoro, actor del cine mudo y sonoro mexicano

Uno de dichos hermanos era Héctor Villatoro que a principios de la década de los veinte se encontraba como cónsul en Canadá, y con quien fue enviado Carlos Villatoro por su padre. Este periplo marcaría su primera relación con el mundo del cine, pues al quedar varado en Nueva York por una huelga que imposibilitó su viaje a Canadá, conoció a quienes iniciarían la dirección de películas en México, Gabriel García Moreno y Manuel Ojeda, en ese momento se acercaba a la actividad actoral en Nueva York. Como consecuencia, en 1925 García Moreno le propuso el papel estelar de la película El Buitre, y una serie de películas que se filmaron en Orizaba, Veracruz, de 1925 a 1927, entre ellas el Puño de Hierro de 1927 que se considera la primera película que trata el mundo de las drogas.

Como pionero del cine mudo mexicano Carlos Villatoro se convierte en uno de los mejores actores del cine mudo mexicano y de los primeros años del cine sonoro, al protagonizar películas sonoras desde 1934, entre ellas la película de Juan Bustillo Oro, Dos Monjes, donde participa también la actriz potosina Emma Roldán, en el papel de Gertrudis la madre de Javier, protagonizado por Carlos Villatoro; en esa película participa también en realización de Dos Monjes, el matehualense Juan José Ortega García, de quien trataremos en futuras entregas de esta columna.

Carlos Villatoro conoce a Juan Bustillo Oro cuando estudiaban en la Escuela Nacional Preparatoria, lo que fue otro encuentro que le marcaría su destino a la actuación en cine, donde también se formaría como guionista y director, dirigiendo a principios de los cuarenta los cortometrajes: Viaje a Jalapa, Canciones y Danzas Mexicanas, Compositores Mexicanos y Juan Diego. Escribió el argumento de la famosa y exitosa película Quinto Patio, dirigida por Rafael Sevilla en 1950.

Después de su participación en el cine mudo en México donde actuó en cinco películas en la década de los veinte, inicia su participación en el cine sonoro en 1934 en la película Águilas de América dirigida por Manuel Ojeda, participando en alrededor de veinte películas en el lapso de diez años, terminando su actuación en 1943 en la película La Mujer sin Alma de Fernando de Fuentes en 1943, al lado de María Félix.

A partir de 1944 se desempeña como anotador y asistente de director hasta 1963, año de su muerte. En esta actividad trabaja en numerosas producciones norteamericanas filmadas en México, teniendo apariciones incidentales.

También tuvo participación en la radio en México, siendo locutor en varias estaciones desde 1929. En la XEW tuvo el programa en 1951 “El rincón bohemio de Carlos Villatoro”.

Carlos Villatoro Escobedo el actor pionero del cine mexicano y baluarte en su desarrollo, quien se consideró un potosino de corazón, es uno de los fervientes hacedores del cine en México, quien consideraba que “la vida no era de película, pero hacer cine era su vida”.

Lee también: Leticia Almazán de la Garza, compositora potosina

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El Cronopio

Leticia Almazán de la Garza, compositora potosina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

San Luis Potosí ha sido tierra de compositores, donde la música de concierto y las canciones de concierto han sobresalido. Algunos de estos personajes los hemos tratado en esta sección, aunque entre ellos han escaseado las mujeres, en cuanto a composiciones se refiere. Los tiempos cambian al abrirse oportunidades a las damas y, afortunadamente, en este siglo veintiuno podemos contar con algunas compositoras potosinas. Como muestra está el concierto que ofreciera la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí en el mes de marzo pasado donde interpretó, en el marco del Día Internacional de la Mujer, composiciones de autoras potosinas. Entre las compositoras potosinas programadas en el concierto se encontraba Leticia Almazán de la Garza.

Leticia Almazán, al menos fue mencionada en esta columna cuando tratamos el caso de la pianista potosina Malkhut Zavala, quien tiene entre su repertorio obras de Leticia Almazán, quien actualmente es encargada de las Escuelas de Iniciación Artística Asociadas que están asociadas al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, que a pesar del esfuerzo de sus integrantes ha sido difícil su continuación, como suele suceder con el cambio de administraciones. Leticia Almazán se desempeña como Directora Académica del CEART San Luis.

Entre sus composiciones se encuentra La Noche, obra basada en los poemas de Manuel José Othón, obra con la que obtuvo el premio 20 de noviembre “Julián Carrillo”; la obra se estrenó en 2006, y ha sido poco interpretada, hasta que se armó el concierto de marzo.

A cien años de la muerte de Othón se compone esta obra musical, que da concreción a la obra inconclusa que contemplaran Othón y Carrillo, su conjunción lírica que habían titulado Tetralogía. Una pieza para celebrar el centenario de la Independencia de México que estaría dividida en cuatro partes: Descubrimiento de América, Conquista, Virreinato e Independencia. Así sería una obra que recorrería la historia hispana de México y la construcción de un nuevo país. La muerte sorprendió al poeta y la obra quedó en suspenso; colaboración entre dos grandes figuras potosinas del arte, cuestión ya tratada en muy anterior entrega de esta sección de El Cronopio.

Ahora Leticia Almazán, se basa en la poesía de Othón para crear su obra musical La Noche. Una forma de apreciar el nuevo arte musical potosino de la mano de Leticia Almazán y la poesía del máximo poeta potosino. Por desgracia, es música que no se encuentra grabada por lo que dificulta su difusión, de por sí escasa, en aquellas obras de que se disponen grabaciones.

Leticia Almazán surge, así como una de las mujeres que abren camino en el campo de la composición en San Luis Potosí. Su incursión en esta línea de la composición es alentadora, pues puede sumarse a la escasa pero existente lista de compositoras mexicanas que incursionaron en la música clásica, entre ellas, María Grever, Sofía Cancino de Cuevas, Rosa Guraieb, Consuelo Velázquez, Ángela Peralta, María Teresa Prieto, Alicia Urreta, Guadalupe Olmedo, y ahora la joven compositora potosina Galya Cisneros, por citar algunas.

Leticia Almazán se tituló en la Licenciatura en Composición en la Escuela Estatal de Música en el año 2015, y realizó una Maestría en Administración Pública en la Universidad Latinoamericana.

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